Las tribus que viven a lo largo del río Omo en Etiopia, como los Dassanech y Mursi, practican un arte corporal ancestral utilizando pigmentos naturales para decorar sus cuerpos de manera rápida y sin usar pinceles, siguiendo solo sus instintos. Aunque su arte carece de teoría, ha sido comparado con pintores modernos como Picasso y Pollock por sus trazos rápidos y es considerado puro ya que lo practican por placer y para seducir.