El relato cuenta la historia de una hija de un molinero que es capaz de hilar hierba seca en oro gracias a la ayuda de un hombrecito mágico llamado Rumpelstilskin a cambio de sus pertenencias. El rey se casa con ella y cuando nace su hijo, Rumpelstilskin reclama al niño como prometido a menos que la reina adivine su nombre en tres días. La reina finalmente descubre su nombre gracias a un mensajero y logra mantener a su hijo.