Las rayas defienden al hombre herido de los ataques de un tigre y una tigra que quieren comerlo, picando con sus aguijones las patas de los felinos cuando intentan cruzar el río. Sin embargo, temen que los depredadores regresen con más tigres, por lo que piden ayuda a los dorados para que defiendan el paso aguas arriba y protejan a su amigo.