El hombre está cansado de su rutina diaria de trabajo y de ver siempre las mismas caras. Por las noches, su esposa, hija y padre le reclaman atención añadiendo más estrés. Un ser misterioso le dice que Dios lo ha mandado para que descanse eternamente de su rutina, pero el hombre se da cuenta de que no está listo para morir y dejar a sus seres queridos. Resulta que todo fue sólo una pesadilla, dándole una nueva apreciación por la vida.