La persona se despertó una mañana sintiéndose sola y triste, llorando mientras caminaba y caía repetidamente hasta que no pudo levantarse. Escuchó una voz que le decía que se levantara, que ya la había ayudado tres veces. Al levantar la cara, vio a alguien que la había estado observando y cuidando, y se dio cuenta de que nunca había estado sola.