La salud sexual es un aspecto fundamental del bienestar general de las personas y las comunidades. La importancia de la salud sexual radica en que influye en los aspectos físico, mental, emocional y social de la vida de las personas. Practicar sexo de forma segura es importante para prevenir enfermedades de transmisión sexual como el VIH, el virus del papiloma humano y la hepatitis, entre otras.