Este poema celta ofrece bendiciones y buenos deseos. Desea que el camino salga al encuentro de la persona y que el viento y la lluvia la acompañen de forma suave. Pide recordar a los amigos fieles y olvidar a los falsos, así como olvidar los problemas pasados pero recordar las bendiciones diarias. Finalmente, desea que la buena suerte y felicidad persigan a la persona cada día y para siempre.