Este poema es una bendición celta tradicional que desea prosperidad, buena fortuna y protección divina. Ofrece bendiciones como que el camino siempre esté abierto, que los amigos permanezcan fieles, y que la lluvia caiga suavemente sobre los campos. Desea 100 años de vida y más, con recuerdos felices del pasado y una vida plena en el presente.