San Felipe de Jesús se originó como una hacienda minera en 1600 y se desarrolló como municipio en 1862. La minería, especialmente la extracción de plomo y zinc, impulsó su economía durante el siglo XX. Actualmente ofrece atractivos turísticos como las ruinas de un antiguo lavadero minero, un paseo por El Jojobal con restos de construcciones históricas, y vistas panorámicas desde El cerro de la cruz.