Afrodita, la diosa griega del amor y la belleza conocida por los romanos como Venus, era considerada la diosa más hermosa. Los poetas y escultores la describían y representaban como una mujer de piel suave, cabello dorado, ojos brillantes y pechos perfectos, ya sea vestida o desnuda. Los griegos con frecuencia la llamaban "Dorada" para enfatizar su belleza radiante asociada con las palomas, cisnes y rosas.