El gobierno de Cataluña está preparando una ley de actividades religiosas que requerirá que todos los centros religiosos obtengan una licencia municipal para operar. Esta licencia podrá ser revocada por el ayuntamiento en cualquier momento, lo que permitirá cerrar parroquias u otros centros religiosos. La ley también podría prohibir las reuniones religiosas espontáneas fuera de los centros autorizados. Se argumenta que la ley permitirá una nueva persecución del cristianismo en Cataluña al dar poderes exces