3
SemanaSanta2016
Marmolejo
Mensaje del Santo Padre Francisco para la cuaresma 2015................................04
Carta Pastoral del Sr. Obispo a las Cofradías de Pasión......................................06
Saludo del Párroco D. Miguel Ángel.....................................................................08
Saludo del Alcalde de Marmolejo.........................................................................09
Saludo del Presidente de la Unión Local de Marmolejo......................................10
Pregonero Semana Santa 2016...............................................................................11
Obras de la Misericordia, Corporales y Espirituales............................................ 12
Horarios de Misas y Cultos de Cuaresma..............................................................14
Horarios de las celebraciones de la Semana Santa..............................................15
Amigos de Jesús en la Borriquilla..........................................................................16
Cofradía de la Virgen de la Esperanza y Jesús Preso............................................18
Hermandad de Ntro. Padre Jesús Nazareno y Virgen de la Estrella....................22
Hermandad de la Vera Cruz, Santo Sepulcro y Ntra. Sra. de las Amarguras..... 26
Cofradía de la Virgen de los Dolores.................................................................... 30
Grupo Parroquial Cristo Resucitado..................................................................... 34
Cofradía de Ntra. Sra. de la Paz y San Julián (Patronos de Marmolejo)............ 38
Real Cofradía de Ntra. Sra. la Stma. Virgen de la Cabeza, Pre Romería 2016.... 42
Adoración Nocturna..............................................................................................46
Pregón Semana Santa 2015................................................................................... 50
Semana Santa
SUMARIO
EDITORIAL
	 Un año más, la Unión Local de Hermandades, Cofradías y Grupo Parroquial
de Marmolejo, publica un nuevo número del boletín para la Cuaresma, Semana
Santa y Pascua de 2016. Este año con un matiz especial, estamos dentro del año
santo jubilar dedicado a la Misericordia.
	 Que en la lectura de estas páginas cada lector pueda encontrar la Miseri-
cordia que Dios Padre nos regala, al igual que cada uno de nosotros podamos ser
misericordiosos con todo el que nos rodea.
	 Que durante toda la Cuaresma nos preparemos para vivir con intensidad
la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.
EDITA: Unión Local de Hermandades, Cofradías y Grupo Parroquial de Marmolejo.
COORDINADOR: José Manuel Lozano Lozano.
FOTOGRAFÍAS: Archivo de las Hermandades y Parroquia.
PORTADA: Imagen Virgen de la Esperanza y Jesús Preso.
CONTRAPORTADA: Empresa Colaboradora Transportes Márquez.
MAQUETA E IMPRIME: MaferWeb “Proyectos de Diseño y Publicidad”.
Gerente: Fernando Torralbo Rodríguez.
Marmolejo Boletín nº16, MARZO 2016
5
SemanaSanta2016
Marmolejo
4
SemanaSanta2016
Marmolejo
mensaje,
Santo Padre para la Cuaresma, 2016
Misericordia quiero y no sacrificio” (Mt 9,13).
Las obras de misericordia en el camino jubilar.
1. María, icono de una
Iglesia que evangeliza
porque es evangelizada
	 En la Bula de
convocación del Jubileo
invité a que «la Cuaresma
de este Año Jubilar sea
vivida con mayor intensidad, como momento fuerte
para celebrar y experimentar la misericordia de Dios»
(Misericordiae vultus, 17). Con la invitación a escuchar
la Palabra de Dios y a participar en la iniciativa «24 ho-
ras para el Señor» quise hacer hincapié en la primacía
de la escucha orante de la Palabra, especialmente de
la palabra profética. La misericordia de Dios, en efec-
to, es un anuncio al mundo: pero cada cristiano está
llamado a experimentar en primera persona ese anun-
cio. Por eso, en el tiempo de la Cuaresma enviaré a los
Misioneros de la Misericordia, a fin de que sean para
todos un signo concreto de la cercanía y del perdón de
Dios.
	 María, después de haber acogido la Buena
Noticia que le dirige el arcángel Gabriel, canta profé-
ticamente en el Magnificat la misericordia con la que
Dios la ha elegido. La Virgen de Nazaret, prometida
con José, se convierte así en el icono perfecto de la
Iglesia que evangeliza, porque fue y sigue siendo
evangelizada por obra del Espíritu Santo, que hizo
fecundo su vientre virginal. En la tradición profética,
en su etimología, la misericordia está estrechamente
vinculada, precisamente con las entrañas maternas
(rahamim) y con una bondad generosa, fiel y compa-
siva (hesed) que se tiene en el seno de las relaciones
conyugales y parentales.
2. La alianza de Dios con los hombres: una historia de
misericordia
	 El misterio de la misericordia divina se revela
a lo largo de la historia de la alianza entre Dios y su
pueblo Israel. Dios, en efecto, se muestra siempre rico
en misericordia, dispuesto a derramar en su pueblo,
en cada circunstancia, una ternura y una compasión
visceral, especialmente en los momentos más dramá-
ticos, cuando la infidelidad rompe el vínculo del Pacto
y es preciso ratificar la alianza de modo más estable
en la justicia y la verdad. Aquí estamos frente a un au-
téntico drama de amor, en el cual Dios desempeña el
papel de padre y de marido traicionado, mientras que
Israel el de hijo/hija y el de esposa infiel. Son justamen-
te las imágenes familiares —como en el caso de Oseas
(cf. Os 1-2)— las que expresan hasta qué punto Dios
desea unirse a su pueblo.
	 Este drama de amor alcanza su culmen en
el Hijo hecho hombre. En él Dios derrama su ilimitada
misericordia hasta tal punto que hace de él la «Miseri-
cordia encarnada» (Misericordiae vultus, 8). En efec-
to, como hombre, Jesús de Nazaret es hijo de Israel
a todos los efectos. Y lo es hasta tal punto que encar-
na la escucha perfecta de Dios que el Shemà requie-
re a todo judío, y que todavía hoy es el corazón de la
alianza de Dios con Israel: «Escucha, Israel: El Señor es
nuestro Dios, el Señor es uno solo. Amarás, pues, al
Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma
y con todas tus fuerzas» (Dt 6,4-5). El Hijo de Dios es el
Esposo que hace cualquier cosa por ganarse el amor
de su Esposa, con quien está unido con un amor incon-
dicional, que se hace visible en las nupcias eternas con
ella.
Es éste el corazón del kerygma apostólico, en el cual
la misericordia divina ocupa un lugar central y funda-
mental. Es «la belleza del amor salvífico de Dios mani-
festado en Jesucristo muerto y resucitado» (Exh. ap.
Evangelii gaudium, 36), el primer anuncio que «siem-
pre hay que volver a escuchar de diversas maneras y
siempre hay que volver a anunciar de una forma o de
otra a lo largo de la catequesis» (ibíd., 164). La Miseri-
cordia entonces «expresa el comportamiento de Dios
hacia el pecador, ofreciéndole una ulterior posibilidad
para examinarse, convertirse y creer» (Misericordiae
vultus, 21), restableciendo de ese modo la relación con
él. Y, en Jesús crucificado, Dios quiere alcanzar al pe-
cador incluso en su lejanía más extrema, justamente
allí donde se perdió y se alejó de Él. Y esto lo hace con
la esperanza de poder así, finalmente, enternecer el
corazón endurecido de su Esposa.
3. Las obras de misericordia
	 La misericordia de Dios transforma el cora-
zóndelhombrehaciéndoleexperimentarunamorfiel,
y lo hace a su vez capaz de misericordia. Es siempre
un milagro el que la misericordia divina se irradie en la
vida de cada uno de nosotros, impulsándonos a amar
al prójimo y animándonos a vivir lo que la tradición de
la Iglesia llama las obras de misericordia corporales y
espirituales. Ellas nos recuerdan que nuestra fe se tra-
duce en gestos concretos y cotidianos, destinados a
ayudar a nuestro prójimo en el cuerpo y en el espíritu,
y sobre los que seremos juzgados: nutrirlo, visitarlo,
consolarlo y educarlo. Por eso, expresé mi deseo de
que «el pueblo cristiano reflexione durante el Jubileo
sobre las obras de misericordia corporales y espiritua-
les. Será un modo para despertar nuestra conciencia,
muchas veces aletargada ante el drama de la pobreza,
y para entrar todavía más en el corazón del Evangelio,
donde los pobres son los privilegiados de la misericor-
dia divina» (ibíd., 15). En el pobre, en efecto, la carne
de Cristo «se hace de nuevo visible como cuerpo mar-
tirizado, llagado, flagelado, desnutrido, en fuga... para
que nosotros lo reconozcamos, lo toquemos y lo asis-
tamos con cuidado» (ibíd.). Misterio inaudito y escan-
daloso la continuación en la historia del sufrimiento
del Cordero Inocente, zarza ardiente de amor gratuito
ante el cual, como Moisés, sólo podemos quitarnos las
sandalias (cf. Ex 3,5); más aún cuando el pobre es el
hermano o la hermana en Cristo que sufren a causa de
su fe.
	 Ante este amor fuerte como la muerte (cf.
Ct 8,6), el pobre más miserable es quien no acepta re-
conocerse como tal. Cree que es rico, pero en realidad
es el más pobre de los pobres. Esto es así porque es es-
clavo del pecado, que lo empuja a utilizar la riqueza y
el poder no para servir a Dios y a los demás, sino parar
sofocar dentro de sí la íntima convicción de que tam-
poco él es más que un pobre mendigo. Y cuanto mayor
es el poder y la riqueza a su disposición, tanto mayor
puede llegar a ser este engañoso ofuscamiento. Llega
hasta tal punto que ni siquiera ve al pobre Lázaro, que
mendiga a la puerta de su casa (cf. Lc 16,20-21), y que
es figura de Cristo que en los pobres mendiga nuestra
conversión. Lázaro es la posibilidad de conversión que
Dios nos ofrece y que quizá no vemos. Y este ofusca-
miento va acompañado de un soberbio delirio de om-
nipotencia, en el cual resuena siniestramente el demo-
níaco «seréis como Dios» (Gn 3,5) que es la raíz de todo
pecado. Ese delirio también puede asumir formas so-
ciales y políticas, como han mostrado los totalitaris-
mos del siglo XX, y como muestran hoy las ideologías
del pensamiento único y de la tecnociencia, que pre-
tenden hacer que Dios sea irrelevante y que el hom-
bre se reduzca a una masa para utilizar. Y actualmente
también pueden mostrarlo las estructuras de pecado
vinculadas a un modelo falso de desarrollo, basado en
la idolatría del dinero, como consecuencia del cual las
personas y las sociedades más ricas se vuelven indife-
rentes al destino de los pobres, a quienes cierran sus
puertas, negándose incluso a mirarlos.
	 La Cuaresma de este Año Jubilar, pues, es
para todos un tiempo favorable para salir por fin de
nuestra alienación existencial gracias a la escucha de
la Palabra y a las obras de misericordia. Mediante las
corporales tocamos la carne de Cristo en los herma-
nos y hermanas que necesitan ser nutridos, vestidos,
alojados, visitados, mientras que las espirituales tocan
más directamente nuestra condición de pecadores:
aconsejar, enseñar, perdonar, amonestar, rezar. Por
tanto, nunca hay que separar las obras corporales de
las espirituales. Precisamente tocando en el mísero
la carne de Jesús crucificado el pecador podrá recibir
como don la conciencia de que él mismo es un pobre
mendigo. A través de este camino también los «sober-
bios», los «poderosos» y los «ricos», de los que habla
el Magnificat, tienen la posibilidad de darse cuenta
de que son inmerecidamente amados por Cristo cru-
cificado, muerto y resucitado por ellos. Sólo en este
amor está la respuesta a la sed de felicidad y de amor
infinitos que el hombre —engañándose— cree poder
colmar con los ídolos del saber, del poder y del poseer.
Sin embargo, siempre queda el peligro de que, a causa
de un cerrarse cada vez más herméticamente a Cristo,
que en el pobre sigue llamando a la puerta de su co-
razón, los soberbios, los ricos y los poderosos acaben
por condenarse a sí mismos a caer en el eterno abis-
mo de soledad que es el infierno. He aquí, pues, que
resuenan de nuevo para ellos, al igual que para todos
nosotros, las lacerantes palabras de Abrahán: «Tienen
a Moisés y los Profetas; que los escuchen» (Lc 16,29).
Esta escucha activa nos preparará del mejor modo
posible para celebrar la victoria definitiva sobre el pe-
cado y sobre la muerte del Esposo ya resucitado, que
desea purificar a su Esposa prometida, a la espera de
su venida.
	 No perdamos este tiempo de Cuaresma fa-
vorable para la conversión. Lo pedi-
mos por la intercesión materna de la
Virgen María, que fue la primera que,
frente a la grandeza de la misericor-
dia divina que recibió gratuitamente,
confesó su propia pequeñez (cf.Lc
1,48), reconociéndose como la humil-
de esclava del Señor (cf. Lc 1,38)
7
SemanaSanta2016
Marmolejo
6
SemanaSanta2016
Marmolejo e) Finalmente, la indulgencia jubilar adquiere también una relevancia
particular en esta Cuaresma del Año Santo, “Cuaresma de la miseri-
cordia”.
	 En el sacramento de la Reconciliación Dios perdona nuestros
pecados, pero queda en nosotros la huella negativa de nuestras ba-
jas tendencias y comportamientos. La Indulgencia nos libera de todo
residuo de pecado, haciéndonos crecer en su amor para no recaer. La
Indulgencia nos hace partícipes de la santidad de quienes nos prece-
dieron en la fe, de toda la Iglesia y, sobre todo, de la Virgen María y de
Jesucristo Nuestro Salvador y Redentor.
	 2. Aprovechemos este tiempo de Cuaresma tan favorable para
nuestra conversión, que siempre necesitamos. Atravesemos alguna
de las Puertas de la Misericordia señaladas en la Diócesis[9], al tiem-
po que invito a los hermanos y hermanas Cofrades, enfermos o an-
cianos a obtener esta Indulgencia jubilar “recibiendo la comunión o
participando en la Santa Misa y oración comunitaria, incluso también
a través de los medios de comunicación, con una reflexión sobre la
misericordia divina y una oración por las intenciones del Papa”[10].
	 Que nadie olvide tampoco, por eso lo recuerdo, que esta Indul-
gencia jubilar se puede alcanzar también a favor de los difuntos: “Re-
zando por ellos para que el rostro misericordioso del Padre los libre
de todo residuo de culpa y pueda abrazarlos en la bienaventuranza
que no tiene fin”[11].
Con mi saludo agradecido en el Señor
Carta Pastoral,
a cofradías de Pasión y Gloria.
Queridos hermanos de las Cofradías de la Pasión:
1. En la Bula Misericordiae vultus, el “Rostro de la mise-
ricordia”, por la que el Papa Francisco nos ha convoca-
do a la celebración del Jubileo Extraordinario que es-
tamos celebrando, nos dice que: “la Cuaresma de este
Año jubilar sea vivida con mayor intensidad, como momento fuerte
para celebrar y experimentar la misericordia de Dios”[1]. “Tiempo
oportuno para cambiar de vida, tiempo para dejarse tocar el cora-
zón”[2].
	 El mismo Santo Padre nos marca, a continuación, un verdadero
programa, para poder alcanzar esa experiencia de la misericordia di-
vina, proponiéndonos:
a) Acercarnos a las páginas de la Sagrada Escritura. Cita al Profeta
Miqueas[3], para invocarle a Dios que ama la misericordia, y al Profeta
Isaías[4], al referirse a la oración, ayuno y caridad que espera de noso-
tros durante este santo tiempo.
	
	 No podemos dejar de acercarnos a tantas páginas del Nuevo
Testamento en que se refleja en Jesús, es verdadero rostro, de la mi-
sericordia de Dios Padre[5], sobre todo en la Cruz del Calvario, porque
como escribe san Pablo: “La prueba de que Dios nos ama es que Cris-
to, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros”[6].
b) Participar en la iniciativa de 24 horas para el Señor, durante el vier-
nes y sábado que anteceden al IV Domingo de Cuaresma, junto a otros
fieles diocesanos, en unión con toda la Iglesia. Preparen con sus Con-
siliarios esta iniciativa, siendo los primeros en responder en sus comu-
nidades parroquiales.
c) Recibir el Sacramento de la Reconciliación. Siempre en este encuen-
tro con el Señor se experimenta, hasta sensiblemente, su cercanía y
su misericordia. “Será para cada penitente, nos dice el Santo Padre,
fuente de verdadera paz interior”[7]. El perdón de Dios no conoce lí-
mites. Siempre está disponible para concederlo.
d) Reflexionar y llevar a la práctica las obras de misericordia corpora-
les y espirituales. Tocar la carne de Cristo en los hermanos y hermanas
que necesitan pan, vestidos, alojamiento, compañía. O aconsejar, en-
señar, perdonar, amonestar y rezar por quienes lo necesiten. “Son los
pobres los privilegiados de la misericordia divina”[8].
9
SemanaSanta2016
Marmolejo
8
SemanaSanta2016
Marmolejo
EN EL AÑO DE MISERICORDIA
	 El Papa Francisco anunció el pasado 13 de Marzo de 2015, en la Basílica de
San Pedro, la celebración de un Año Santo extraordinario. Este Jubileo de la Mi-
sericordia se inició el pasado año con la apertura de la Puerta Santa en la Basílica
Vaticana durante la solemnidad de la Inmaculada Concepción, el 8 de diciembre, y concluirá el 20 de
noviembre de 2016 con la Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo.
	 El Jubileo consiste en un perdón general, una indulgencia abierta a todos, y en la posibilidad
de renovar la relación con Dios y con el prójimo.
El anuncio oficial y solemne del Año Santo tuvo lugar con la lectura y publicación junto a la Puerta San-
ta de la Bula, el Domingo de la Divina Misericordia, fiesta instituida por San Juan Pablo II que se celebra
el domingo siguiente a la Pascua.
“Estamos viviendo el tiempo de la misericordia. Este es el tiempo de la misericordia. Hay tanta necesi-
dad hoy de misericordia, y es importante que los fieles laicos la vivan y la lleven a los diversos ambien-
tes sociales. ¡Adelante!”, dijo el Papa Francisco al anunciar el Año Santo extraordinario.
	 El Jubileo de la Misericordia será un año de muchas gracias divinas, que el Señor esparcirá por
todos los hombres, ya sean estos creyentes o no creyentes. Será un año que va a golpear duro contra el
individualismo y el egocentrismo tan de moda en la sociedad actual. Será un año para que las mujeres y
los hombres salgan de su ensimismamiento (de pensar en sí mismos) y volverse hacia los demás usando
la misericordia, el perdón, la comprensión, la ternura. Porque en realidad, como dice una de las Bien-
aventuranzas que Jesús predicó en el Sermón de la Montaña: “Bienaventurados los misericordiosos,
porque ellos obtendrán misericordia” (Mt, 5, 7).
	 Termino con las palabras del papa Francisco sobre la Virgen: “La dulzura de su mirada nos
acompañe en este Año Santo, para que todos podamos redescubrir la alegría de la ternura de Dios.
Ninguno como María ha conocido la profundidad del misterio de Dios hecho hombre. Todo en su vida
fue plasmado por la presencia de la misericordia hecha carne. La Madre del Crucificado Resucitado
entró en el santuario de la misericordia divina porque participó íntimamente en el misterio de su amor.
	 Elegida para ser la Madre del Hijo de Dios, María estuvo preparada desde siempre por el amor
del Padre para ser Arca de la Alianza entre Dios y los hombres. Custodió en su corazón la divina mise-
ricordia en perfecta sintonía con su Hijo Jesús. Su canto de alabanza, en el umbral de la casa de Isabel,
estuvo dedicado a la misericordia que se extiende « de generación en generación » (Lc 1,50). También
nosotros estábamos presentes en aquellas palabras proféticas de la Virgen María. Esto nos servirá de
consolación y de apoyo mientras atravesaremos la Puerta Santa para experimentar los frutos de la
misericordia divina.
Al pie de la cruz, María junto con Juan, el discípulo del amor, es testigo de las palabras de perdón que
salen de la boca de Jesús. El perdón supremo ofrecido a quien lo ha crucificado nos muestra hasta dón-
de puede llegar la misericordia de Dios. María atestigua que la misericordia del Hijo de Dios no conoce
límites y alcanza a todos sin excluir a ninguno. Dirijamos a ella la antigua y siempre nueva oración del
Salve Regina, para que nunca se canse de volver a nosotros sus ojos misericordiosos y nos haga dignos
de contemplar el rostro de la misericordia, su Hijo Jesús.
	 Que María en sus distintas advocaciones (Paz, Esperanza, Estrella, Amarguras, Dolores, Cabe-
za), nos ayude a experimentar y a transmitir la misericordia de Dios. FELIZ CUARESMA. FELIZ PASCUA
DE RESURRECCIÓN
Miguel Ángel Jurado Arroyo
Párroco de Ntra. Sra. de la Paz . Marmolejo
Saludo,
del Párroco
		 Es un honor para mí, recibir la invitación de la Junta
Local de Hermandades y Cofradías de Marmolejo para participar
en esta publicación.
		 Quisiera reconocer mediante estas breves líneas el trabajo desa-
rrollado durante todo el año por parte de aquellos y aquellas que se implican en
estos menesteres. Estoy convencido de que ello supondrá obtener unos muy
buenos resultados en función de los propósitos perseguidos.
	 Por consiguiente, desde esta Alcaldía, quiero felicitar a todas las Cofra-
días, Hermandades y al Grupo Parroquial por la labor de organización de los ac-
tos de Semana Santa y por hacer cada año más grande esta semana tan cargada
de sentimiento y tradición en nuestra Villa.
	 La Semana Santa de Marmolejo en este 2016 debe ser especial, como
cada año, única, particular e irrepetible. Nuestra Semana Santa es religión y tam-
bién tradición, arte, cultura e historia; elementos que engrandecen nuestro pue-
blo y que convocan a todas aquéllas personas que aprovechan estas fechas para
visitar puntualmente, o volver de manera tradicional a Marmolejo, para compar-
tir en nuestras calles las manifestaciones de nuestra tradición en primera perso-
na.
	 Mujeres y hombres cofrades, es vuestro momento, la Semana de Pasión,
Muerte y Resurrección os permitirá vivir personalmente esa sensación que os
reconforta y os llena de paz y felicidad.
	 Marmolejeños y Marmolejeñas, disfrutemos todos y todas de los actos
programados y de nuestra apreciada Semana Santa Marmolejeña.
	 Termino deseando que sea todo un éxito y que todas las actividades pro-
gramadas se lleven a cabo con normalidad y éxito.
Un abrazo de tu Alcalde
Manolo Lozano
Saludo,
Alcalde de Marmolejo
11
SemanaSanta2016
Marmolejo
10
SemanaSanta2016
Marmolejo
	 	 Cristóbal Manuel Serrano Barragán, nació en
Marmolejo el 25 de febrero de 1975. Ingeniero de la
Rama Industrial, desarrolla su actividad como libre
ejercicio de la profesión en su pueblo natal.
	 	 Bautizado, recibida la Primera Comunión y Con-
firmado en nuestra Parroquia de Nuestra Señora de
la Paz, si mpre ha estado muy vinculado a ella. En su
juventud perteneció al coro parroquial juvenil, parti-
cipó en el programa/concurso juvenil de la emisora de
TV parroquial, costalero de Cristo Resucitado en sus
inicios, lector, presentador en pregones, repartidor de
serrín para el Corpus Christi, …, y CATEQUISTA.
	 	 Pero su principal actividad parroquial ha sido su
relación con la Cofradía de Nuestros Excelsos Patro-
nos, San Julián y Nuestra Madre la Santísima Virgen de
la Paz. Desde que sus padres fueron Hermanos Mayores de Fiesta a finales de los años
80, inició su colaboración con la Cofradía como portador junto a un grupo de amigos de
la infancia de San Julián y de la Virgen de la Paz en sus salidas procesionales, ya empe-
zaba a colaborar en el montaje de las andas y tronos de sus titulares hasta que en 1997
tomó la Secretaría de la Cofradía y posteriormente en 2002 juró el cargo de Presidente/
Hermano Mayor de la misma.
	 Estuvo al frente de la Junta Directiva de la Cofradía hasta el año 2008, siendo
nombrado Vicepresidente hasta 2011 y de nuevo Presidente hasta que cumplió manda-
to el pasado 16 de abril del presente año. Ha vivido la Romería de San Julián desde que
se recuperó en 1997, participó en la decisión de adquirir la actual imagen de Nuestra
Madre y Patrona la Virgen de la Paz en 2001, colaboró y decidió en el nombramiento
de Alcaldes Perpetuos de nuestros patronos en el año 2002, celebración del VIII Cen-
tenario de la Muerte de San Julián, …, y tantos y tantos acontecimientos de la historia
reciente de la Cofradía.
	 Hermano de todas las Cofradías y Hermandades de nuestra localidad, excep-
to de la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores, ha participado de una o de otra
forma en cada una de ellas, habiendo ostentando el cargo de Presidente de la Unión
Local de Hermandades y Cofradías de nuestra localidad durante los años 2008-2011 y
Vicepresidencia de la Agrupación Arciprestal de Hermandades y Cofradías de Andújar-
Marmolejo durante 2009-2010.
	 La ingeniería supone la concreción de una idea en la realidad, es decir el ingenie-
ro puede resolver problemas y satisfacer necesidades de las personas. Pues eso quiere
Dios de nosotros, ser Ingenieros de Cristo dispuestos a ayudar a las personas, a hacer el
bien y a proclamar su palabra de paz, amor y misericordia.
Pregonero,
Semana Santa de Marmolejo 2016
	 Nos disponemos a vivir un año más los días centrales para la
mayoría de Cofradías de nuestro pueblo, y al mismo tiempo días ansia-
dos por muchos vecinos de nuestra localidad que en estos días ultiman
todo: ensayos de banda de música, ensayos también de costaleros,
limpieza de túnicas, arreglo y pintura de las fachadas de las casas por las que trans-
curren las distintas procesiones, planchar las colgaduras de balcones, familiares que
vuelven a casa esos días para vivirlos en familia, etc.
	 Todo esto no tendría sentido si no nos sintiéramos llamados por Jesús: somos
cristianos, y vivimos estos días de preparativos y de Semana Santa con mucho fervor;
pero para llegar al culmen de la Resurrección de Cristo hay que pasar por la prepara-
ción, por la Pasión, por el “Gólgota” (el Calvario).
	 Para ello nos anima el Papa Francisco a prepararnos con intensidad estos días, y
nuestro Obispo Ramón nos lo recuerda en su carta pastoral para la Cuaresma con esas
mismas palabras: “que la Cuaresma de este Año jubilar sea vivida con mayor intensidad,
como momento fuerte para celebrar y experimentar la misericordia de Dios.” (Miseri-
cordiae vultus, nº 17) Esa Misericordia, que en este año especial la Iglesia está viviendo
como año santo jubilar de la Misericordia, debe ser vivida y hecha acción en nuestro
día a día con las distintas obras de misericordia para que, el día que el Señor nos llame
ante Él, podamos ser juzgados y escuchemos su voz diciéndonos: “Venid, benditos de
mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del
mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era
forastero, y me acogisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis;
en la cárcel, y vinisteis a verme.” (Mt 25, 34b-36)
	 Para tal ocasión se han preparado varios encuentros durante este año, el pasa-
do día 7 de febrero las Cofradías de toda la Diócesis nos reuníamos en Jaén para ganar
el jubileo, cualquier persona puede participar en los distintos actos y ganar el jubileo en
alguno de los templos preparados para ello que son: la Catedral de Jaén, la Catedral de
Baeza y la Basílica del Santuario de la Viren de la Cabeza, no dejemos pasar este tiempo
de gracia del Señor sin vivirlo con intensidad.
	 Desde aquí os animo a todos a participar en los diferentes actos que las Her-
mandades, Cofradías y grupos parroquiales han preparado junto a nuestra Parroquia
durante toda la Cuaresma, Semana Santa y Pascua.
José Manuel Lozano Lozano.
Presidente de la Unión Local de Hermandades, Cofradías y Grupo
Parroquial
de Marmolejo.
Saludo,
del Presidente de la Union Local de Marmolejo.
13
SemanaSanta2016
Marmolejo
12
SemanaSanta2016
Marmolejo
Obras de Misericordia,
Corporales y Espirituales
Las obras de misericordia son acciones ca-
ritativas mediante las cuales ayudamos a
nuestro prójimo en sus necesidades corpo-
rales y espirituales (cf Is 58, 6-7: Hb 13, 3). Las
obras de misericordia son 14 y se dividen en
7 Espirituales y 7 Corporales.
Las 7 Obras de Misericordia Espirituales
	 Instruir, aconsejar, consolar, confor-
tar, son obras de misericordia espirituales,
como también lo son perdonar y sufrir con
paciencia. (Catecismo)
1. Enseñar al que no sabe.
	 Es importante que cooperemos con
nuestros hermanos, pero es mas importante
enseñarles a realizar por ellos mismos aque-
llo que no saben. Por ello, enseñémosle a
orar, a perdonar, a perdonarse, a compartir,
etc.
2. Dar buen consejo al que lo necesita.
	 Para dar buen consejo es necesario
que nosotros mismos hayamos sido aconse-
jados por un director espiritual, que nos ayu-
de a orar a Dios Padre, para que nos envíe
su Santo Espíritu y nos regale el don de con-
sejo. Así, bajo la guía del Señor, tanto nues-
tras palabras como nuestro actuar, serán un
constante aconcejar a los que lo necesitan.
3. Corregir al que se equivoca.
	 Muchas veces nos enojamos o reí-
mos cuando vemos a algún hermano equivo-
carse, olvidándosenos que no somos perfec-
tos e inevitablemente nos equivocaremos
también. Pensemos, ¿nos gustaría que se
rieran de nosotros?, definitivamente NO,
así que, cuando alguien se equivoque corri-
jámoslo con amor fraternal para que no lo
vuelva a hacer.
4. Perdonar al que nos ofende.
	 ¡Que difícil!, tanto que Jesús nos dice
que debemos perdonar 70 veces 7, es decir,
SIEMPRE. Además en el Padre Nuestro, nos
pone la condición de PERDONAR NUESTROS
OFENSAS, COMO NOSOTROS PERDONA-
MOS A LOS QUE NOS OFENDEN. Así que, a
perdonar, perdonar, perdonar....
5. Consolar al triste.
	 Jesús nos ha dicho: “Dichosos los
que lloran porque serán consolados”. El
consuelo de Dios, por medio de su Espíritu
Santo, nos consuela. Pero, además, Dios se
vale de nosotros para consolar a los demás.
No se trata de decir: no llore, sino de buscar
en las Escrituras, las palabras que mejor se
adecúen a la situación. En los salmos podre-
mos encontrar esa palabra de consuelo que
requerimos, por eso, es conveniente recitar-
los y meditarlos constantemente.
6. Sufrir con paciencia los defectos del pró-
jimo.
	 ¡Que fácil es ver la paja en el ojo del
prójimo y no vemos la viga en el nuestro!.
Cuando seamos capaces de disimular los de-
fectos de nuestro hermano, estaremos co-
laborando en la construcción del Reino del
Señor. Tengamos paciencia con los ancianos,
los niños, el vecino, el compañero de trabajo
y ellos la tendran con nosotros, en nuestros
defectos.
7. Rogar a Dios por los vivos y los difuntos.
	 Cuando escucho a mis hijos orar pi-
diendo a Diosito por nosotros, por sus her-
manos, por sus compañeros de escuela y por
sus abuelitos ya fallecidos, me siento agra-
decido de saber que muchos elevan una ora-
ción al Creador por mi y por mis familiares o
amigos que se me adelantaron a la casa del
Padre. Cada oración es una intercesión, y el
Señor nos pide que oremos unos por otros
para mantenernos firmes en la fe, así como
El oró por Pedro para que una vez confirma-
do, le ayudara a sus hermanos.
7 Obras de Misericordia Corporales
	 Las obras de misericordia corpora-
les consisten especialmente en dar de comer
al hambriento, dar techo a quien no lo tiene,
vestir al desnudo, visitar a los enfermos y a
los presos, enterrar a los muertos (cf Mt 25,
31-46). Entre estas obras, la limosna hecha a
los pobres (cf Tb 4,5-11; Si 17, 22) es uno de los
principales testimonios de la caridad frater-
na: es también una práctica de justicia que
agrada a Dios (cf Mt 6, 2-4) . (Catecismo)
1. Visitar a los enfermos.
	 Nuestros hospitales estan llenos
de enfermos olvidados por sus familiares, o
bien, personas que por la lejanía con el cen-
tro hospitalario, no reciben visita alguna.
Es bueno dar dinero para los necesitados,
pero que bueno es darnos nosotros mismos.
Compartamos de nuestro tiempo con ellos y
llevémosles una palabra de aliento, un rato
de compañía a esos cristos en su monte de
los olivos.
2. Dar de comer al hambriento.
	 Jesús nos ordena compartir con el
necesitado cunado nos dice, “El que ten-
ga dos capas déle una al que no tiene, y el
que tenga alimento, comparta con el que
no”(San Lucas, 3-11). Al compartir nuestro
alimento, no solo les llenamos el estómago
a nuestros hermanos necesitados, sino que
les mostramos el amor de Dios que no los
deja desfallecer.
3. Dar de beber al sediento.
	 Con cuantas ganas nos bebemos un
vaso de agua fresca luego de recorrer un lar-
go trecho para calmar nuestra sed. ¿Cuántas
veces pensamos en nuestros hermanos que
no tienen un lugar donde beberlo?. Pense-
mos en aquellos que se enferman porque
deben calmar su sed con agua contaminada,
aquellos que mueren de sed porque otros
la desperdician, incluso Jesús, en su trance
de muerte, sintió sed y lo exclamó con tanta
vehemencia, que un soldado romano le acer-
có una esponja con hiel y vinagre para que
la calmara. ¿Sómos nosotros peores que ese
soldado romano como para negar agua al se-
diento?.
4. Dar posada al peregrino.
	 Existen muchos inmigrantes que
esperan nuestra ayuda para poder vivir dig-
namente junto a su familia, ayuda que debe
hacerse presente en toda forma y a todo
momento. Recordemos que esos hermanos
desposeídos son Sagrarios del Espíritu San-
to que merecen al menos una Tienda de En-
cuentro con el amor Divino.
5. Vestir al desnudo.
	 A menudo nos encontramos con
hermanos que estan vestidos con harapos
o bien se encuentran desnudos, viéndo-
se disminuída su dignidad de hijos de Dios.
Ayudémosles a recobrarla brindándoles una
vestidura limpia y respetable, que les permi-
ta reencontrar al Señor en la bondad de los
demás.
6. Visitar a los encarcelados.
	 Cada mañana nos levantamos y co-
rremos a los centros de estudio o trabajo, y
posiblemente pasemos frente a un centro
de reclusión en el que muchos de nuestros
hermanos sufren la soledad y la indiferen-
cia. Nuestra Santa Madre Iglesia nos llama
a llevarles, no solo cosas materiales, sino el
cariño de toda la comunidad a cada uno de
ellos, para que se sientan parte del rebaño
del Único Pastor.
7. Enterrar a los muertos.
	 Sepultarlos no significa olvidarlos,
por el contrario, esta obra de misericordia
coporal nos lleva a la obra de misericordia
espiritual que nos invita a rezar por los vivos
y los muertos. Al enterrarlos no debemos
olvidar que es nuestro deber mantener sus
sepulturas en buen estado, pues en ellas se
contienen los restos mortales de aquellos
que fueron Templo del Espíritu Santo.
15
SemanaSanta2016
Marmolejo
14
SemanaSanta2016
Marmolejo
Miércoles 10 de Febrero.
17.30h. Imposición de Ceniza a los niños.
19.00h. Misa de Ceniza. Ofrecimiento del
Cartel y Libro Oficial de Semana Santa 2016
19.30h. Via Crucis por las calles.
Viernes 12 de Febrero.
17.00h. Inicio Curso Cofrade. Parroquia.
19.30h. Via Crucis en la Parroquia: Patronos.
Sádabo 13 de Febrero.
10.00h. Recorrido Solidario por las calles de
Marmolejo, organizado por la Vera Cruz.
17.00h. Curso Cofrade.
21.00h. Cena de la Cofradía de La Virgen de
los Dolores.
Viernes 19 de Febrero.
19.30h. Via Crucis en la Parroquia: V. Cabeza
Sábado 20 de Febrero.
09.00h. Subida a Caballo por las trochas
hasta el Santuario.
20.00h. Charla Cuaresmal a cargo del Grupo
de Cristo Resucitado, en los Salones Parro-
quiales.
Viernes 26 de Febrero.
19.30h. Via Crucis: Virgen Esperanza.
Sábado 27 de Febrero.
11.00h. V Muestra Cofrade Infantil y elección
del Hermano/a Mayor Infantil 2016.
Domingo 28 de Febrero.
10.00h. Fiesta de Estatutos de la Cofradía
de la Virgen de la Esperanza en la Iglesia de
Jesús.
17.30h. I Tertulia Cofrade de Capataces, La
Esperanza. Lugar Sala Verde, Casa de la Cul-
tura.
Viernes 4 de Marzo.
19.30h. Via Crucis en la Parroquia: Vera Cruz
20.00h. Cena del Hambre (Manos Unidas),
en los Salones Parroquiales.
Sábado 5 de Marzo.
20.00h. Muestra Musico-Cultural Cofrade
Marmolejeña. En el Teatro Español y Pre-
sentación del Cartel de la Vera Cruz.
Domingo 6 de Marzo.
10.00h. Fiesta de Estatutos de la Herman-
dad de la Vera Cruz en la Iglesia de Jesús.
Lunes 7 Marzo - Viernes 11 de Marzo.
18.45h. Exposición del Santísimo y ejercicio
del Quinario en la Iglesia de Jesús.
19.00h. Santa Misa,en la Iglesia de Jesús.
Viernes 11 de Marzo.
19.30h. Via Crucis en la Igelsia de Jesús: Ntro.
Padre Jesús.
Sábado 12 de Marzo.
19.00h. Septenario Virgen de los Dolores.
Misa en la Parroquia, Presentación del Car-
tel de la Virgen de los Dolores.
21.00h. Pregón y Presentación del Cartel de
Ntro. Padre Jesús en el Teatro Español.
Domingo 13 de Marzo.
10.00h. Fiesta de Estatutos de la Herman-
dad de Ntro. Padre Jesús en la Iglesia de
Jesús.
19.00h. Septenario Virgen de los Dolores,
Misa en la Parroquia.
Lunes 14 de Marzo
19.00h. Septenario Virgen de los Dolores,
Misa en la Parroquia y Besamanos.
Martes 15 de Marzo
19.00h. Septenario Virgen de los Dolores, y
Pasamantos a los niños y niñas en la Parro-
quia.
Miercoles 16 de Marzo
19.00h. Septenario Virgen de los Dolores y
Misa a la hermanas difuntas, en la Parroquia
20.30h. Confesiones en la Parroquia.
Jueves 17 de Marzo
19.00h. Septenario Virgen de los Dolores en
la Parroquia.
Viernes 18 de Marzo
19.00h. Septenario Virgen de los Dolores
en la Parroquia y Fiesta de Estatutos de la
Cofradia de la Virgen de los Dolores en la
Parroquia.
19.45h. Via Crucis: Virgen de los Dolores.
Sábado 19 de Marzo
10.00h. Recogida de Palmas y Palmitos en la
Parroquia.
12.00h. Fiesta y Procesión de San José de la
Montaña en la Parroquia.
20.30h. Pregón Oficial de la SEMANA SAN-
TA 2016, a cargo de Cristóbal Manuel Serra-
no Barragán.
DIA 20 DE MARZO. DOMINGO DE RAMOS EN LA PASIÓN DEL SEÑOR.
9,45 de la mañana: Bendición de Ramos en la Puerta de la Iglesia de Jesús. Proce-
sión de Palmas hasta la Parroquia. A continuación Misa en la Parroquia
11 de la mañana: Procesión con la Imagen de Jesús en la Borriquita
7 de la tarde: Misa de Ramos en la Parroquia
DÍA 21 DE MARZO. LUNES SANTO.
9,30 de la mañana. Santa Misa en el Convento de San José de la Montaña
DIA 22 DE MARZO. MARTES SANTO
11 de la mañana. Misa Crismal en S.I.C. de Jaén. Bendición Oleos y Renovación
Promesas Sacerdotales.
7 de la tarde: Misa en la Parroquia
10 de la noche: PROCESIÓN DEL SILENCIO (VIA CRUCIS)
DIA 23 DE MARZO. MIÉRCOLES SANTO.
7 de la tarde: Misa en la Parroquia
DIA 24 DE MARZO. JUEVES SANTO. INTRODUCCIÓN TRIDUO PASCUAL
6 de la tarde. MISA EN LA CENA DEL SEÑOR EN LA PAROQUIA. RECEPCIÓN OLEOS.
8 de la tarde: Procesión de Jesús Preso y Virgen de la Esperanza
12 de la noche: Hora Santa ante la Reserva Eucarística (Vela)
DIA 25 DE MARZO. VIERNES SANTO. PRIMER DIA TRIDUO PASCUAL.
6 de la mañana: Procesión de Ntro. Padre Jesús y Virgen de la Estrella
12 del mediodía: Vía Crucis en la Parroquia
5,30 de la tarde: CELEBRACIÓN DE LA PASIÓN DEL SEÑOR en la Parroquia
8,00 de la tarde: Procesión del Cristo de la Vera Cruz, Santo Sepulcro y Ntra. Sra.
de las Amarguras
9 de la noche: Procesión de la Virgen de los Dolores en su Soledad
DIA 26 DE MARZO .SABADO SANTO. SEGUNDO DIA TRIDUO PASCUAL.
ADORACIÓN DE LA CRUZ. Preparación Vigilia Pascual
VIGILIA PASCUAL. TERCER DIA TRIDUO PASCUAL.COMIENZO PASCUA
Sábado 26 de Marzo: 10,00 de la noche. (Empieza en el Convento a las 9,45 horas)
A continuación Celebración Festiva.
DIA 27 de MARZO. DOMINGO DE PASCUA DE RESURRECCIÓN
9,30 de la mañana: MISA DE RESURRECCIÓN en la Parroquia.
10,30 de la mañana: Procesión de Jesús Resucitado
12 del mediodía: Celebración de Bautismos en la Parroquia
8 de la tarde: Santa Misa de Resurrección.
horarios,
Semana Santa 2016
Feliz Pascua de Resurreción
Horarios,
de Misa y Cultos de Cuaresma 2016
16
SemanaSanta2016
Marmolejo
	 De nuevo nos encontramos a las puertas de la semana grande de los cristianos, la
semana de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Y este año se nos
presenta con una novedad, es el año de la Misericordia.
	 Dios perzdona todas tus culpas, y cura todas tus enfermedades, Él rescata tu vida de
la fosa y te colma de gracia y amor entrañable.
	 La iglesia quiere y nos pide que actuemos con nuestros hermanos de la misma mane-
ra que el Señor actúa con nosotros, ayudando a todos en todo cuanto nos sea posible” tuve
hambre y me disteis de comer”. Debemos abrir nuestro corazón ante nuestros hermanos más
desfavorecidos, sin esperar nada a cambio. Dios nos lo dio todo gratis y por amor.
Debemos llevar una palabra y un gesto de consuelo a los pobres, a los que sufren, ayudar a
liberar a cuantos están prisioneros por las esclavitudes de la sociedad, intentar dar dignidad a
cuantos se han visto privados de ella…En resumen, debemos ser misericordiosos como lo es
nuestro Padre Dios.
	 Dad gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterna su misericordia.
	 Que este año dedicado a la misericordia, nos sirva de trampolín para prepararnos ante
esta semana grande, que tenemos a la vuelta de la esquina e intentemos que no se quede solo
en una semana, sino que nos sirva para todo el año, ayudando, sirviendo...
	 Desde esta oportunidad que nos brinda la Agrupación de Cofradías, de ponernos en
contacto con vosotros, os invitamos como todos los años a acompañar a Jesús el Domingo de
Ramos, en la bendición, Santa Misa y procesión. Este año vamos a tener un pequeño cambio, se
hará de la siguiente manera: la bendición de las palmas se celebrará a las 9’45 horas en la puerta
de la iglesia de Jesús, a continuación vendremos en procesión hasta la Parroquia donde se cele-
brará la Santa Misa y al término de Ésta saldremos en procesión con el siguiente recorrido: Calle
Iglesia, Coso, Nueva, Blasco Ibáñez, Avda. Juan Carlos I, Coso, Orti Lara, Palacio Valdés, Plaza
Constitución e Iglesia.
	 Animamos a todas las madres a vestir a los niños/as con los trajes de hebreos.
amigos de jesús
en la
borriquilla
19
SemanaSanta2016
Marmolejo
18
SemanaSanta2016
Marmolejo demostraciones de poder y de superioridad, sobre todo ahora que la muerte
los amenazaba. ¡Pero no! Ahí estaba el vestido como un esclavo y dispuesto a
inclinarse hasta el suelo para lavarles los pies.
	
	 Avanzada la noche, y antes de servirse la cena, Jesús nos enseñó que la
verdadera grandeza se mide por nuestra capacidad de servicio a los demás. Ser
grande no es disfrutar del placer arrogante de ser servido por otros, sino tener
disposición de servir a los demás y de hacerlo con desinterés y generosidad.
	 Para los cristianos el Jueves Santo rememora la institución de la cena del
Señor o eucaristía, y en ella Cristo nos invita a servir a los demás así como tam-
bién él lo hizo.
Rubén Godoy Ortiz
Vocal de Formación y Aprendizaje
Cofradía
Ntra. Sra. de la Esperanza
y Jesús Preso
Excelsa Madre querida,
Crepúsculo cuajado de esperanza,
Corazón repleto de gracia,
Faro y estrella de la fragancia.
Afable Virgen sin par,
Pureza, altar y realeza,
Cándida y misericordiosa,
Que eres amor y eres prosa.
Aurora y vida nuestra,
Doncella de mirada cristalina,
Que son tus ojos primores,
Floreciendo como flores.
Salve refugio de la alborada,
Señora, de mi alma colmada,
Por la luz de vuestra intensa mirada,
La mía, hoy en la tuya anclada.
	
	
	 Sucedió en la noche del jueves de aquella primera Semana Santa; la
última en la vida terrenal de Jesús. Después de que el sol se ocultaba se daba
inicio a la celebración de la Pascua, la fiesta más importante para todo el pueblo;
aquella en la que recordaban las acciones liberadoras de Dios cuando eran escla-
vos en Egipto.
	 Durante la mañana y la tarde de aquel jueves Jesús se preparó para la
cena. Escogió el lugar, e hizo los demás arreglos. La muerte se aproximaba y
él lo sabía muy bien. Por eso quiso hacer una cena diferente, en la cual lo más im-
portante fuera la confraternidad con sus discípulos y en la que pudiera expresar
sus palabras finales para ellos.
	 Cuando todo estuvo preparado Jesús se quitó el manto que vestía y se
ató una toalla a la cintura, luego echó agua en un recipiente y comenzó a lavar
los pies de sus discípulos. Pedro fue el primero en sorprenderse, y hasta se
opuso. ¿Cómo era posible que el Maestro se vistiera como un esclavo y quisiera
lavarles los pies a sus seguidores? Lo que ellos querían era ver a Jesús haciendo
20 21
DÍA 26 DE FEBRERO
19:30 horas: Vía Crucis de la Pasión del Señor
DÍA 27 DE FEBRERO
11:00 horas: V Muestra Cofrade Infantil y elección del Hermano Mayor Infantil
2016.
DÍA 28 DE FEBRERO
10:00 horas: Solemne Eucaristía y Fiesta de Estatutos en honor a nuestros titula-
res, donde se impondrá la medalla a los nuevos hermanos de pleno derecho. Al
término de la misma, besamanos al Cristo y a la Virgen.
17.30 horas “I Tertulia Cofrade de Capataces, La Esperanza”. Lugar: Sala Verde,
Casa de la Cultura.
JUEVES SANTO DÍA 24 DE MARZO
Solemne procesión de Nuestra Señora Virgen de la Esperanza y Jesús Preso.
Itinerario: Jesús, Divino Maestro, Canalejas, Zapateros, Ramón y Cajal, San Anto-
nio, Plaza del Amparo, Plaza de la Constitución (Estación de Penitencia en la Pa-
rroquia Ntra. Sra. de la Paz), Armando Palacio Valdés, Útica, Plaza 28 de Febrero,
Coso, Perales, Plaza del Amparo, Francisco Calero (Arroyo) e Iglesia de Jesús.
La Hermana Mayor es Eva Ruiz Cardeña
c/ Calvario nº29
	
La entrega de velas para los hermanos de la cofradía se hará en la casa de los
pasos el Miércoles Santo de 17:00 a 19:00 h. situada en la calle Antonio Machado
nº 24.
I Concurso de fotografía
“Esperanza y Preso en el Jueves Santo”
Consulta las bases de dicho concurso bien en el Facebook de la
cofradía o en la página web: virgendelaesperanza.wix.com/inicio
Actos y cultos,
para la Cuaresma y Semana Santa 2016
23
SemanaSanta2016
Marmolejo
22
SemanaSanta2016
Marmolejo 	 Y por último, en el Gólgota, donde según la tradición judía des-
cansaban los restos de Adán. Cayendo su Divina Sangre sobre los res-
tos del primer hombre y pecador. Y tal y como dice el Credo, Cristo,
muerto, descendió a los infiernos, pues “hasta a los muertos ha sido
anunciada la buena nueva (1Pedro 4:6)”.
	 El descenso a los infiernos es el pleno cumplimiento del anun-
cio evangélico de la salvación. Es la última fase de la misión mesiánica
de Jesús, fase condensada en el tiempo pero inmensamente amplia
en su significado real de extensión de la obra redentora a todos los
hombres de todos los tiempos y de todos los lugares, porque todos
los que se salvan se hacen partícipes de la Redención.
Que Cristo nos guíe y su Madre nos proteja; Fe, Esperanza y Caridad.
MISERICORDIA POR CRISTO
	 El pasado 13 de marzo de 2015, el Santo Padre Francisco I convo-
có a todos los cristianos al Jubileo Extraordinario de la Misericordia.
Durante el 8 de diciembre de 2015 y el 20 de noviembre de 2016, esta-
mos llamados a encontrar la alegría de redescubrir y hacer fecunda la
misericordia de Dios. A dar consuelo a cada hombre y cada mujer de
nuestro tiempo. Teniendo especial protagonismo el Evangelio según
San Lucas, también conocido como el evangelista de la misericordia,
por ser el único que relata algunas de las parábolas más emblemáti-
cas, como la del hijo pródigo, la del buen samaritano o la oveja perdi-
da.
	 No obstante, queremos recordar otro capítulo de San Lucas,
concretamente el 23, versículo 26: “Y llevándole, tomaron a cierto Si-
món de Cirene, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para
que la llevase tras Jesús”. ¿Pero quién era este civil llamado Simón
de Cirene? Los evangelistas San Marcos (15:21-22) y San Mateo (27:32)
también lo nombran, siendo el primero quien nos ofrece más infor-
mación: “Y obligaron a uno que pasaba, Simón de Cirene, padre de
Alejandro y de Rufo, que venía del campo, a que le llevase la cruz. Y
le llevaron a un lugar llamado Gólgota, que traducido es: Lugar de la
Calavera”.
	 Serefiereaél,comoSimóndeCirene,padredeAlejandroyRufo,
¿qué significa esto? En primer lugar, Simón era un nombre muy común
en el pueblo judío, pueblo que acogió y condenó a Jesús. De Cirene,
este apellido hacía referencia a una de las ciudades más importantes
de África; quedando representado el continente africano. Padre de
Alejandro… nombre propio griego. Y por último, padre de Rufo, nom-
bre romano muy común. En definitiva, en la figura del cirineo quedó
reflejado todo el mundo conocido. El auxilio de la humanidad a Cristo
en su martirio.
	
Hermandad
Ntro. Padre Jesús Nazareno y
Virgen de la Estrella
25
SemanaSanta2016
Marmolejo
24
SemanaSanta2016
Marmolejo
Del día 07 de Marzo al 11 de Marzo (lunes a viernes), en la Iglesia de
Jesús:
A las 18:45 horas: Exposición del Santísimo y ejercicio del Quinario.
A las 19:00 horas: Santa Misa.
Viernes, 11 de Marzo, en la Iglesia de Jesús:
A las 19:30 horas: VIA CRUCIS PENITENCIAL de la Hermandad.
Sábado, 12 de Marzo, en el Teatro Español:
A las 21,00 horas: Presentación del Cartel de la Estación de Peniten-
cia y Pregón de la Hermandad, a cargo de D. ANTONIO GALLARDO
PEREZ (hermano de la Hermandad).
Domingo, 13 Marzo, en la Iglesia de Jesús:
A las 10:00 horas FIESTA PRINCIPAL DE ESTATUTOS, donde se im-
pondrá las medallas a los nuevos hermanos de pleno derecho y se
hará el cambio de hermanos Mayores.
Viernes, 25 de Marzo (Viernes Santo), a las 06:00 de la mañana:
Solemne procesión de NUESTRO PADRE JESUS NAZARENO Y LA
SANTISIMA VIRGEN DE LA ESTRELLA.
ITINERARIO: Jesús, Divino Maestro, Canalejas, Zapateros, Ramón y
Cajal, San Antonio, Plaza del Amparo, Plaza de La Constitución, Esta-
ción de Penitencia en la Parroquia (sobre las 08,00 horas), Armando
Palacio Valdés, Utica, Plaza 28 de Febrero, Coso, Perales, Plaza del
Amparo, Francisco Calero Herrero (antes Arroyo), e Iglesia de Jesús
(sobre las 11,00 horas).
HERMANA MAYOR:
La Hermana Dª. FRANCISCA PILAR MENA LOZANO, con domicilio en
calle Doctor Julio Vizcaíno, 10.
Nota: La subasta de la Hermandad, se realizará al finalizar la proce-
sión, en la Casa de Hermandad, sito en la calle Las Huertas, 17.
Actos y cultos,
para la Cuaresma y Semana Santa 2016
27
SemanaSanta2016
Marmolejo
26
SemanaSanta2016
Marmolejo
	 “Por la gracia de Dios, gustó la muerte para el bien de todos” (Heb. 2,9)
Gustó la amargura de la muerte, no sólo la de sus seres queridos, la de su amigo Lázaro, la de
San José…, sino que Él mismo la experimentó en su propia persona; experimentó la dolorosa
experiencia de la separación del cuerpo y el alma.
	 “Lo que no fue asumido, no fue redimido” (San. Irineo)
Jesús asume la muerte, asumió todas las situaciones humanas para así redimirlas. Pero ni fue
abandonado en el hades ni su cuerpo experimentó la corrupción.
Cristo depositado en el sepulcro.
	 Es en el momento de su sepultura, cuando tuvo lugar, al mismo tiempo, el culmen del
abajamiento de Cristo y el inicio de la glorificación de Cristo. El Padre aceptó la entrega de su
Hijo con la respuesta de su glorificación. Al glorificar a Cristo, dio la vida divina a la naturaleza
de Jesucristo que se expandería a todos los hombres. Así el Padre nos ha divinizado, haciendo
de la naturaleza humana de Cristo el puente de unión entre Dios y los hombres.
Cristo redentor, que ha entregado su sangre pacificadora, ha hecho las paces entre Dios y el
hombre, entre la divinidad y la humanidad. Y se ha cumplido la Alizanza, por la misericordia de
Dios, por el misterio de la paciencia de Dios por nuestro pecado, misterio revelado y cumplido
en Jesucristo.
	 Toda la gracia de salvación está avalada en Cristo. Y tras su muerte, el Salvador apare-
ce más poderoso que todo el mal que había cometido el mundo.
Cristo es el libertador de nuestras cadenas. Cristo es el libertador de las almas abiertas a la
salvación, pero encadenadas por el pecado.
	 ¿Y qué es lo que entonces sucede tras su sepulcro? ….Un gran silencio envuelve la
tierra; un gran silencio y una gran soledad. Un gran silencio, porque el Rey duerme. La tierra
está temerosa y sobrecogida, porque Dios se ha dormido en la carne y ha despertado a los que
dormían desde antiguo. Dios ha muerto en la carne y ha puesto en conmoción al abismo….. El
Señor, teniendo en sus manos las armas vencedoras de la cruz,…… nos levanta,….
Nos ha abierto el acceso a la felicidad celeste, nos ha abierto las puertas del cielo. Su muerte
ha dado sentido a nuestra muerte, y los que moriremos en Cristo, podremos escuchar algún
día que nos dice: «Despierta, tú que duermes, levántate de entre los muertos, y Cristo será tu
luz.» Yo soy tu Dios, que por ti y por todos los que han de nacer de ti me he hecho tu hijo; y
ahora te digo que tengo el poder de anunciar a los que están encadenados: “Salid”, y a los que
se encuentran en las tinieblas: “iluminaos”, y a los que duermen: “Levantaos.” A ti te mando:
Despierta, tú que duermes, pues no te creé para que permanezcas cautivo en el abismo; leván-
tate de entre los muertos, pues yo soy la vida de los muertos. Levántate, obra de mis manos;
levántate, imagen mía, creado a mi semejanza. Levántate, salgamos de aquí, porque tú en mí,
y yo en ti, formamos una sola e indivisible persona. Por ti, yo, tu Dios, me he hecho tu hijo; por
ti, yo, tu Señor, he revestido tu condición servil; por ti, yo, que estoy sobre los cielos, he venido
a la tierra y he bajado al abismo; por ti, me he hecho hombre, semejante a un inválido que tiene
Hermandad
de la Vera Cruz, Santo Sepulcro
y Ntra. Sra. de las Amarguras
su cama entre los muertos; por ti, que fuiste expulsado del huerto, he sido entregado a los
judíos en el huerto, y en el huerto he sido crucificado. Contempla los salivazos de mi cara, que
he soportado para devolverte tu primer aliento de vida; contempla los golpes de mis mejillas,
que he soportado para reformar, de acuerdo con mi imagen, tu imagen deformada; contempla
los azotes en mis espaldas, que he aceptado para aliviarte el peso de los pecados, que habían
sido cargados sobre tu espalda; contempla los clavos que me han sujetado fuertemente al ma-
dero, pues los he aceptado por ti... Dormí en la cruz, y la lanza atravesó mi costado, por ti,…..
Mi costado ha curado el dolor del tuyo. Mi sueño te saca del sueño del abismo. Mi lanza eliminó
aquella espada que te amenazaba en el paraíso. Levántate, salgamos de aquí. El enemigo te
sacó del paraíso; yo te coloco no ya en el paraíso, sino en el trono celeste…..que el reino de los
cielos está preparado desde toda la eternidad. (El descenso del Señor al abismo, de una homilía
antigua sobre el grande y Santo Sábado).
	 Cristo, primogénito de entre los muertos, está por encima del tiempo, y extiende su
capacidad salvífica al ayer y al hoy. Penetra todas las razas, los que lo han conocido y los que
no, el influjo redentor de Cristo es universal.
Tras su pasión, muerte y sepultura, la historia se vuelve a escribir desde Cristo glorioso.
Mª Victoria Ruiz Cano.
2928
SemanaSanta2016
Marmolejo
13 de Febrero, sábado. IV Recorrido Solidario:
Recorrido solidario por las calles de la localidad para recoger alimentos con destino
a Cáritas.
4 de Marzo, viernes, a las 19:30:
Via Crucis de la Hermandad en la Parroquia.
5 de Marzo, sábado, a las 20:00 horas en el Teatro Español:
Muestra Músico-Cultural Cofrade Marmolejeña. Participan distintas asociaciones
musicales y saeteras(os de la localidad. Durante el acto se presentará el IX cartel
VERA+CRUZ anunciador de nuestra Estación de Penitencia el Viernes Santo.
6 de Marzo, domingo, a las 10:00 en la iglesia de Jesús:
FIESTA DE ESTATUTOS DE LA HERMANDAD, con imposición de medallas alos nuevos
hermanos y hermanas de pleno derecho. Al finalizar, besapiés a la imagen de Cristo
Yacente.
25 de Marzo, VIERNES SANTO, a las 20:00 desde la iglesia de Jesús:
SOLEMNE ESTACIÓN DE PENITENCIA, con el siguiente itinerario: Iglesia de Jesús,
Calle Jesús, Divino Maestro, Canalejas, zapateros, Ramón y Cajal, San Antonio, Plaza
del Amparo, Plaza de la Constitución (Estación de Penitencia sobre las 22:00 horas),
Palacio Valdés, Ortí Lara, Coso, Perales, Plaza del Amparo (Encuentro entre nuestras
dos imágenes titulares de Jesucristo con su Madre, la Virgen de los Dolores alrede-
dor de las 23:30), Francisco Calero Herrero y finalización de la Estación de Penitencia
en la iglesia de Jesús sobre las 00:00 horas)
ACTOS EN SEPTIEMBRE
8 de septiembre, jueves, a las 20:30 en los salones parroquiales:
Asamblea General de Hermanos.
12 de Septiembre, lunes, a las 19:30 en la iglesia de Jesús:
Solemne traslado de la imagen de Cristo Crucificado desde la iglesia de Jesús a la
Parroquia.
Días 12, 13 y 14 a las 20:00 en la Parroquia:
Triduo en honor al Cristo de la Vera Cruz.
14 de Septiembre, miércoles, a las 20:00 horas en la Parroquia:
Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz. Al finalizar la Eucaristía, triduo y besapiés
a la imagen de Cristo Crucificado. Al finalizar, traslado de la imagen a la iglesia de
Jesús.
Actos y cultos,
para la Cuaresma y Semana Santa 2016
31
SemanaSanta2016
Marmolejo
30
SemanaSanta2016
Marmolejo Queridas hermanas de la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores
y vecinos/ as todos de Marmolejo;
	 Con la llegada del miércoles de ceniza el calendario nos re-
cuerda que nos adentramos en el tiempo de la Cuaresma, un periodo
de reflexión que aquí en nuestro pueblo vivimos de una manera muy
especial.
	 En estos días se multiplican los actos y cultos de manera frené-
tica en un calendario que conjuga diversas celebraciones, pero sobre
todo, huele a cera y a incienso. Huele a Semana Santa.
	 Desde aquí os invito a que conozcáis nuestra historia, nuestra
imagen titular, nuestro patrimonio artístico y material, cultos, activi-
dades y sobre todo nuestros proyectos de presente y futuro.
	 Sean mis palabras de saludo nuestra mejor expresión de bien-
venida a esta humilde Cofradía, abriéndoos las puertas de par en
par, estando a vuestra entera disposición.
Un cordial saludo de vuestra presidenta.
Josefa Romero Molinero.
Hermandad
de ntra. sra. la Virgen
de los Dolores
¿Qué te pasa Soledad?
¡Dime que te está pasando!
¿Por qué lloras Soledad?
Quiero consolar tu llanto.
“Me dijo un día Gabriel,
Que Yahvé te había elegido,
A ser madre de Enmanuel,
El Mesías prometido”
“No temas María,
Pues Dios te ha concedido,
A un Hijo- me decía-
En tu vientre florecido”
¡Ay vosotros, por amor!
Los que pasáis por la vida,
Vedla triste y afligida
Y consolad su dolor.
No me llores Soledad.
Quiero consolar tu llanto.
¡Yo no quiero que estés sola!
Dame un lugar junto a ti,
Para tus pasos seguir,
Madre y Corredentora.
Conviértase en buena hora
La de consolar tus penas,
Por ser Tu la Madre buena,
Que consuelas al que llora.
A LA SOLEDAD DE MARÍA
33
SemanaSanta2016
Marmolejo
32
SemanaSanta2016
Marmolejo
V Cena benéfica que tendrá lugar el sábado 13 de febrero a las 21.00h
en “Café - Bar Rafa”.
SEPTENARIO A NUESTRA SEÑORA LA VIRGEN DE LOS DOLORES.
Del 12 al 18 de marzo a las 18:30h.
PRESENTACIÓN DEL CARTEL DE SEMANA SANTA. El día 12 de marzo en la misa.
BESAMANOS DE LA VIRGEN. El día 14 de marzo al finalizar la eucaristía.
PASAMANTOS A LOS NIÑOS/AS PEQUEÑOS. El día 15 de marzo al finalizar la eu-
caristía.
MISA PARA LAS HERMANAS DIFUNTAS. El día 16 de marzo.
FIESTA DE LOS ESTATUTOS. El 18 de marzo a las 19:00h. Sorteo de mantilla y
peina, emblemas de nuestra cofradía.
Visita a las hermanas enfermas durante la cuaresma.
SOLEMNE PROCESIÓN el viernes 25 de marzo a las 21h.
Itinerario: Parroquia, Plaza de la Constitución, Palacio Valdés, Utica, Plaza 28 de
Febrero, Coso, Perales, Plaza del Amparo, Plaza de la Constitución, Hospital, Plaza
Juan XXIII, Ramón y Cajal, San Antonio, Encuentro con la Hermandad de la Vera
Cruz, Plaza del Amparo, Plaza de la Constitución, Parroquia.
	 Hermana Mayor: Mª Josefa Garrido Zafra. C/Gustavo Adolfo Bequer, nº6.
	 Música: Asociación Músico- Cultural Nuestra Señora de la Paz.
Convivencia de costaleros al finalizar la Semana Santa.
Colaboración con las asociaciones de nuestra localidad (Manos Unidas, Alzhei-
mer, Cáncer).
Viaje a Carmona.
Asamblea General el día 9 de septiembre a las 20:30h, con el tradicional sorteo
de hermana mayor, este año se realizará
Festividad de Nuestra Señora de los Dolores el día 15 de septiembre a las 20h y
a continuación Vía Fidei por las calles de la localidad.
¡ACUDE CON TU MEDALLA!
Marmolejo, 2016
La Junta Directiva.
Actos y cultos,
para la Cuaresma y Semana Santa 2016
35
SemanaSanta2016
Marmolejo
34
SemanaSanta2016
Marmolejo Desde su misericordia hace que esto sea posible. C) Pero la expresión
más absoluta del amor misericordioso de Dios a la humanidad la rea-
lizó en la pasión, muerte y resurrección de Jesús. Así lo dijo en la cele-
bración de la Pascua, dirigiéndose a sus discípulos, momentos antes
de su pasión: “Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por
sus amigos” (Jn 15, 13). Aquí está el amor de Dios llevado a su máxima
expresión.
	 Este amor no puede acabar en derrota y muerte. Este amor que
es total sólo puede acabar en vida; en la vida del Resucitado. Vida que
no sólo será para Él, sino también para quien crea en Él. Una vida en
plenitud y eterna.
Feliz Pascua de Resurrección
Junta de Gobierno G.P. del Resucitado
	 El pasado 8 de Diciembre, con la apertura de la Puerta Santa de
la Basílica de San Pedro de Roma, el Papa Francisco daba comienzo al
Jubileo Extraordinario de la Misericordia, convocado por él mismo.
	 Tenemos por delante casi un año completo para reflexionar,
profundizar y, sobre todo vivir la misericordia de Dios. Porque Dios
Todopoderoso manifiesta su Omnipotencia en la misericordia. Esta es
la cualidad de la Omnipotencia Divina. La liturgia, en una de las oracio-
nes colecta más antiguas, invita a la oración diciendo: “Oh Dios que
revelas tu Omnipotencia sobre todo en la misericordia y el perdón”
(Domingo XXVI del T.O).
	 Tanto en el Nuevo Testamento como en el Antiguo testamento
cuando se nos habla de Dios, cuando se quiere transmitir lo que este
siente, que hace, cómo se relaciona con el pueblo de Israel y con toda
la humanidad se utilizan las palabras “entrañas” y “benevolencia”,
que expresan lo que es la misericordia.
	 Cuando para expresar ésta se utiliza la palabra “entrañas”, se
da a entender que misericordia significa el amor que una madre sien-
te y tiene a su hijo. Cuando es utilizada la palabra “benevolencia”, se
manifiesta una disposición favorable de una persona hacia otras. En
ambos casos misericordia es sinónimo de amor, bondad, cariño.
	 Dios nos demuestra su misericordia de varias maneras: A) me-
diante el perdón de los pecados, de esta manera Dios restablece con
el hombre pecador una relación de amistad, de amor. Así el hombre
está en paz con Dios.
	 Este no quiere el pecado, por eso al que manifiesta su arrepen-
timiento le son perdonados sus pecados. B) justificando al ser huma-
no. Justificar es hacer que el hombre pecador, dominado por la fuerza
del mal, sea hecho justo, animado por la fuerza del Espíritu de Dios,
por tanto agradable a Dios, hijo de Dios, heredero de Dios.
	
Grupo Parroquial
Cristo Resucitado
3736
SemanaSanta2016
Marmolejo
20 de Febrero (20:00 H) Salones Parroquiales:
Charla Cuaresmal.
27 de Marzo (9:30 H) Parroquia:
Santa Misa de la Resurrección del Señor y salida triunfal de
CRISTO RESUCITADO por las calles de la localidad.
Plaza de la Constitución, Iglesia, Coso, Juan Carlos I, Plaza de Belén, Sevilla,
Santo Reino, Jofra, San Sebastián, Útica, Palacio Valdés, Plaza de la Constitu-
ción, Hospital, Antonio Alcalá, Divino Maestro, Yerpes, Arroyo, Plaza del Am-
paro, Plaza de la Constitución.
29, 30 y 31 de Marzo (20:00 H) Parroquia:
Eucaristía y Triduo en honor a Cristo Resucitado.
3 de Abril (20:00 H) Parroquia:
Eucaristía y Santo VIA LUCIS de la Resurrección del Señor.
Adquiere la PULSERA DE NUESTRO CRISTO!
Actos y cultos,
para la Cuaresma y Semana Santa 2016
39
SemanaSanta2016
Marmolejo
38
SemanaSanta2016
Marmolejo Julián.
	 Por otra parte, y desde el año 2002, poseemos otra reliquia de San Julián
que es un trozo de hueso del cuerpo de nuestro Patrón. Procede de un relicario
privado que la persona que lo poseía donó a la parroquia al tener noticia por la
lectura del libro que publiqué en 1999 de que San Julián era el Patrón de Marmo-
lejo. El modesto relicario en que venía fue sustituido a expensas del que suscribe
por el arca en metal bañado en oro y cristal que actualmente tiene, inspirada en
la que reposan sus restos en la catedral de Cuenca, y que fue elaborada en los ta-
lleres de Orfebrería Azahara de Córdoba. Actualmente, dicho relicario procesiona
en la delantera del paso de San Julián.
Agustín Javier Barragán Gómez
Presidente de la Cofradía de Ntra. Sra. de la Paz y San Julián
Patronos y Alcaldes Perpetuos de Marmolejo.
Cofradía
Ntra. Sra. de la Paz y San Julián
Alcaldes Perpetuos de Marmolejo
LAS RELIQUIAS DE SAN JULIÁN
	 En Marmolejo disfrutamos de la presencia de dos reliquias de nuestro
Santo Patrón. La primera de ellas es un fragmento del cuerpo incorrupto de San
Julián que tiene el valor añadido de ser, junto a otra pequeña reliquia que se en-
cuentra en la catedral de Cuenca, los únicos restos del cuerpo de nuestro Patrón,
ya que en los sucesos de la pasada guerra civil fue sacado San Julián del Arca en
que se veneraba en la catedral y quemado en una hoguera, de modo que sólo se
pudieron recuperar unos pocos fragmentos de huesos.
¿Cómo llegó a nuestro pueblo tal reliquia? Afortunadamente, Rogelio Sanchiz, en
su obra Noticia del culto tributado a San Julián, en la página 305 afirma lo siguien-
te:
	 “En el año de 1881, el obispo de Cuenca, Excmo. Sr. D. José Moreno Mazón,
tuvo necesidad de pasar a Marmolejo con el fin de tomar las aguas medicinales de
este pueblo; noticioso el prelado conquense de la existencia de la imagen y culto
que se tributaba a su Santo predecesor, determinó celebrar en su honor una fun-
ción extraordinaria que revistió los caracteres de un verdadero acontecimiento.
	 Al efecto, el 15 de mayo del año expresado, se hizo con dicha imagen una
solemne procesión, que recorrió las principales calles del pueblo y que presidió el
citado Sr. Obispo en unión del Ayuntamiento y en la que fue llevada por aquél una
reliquia del Glorioso Abogado y Patrón de Cuenca y Marmolejo.
	 Terminada la procesión, hubo Misa cantada, en la que predicó el prelado
Señor Moreno Mazón, ponderando las virtudes y ejemplos de San Julián y pro-
puso que, como recuerdo de la fiesta, se crease unas “Asociación de San Julián”,
para socorro de enfermos pobres de la población y forasteros, donando para tal
fin mil reales, que unidos a los mil quinientos recaudados en mesas petitorias, que
durante la fiesta se habían puesto en las puertas del templo, vinieron a constituir
el capital fundacional de la Asociación.
	 El expresado 15 de mayo de 1881, por la tarde, hubo otra función en acción
de gracias, al final de la cual el indicado Señor Obispo dio a venerar la reliquia de
su Santo predecesor, que regaló a la iglesia parroquial del pueblo.
	 A las funciones celebradas a instancias del Señor Moreno Mazón asistió el
Clero, Ayuntamiento en pleno y todo el vecindario de Marmolejo con las personas
que se hallaban tomando las aguas en el famoso balneario.”
	 Desde entonces conservamos dicha reliquia, que es la que se da a besar a
los fieles en la festividad del 28 de enero y el sábado de romería en el edificio San
40
SemanaSanta2016
Marmolejo
Actos y cultos,
para la Festividad de nuestro Patrón San Julián 2016
4 de Septiembre, Domingo. Vísperas de la Conmemoración de San Julián, Obispo
12,00 h. Repique de campanas y disparo de cohetes.
5 de Septiembre, Lunes. Solemnidad de la Conmemoración de S. Julián,
Obispo, Patrón y Alcalde Perpetuo de Marmolejo
11:30 h. Solemne Eucaristía en honor a nuestro Patrón, San Julián.
12:30 h. Asamblea General de Cofrades en los salones parroquiales.
20:00 h. Magna Procesión de la imagen de San Julián por el itinerario de
costumbre.
10 de Septiembre, Sábado
20:00 h. Concentración en casa de la Hermana Mayor para realizar el
pasacalles de la cofradía y caballistas.
21:00 h. Bendición de los romeros y del caballo en la puerta de la parroquia.
21:15 h. Salida en procesión con la reliquia de San Julián para realizar la
Celebración de la Palabra.
11 de Septiembre, Domingo. Romería de San Julián
08:00 h. Concentración en casa de la Hermana Mayor para salir hacia la
parroquia.
08:45 h. Canto de la Salve a Nuestra Patrona, la Santísima Virgen de la Paz.
09:00 h. Salida en Romería hacia el Poblado de San Julián.
11:30 h. Aproximadamente: Solemne Misa de romeros en la iglesia del
Poblado de San Julián.
19:00 h. Regreso a Marmolejo.
21:30 h. Llegada a Marmolejo y Recepción de Nuestro Patrón.
22:00 h. Cambio de Hermano/a Mayor.
43
SemanaSanta2016
Marmolejo
42
SemanaSanta2016
Marmolejo
COFRADÍA
ntra. sra. la stma. virgen de
la cabeza
MARIA DE LA CABEZA, MADRE DE
MISERICORDIA
	 Si algún cristiano recurre a un dic-
cionario convencional encontrará en la
definición de Misericordia que es la virtud
que tienen las personas para ayudar y per-
donar.
	 Pensemos ahora en algo muy sen-
cillo. Si resulta que la misericordia nos sirve
para ayudar y perdonar, ello quiere decir
que hay quien precisa de ayuda y que hay
quien precisa de perdón. Este mundo es
un valle de lágrimas y por tanto nos acom-
paña el sufrimiento a todas horas, de todo
ello es sabedora nuestra Santisima Virgen
de la Cabeza. Es más, ninguno de nosotros
está completamente libre del infortunio, y
es en este momento, cuando nos acorda-
mos únicamente de Dios. Y por muy bien
que se nos presenten las cosas en determi-
nado momento, hemos de ser consciente
pues de que los demás necesitan de nues-
tra misericordia, pero también que en un
momento dado la podemos necesitar no-
sotros. Podremos necesitar de los demás
su compasión y su piedad, su comprensión
y su cariño.
	 Doy para que me den, podría pen-
sar uno. que de eso se trata. Pero se equi-
vocaría. No se trata de eso, aunque se le
parezca. No se trata de hacer una contabi-
lidad de los bienes realizados, esperando
el instante en que pueda trocarlos por los
males que me atormentan, de tal manera
que pueda exigir misericordia. No, la mise-
ricordia se pide, se solicita, pero no se exi-
ge.
	 Esa es la gracia que Dios nos pide,
que es una cuestión del cristiano, de don
gratuito, de regalo incondicionado, de in-
terés desinteresado. Que ello sea lo más
difícil de entender es lo de menos: de eso
se trata. No de ayudar a cambio, de ayudar
a secas, no de perdonar para que me per-
donen, sino de perdonar sin más. Nuestra
morena del Santuario esto es lo que nos
ofrece, nos concede sin pedir nada a cam-
bio. En nosotros esta ser buenos hijos de
Dios, como Jesucristo, antes de su crucifi-
xión.
	 De hecho, es mucho más fácil ayu-
dar a los demás que tener el corazón lim-
pio mientras lo haces. Y aunque sea cierto
que podemos distinguir entre dos tipos de
misericordia:
	
	 Misericordias Corporales: dar de
comer al hambriento, dar de beber al se-
diento, vestir al desnudo, acoger al foras-
tero, asistir a los enfermos, visitar a los
presos, enterrar a los muertos.
	 Misericordias Espirituales: dar
consejo al que lo necesita, enseñar al que
no sabe, corregir al que yerra, consolar al
triste, perdonar las ofensas, soportar con
paciencia a las personas molestas, rogar a
Dios por los vivos y por los difuntos.
	 Lo cierto es que lo más importante
es de otra índole. La Virgen de la Cabeza,
desde su santuario que es puerta de Mi-
sericordia, nos sirve magníficamente para
ilustrar qué es la misericordia porque ella
era Madre, Madre de Dios, Madre de su
Hijo, al que no exigía, sino al que entre-
gaba su amor sin pedir nada a cambio, un
poco de la misma forma en que amamos a
nuestros hijos, incondicionalmente, sin es-
perar nada, pues la recompensa es el pro-
pio amor que demostramos. Esa cosa es
la que deberíamos aspirar a experimentar
cuando somos misericordiosos con aque-
llos que no son nuestros hijos, sino próji-
mos, hijos todos de Dios.
	 Os invitamos a que reflexionemos
sobre todas estas actitudes misericor-
diosas y nos hagamos una pregunta muy
sencilla. ¿Soy una persona misericordiosa?
Para ayudarnos en ello propongo que re-
flexionemos sobre estas palabras del Papa
Francisco
AUGURIO DEL PAPA FRANCISCO
	 Que la dulzura de su mirada nos
acompañe en este Año Santo, para que po-
damos redescubrir la alegría de la ternura
de Dios. Ninguno como María ha conocido
la profundidad del misterio de Dios hecho
hombre. Todo en su vida fue plasmado
por la presencia de la misericordia hecha
carne. La Madre del Crucificado Resucita-
do entró en el santuario de la misericordia
divina porque participó íntimamente en el
misterio de su amor.
¿Verdaderamente tengo yo alguna de esas
virtudes?
Si las poseemos somos buenos hijos de
Dios y de nuestra madre María Santísima
de la Cabeza, sanadores de las heridas del
prójimo, como ella bien hizo con aquel pas-
tor de Colomera, pongámonos manos a la
obra en este año jubilar extraordinario de
la misericordia.
	 En cierta ocasión, una persona
ofreció una taza de leche caliente a un
mendigo y este al tomar un poco de ella,
respondió, gracias. No es nada dijo al escu-
charlo y el mendigo respondió, a veces, el
nada es el todo.
44
SemanaSanta2016
Marmolejo
Actos y cultos,
para la Cuaresma y Pre-Romería 2016
19 Febrero, Viernes.
19,30 h. Vía Crucis de la Cofradía en la Parroquia
20 de Febrero, Sábado.
9.00h. Subida a Caballo por las trochas hasta el Santuario. Salida desde el
Pabellón de Deportes.
2 de Abril, Sábado.
20.30h. Pregón a la Stma. Virgen de la Cabeza a cargo de Doña Dolores
Palomares Sena, en el Teatro Español.
A continuación, CENA ROMERA (Precio 30€ adulto / 15€ niño).
3 de Abril, Domingo.
8.00h Subida en bicicleta hasta el Santuario.
9 de Abril, I Sábado de Convite
17:00 h. Concentración en casa del Hermano Mayor para iniciar una invita-
ción a los Hermanos y al Pueblo en general
10 de Abril, I Domingo de Convite
09:00 h. Concentración en casa del Hermano Mayor para iniciar una invita-
ción a los Hermanos y al Pueblo en general.
16 de Abril, II Sábado de Convite
17:00 h. Concentración en casa del Hermano Mayor para iniciar una invita-
ción a los Hermanos y al Pueblo en general
17 de Abril, II Domingo de Convite. TRASLADO.
08:00 h. Concentración en casa del Hermano Mayor para iniciar una invita-
ción a los Hermanos y al Pueblo en general.
11.00h. Traslado de la Stma. Virgen de la Cabeza de la Ermita de Jesús a la
Parroquia. Solemne Fiesta Religiosa de Estatutos
47
SemanaSanta2016
Marmolejo
46
SemanaSanta2016
Marmolejo
Adoración
Nocturna
Alabado sea el Santísimo Sacramento
SALMO 136
Dad gracias al Señor porque es bueno:
porque es eterna su misericordia.
Dad gracias al Dios de los dioses:
porque es eterna su misericordia.
Dad gracias al Señor de los señores:
porque es eterna su misericordia.
	 La sección adoradora nocturna ha cumplido diez años desde aquel 2005,
en el que reanudó sus vigilias de Adoración al Santísimo. Aquel fue el Año Jubilar
de la Eucaristía, convocado por San Juan Pablo II en su último año de Pontificado.
Decía el Santo que no hay Eucaristía sin Iglesia, ni Iglesia sin Eucaristía.
	 Hoy, el Papa Francisco, en la Misericordiae Vultus, nos dice: “La misericor-
dia es la viga maestra que sostiene la vida de la Iglesia. Todo en su acción pastoral
debería estar revestido por la ternura con la que se dirige a los creyentes; nada
en su anuncio y en su testimonio hacia el mundo puede carecer de misericordia.
La credibilidad de la Iglesia pasa a través del camino del amor misericordioso y
compasivo. Es mi vivo deseo que el pueblo cristiano reflexione durante el Jubileo
sobre las obras de misericordia corporales y espirituales. Será un modo para des-
pertar nuestra conciencia, muchas veces aletargada ante el drama de la pobreza,
y para entrar todavía más en el corazón del Evangelio, donde los pobres son los
privilegiados de la misericordia divina.”
~ “Venid benditos de mi Padre, porque tuve hambre y me disteis de comer; tuve
sed y me disteis de beber; era forastero y me acogisteis; estaba denudo y me
vestisteis; enfermo y me visitasteis, en la cárcel y acudisteis a mí. Entonces, los
justos responderán: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer? ¿O
sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero y te acogimos? ¿O des-
nudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y acudimos a ti?.... Y
el Rey les dirá: en verdad os digo que, cuanto hicisteis a uno de estos hermanos
míos más pequeños, a mí me lo hicisteis” Mt.25 34-40.
~ Me levanté al punto y, sin probar comida, me llevé el cadáver de la plaza y lo
dejé en una habitación, en espera de que se pusiera el sol para enterrarlo. Volví a
entrar, me lavé, comí con aflicción. Y lloré. Cuando el sol se puso, cavé una fosa y
sepulté el cadáver. Tob.2 4,5,7.
~ Hijo mío, observa las órdenes de tu padre y no desprecies las enseñanzas de tu
madre. Llévalos siempre grabados en tu mente y cuélgatelos al cuello. Cuando
camines, te guiarán; cuando te acuestes, velarán junto a ti; y, cuando despiertes,
conversarán contigo. Prov.6 20,21,22.
~ Hijo mío, no olvides mi instrucción, guarda en tu memoria mis mandatos, pues
te proporcionarán muchos días y años de vida y bienestar. Prov.3 1,2.
~ Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele a solas tú con él. Si te escucha,
habrás ganado a tu hermano. Mt.18, 15.
~ Las palabras amables son un panal de miel; endulzan el alma y tonifican el cuer-
po. Prov.16, 24.
~ Si vosotros perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a voso-
tros vuestro Padre celestial. Mt.6, 14.
~ Ayudaos mutuamente a llevar vuestras cargas y cumplid así la ley de Cristo.
Gál.6, 2.
~ Ante todo, recomiendo que se hagan oraciones, súplicas y acciones de gracias
por todos los hombres. 1 Tim.2, 1.
	 En este Año Jubilar de la Misericordia, comenzamos un nuevo decenio de
Adoración al Santísimo. Pedimos a Jesús Sacramentado que su misericordia nos
alcance siempre; así como que Él nos ilumine para ser ejemplos activos de la mis-
ma y viviendo este acontecimiento de gracia, que es el Jubileo, según la progra-
mación de nuestra Parroquia.
La Junta de Sección.
	 AVE MARÍA PURÍSIMA, REINA DE LA MISERICORDIA.
48
SemanaSanta2016
Marmolejo
Información,
Composición de la nueva Junta para la Sección Adoradora Nocturna de
Marmolejo:
	 DIRECTOR ESPIRITUAL: D. Miguel Á. Jurado Arroyo
	 PRESIDENTE: D. Mariano Romero Soriano
	 VICEPRESIDENTE: D. Gabriel Relaño Canales
	 SECRETARIA: Dña. Mª Victoria Ruiz Cano
	 TESORERA: D. Soledad Vidal Plaza
	 VOCALÍAS:
	 Liturgia: D. Sebastián Pastor Lozano y D. Tomás Martínez Espinosa
	 Caridad: Dña. Ana Gallardo Lozano y Dña. Isabel Torralbo Barea
	 Formación: Dña. Ana Mª Pastor Lozano
	 Jóvenes: Dña.PurificaciónArévaloLozanoyD.PedroA.Jurado 	
	Sánchez-Aguilera
Recorrido para la procesión del Corpus Christi, 29 de Mayo 2.016:
	 Parroquia, Plaza de la Constitución, Hospital, Antonio Alcalá,
Ramón y Cajal, Zapateros, Canalejas, Divino Maestro, Yerpes, Francis-
co Calero, Plaza Ntra. Sra. Del Amparo, Plaza de la Constitución, Parro-
quia.
Recorrido para la Octava del Corpus, 5 de Junio 2.016:
	 Parroquia, Plaza de la Constitución, Palacio Valdés, Útica, Plaza
28 de Febrero, Coso, Ortí Lara, Palacio Valdés, Plaza de la Constitu-
ción, Parroquia.
51
SemanaSanta2016
Marmolejo
50
SemanaSanta2016
Marmolejo
PREGON DE SEMANA SANTA 2.015
MARMOLEJO
Presentación.
Mientras iba subiendo Jesús a Jerusalén, tomando
aparte a los Doce, les dijo por el camino: “Mirad,
estamos subiendo a Jerusalén y el Hijo del hombre
va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los
escribas, y lo condenarán a muerte y lo entregarán
a los gentiles, para que se burlen de él, lo azoten y lo
crucifiquen; y al tercer día resucitará”. (Mt 20, 17-19)
En tres ocasiones distintas Jesús anuncia el destino
que ha de tener, una vez llegado a Jerusalén. Este
destino no es desconocido; no es algo improvisado
y repentino. El futuro de Jesús estaba claro
ante sus ojos. El camino que él había tomado, ya
había sido andado por otros; había sido vivido por
grandes hombres que fueron importantes ante
Dios y cuyo desenlace fue trágico y violento: los Pro-
fetas del Antiguo Testamento, Juan, el Bautista, pa-
riente del Señor, fueron buenos predecesores para
este “justo oprimido” y “siervo sufriente”, figura
bien conocida en la literatura veterotestamentaria
del profeta Isaias.
Jesús piensa en sus discípulos y les aparta para
en lo más íntimo, cuando se revelan sentimientos
profundos y pedazos del alma, prepararlos para su
futuro más próximo. Pero éstos no comprenden el
anuncio; su silencio es elocuente, su incomprensión
explicable, y seguro, que su dolor sería manifiesto.
Sus discípulos no fueron los únicos que participa-
ron en la pasión de Jesús. Estuvieron presentes un
grupo amplio de personas e incluso instituciones
importantes en el ámbito religioso y social de Israel.
Algunos de ellos le acompañaron de un modo pro-
fundamente cercano; otros fueron meros especta-
dores, solamente presenciaron; otros se encontra-
ron con la situación y fueron obligados. En cambio
otros simplemente la provocaron. Pero todos y
cada uno de ellos dejaron su impronta, su huella en
este momento insigne de la Historia santa de la Sal-
vación. Veámoslas con más detenimiento.
El destino de Jesús no fue planificado en unas ho-
ras, ni en unos pocos días. Era algo que se venía
planteando casi desde el comienzo de su ministerio
público. Su manera de actuar, que en repetidas oca-
siones se puso al margen de la Ley judía, por cierto
una Ley cuya violación se sancionaba con la pena de
muerte, hacía presagiar dicho destino. A Jesús se le
reprocha de que expulsa los demonios con ayuda
de Beelzebul (Mt 12, 24 par), se le acusa de que está
blasfemando contra Dios (Mc 2, 7), de que es falso
profeta (Mc 14, 65 par), de que es un hijo rebelde
(Mt 11, 19 par), de que deliberadamente quebranta
el sábado (Mc 2, 23-24; Lc 13, 10-17; Jn 5, 1-18; etc).
Cada uno de estos reproches está mencionando un
delito que era
castigado con la pena de muerte. Por eso se dice
que los dirigentes estaban al acecho (Mc 3,2), y en-
seguida decretaron su muerte (Mc 3, 6). Incluso a
Jesús llegaron a advertirle que Herodes quería ma-
tarle (Lc 13, 31).
Siendo consciente de la situación y de la realidad,
Jesús, sin duda alguna, se dirige a Jerusalén. Llega a
la ciudad acompañado por sus discípulos y les pide
que preparen el momento. La gente le recibe entu-
siasmada. La multitud alfombra con sus mantos el
camino que va recorriendo. Otros iban cortando
ramas de los árboles y, así, alfombraban la calzada
(Mt 21, 8). La gente que le sigue grita con fuerza:
“¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en
nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!. Es un
momento de gran alegría.
Los discípulos se contagian del ambiente festivo y
“comenzaron a alabar a Dios a grandes voces por
todos los milagros que habían visto” (Lc 19, 37).
Nosotros, que también somos discípulos suyos,
compartimos esta misma alegría. Y salimos a la ca-
lle, al igual que hicieron tus paisanos. Tú estabas
con ellos, y estás con nosotros. Tu imagen nos lo
recuerda. Ellos te recibieron con cantos y nosotros
seguimos prolongando ese recibimiento con aque-
llos mismos cantos.
El pueblo de Israel ve en Él a un gran profeta. Así lo
dicen cuando se le pregunta a los que le acompa-
ñan: “Es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea” (Mt
21, 11). Ven en Él la llegada, de nuevo, del reino de Da-
vid. Y por ello quieren proclamarlo rey. Quieren a un
rey que los libere del poder del imperio de Roma. Un
rey que con su fuerza poderosa aplaste y acabe con
los dominadores que los tienen esclavizados. ¡Qué
equivocados estaban!
Al llegar a la ciudad santa lo primero que hace es
dirigirse al Templo y, una vez en él, expulsa a todos
los que vendían y compraban. Volcó las mesas de los
cambistas y los puestos de los vendedores de palo-
mas. Así mismo les dijo que de aquel lugar sagrado
estaban haciendo una cueva de bandidos (Mt 21, 12).
Este hecho fue visto como lo más grave que Jesús
realizó y, además, contra la institución judía más
importante. Los sumos sacerdotes y los escribas
se indignaron grandemente y buscaban la manera
de acabar con Él. Pero en realidad le tenían miedo
porque todo el
mundo admiraba su enseñanza (Mc 11, 18).
Judas Iscariote.
También es cierto que las enseñanzas proclamadas
por Jesús durante los días previos a la celebración
de la Pascua, hicieron posible que muchas de las
personas que le apoyaban y le seguían, se retiraran.
Incluso entre los miembros del círculo más cerca-
no hubo desencanto, se sintieron defraudados. Tal
pudo ser el caso de uno de los miembros del llama-
do grupo de los Doce: Judas Iscariote.
Era el encargado de guardar la bolsa con el dinero,
tanto de Jesús como de sus compañeros, dedicado
a los pobres. Pero la verdad es que éstos no les im-
portaba mucho. Así nos lo dice otro miembro del
grupo de los Doce, Juan. Unos días antes
de la muerte de Jesús, estando en Betanía en casa
de sus amigos Lázaro, Marta y María, éstos le ofre-
cieron una cena. María tomó una libra de perfume
de nardo, auténtico y costoso, y le ungió los pies
los pies a Jesús. Judas Iscariote se molestó y pre-
guntó por qué no se había vendido este perfume
por trescientos denarios para dárselo a los pobres.
Continúa Juan diciendo que esto lo dijo no porque le
importasen los pobres, sino porque era un ladrón; y
como tenía la bolsa, se llevaba de lo que iban echan-
do (Jn 12, 1-7).
Desde esta condición personal es comprensible en-
tender que Judas discrepara de los planteamientos
presentados por Jesús: enseñanzas a favor de la
pobreza y condenando la codicia y el servilismo al
dinero. No supo
comprender aquellas palabras de Jesús en las que
afirmaba que no se puede servir a Dios y al dinero
(Mt 6, 24). Su corazón se hizo esclavo del vil metal y
de esta manera aborreció a un Señor y amó al otro.
¡Qué señor más pobre! ¡Qué señor más pequeño!:
treinta monedas. Ese fue el precio que le puso al Se-
ñor con mayúscula.
Pero aún quedaba un gesto mucho más denigrante;
la contraseña que Judas Iscariote había dado para
que detuviesen a Jesús: “Al que yo bese, ese es.
Prendedlo” (Mt 26, 48). Y así hizo, “Se acercó a Je-
sús y le dijo: ¡Salve Maestro!. Y lo besó” (Mt 26, 49).
¡Qué insulto tan bárbaro dedicó a ese hermoso ges-
to de amor!.Desvirtuó todo su significado. Era ne-
cesario restituir la grandeza y belleza del hermoso
gesto.
Por eso la respuesta de Jesús no se hizo esperar: “Ju-
das, ¿con un beso entregas al Hijo del hombre?” (Lc
22, 48). Y el beso acusador se transformó en beso de
conversión. El beso hizo que su corazón metalizado
se convirtiera en corazón encarnado. Que el beso
del odio llegara a ser el beso de amor recibido por
quien es el Amor de los amores. El beso produjo lo
que realmente ha de producir, arrepentimiento: He
pecado, dijo, entregando sangre inocente (Mt 27,
3-4). Pero irremediablemente Jesús fue prendido.
(POESÍA)...
...¿Por qué Pedro cayó de esa manera? ¿Por qué
negó a Jesús tres veces?. Sobre todo, confió mucho
en sí mismo. Es lo que llamamos pecado de presun-
ción. Decía: “Aunque todos caigan, yo no”; “Aunque
tenga que morir contigo, no te negaré”. Se hacía el
valiente, el vanidoso, el presuntuoso. En segundo
lugar, se durmió en la oración. Así
ocurrió en Getsemaní. Es decir, aflojó en la oración.
Cuando se afloja en la oración, automáticamente se
pierde fuerza y peso espiritual. Y sin fuerzas cual-
quier viento o contrariedad derrumba. Y en tercer
lugar porque se metió en la boca del lobo; en aquel
patio del palacio de Caifás, donde estaban aprove-
chando la leña del árbol caído. ¡Qué imprudente
fue!. Aquí tenemos las tres razones: Presunción,
desidia e imprudencia.
En el preciso momento se la negación Jesús está
saliendo de la sala del juicio donde ha sido conde-
nado. Y Jesús lo miró. No es un hombre cualquiera
el que ahora mira a otro; es “el Señor”, cuyos ojos
escrutan el corazón, es decir, el secreto íntimo de
un alma. Pero no era una mirada de reproche sino
de compasión. Una mirada alentadora y
misericordiosa. Y de los ojos del Apóstol resbalan
las lágrimas del arrepentimiento. Lágrimas que pu-
rifican su corazón contrito y totalmente humillado.
Son muchos los cristianos que, siendo conscientes
de su identidad, sienten miedo de expresarla e in-
cluso de vivirla. Las razones también son numero-
sas: persecución, rechazo, pérdida de la fama y el
poder, burla cínica, crítica, etc.
Nuestra sociedad no nos acompaña, no nos apoya,
más bien se enfrenta a nosotros. Opina que el cris-
tianismo es escándalo, como lo era para los judíos, y
necedad, como lo era para los griegos.
Hoy más que nunca necesitamos buscar la mirada
amorosa de Dios. La mirada que nos hace sentirnos
unidos a Él y humildes ante Él. La mirada que nos
transmite la fuerza necesaria para no negarle, sino
para siempre confesarle.
Pilato.
Apenas se hizo de día, los sumos sacerdotes, con
los ancianos, los escribas y el Sanedrín en pleno, lle-
varon atado a Jesús y lo entregaron al gobernador
Pilatos para sacarle la ejecución, puesto que sólo
el poder civil podía dar muerte a alguien. Ellos no
entraron en el pretorio para no incurrir en impure-
za y poder así comer la Pascua, puesto que era la
casa de un pagano. Así pues salió Pilatos fuera, don-
de estaban ellos, y les pregunta: “¿Qué acusación
presentáis contra este hombre?”. A través de dicha
pregunta se manifiesta superior a las autoridades
religiosas. No le importa su
sentencia y por eso comienza de nuevo el juicio des-
de el principio.
Las acusaciones que presentan son: amotinar a la
nación, oponerse a que se paguen tributos al César
y proclamarse el Mesías rey. De todas ellas la que
más interesó a Pilato fue esta última. Por eso co-
mienza el diálogo con Jesús preguntando concreta-
mente esto: “¿Eres tú el rey de los judíos?”. Y Jesús le
manifiesta que su reinado no es de este mundo; no
es de aquí. No viene a hacerle la competencia al em-
perador. Ciertamente el astuto gobernador se da
cuenta de que Jesús es un rey distinto: no viene con
guardia, viene solo; sin gloria e insultado. De esta
conversación concluye que es inocente; no encuen-
tra en él ninguna culpa. Quiere soltarlo, y así lo dice:
“¿Queréis que os suelte al rey de los
judios?”. El pueblo manifiesta su contrariedad, y lo
hace gritando.
Pilato vuelve donde está Jesús y lo mandó azotar.
Aquí empezó a demostrar su cobardía. Los soldados
trenzan una corona de espinas, que le pusieron en
la cabeza, y le echaron por encima un manto color
púrpura.
Contad esos azotes inhumanos,
su cuerpo machacado, llaga pura,
su cabeza sufriendo la tortura
de espinas lacerantes... ¡Qué villanos!
El más justo y el mejor de los humanos,
el que es Sabiduría y Hermosura,
convertido en Ecce Homo, una basura
doliente y marginal, como un gusano.
Eres varón de burlas y dolores,
soportas los azotes de la historia,
sus burlas, sus espinas, sus horrores.
De este modo presenta a Jesús ante el pueblo. De
nuevo manifiesta no encontrar culpa alguna en Él.
Pero la respuesta encontrada sigue siendo la mis-
ma: “¡Crucifícalo, crucifícalo!”. A ello Pilato les res-
ponde: “Lleváoslo vosotros y crucificadlo, porque
yo no encuentro culpa en Él”.
De nuevo, en el pretorio, se dirige a Jesús y le pre-
gunta, pero no obtiene respuesta. Esto le indignó
y adoptó una actitud arrogante diciéndole: “¿No
sabes que tengo autoridad para soltarte y autori-
dad para crucificarte?”. Se equivocó en su actitud:
prepotente contra el débil y débil contra los prepo-
tentes. Ante la respuesta dada por Jesús a tanta in-
solencia, Pilato, una vez más, trata de soltarle pero
se encuentra con la cerrazón del pueblo que sigue
pidiendo su muerte. Finalmente su
cobardía llega al punto más álgido; siendo conscien-
te de la autoridad que tiene en sus manos, toma
agua y se las lava para deshacerse de ella. Y por si
Pregonero,
Semana Santa de Marmolejo 2015, JUAN MANUEL PERALES MERCADO.
Teatro Español.
53
SemanaSanta2016
Marmolejo
52
SemanaSanta2016
Marmolejo era poco dice: “Soy inocente de esta sangre”. En
ese mismo momento dejó de ser inocente para con-
vertirse en cómplice. Cómplice por no haber hecho
lo que debería haber hecho y no hacerlo. Todo por
cobardía. Pasará a los anales de la historia por ser
un cobarde.
¿Tú eres rey? ¿Tal vez César sobrehumano?
¿Qué poderes ocultas? ¿Qué intenciones?
¿Para qué promover revoluciones?
¿Por qué negar tributo a los romanos?
Yo soy rey, más mi reino no es mundano:
rey de oros, copas, bastos y espadones.
No. Yo sólo soy rey de corazones.
No vengo a hacer esclavos, sino hermanos.
Pilato nada entiende. De su esposa
Recibe unos mensajes alarmantes,
más teme la presión vociferante
de los jefes y turba veleidosa.
El Cobarde lo entrega. No hace nada,
sino lavar sus manos delicadas.
Pilato, el prototipo del hombre cobarde, de quien
pudiendo hacer no es capaz de mover un dedo. Del
hombre que peca de omisión, de silencio por no de-
fender la verdad y el bien. ¡Cuántas personas se ase-
mejan a este hombre en nuestro mundo! ¡Cuánto
bien se deja de hacer por cobardía ante el mal!. No
caigamos en la actitud pilatesca que nos hace débi-
les, pequeños y totalmente vulnerables.
Herodes.
Pilato remitió Jesús a Herodes. Al ser galileo perte-
necía a su jurisdicción, y precisamente por aquellos
días se encontraba en Jerusalén.
Herodes, al ver a Jesús, se puso contento, pues
quería verlo porque le habían hablado de Él. Tenía
ganas de verle hacer un milagro. Pretendió servirse
de Él para que hiciera espectáculo; algo a la carta
para poder divertir a los que estaban allí presentes.
Pero Jesús no venía con sus milagros a divertir, sino
a salvar.
Herodes, también, le hacía muchas preguntas con
abundante verborrea; preguntas superficiales. Por
eso Jesús tomó la actitud de callar. ¡Qué contraste
entre la palabrería de Herodes y el silencio de Je-
sús!. No quiso desperdiciar
ni una de sus sagradas palabras con este pobre
hombre que no tenía profundidad en su discurso,
ni valores humanos, ni éticos, ni religiosos. Sólo vi-
vía para disfrutar de los placeres y divertirse en sus
fiestas.
Viendo Herodes que no conseguía sus pretensio-
nes, que no le seguía el juego, empezó a tratarlo
con desprecio, con burlas; empezó a tratarlo como
él sabía, puesto que en este estilo era un experto
maestro. Cansado le envía, de nuevo, a Pilato pero
con una vestidura blanca, dando a entender que es-
taba loco.
Son muchos también los que hoy en día, sin haber-
se encontrado con Jesús, sin haberle reconocido en
los caminos de la propia vida, sin haberle abierto de
par en par el corazón, piden o exigen que haga un
milagro. Ese milagro que
interesa, ese milagro a la carta que es necesario
realizar porque está totalmente justificado desde
la razón. Los que preguntan con gran verborrea y
exigen respuestas que han de ser rápidas y contun-
dentes. Y, cómo no, dando las órdenes necesarias
para que realice y actúe según criterio y voluntad
humana.
¡Qué equivocación! ¡Qué asombroso parecido con el
llamativo Herodes!. Ante esta actitud, ¡cómo no va
a permanecer callado Jesús!, ¡cómo va a hablar!, si
así se le ha convertido en una auténtica marioneta.
Simón de Cirene.
Después de recibir la burla de los soldados de Pilato,
lo llevaron a crucificar. Comenzaba el camino hacia
el Gólgota. Llevaba el palo transversal de la
cruz atado por detrás sobre los hombros. Este peso
y esta posición, con los brazos sujetos al palo, ha-
cían bascular terriblemente a Jesús cuando andaba.
En esta postura le resulta difícil mantener el equili-
brio, pero a pesar de todo aguanta con el madero
sobre Él.
Besa esa cruz, divino carpintero,
esa cruz que jamás fabricarías,
que es tormento, injusticia y villanía,
con el peso y el dolor del mundo entero.
Cuando beses y abraces el madero,
cuando cargues la cruz con empatía,
la cruz será bendita, santa vía
de salvación, de gracias gran venero.
Has besado la cruz, el sufrimiento,
cargaste con la cruz, enorme peso.
Ya no pesa la cruz, desde tu beso,
ya el dolor de la cruz es sacramento.
Hazme besar las cruces con amor,
que prolongue tu beso redentor.
La imagen de Jesús camino del Calvario con la cruz
acuestas es una de las que más hondo calado ha
tenido en el pueblo cristiano. La tradición popular
se ha dirigido a ella con el entrañable nombre de
“Nuestro Padre Jesús Nazareno”. En la madrugada
de cada Viernes Santo, Jesús con su cruz sigue rea-
lizando el camino de dolor por las calles de nuestro
pueblo. ¡Qué sobrecogedora la imagen del “Señor
de Marmolejo”! ¡Es imposible no mirarte! ¡Qué difí-
cil no rezarte!.
(POESÍA)
Queridos costaleros de la Semana Santa marmoleje-
ña, seguid imitando, de manera figurada, la imagen
de Simón de Cirene en cada estación de penitencia.
Pero también os animo a vivirla de manera real en el
día a día. ¿Cómo?. Siendo personas que piensan en
los demás, que en cualquier momento, a
veces en situaciones desesperadas, seáis manos
amigas, hombros solidarios, palabras animosas,
gesto comprensivo. Este modo de actuar es ser ima-
gen auténtica de aquel Cireneo, porque Jesucristo
está presente en todos y en cada uno de los pobres,
enfermos, despreciados, marginados, necesitados,
desatendidos, y un largo etc. Porque esta es la cruz
que llevan a cuestas; su camino de calvario.
Las mujeres de Jerusalén.
Durante el recorrido hacia el Gólgota lo seguía un
gran gentío del pueblo. Entre ellos un grupo de mu-
jeres que se golpeaban el pecho y lanzaban lamen-
tos por él.
Lamento de mujeres compasivas,
lágrimas de dolor y desconsuelo,
una gran impotencia, un gran anhelo,
protesta derramada, oración viva.
Lloraban la mujeres receptivas
y Dios lloraba en ellas desde el cielo.
Es tiempo de llorar, y no hay pañuelos
que enjuguen tanta lágrima expresiva.
Es tiempo de llorar. Llorad criaturas
con llanto compasivo y solidario
por quien bebe su cáliz de amargura
y que reza de espinas su rosario;
Que llore hasta la piedra fría y dura
por los cristos que suben al calvario.
Estas mujeres que se dolían y lamentaban por Je-
sús, representan lo mejor de aquel pueblo. Ellas no
se dejaron comprar ni seducir por las autoridades.
Ellas no sabían de cuestiones teológicas o políticas.
Ellas se
dejaron llevar por su corazón. Esas lágrimas no son
fruto de la debilidad sino del amor.
Pusieron la misericordia sobre la justicia. No impor-
taban las causas de la condena. Lo verdaderamen-
te importante es que Jesús era bueno, que hizo el
bien y que ahora está sufriendo espantosamente.
Ellas no pueden ayudar ni tienen nada que ofrecer
a Jesús. No tienen autoridad para anular el proce-
so, no tienen saber, no tienen palabra para hacer
oír su opinión. Ni siquiera pueden acercarse para
prestar ayuda alguna. Pero pueden acompañarle y
dar testimonio en su favor; testimonio mediante las
lágrimas. Son buenas samaritanas, no del vino y del
aceite, sino de las lágrimas.
Ellas se siguen haciendo presentes en tantas y tan-
tas mujeres, que sin poder
hacer que se escuche su voz, su mera presencia es
signo expresivo de lo que es reivindicado. Mujeres
que, sin miedo alguno, se rebelan contra la injusti-
cia, la explotación, el soborno, y todo aquello a lo
que da lugar dichas situaciones. Mujeres valientes
que se posicionan a favor de los indefensos para
manifestar que en ellos está Dios.
Los soldados.
Desde la fortaleza Antonia hasta el Gólgota Jesús
fue acompañado por el equipo de ejecución de sol-
dados romanos. Era común que estos grupos estu-
vieran compuestos por cuatro soldados y un centu-
rión que los dirigía.
Una vez llegados a la colina del monte, Jesús estaba
totalmente roto por el castigo y débil por la pérdida
constante de sangre. Los soldados le ofrecieron a
beber vino mezclado con mirra, un brebaje aneste-
siante que se les daba a los ajusticiados. Pero Jesús
lo rechazó (Mc 15,23). Después lo crucificaron.
Y te echaste en la cruz, maldición pura,
y subiste a la cruz, manso cordero,
cosido con los clavos al madero,
el expolio, la sangre y la tortura.
Lo vimos sin encanto y hermosura,
una llaga y dolor el cuerpo entero,
oveja destinada al matadero,
desecho de la sangre, una basura.
No viniste, Señor, en plan glorioso,
sobrevolando y huyendo las dolencias;
bajaste a nuestro infierno, a la desgracia.
Yo beso tu dolor, sangrante esposo,
que asumes mi dramática existencia,
la salvas con tu amor y con tu gracia.
Después de crucificarlo los soldados cogieron su
ropa e hicieron cuatro partes, una para cada uno, y
echaron a suerte la túnica. De este modo Jesús fue
despojado de sus vestiduras. No fue suficiente la
burla de los soldados en el pretorio, la flagelación,
el peso del madero por la vía dolorosa, los insultos
de la gente, sino que además le quitaron hasta lo
poco que tenía: sus vestiduras. Lo dejaron desnudo.
Es un signo más de pobreza. Despojado también de
su dignidad. Desnudo y en alto; a la vista de todos.
Es una vergüenza y una humillación.
Aún son muchos los que están dispuestos a seguir
despojando; despojando a personas de sus bienes,
de sus derechos, de su fama o dignidad; despojando
a necesitados, pobres, humildes y sencillos, ya sean
ancianos,
mayores o niños. El caso es apropiarse de lo que
tienen o, más correcto sería decir, de lo poco que
tienen. En todos ellos es a Cristo a quien se sigue
despojando.
Los dos ladrones.
Jesús fue crucificado junto a dos malhechores, uno
a la derecha y otro a la izquierda (Lc 23, 33). Nada
se nos dice de sus nombres. Según tradición, pro-
veniente del evangelio apócrifo de Nicodemo y del
protoevangelio de Santiago, el buen ladrón recibía
el nombre de Dimas y el mal ladrón era llamado Ges-
tas.
Uno de ellos, el calificado como mal ladrón, se une a
los insultos y burlas de la gente que contemplaba la
situación. No dejó que Cristo entrara en la profundi-
dad de su alma. Y mira que lo
tenía cerca. Por el contrario, el otro, Dimas, es cons-
ciente de a quien tiene delante, por eso increpa al
compañero: “¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando
en el mismo suplicio?” (Lc 23, 40). Sabe que es un
hombre bueno y que por donde ha pasado ha ido
haciendo el bien: “Nosotros en verdad, lo estamos
justamente, porque recibimos el justo pago de
lo que hicimos; en cambio éste no ha hecho nada
malo” (Lc 23, 41), dijo dirigiéndose a su compañero.
Por ello abre su corazón a Jesús y le pide un recuer-
do en el Reino: “Acuérdate de mí cuando llegues a
tu Reino”. Esta petición manifiesta que es un judío
creyente que había tenido un proceso de conver-
sión, que culminaba aquí junto a Cristo en la cruz.
El dolor y el encuentro con Jesús lo hicieron posible.
Para convertirse en discípulo suyo no ha necesitado
de
ningún milagro; le ha bastado contemplar de cerca
el sufrimiento del Señor.
Estas palabras seguro que fueron un gran consue-
lo para Jesús. Un hombre que en el momento más
doloroso de su vida no se rebela, no se retracta, no
niega; al contrario, reza, pide, reconoce, y confiesa.
Jesús no sólo le promete un recuerdo, sino que le
da el cielo: “En verdad te digo, hoy estarás conmigo
en el paraíso” (Lc 23, 43). ¡Qué bien aprovechó este
hombre su última oportunidad!.
Sólo sabemos de él que era ladrón;
así se confesaba arrepentido.
Miró a Jesús paciente, malherido,
y algo se conmovió en su corazón.
Sintió su indignidad, su corrupción,
pero sintió a su vez que era atraído
por el rey misterioso, que al oído
le decía palabras de perdón.
Sus lágrimas lavaban el pecado,
y renacían los anhelos puros.
“Acuérdate de mí, tenme a tu lado,
en tu reino de amor, hogar seguro.”
Y le dijo Jesús transfigurado:
“Hoy estarás conmigo, te aseguro.”
Ambos personajes son el prototipo de la doble acti-
tud que el ser humano toma, en los difíciles y a ve-
ces desgarradores, momentos finales de la vida. La
actitud de quien se rebela, se jacta, increpa y niega
a Dios. El corazón se bloquea y se vuelve piedra; to-
talmente impermeable a la fuerza, bondad y amor
del Señor. Son quienes encarnan la figura del mal
ladrón. Por el contrario quienes abren su vida a la
presencia de Dios, encuentran esperanza y consue-
lo en Él, le reconocen como su Señor y Salvador, son
viva imagen de Dimas, quien disfrutó para siempre
del paraíso junto a Jesús.
Juan.
55
SemanaSanta2016
Marmolejo
54
SemanaSanta2016
Marmolejo Junto a la cruz de Jesús, en aquellos momentos di-
fíciles y cruciales de su vida, se encontraban varias
mujeres. Y, junto a ellas, sólo había un miembro del
grupo de los Doce: Juan, el discípulo al que amaba
Jesús (Jn 19, 26).
Cuando Jesús termina de anunciar, por tercera vez,
lo que le espera en Jerusalén, se acerca hacia Él la
madre de dos de sus discípulos: Santiago y Juan, los
Zebedeos. Y le hace esta petición: “Ordena que es-
tos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu
derecha y
otro a tu izquierda”. Ante dicha solicitud, Jesús les
pregunta: “¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he
de beber?” La respuesta dada fue rápida y contun-
dente: “Lo somos”. Y ciertamente lo fueron. Ambos
demostraron con creces que eran capaces de hacer-
lo.
Juan era un discípulo joven; se dice que el más joven
del grupo. Debería de ser por su edad un muchacho
intrépido, alegre, con disposición para realizar cuan-
to fuese necesario. La verdad es que se ganó la con-
fianza de Jesús. Quiso que estuviese presente, junto
con Pedro y Santiago, en el momento de su transfi-
guración, así como durante su agonía en el Huerto
de los Olivos. También fue elegido para acompañar
a Pedro a la ciudad para preparar la cena de Pascua.
Durante aquella cena Juan reclinó su cabeza sobre
el pecho de
Jesús, y fue él a quien el Maestro indicó el nombre
del discípulo que habría de traicionarle. Verdadera-
mente Jesús demostró su predilección y afecto per-
sonal por el joven apóstol. Por tanto no es extraño,
desde el punto de vista humano, que su madre hicie-
se al Señor la petición que le presentó.
La fuerte relación entre los dos hizo posible la gran
valentía y fidelidad de Juan en este momento decisi-
vo de la vida de Jesús. Es creencia general de que era
él aquel “otro discípulo” que entró con Jesús ante el
tribunal de Caifás, mientras Pedro se quedaba fuera
(Jn 18, 15-16). Cuando todos se dispersaron, huyeron
e incluso le negaron, el permaneció acompañando
y quizás dando el apoyo y el consuelo que le permi-
tieran en dicho momento dar. De este modo nos lo
encontramos, como
dije anteriormente, al pie de la cruz, junto a su Señor
y al lado de María. Con razón dice el refrán: “Amor
con amor se paga”.
Y Jesús desde la cruz también ve. Lo hace porque
ama. El amor nos hace ver con claridad incluso en
el dolor; más aún, especialmente en el dolor. Desde
ella se fija en las dos personas a las que más ama
en la tierra: su madre y el discípulo que siempre ha
sido fiel. Por esta fidelidad le sigue manifestando su
aprecio y le premia. El premio es grande: “Ahí tienes
a tu madre” (Jn 19, 27). Jesús se marcha y no puede
quedarse solo. Le entrega a la Madre de las madres.
Y desde ese momento la recibió en su casa.
No sólo fue fiel al Hijo, sino que ahora lo será a la
Madre.
La figura del apóstol Juan se sigue prolongando a lo
largo del tiempo a
través de todos los jóvenes que se sienten cristianos
e intentan vivir con autenticidad esta condición des-
de su realidad. Jóvenes que en nuestra sociedad, un
tanto descristianizada quieren ser fieles a Jesucris-
to, viviendo su Palabra y colaborando en su tarea,
desde una actitud gozosa, esperanzada, servicial,
entregada, etc. Siempre desde la perspectiva de
Cristo Resucitado. Ellos son la savia nueva y el aire
fresco que hay dentro de la Iglesia. Son el futuro de
ella para que siga caminando, acompañando y ani-
mando a todos los hombres y mujeres de nuestro
mundo.
María Magdalena.
Del grupo de mujeres que estaban junto a la cruz
una de ellas era María Magdalena. Como bien sabe-
mos
Magdalena no es un apellido, sino un toponímico.
Se trata de una María de Magdala, ciudad situada
al norte de Tiberíades. Sabemos de ella que era una
mujer pecadora y que se acercó a Jesús para limpiar
su pecado. También que la libró de siete demonios.
Acompañaba al Señor formando parte de un grupo
de mujeres que le servían. Era una mujer agradecida
y enamorada de Cristo por las buenas acciones que
había realizado en su vida, tanto físicamente como
espiritualmente. El amor que tenía hacía Jesús fue
un amor de entrega y servicio. El amor la había con-
vertido en una servidora entregada alegre y gene-
rosa. Servir a quien se ama no es una carga, es un
honor.
Si se dedicó a seguirle y servirle en Galilea, también
lo hizo hasta el Calvario. Y allí estuvo demostrando
su
valentía y fidelidad, al igual que lo hicieron los demás
que estuvieron presentes. Se involucró totalmente
en el destino de Jesús. Junto a la cruz el amor de
María Magdalena se hizo maduro, adulto y sólido. Y
no sólo aquí, sino que también acompañó su cuerpo
junto al sepulcro donde fue depositado.
Pero Jesús supo ser agradecido a su entrega, servi-
cio y fidelidad. Por ello fue la primera persona que
vio, saludó y reconoció a Cristo resucitado; la prime-
ra que anunció el mensaje de la Resurrección del Se-
ñor, sin la cual vana sería nuestra esperanza.
Hemos de dar infinitas gracias a Dios por las muchas
Marías Magdalena que en la Iglesia hay presentes.
Mujeres enamoradas verdaderamente de Cristo,
que ponen lo que tienen y, lo más importante, lo
que son al servicio de
Jesús. Auténticas apóstoles en nuestro mundo. Sin
ellas la Iglesia no sería lo que es. Mujeres, religiosas,
consagradas, comprometidas, seglares, entrega-
das por entero a la causa de Cristo. Su presencia y
su labor generosa muestran el rostro entrañable y
materno de Dios.
El centurión.
Al frente de los soldados que llevaron a Jesús al Gól-
gota se encontraba un centurión. Parece ser que se
mantuvo al margen en el momento en el que sus
hombres despojaron a Jesús, se repartieron sus per-
tenencias y echaron a suerte su túnica. No obstante
hay que decir que él estaba allí presente y consentía
todo lo que ocurría a su alrededor: el ultraje de los
soldados, las
injurias de la gente que pasaba, las burlas de los su-
mos sacerdotes, etc.
Era la hora tercia, en torno a las nueve de la mañana,
cuando crucificaron a Jesús. Serán muchas horas de
dolor, sufrimiento y angustia. La agonía se prolon-
gará durante tiempo. Al llegar la hora sexta, sobre
las doce de la mañana, toda la región quedó en ti-
nieblas hasta la hora nona, las tres de la tarde. Y a la
hora nona, murió el Señor.
Jesús en agonía largas horas,
en su espíritu todo se oscurece,
se retuerce su cuerpo, que padece
la tortura y la sed abrasadora.
Rechazo y abandono. Jesús ora
y grita a Dios, que no se compadece.
Está bebiendo el cáliz hasta las hieles.
¡Qué negra está la tarde! Jesús llora.
“Mi vida es tuya, Padre, que la muerte
no me haga caer en el vacío.”
Muere Jesús, que inclina la cabeza,
mas no muere el Amor, que es el más fuerte;
su corazón abierto se hace un río
de vida, bendición y de limpieza.
Al morir Jesús, ya no sólo se oscureció el sol, sino
que el velo del templo se rasgó en dos de arriba
abajo; la tierra tembló toda y las piedras se partie-
ron. Las tinieblas expresaban el luto y la tristeza del
universo por su Creador. La naturaleza protestaba
contra la muerte injusta de su Señor. El templo se
rasgó porque concluía la Ley antigua, ahora hay li-
bre acceso de todos a Dios.
Las gentes que presenciaron su muerte, tomaron
conciencia de que algo muy grande estaba suce-
diendo. Muchos se volvían a la ciudad golpeándose
el pecho. También el centurión, que había
ejecutado la sentencia, tomo conciencia del mo-
mento. Algo muy grande había sucedido en su alma:
un terremoto; o en su mente: el velo que lo cegaba
se rasgó y entró la luz clara. Se quedó atónito, pe-
trificado ante la cruz, mirando a este Cristo ajusti-
ciado. Seguro que de su corazón brotó una oración:
Y, ahora Cristo,
¿Qué te voy a pedir?
Si son tantas las cosas
que hay en mi corazón.
No me salen las palabras,
pero Tú escuchas mi corazón,
porque al mirarte a la cara
encuentro tu comprensión.
De mi paso por la vida,
fui recogiendo dolor.
Ahora mendigo tu cariño
y espero tu perdón.
Por eso quiero pedirte
Cristo de la Vera Cruz,
que en mis noches oscuras
vea siempre tu luz. (5)
Y de sus labios salió una gran confesión: “Verdade-
ramente este hombre era hijo de Dios” (Mt 27, 54).
Hay muchas personas que, al igual que el centurión
romano, necesitan una experiencia fuerte de Dios,
que les marque, que haga que su vida tiemble y se
agarren a Jesucristo, que es un apoyo seguro. Para
ello les es necesario quitar de su vida todo lo que
son prejuicios, recelos, rechazo, negación contra
Dios; son los velos que ocultan e impiden, hoy en
día, el acercamiento al Señor.
María, la Madre de Jesús.
He querido dejar para el final el personaje más im-
portante de cuantos intervienen en los aconteci-
mientos de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor
Jesucristo. Es sencillo de averiguar; se trata de Ma-
ría, la madre de Jesús.
Cuando nos acercamos a los Evangelios nos perca-
tamos de que apenas se habla de la presencia de
María en la Pasión, Muerte y Resurrección de su
Hijo. Marcos y Mateo hacen referencia, después de
la confesión que hace el centurión, a la presencia de
mujeres que miraban desde lejos: María Magdalena;
María, la madre de Santiago y José; la madre de los
hijos de Zebedeo, Salomé (Mt 27, 55-56; Mc 15, 40).
Pero no se habla nada de María, aunque es de su-
poner que allí, con ellas, estaría la Madre de Jesús.
Será Juan quien hace una clara referencia a la San-
tísima Virgen cuando Cristo ya estaba clavado en la
cruz. Ella está al pie de la misma; está de pie; está
erguida, así nos lo dice el evangelista. Este modo de
estar
manifiesta la inquebrantable firmeza y su extraordi-
naria valentía para afrontar los padecimientos.
San Lucas, al comienzo de su Evangelio, nos decía
que María todo lo que iba viendo en torno a Jesús,
lo conservaba, meditándolo en su corazón (Lc 2, 19).
Seguro que en este momento del Gólgota también
estaría meditando sobre todo lo que estaba ocu-
rriendo. Las palabras de aquel anciano Simeón, diri-
gidas a ella: “Y a ti misma una espada te traspasará
el alma” (Lc 2, 35), estarían resonando en su mente.
Porque esa espada ya había atravesado su malhe-
rido corazón. Además se daría cuenta que las pala-
bras que Jesús le dijo en las bodas de Caná: “Mujer,
¿qué tengo que ver contigo? Todavía no ha llegado
mi hora” (Jn 2, 4), estaban tomando un claro signifi-
cado. Esa hora había llegado. Su
presencia se hacía fundamental; ahora si debía de
estar allí, porque tenía mucho que ver con el Hijo.
Es de suponer que María, que en todo momento se
había mantenido unida a Jesús, le siguiera muy de
cerca desde el mismo momento en que tuvo noti-
cia del Prendimiento. Así también lo ha querido ver
nuestro pueblo de Marmolejo y, así, lo ha reflejado
a través de su imaginería penitencial mariana, pre-
sente a lo largo de toda su Semana de Pasión: María
de la Esperanza, María de la Estrella, María de las
amarguras y María de los Dolores.
Cuando Jesús fue arrestado en el Huerto de los Oli-
vos y llevado a casa de Caifás, María llegaría acom-
pañada de familiares hasta las misma puertas del
sumo sacerdote para informarse sobre el por qué
del arresto. Allí escucharía la
acusación contra Jesús. Muy de mañana partiría ha-
cia el palacio del gobernador Pilato. También oiría
gritar a la multitud: ¡Crucifícale! ¡Crucifícale! Que gri-
to más cruel para una madre. Y poco después vería
como su Hijo era cruelmente azotado y escarneci-
do antes de que lo entregasen para ser crucificado.
Cada azote que Jesús recibía en su cuerpo, María lo
recibía en su corazón; cada golpe que le daban los
soldados, era un grito de María clamando misericor-
dia y perdón. Pero Ella, aquí, desea transmitir espe-
ranza; esperanza en la verdadera y auténtica mise-
ricordia que sólo viene de parte de Dios. María de la
Esperanza, al lado de su Hijo preso ante el Sanedrín
que le acusa, ante Pilato escuchando la perversidad
del pueblo que le grita palabras de muerte, ante el
suplicio de la extenuante flagelación, nos anuncia
que
todo este horror no acaba en derrota; que al final
no vence el mal, sino todo lo contrario; que tras
todo este sin sentido se impondrá la misericordia y
el amor de Dios. Señora de la Esperanza, que nunca
nos cansemos de esperar el amor misericordioso de
Dios para que podamos compartirlo con todos los
hombres.
Es brisa que quema y no arde,
clavel donde se consume
su mas secreto perfume,
todo el oro de la tarde.
Pero como tú, ninguna
Esperanza nuestra
y de gracia marmolejeña.
Eres luz de la hermosura
y eres perfil de la gracia
¡Eres Madre amada!
¡Esperanza soberana! (6)
56
SemanaSanta2016
Marmolejo Dictada ya la sentencia de muerte, Jesús es carga-
do con el madero de la cruz. Cristo camina hacia el
calvario como cordero que es llevado al matadero.
Tras Él un grupo de mujeres llorando. Entre ellas,
casi con seguridad, estaría María. Lo iría acompa-
ñando todo el recorrido. ¿Cómo iba a abandonarlo
en estos momentos, en estas circunstancias?. Cada
caída con la cruz del humilde y débil Nazareno, Ma-
ría la sufría a la vez. María de la Estrella nos guía en
este momento. Nos rememora aquella estrella que,
años antes, guiaba a los magos de oriente que vinie-
ron a adorar al Enmanuel. Ahora eres tú, Madre, la
que nos guías en esta madrugada para que no nos
perdamos, para que sigamos al Cristo Nazareno. Él
lleva la cruz cargada con todos nuestros pecados y
nosotros le seguimos, guiados
por ti, Estrella brillante, para ayudarle, para arrimar
nuestros hombros y, así, poder levantarse; para que
ese peso agotador pueda descargarse.
Salve, Madre,
Salve, Reina,
amor y vida,
Dios te salve, Estrella.
Atiende las voces
que rotas te llegan
de los que sin norte,
perdieron la tierra,
y en un valle de lágrimas
gimen, llaman y esperan.
Estrella sublime,
abogada nuestra,
vuélvenos tu mirada, Señora,
dulce faro de luz verdadera.
¡Estrella valiente!
que Dios eligiera
para darnos camino seguro
en nuestras tinieblas.
Clementísima y dulce María,
siempre Virgen y Pura Doncella,
ruega Tú, Santa Madre de Dios,
y podremos lograr su promesa,
que Marmolejo se pone en tus manos
y fía en su Estrella. (7)
Ya está levantada la cruz en lo alto del Calvario. Cla-
vado en ella y coronado de espinas está Jesús de la
Vera-cruz. Acepta la voluntad del Padre, ofrece su
vida para la salvación del hombre. Junto a la cruz
María llora y sufre en silencio. Su corazón de ma-
dre traspasado por toda su amargura. María de las
Amarguras con frecuencia eleva la mirada hacia el
Hijo crucificado. Y cada uno de nosotros también la
elevamos contigo para darnos cuenta que nuestra
cruz no es tan dura como la suya. Y bajamos nuestra
mirada hacia el suelo avergonzados; sólo nos salen
palabras
suplicando su perdón. Intercede por nosotros, Ma-
dre sufriente.
Majestuosa es la llama que alumbra
al ferviente penitente a tu salida.
Nos llenas de emoción,
que claramente se vislumbra.
En los corazones a ti fervientes,
acúmulos de oraciones memorables.
Ya se escucha el murmullo de tu gente
suplicándote, llenos de fe incalculable.
A tu paso, las miradas tornándose en sollozos,
llenos éstos de tristeza y alegría.
Miramos tu cara, Virgen María,
mostrando la amargura de tu rostro amoroso.
De nuevo te presentas
ante tu pueblo impaciente,
llevándolo con tu infinito amor y belleza,
que sería de nosotros, marmolejeños,
sin tu presencia llena de sublime grandeza.
Llegó el ocaso de otro Viernes Santo.
De pronto la noche se vuelve oscura,
quedándose en nuestros corazones tu encanto,
¡María Santísima de las Amarguras! (8)
El sol se oscureció y el velo del templo se rasgó.
Jesús con fuerte voz exclamó: “Padre a tus manos
encomiendo mi espíritu” (Lc 23, 44-46). Después de
oír estas palabras, María vio como Jesús inclinaba la
cabeza sobre el pecho y quedaba inmóvil. La muer-
te había hecho su aparición. Cristo había muerto.
Ahora el dolor llega en ti, María de los Dolores, a su
máxima expresión. Ahora tu llanto no es contenido;
ahora puedes llorar y rezar con fuerza, porque eso
el lo que haces. Se lo enseñaste a Jesús, que lo hizo
en la cruz; ahora lo haces tú cuando lo tienes en tus
brazos. Tu dolor te hace sentir soledad, pero no es-
tás sola; lloramos contigo. Tu Hijo nos
ha dado a ti como Madre para que nunca estemos
solos, y nosotros hemos sido entregados a ti como
hijos para que tu soledad se disipe con nuestro
amor.
(POESÍA)
María estaba convencida de que muy pronto volve-
ría a reencontrarse con el
Hijo. La confianza y la experiencia de la Resurrec-
ción hicieron posible que el dolor se transformara
en gozo y paz; la paz que Cristo Resucitado comu-
nicaba en sus apariciones y que llenó el corazón
de sus discípulos y, cómo no, el de su Madre. María
Santísima de la Paz, así te llamamos tus hijos de este
pueblo de Marmolejo y te sentimos más cercana y
entrañable. Tú eres para nosotros un gran ejemplo
de fe, y ponemos nuestra mirada en ti para saber
cómo hemos de seguir a Jesús, el Dios entregado.
Que la paz de tu Hijo Resucitado colme también el
corazón de cada uno de tus devotos marmolejeños
para que seamos testigos autént icos suyos y anun-
ciemos su victoria de Vida.
¡Qué decir de ti, Señora y Madre de la Paz!
Hermosísima entre las mujeres,
porque si te llamo sol,
eres aún más resplandeciente;
porque si te llamo rosa,
eres aún más bella y esplendorosa;
porque si te llamo azucena,
eres aún más blanca y pura;
porque si te llamo bálsamo,
eres aún más suave y fragante.
Santísima Virgen de la Paz,
gracias por bajar y quedarte para siempre
derramando tu consuelo y tu gracia
en esta bendita tierra marmolejeña,
que para venerarte como nadie,
te llora, te canta y te reza.
Que por amarte,
se arrodilla y se postra ante Ti, excelsa belleza.
Marmolejo: ¡Proclama de nuevo Madre a María!
Que sea tu voz la primera,
que Dios te salve María.
Madre, Señora de la Paz y Reina. (10).
He dicho
Dedicado a Mi padre...
Semana Santa 2016

Semana Santa 2016

  • 2.
    3 SemanaSanta2016 Marmolejo Mensaje del SantoPadre Francisco para la cuaresma 2015................................04 Carta Pastoral del Sr. Obispo a las Cofradías de Pasión......................................06 Saludo del Párroco D. Miguel Ángel.....................................................................08 Saludo del Alcalde de Marmolejo.........................................................................09 Saludo del Presidente de la Unión Local de Marmolejo......................................10 Pregonero Semana Santa 2016...............................................................................11 Obras de la Misericordia, Corporales y Espirituales............................................ 12 Horarios de Misas y Cultos de Cuaresma..............................................................14 Horarios de las celebraciones de la Semana Santa..............................................15 Amigos de Jesús en la Borriquilla..........................................................................16 Cofradía de la Virgen de la Esperanza y Jesús Preso............................................18 Hermandad de Ntro. Padre Jesús Nazareno y Virgen de la Estrella....................22 Hermandad de la Vera Cruz, Santo Sepulcro y Ntra. Sra. de las Amarguras..... 26 Cofradía de la Virgen de los Dolores.................................................................... 30 Grupo Parroquial Cristo Resucitado..................................................................... 34 Cofradía de Ntra. Sra. de la Paz y San Julián (Patronos de Marmolejo)............ 38 Real Cofradía de Ntra. Sra. la Stma. Virgen de la Cabeza, Pre Romería 2016.... 42 Adoración Nocturna..............................................................................................46 Pregón Semana Santa 2015................................................................................... 50 Semana Santa SUMARIO EDITORIAL Un año más, la Unión Local de Hermandades, Cofradías y Grupo Parroquial de Marmolejo, publica un nuevo número del boletín para la Cuaresma, Semana Santa y Pascua de 2016. Este año con un matiz especial, estamos dentro del año santo jubilar dedicado a la Misericordia. Que en la lectura de estas páginas cada lector pueda encontrar la Miseri- cordia que Dios Padre nos regala, al igual que cada uno de nosotros podamos ser misericordiosos con todo el que nos rodea. Que durante toda la Cuaresma nos preparemos para vivir con intensidad la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. EDITA: Unión Local de Hermandades, Cofradías y Grupo Parroquial de Marmolejo. COORDINADOR: José Manuel Lozano Lozano. FOTOGRAFÍAS: Archivo de las Hermandades y Parroquia. PORTADA: Imagen Virgen de la Esperanza y Jesús Preso. CONTRAPORTADA: Empresa Colaboradora Transportes Márquez. MAQUETA E IMPRIME: MaferWeb “Proyectos de Diseño y Publicidad”. Gerente: Fernando Torralbo Rodríguez. Marmolejo Boletín nº16, MARZO 2016
  • 3.
    5 SemanaSanta2016 Marmolejo 4 SemanaSanta2016 Marmolejo mensaje, Santo Padre parala Cuaresma, 2016 Misericordia quiero y no sacrificio” (Mt 9,13). Las obras de misericordia en el camino jubilar. 1. María, icono de una Iglesia que evangeliza porque es evangelizada En la Bula de convocación del Jubileo invité a que «la Cuaresma de este Año Jubilar sea vivida con mayor intensidad, como momento fuerte para celebrar y experimentar la misericordia de Dios» (Misericordiae vultus, 17). Con la invitación a escuchar la Palabra de Dios y a participar en la iniciativa «24 ho- ras para el Señor» quise hacer hincapié en la primacía de la escucha orante de la Palabra, especialmente de la palabra profética. La misericordia de Dios, en efec- to, es un anuncio al mundo: pero cada cristiano está llamado a experimentar en primera persona ese anun- cio. Por eso, en el tiempo de la Cuaresma enviaré a los Misioneros de la Misericordia, a fin de que sean para todos un signo concreto de la cercanía y del perdón de Dios. María, después de haber acogido la Buena Noticia que le dirige el arcángel Gabriel, canta profé- ticamente en el Magnificat la misericordia con la que Dios la ha elegido. La Virgen de Nazaret, prometida con José, se convierte así en el icono perfecto de la Iglesia que evangeliza, porque fue y sigue siendo evangelizada por obra del Espíritu Santo, que hizo fecundo su vientre virginal. En la tradición profética, en su etimología, la misericordia está estrechamente vinculada, precisamente con las entrañas maternas (rahamim) y con una bondad generosa, fiel y compa- siva (hesed) que se tiene en el seno de las relaciones conyugales y parentales. 2. La alianza de Dios con los hombres: una historia de misericordia El misterio de la misericordia divina se revela a lo largo de la historia de la alianza entre Dios y su pueblo Israel. Dios, en efecto, se muestra siempre rico en misericordia, dispuesto a derramar en su pueblo, en cada circunstancia, una ternura y una compasión visceral, especialmente en los momentos más dramá- ticos, cuando la infidelidad rompe el vínculo del Pacto y es preciso ratificar la alianza de modo más estable en la justicia y la verdad. Aquí estamos frente a un au- téntico drama de amor, en el cual Dios desempeña el papel de padre y de marido traicionado, mientras que Israel el de hijo/hija y el de esposa infiel. Son justamen- te las imágenes familiares —como en el caso de Oseas (cf. Os 1-2)— las que expresan hasta qué punto Dios desea unirse a su pueblo. Este drama de amor alcanza su culmen en el Hijo hecho hombre. En él Dios derrama su ilimitada misericordia hasta tal punto que hace de él la «Miseri- cordia encarnada» (Misericordiae vultus, 8). En efec- to, como hombre, Jesús de Nazaret es hijo de Israel a todos los efectos. Y lo es hasta tal punto que encar- na la escucha perfecta de Dios que el Shemà requie- re a todo judío, y que todavía hoy es el corazón de la alianza de Dios con Israel: «Escucha, Israel: El Señor es nuestro Dios, el Señor es uno solo. Amarás, pues, al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas» (Dt 6,4-5). El Hijo de Dios es el Esposo que hace cualquier cosa por ganarse el amor de su Esposa, con quien está unido con un amor incon- dicional, que se hace visible en las nupcias eternas con ella. Es éste el corazón del kerygma apostólico, en el cual la misericordia divina ocupa un lugar central y funda- mental. Es «la belleza del amor salvífico de Dios mani- festado en Jesucristo muerto y resucitado» (Exh. ap. Evangelii gaudium, 36), el primer anuncio que «siem- pre hay que volver a escuchar de diversas maneras y siempre hay que volver a anunciar de una forma o de otra a lo largo de la catequesis» (ibíd., 164). La Miseri- cordia entonces «expresa el comportamiento de Dios hacia el pecador, ofreciéndole una ulterior posibilidad para examinarse, convertirse y creer» (Misericordiae vultus, 21), restableciendo de ese modo la relación con él. Y, en Jesús crucificado, Dios quiere alcanzar al pe- cador incluso en su lejanía más extrema, justamente allí donde se perdió y se alejó de Él. Y esto lo hace con la esperanza de poder así, finalmente, enternecer el corazón endurecido de su Esposa. 3. Las obras de misericordia La misericordia de Dios transforma el cora- zóndelhombrehaciéndoleexperimentarunamorfiel, y lo hace a su vez capaz de misericordia. Es siempre un milagro el que la misericordia divina se irradie en la vida de cada uno de nosotros, impulsándonos a amar al prójimo y animándonos a vivir lo que la tradición de la Iglesia llama las obras de misericordia corporales y espirituales. Ellas nos recuerdan que nuestra fe se tra- duce en gestos concretos y cotidianos, destinados a ayudar a nuestro prójimo en el cuerpo y en el espíritu, y sobre los que seremos juzgados: nutrirlo, visitarlo, consolarlo y educarlo. Por eso, expresé mi deseo de que «el pueblo cristiano reflexione durante el Jubileo sobre las obras de misericordia corporales y espiritua- les. Será un modo para despertar nuestra conciencia, muchas veces aletargada ante el drama de la pobreza, y para entrar todavía más en el corazón del Evangelio, donde los pobres son los privilegiados de la misericor- dia divina» (ibíd., 15). En el pobre, en efecto, la carne de Cristo «se hace de nuevo visible como cuerpo mar- tirizado, llagado, flagelado, desnutrido, en fuga... para que nosotros lo reconozcamos, lo toquemos y lo asis- tamos con cuidado» (ibíd.). Misterio inaudito y escan- daloso la continuación en la historia del sufrimiento del Cordero Inocente, zarza ardiente de amor gratuito ante el cual, como Moisés, sólo podemos quitarnos las sandalias (cf. Ex 3,5); más aún cuando el pobre es el hermano o la hermana en Cristo que sufren a causa de su fe. Ante este amor fuerte como la muerte (cf. Ct 8,6), el pobre más miserable es quien no acepta re- conocerse como tal. Cree que es rico, pero en realidad es el más pobre de los pobres. Esto es así porque es es- clavo del pecado, que lo empuja a utilizar la riqueza y el poder no para servir a Dios y a los demás, sino parar sofocar dentro de sí la íntima convicción de que tam- poco él es más que un pobre mendigo. Y cuanto mayor es el poder y la riqueza a su disposición, tanto mayor puede llegar a ser este engañoso ofuscamiento. Llega hasta tal punto que ni siquiera ve al pobre Lázaro, que mendiga a la puerta de su casa (cf. Lc 16,20-21), y que es figura de Cristo que en los pobres mendiga nuestra conversión. Lázaro es la posibilidad de conversión que Dios nos ofrece y que quizá no vemos. Y este ofusca- miento va acompañado de un soberbio delirio de om- nipotencia, en el cual resuena siniestramente el demo- níaco «seréis como Dios» (Gn 3,5) que es la raíz de todo pecado. Ese delirio también puede asumir formas so- ciales y políticas, como han mostrado los totalitaris- mos del siglo XX, y como muestran hoy las ideologías del pensamiento único y de la tecnociencia, que pre- tenden hacer que Dios sea irrelevante y que el hom- bre se reduzca a una masa para utilizar. Y actualmente también pueden mostrarlo las estructuras de pecado vinculadas a un modelo falso de desarrollo, basado en la idolatría del dinero, como consecuencia del cual las personas y las sociedades más ricas se vuelven indife- rentes al destino de los pobres, a quienes cierran sus puertas, negándose incluso a mirarlos. La Cuaresma de este Año Jubilar, pues, es para todos un tiempo favorable para salir por fin de nuestra alienación existencial gracias a la escucha de la Palabra y a las obras de misericordia. Mediante las corporales tocamos la carne de Cristo en los herma- nos y hermanas que necesitan ser nutridos, vestidos, alojados, visitados, mientras que las espirituales tocan más directamente nuestra condición de pecadores: aconsejar, enseñar, perdonar, amonestar, rezar. Por tanto, nunca hay que separar las obras corporales de las espirituales. Precisamente tocando en el mísero la carne de Jesús crucificado el pecador podrá recibir como don la conciencia de que él mismo es un pobre mendigo. A través de este camino también los «sober- bios», los «poderosos» y los «ricos», de los que habla el Magnificat, tienen la posibilidad de darse cuenta de que son inmerecidamente amados por Cristo cru- cificado, muerto y resucitado por ellos. Sólo en este amor está la respuesta a la sed de felicidad y de amor infinitos que el hombre —engañándose— cree poder colmar con los ídolos del saber, del poder y del poseer. Sin embargo, siempre queda el peligro de que, a causa de un cerrarse cada vez más herméticamente a Cristo, que en el pobre sigue llamando a la puerta de su co- razón, los soberbios, los ricos y los poderosos acaben por condenarse a sí mismos a caer en el eterno abis- mo de soledad que es el infierno. He aquí, pues, que resuenan de nuevo para ellos, al igual que para todos nosotros, las lacerantes palabras de Abrahán: «Tienen a Moisés y los Profetas; que los escuchen» (Lc 16,29). Esta escucha activa nos preparará del mejor modo posible para celebrar la victoria definitiva sobre el pe- cado y sobre la muerte del Esposo ya resucitado, que desea purificar a su Esposa prometida, a la espera de su venida. No perdamos este tiempo de Cuaresma fa- vorable para la conversión. Lo pedi- mos por la intercesión materna de la Virgen María, que fue la primera que, frente a la grandeza de la misericor- dia divina que recibió gratuitamente, confesó su propia pequeñez (cf.Lc 1,48), reconociéndose como la humil- de esclava del Señor (cf. Lc 1,38)
  • 4.
    7 SemanaSanta2016 Marmolejo 6 SemanaSanta2016 Marmolejo e) Finalmente,la indulgencia jubilar adquiere también una relevancia particular en esta Cuaresma del Año Santo, “Cuaresma de la miseri- cordia”. En el sacramento de la Reconciliación Dios perdona nuestros pecados, pero queda en nosotros la huella negativa de nuestras ba- jas tendencias y comportamientos. La Indulgencia nos libera de todo residuo de pecado, haciéndonos crecer en su amor para no recaer. La Indulgencia nos hace partícipes de la santidad de quienes nos prece- dieron en la fe, de toda la Iglesia y, sobre todo, de la Virgen María y de Jesucristo Nuestro Salvador y Redentor. 2. Aprovechemos este tiempo de Cuaresma tan favorable para nuestra conversión, que siempre necesitamos. Atravesemos alguna de las Puertas de la Misericordia señaladas en la Diócesis[9], al tiem- po que invito a los hermanos y hermanas Cofrades, enfermos o an- cianos a obtener esta Indulgencia jubilar “recibiendo la comunión o participando en la Santa Misa y oración comunitaria, incluso también a través de los medios de comunicación, con una reflexión sobre la misericordia divina y una oración por las intenciones del Papa”[10]. Que nadie olvide tampoco, por eso lo recuerdo, que esta Indul- gencia jubilar se puede alcanzar también a favor de los difuntos: “Re- zando por ellos para que el rostro misericordioso del Padre los libre de todo residuo de culpa y pueda abrazarlos en la bienaventuranza que no tiene fin”[11]. Con mi saludo agradecido en el Señor Carta Pastoral, a cofradías de Pasión y Gloria. Queridos hermanos de las Cofradías de la Pasión: 1. En la Bula Misericordiae vultus, el “Rostro de la mise- ricordia”, por la que el Papa Francisco nos ha convoca- do a la celebración del Jubileo Extraordinario que es- tamos celebrando, nos dice que: “la Cuaresma de este Año jubilar sea vivida con mayor intensidad, como momento fuerte para celebrar y experimentar la misericordia de Dios”[1]. “Tiempo oportuno para cambiar de vida, tiempo para dejarse tocar el cora- zón”[2]. El mismo Santo Padre nos marca, a continuación, un verdadero programa, para poder alcanzar esa experiencia de la misericordia di- vina, proponiéndonos: a) Acercarnos a las páginas de la Sagrada Escritura. Cita al Profeta Miqueas[3], para invocarle a Dios que ama la misericordia, y al Profeta Isaías[4], al referirse a la oración, ayuno y caridad que espera de noso- tros durante este santo tiempo. No podemos dejar de acercarnos a tantas páginas del Nuevo Testamento en que se refleja en Jesús, es verdadero rostro, de la mi- sericordia de Dios Padre[5], sobre todo en la Cruz del Calvario, porque como escribe san Pablo: “La prueba de que Dios nos ama es que Cris- to, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros”[6]. b) Participar en la iniciativa de 24 horas para el Señor, durante el vier- nes y sábado que anteceden al IV Domingo de Cuaresma, junto a otros fieles diocesanos, en unión con toda la Iglesia. Preparen con sus Con- siliarios esta iniciativa, siendo los primeros en responder en sus comu- nidades parroquiales. c) Recibir el Sacramento de la Reconciliación. Siempre en este encuen- tro con el Señor se experimenta, hasta sensiblemente, su cercanía y su misericordia. “Será para cada penitente, nos dice el Santo Padre, fuente de verdadera paz interior”[7]. El perdón de Dios no conoce lí- mites. Siempre está disponible para concederlo. d) Reflexionar y llevar a la práctica las obras de misericordia corpora- les y espirituales. Tocar la carne de Cristo en los hermanos y hermanas que necesitan pan, vestidos, alojamiento, compañía. O aconsejar, en- señar, perdonar, amonestar y rezar por quienes lo necesiten. “Son los pobres los privilegiados de la misericordia divina”[8].
  • 5.
    9 SemanaSanta2016 Marmolejo 8 SemanaSanta2016 Marmolejo EN EL AÑODE MISERICORDIA El Papa Francisco anunció el pasado 13 de Marzo de 2015, en la Basílica de San Pedro, la celebración de un Año Santo extraordinario. Este Jubileo de la Mi- sericordia se inició el pasado año con la apertura de la Puerta Santa en la Basílica Vaticana durante la solemnidad de la Inmaculada Concepción, el 8 de diciembre, y concluirá el 20 de noviembre de 2016 con la Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo. El Jubileo consiste en un perdón general, una indulgencia abierta a todos, y en la posibilidad de renovar la relación con Dios y con el prójimo. El anuncio oficial y solemne del Año Santo tuvo lugar con la lectura y publicación junto a la Puerta San- ta de la Bula, el Domingo de la Divina Misericordia, fiesta instituida por San Juan Pablo II que se celebra el domingo siguiente a la Pascua. “Estamos viviendo el tiempo de la misericordia. Este es el tiempo de la misericordia. Hay tanta necesi- dad hoy de misericordia, y es importante que los fieles laicos la vivan y la lleven a los diversos ambien- tes sociales. ¡Adelante!”, dijo el Papa Francisco al anunciar el Año Santo extraordinario. El Jubileo de la Misericordia será un año de muchas gracias divinas, que el Señor esparcirá por todos los hombres, ya sean estos creyentes o no creyentes. Será un año que va a golpear duro contra el individualismo y el egocentrismo tan de moda en la sociedad actual. Será un año para que las mujeres y los hombres salgan de su ensimismamiento (de pensar en sí mismos) y volverse hacia los demás usando la misericordia, el perdón, la comprensión, la ternura. Porque en realidad, como dice una de las Bien- aventuranzas que Jesús predicó en el Sermón de la Montaña: “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos obtendrán misericordia” (Mt, 5, 7). Termino con las palabras del papa Francisco sobre la Virgen: “La dulzura de su mirada nos acompañe en este Año Santo, para que todos podamos redescubrir la alegría de la ternura de Dios. Ninguno como María ha conocido la profundidad del misterio de Dios hecho hombre. Todo en su vida fue plasmado por la presencia de la misericordia hecha carne. La Madre del Crucificado Resucitado entró en el santuario de la misericordia divina porque participó íntimamente en el misterio de su amor. Elegida para ser la Madre del Hijo de Dios, María estuvo preparada desde siempre por el amor del Padre para ser Arca de la Alianza entre Dios y los hombres. Custodió en su corazón la divina mise- ricordia en perfecta sintonía con su Hijo Jesús. Su canto de alabanza, en el umbral de la casa de Isabel, estuvo dedicado a la misericordia que se extiende « de generación en generación » (Lc 1,50). También nosotros estábamos presentes en aquellas palabras proféticas de la Virgen María. Esto nos servirá de consolación y de apoyo mientras atravesaremos la Puerta Santa para experimentar los frutos de la misericordia divina. Al pie de la cruz, María junto con Juan, el discípulo del amor, es testigo de las palabras de perdón que salen de la boca de Jesús. El perdón supremo ofrecido a quien lo ha crucificado nos muestra hasta dón- de puede llegar la misericordia de Dios. María atestigua que la misericordia del Hijo de Dios no conoce límites y alcanza a todos sin excluir a ninguno. Dirijamos a ella la antigua y siempre nueva oración del Salve Regina, para que nunca se canse de volver a nosotros sus ojos misericordiosos y nos haga dignos de contemplar el rostro de la misericordia, su Hijo Jesús. Que María en sus distintas advocaciones (Paz, Esperanza, Estrella, Amarguras, Dolores, Cabe- za), nos ayude a experimentar y a transmitir la misericordia de Dios. FELIZ CUARESMA. FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN Miguel Ángel Jurado Arroyo Párroco de Ntra. Sra. de la Paz . Marmolejo Saludo, del Párroco Es un honor para mí, recibir la invitación de la Junta Local de Hermandades y Cofradías de Marmolejo para participar en esta publicación. Quisiera reconocer mediante estas breves líneas el trabajo desa- rrollado durante todo el año por parte de aquellos y aquellas que se implican en estos menesteres. Estoy convencido de que ello supondrá obtener unos muy buenos resultados en función de los propósitos perseguidos. Por consiguiente, desde esta Alcaldía, quiero felicitar a todas las Cofra- días, Hermandades y al Grupo Parroquial por la labor de organización de los ac- tos de Semana Santa y por hacer cada año más grande esta semana tan cargada de sentimiento y tradición en nuestra Villa. La Semana Santa de Marmolejo en este 2016 debe ser especial, como cada año, única, particular e irrepetible. Nuestra Semana Santa es religión y tam- bién tradición, arte, cultura e historia; elementos que engrandecen nuestro pue- blo y que convocan a todas aquéllas personas que aprovechan estas fechas para visitar puntualmente, o volver de manera tradicional a Marmolejo, para compar- tir en nuestras calles las manifestaciones de nuestra tradición en primera perso- na. Mujeres y hombres cofrades, es vuestro momento, la Semana de Pasión, Muerte y Resurrección os permitirá vivir personalmente esa sensación que os reconforta y os llena de paz y felicidad. Marmolejeños y Marmolejeñas, disfrutemos todos y todas de los actos programados y de nuestra apreciada Semana Santa Marmolejeña. Termino deseando que sea todo un éxito y que todas las actividades pro- gramadas se lleven a cabo con normalidad y éxito. Un abrazo de tu Alcalde Manolo Lozano Saludo, Alcalde de Marmolejo
  • 6.
    11 SemanaSanta2016 Marmolejo 10 SemanaSanta2016 Marmolejo CristóbalManuel Serrano Barragán, nació en Marmolejo el 25 de febrero de 1975. Ingeniero de la Rama Industrial, desarrolla su actividad como libre ejercicio de la profesión en su pueblo natal. Bautizado, recibida la Primera Comunión y Con- firmado en nuestra Parroquia de Nuestra Señora de la Paz, si mpre ha estado muy vinculado a ella. En su juventud perteneció al coro parroquial juvenil, parti- cipó en el programa/concurso juvenil de la emisora de TV parroquial, costalero de Cristo Resucitado en sus inicios, lector, presentador en pregones, repartidor de serrín para el Corpus Christi, …, y CATEQUISTA. Pero su principal actividad parroquial ha sido su relación con la Cofradía de Nuestros Excelsos Patro- nos, San Julián y Nuestra Madre la Santísima Virgen de la Paz. Desde que sus padres fueron Hermanos Mayores de Fiesta a finales de los años 80, inició su colaboración con la Cofradía como portador junto a un grupo de amigos de la infancia de San Julián y de la Virgen de la Paz en sus salidas procesionales, ya empe- zaba a colaborar en el montaje de las andas y tronos de sus titulares hasta que en 1997 tomó la Secretaría de la Cofradía y posteriormente en 2002 juró el cargo de Presidente/ Hermano Mayor de la misma. Estuvo al frente de la Junta Directiva de la Cofradía hasta el año 2008, siendo nombrado Vicepresidente hasta 2011 y de nuevo Presidente hasta que cumplió manda- to el pasado 16 de abril del presente año. Ha vivido la Romería de San Julián desde que se recuperó en 1997, participó en la decisión de adquirir la actual imagen de Nuestra Madre y Patrona la Virgen de la Paz en 2001, colaboró y decidió en el nombramiento de Alcaldes Perpetuos de nuestros patronos en el año 2002, celebración del VIII Cen- tenario de la Muerte de San Julián, …, y tantos y tantos acontecimientos de la historia reciente de la Cofradía. Hermano de todas las Cofradías y Hermandades de nuestra localidad, excep- to de la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores, ha participado de una o de otra forma en cada una de ellas, habiendo ostentando el cargo de Presidente de la Unión Local de Hermandades y Cofradías de nuestra localidad durante los años 2008-2011 y Vicepresidencia de la Agrupación Arciprestal de Hermandades y Cofradías de Andújar- Marmolejo durante 2009-2010. La ingeniería supone la concreción de una idea en la realidad, es decir el ingenie- ro puede resolver problemas y satisfacer necesidades de las personas. Pues eso quiere Dios de nosotros, ser Ingenieros de Cristo dispuestos a ayudar a las personas, a hacer el bien y a proclamar su palabra de paz, amor y misericordia. Pregonero, Semana Santa de Marmolejo 2016 Nos disponemos a vivir un año más los días centrales para la mayoría de Cofradías de nuestro pueblo, y al mismo tiempo días ansia- dos por muchos vecinos de nuestra localidad que en estos días ultiman todo: ensayos de banda de música, ensayos también de costaleros, limpieza de túnicas, arreglo y pintura de las fachadas de las casas por las que trans- curren las distintas procesiones, planchar las colgaduras de balcones, familiares que vuelven a casa esos días para vivirlos en familia, etc. Todo esto no tendría sentido si no nos sintiéramos llamados por Jesús: somos cristianos, y vivimos estos días de preparativos y de Semana Santa con mucho fervor; pero para llegar al culmen de la Resurrección de Cristo hay que pasar por la prepara- ción, por la Pasión, por el “Gólgota” (el Calvario). Para ello nos anima el Papa Francisco a prepararnos con intensidad estos días, y nuestro Obispo Ramón nos lo recuerda en su carta pastoral para la Cuaresma con esas mismas palabras: “que la Cuaresma de este Año jubilar sea vivida con mayor intensidad, como momento fuerte para celebrar y experimentar la misericordia de Dios.” (Miseri- cordiae vultus, nº 17) Esa Misericordia, que en este año especial la Iglesia está viviendo como año santo jubilar de la Misericordia, debe ser vivida y hecha acción en nuestro día a día con las distintas obras de misericordia para que, el día que el Señor nos llame ante Él, podamos ser juzgados y escuchemos su voz diciéndonos: “Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a verme.” (Mt 25, 34b-36) Para tal ocasión se han preparado varios encuentros durante este año, el pasa- do día 7 de febrero las Cofradías de toda la Diócesis nos reuníamos en Jaén para ganar el jubileo, cualquier persona puede participar en los distintos actos y ganar el jubileo en alguno de los templos preparados para ello que son: la Catedral de Jaén, la Catedral de Baeza y la Basílica del Santuario de la Viren de la Cabeza, no dejemos pasar este tiempo de gracia del Señor sin vivirlo con intensidad. Desde aquí os animo a todos a participar en los diferentes actos que las Her- mandades, Cofradías y grupos parroquiales han preparado junto a nuestra Parroquia durante toda la Cuaresma, Semana Santa y Pascua. José Manuel Lozano Lozano. Presidente de la Unión Local de Hermandades, Cofradías y Grupo Parroquial de Marmolejo. Saludo, del Presidente de la Union Local de Marmolejo.
  • 7.
    13 SemanaSanta2016 Marmolejo 12 SemanaSanta2016 Marmolejo Obras de Misericordia, Corporalesy Espirituales Las obras de misericordia son acciones ca- ritativas mediante las cuales ayudamos a nuestro prójimo en sus necesidades corpo- rales y espirituales (cf Is 58, 6-7: Hb 13, 3). Las obras de misericordia son 14 y se dividen en 7 Espirituales y 7 Corporales. Las 7 Obras de Misericordia Espirituales Instruir, aconsejar, consolar, confor- tar, son obras de misericordia espirituales, como también lo son perdonar y sufrir con paciencia. (Catecismo) 1. Enseñar al que no sabe. Es importante que cooperemos con nuestros hermanos, pero es mas importante enseñarles a realizar por ellos mismos aque- llo que no saben. Por ello, enseñémosle a orar, a perdonar, a perdonarse, a compartir, etc. 2. Dar buen consejo al que lo necesita. Para dar buen consejo es necesario que nosotros mismos hayamos sido aconse- jados por un director espiritual, que nos ayu- de a orar a Dios Padre, para que nos envíe su Santo Espíritu y nos regale el don de con- sejo. Así, bajo la guía del Señor, tanto nues- tras palabras como nuestro actuar, serán un constante aconcejar a los que lo necesitan. 3. Corregir al que se equivoca. Muchas veces nos enojamos o reí- mos cuando vemos a algún hermano equivo- carse, olvidándosenos que no somos perfec- tos e inevitablemente nos equivocaremos también. Pensemos, ¿nos gustaría que se rieran de nosotros?, definitivamente NO, así que, cuando alguien se equivoque corri- jámoslo con amor fraternal para que no lo vuelva a hacer. 4. Perdonar al que nos ofende. ¡Que difícil!, tanto que Jesús nos dice que debemos perdonar 70 veces 7, es decir, SIEMPRE. Además en el Padre Nuestro, nos pone la condición de PERDONAR NUESTROS OFENSAS, COMO NOSOTROS PERDONA- MOS A LOS QUE NOS OFENDEN. Así que, a perdonar, perdonar, perdonar.... 5. Consolar al triste. Jesús nos ha dicho: “Dichosos los que lloran porque serán consolados”. El consuelo de Dios, por medio de su Espíritu Santo, nos consuela. Pero, además, Dios se vale de nosotros para consolar a los demás. No se trata de decir: no llore, sino de buscar en las Escrituras, las palabras que mejor se adecúen a la situación. En los salmos podre- mos encontrar esa palabra de consuelo que requerimos, por eso, es conveniente recitar- los y meditarlos constantemente. 6. Sufrir con paciencia los defectos del pró- jimo. ¡Que fácil es ver la paja en el ojo del prójimo y no vemos la viga en el nuestro!. Cuando seamos capaces de disimular los de- fectos de nuestro hermano, estaremos co- laborando en la construcción del Reino del Señor. Tengamos paciencia con los ancianos, los niños, el vecino, el compañero de trabajo y ellos la tendran con nosotros, en nuestros defectos. 7. Rogar a Dios por los vivos y los difuntos. Cuando escucho a mis hijos orar pi- diendo a Diosito por nosotros, por sus her- manos, por sus compañeros de escuela y por sus abuelitos ya fallecidos, me siento agra- decido de saber que muchos elevan una ora- ción al Creador por mi y por mis familiares o amigos que se me adelantaron a la casa del Padre. Cada oración es una intercesión, y el Señor nos pide que oremos unos por otros para mantenernos firmes en la fe, así como El oró por Pedro para que una vez confirma- do, le ayudara a sus hermanos. 7 Obras de Misericordia Corporales Las obras de misericordia corpora- les consisten especialmente en dar de comer al hambriento, dar techo a quien no lo tiene, vestir al desnudo, visitar a los enfermos y a los presos, enterrar a los muertos (cf Mt 25, 31-46). Entre estas obras, la limosna hecha a los pobres (cf Tb 4,5-11; Si 17, 22) es uno de los principales testimonios de la caridad frater- na: es también una práctica de justicia que agrada a Dios (cf Mt 6, 2-4) . (Catecismo) 1. Visitar a los enfermos. Nuestros hospitales estan llenos de enfermos olvidados por sus familiares, o bien, personas que por la lejanía con el cen- tro hospitalario, no reciben visita alguna. Es bueno dar dinero para los necesitados, pero que bueno es darnos nosotros mismos. Compartamos de nuestro tiempo con ellos y llevémosles una palabra de aliento, un rato de compañía a esos cristos en su monte de los olivos. 2. Dar de comer al hambriento. Jesús nos ordena compartir con el necesitado cunado nos dice, “El que ten- ga dos capas déle una al que no tiene, y el que tenga alimento, comparta con el que no”(San Lucas, 3-11). Al compartir nuestro alimento, no solo les llenamos el estómago a nuestros hermanos necesitados, sino que les mostramos el amor de Dios que no los deja desfallecer. 3. Dar de beber al sediento. Con cuantas ganas nos bebemos un vaso de agua fresca luego de recorrer un lar- go trecho para calmar nuestra sed. ¿Cuántas veces pensamos en nuestros hermanos que no tienen un lugar donde beberlo?. Pense- mos en aquellos que se enferman porque deben calmar su sed con agua contaminada, aquellos que mueren de sed porque otros la desperdician, incluso Jesús, en su trance de muerte, sintió sed y lo exclamó con tanta vehemencia, que un soldado romano le acer- có una esponja con hiel y vinagre para que la calmara. ¿Sómos nosotros peores que ese soldado romano como para negar agua al se- diento?. 4. Dar posada al peregrino. Existen muchos inmigrantes que esperan nuestra ayuda para poder vivir dig- namente junto a su familia, ayuda que debe hacerse presente en toda forma y a todo momento. Recordemos que esos hermanos desposeídos son Sagrarios del Espíritu San- to que merecen al menos una Tienda de En- cuentro con el amor Divino. 5. Vestir al desnudo. A menudo nos encontramos con hermanos que estan vestidos con harapos o bien se encuentran desnudos, viéndo- se disminuída su dignidad de hijos de Dios. Ayudémosles a recobrarla brindándoles una vestidura limpia y respetable, que les permi- ta reencontrar al Señor en la bondad de los demás. 6. Visitar a los encarcelados. Cada mañana nos levantamos y co- rremos a los centros de estudio o trabajo, y posiblemente pasemos frente a un centro de reclusión en el que muchos de nuestros hermanos sufren la soledad y la indiferen- cia. Nuestra Santa Madre Iglesia nos llama a llevarles, no solo cosas materiales, sino el cariño de toda la comunidad a cada uno de ellos, para que se sientan parte del rebaño del Único Pastor. 7. Enterrar a los muertos. Sepultarlos no significa olvidarlos, por el contrario, esta obra de misericordia coporal nos lleva a la obra de misericordia espiritual que nos invita a rezar por los vivos y los muertos. Al enterrarlos no debemos olvidar que es nuestro deber mantener sus sepulturas en buen estado, pues en ellas se contienen los restos mortales de aquellos que fueron Templo del Espíritu Santo.
  • 8.
    15 SemanaSanta2016 Marmolejo 14 SemanaSanta2016 Marmolejo Miércoles 10 deFebrero. 17.30h. Imposición de Ceniza a los niños. 19.00h. Misa de Ceniza. Ofrecimiento del Cartel y Libro Oficial de Semana Santa 2016 19.30h. Via Crucis por las calles. Viernes 12 de Febrero. 17.00h. Inicio Curso Cofrade. Parroquia. 19.30h. Via Crucis en la Parroquia: Patronos. Sádabo 13 de Febrero. 10.00h. Recorrido Solidario por las calles de Marmolejo, organizado por la Vera Cruz. 17.00h. Curso Cofrade. 21.00h. Cena de la Cofradía de La Virgen de los Dolores. Viernes 19 de Febrero. 19.30h. Via Crucis en la Parroquia: V. Cabeza Sábado 20 de Febrero. 09.00h. Subida a Caballo por las trochas hasta el Santuario. 20.00h. Charla Cuaresmal a cargo del Grupo de Cristo Resucitado, en los Salones Parro- quiales. Viernes 26 de Febrero. 19.30h. Via Crucis: Virgen Esperanza. Sábado 27 de Febrero. 11.00h. V Muestra Cofrade Infantil y elección del Hermano/a Mayor Infantil 2016. Domingo 28 de Febrero. 10.00h. Fiesta de Estatutos de la Cofradía de la Virgen de la Esperanza en la Iglesia de Jesús. 17.30h. I Tertulia Cofrade de Capataces, La Esperanza. Lugar Sala Verde, Casa de la Cul- tura. Viernes 4 de Marzo. 19.30h. Via Crucis en la Parroquia: Vera Cruz 20.00h. Cena del Hambre (Manos Unidas), en los Salones Parroquiales. Sábado 5 de Marzo. 20.00h. Muestra Musico-Cultural Cofrade Marmolejeña. En el Teatro Español y Pre- sentación del Cartel de la Vera Cruz. Domingo 6 de Marzo. 10.00h. Fiesta de Estatutos de la Herman- dad de la Vera Cruz en la Iglesia de Jesús. Lunes 7 Marzo - Viernes 11 de Marzo. 18.45h. Exposición del Santísimo y ejercicio del Quinario en la Iglesia de Jesús. 19.00h. Santa Misa,en la Iglesia de Jesús. Viernes 11 de Marzo. 19.30h. Via Crucis en la Igelsia de Jesús: Ntro. Padre Jesús. Sábado 12 de Marzo. 19.00h. Septenario Virgen de los Dolores. Misa en la Parroquia, Presentación del Car- tel de la Virgen de los Dolores. 21.00h. Pregón y Presentación del Cartel de Ntro. Padre Jesús en el Teatro Español. Domingo 13 de Marzo. 10.00h. Fiesta de Estatutos de la Herman- dad de Ntro. Padre Jesús en la Iglesia de Jesús. 19.00h. Septenario Virgen de los Dolores, Misa en la Parroquia. Lunes 14 de Marzo 19.00h. Septenario Virgen de los Dolores, Misa en la Parroquia y Besamanos. Martes 15 de Marzo 19.00h. Septenario Virgen de los Dolores, y Pasamantos a los niños y niñas en la Parro- quia. Miercoles 16 de Marzo 19.00h. Septenario Virgen de los Dolores y Misa a la hermanas difuntas, en la Parroquia 20.30h. Confesiones en la Parroquia. Jueves 17 de Marzo 19.00h. Septenario Virgen de los Dolores en la Parroquia. Viernes 18 de Marzo 19.00h. Septenario Virgen de los Dolores en la Parroquia y Fiesta de Estatutos de la Cofradia de la Virgen de los Dolores en la Parroquia. 19.45h. Via Crucis: Virgen de los Dolores. Sábado 19 de Marzo 10.00h. Recogida de Palmas y Palmitos en la Parroquia. 12.00h. Fiesta y Procesión de San José de la Montaña en la Parroquia. 20.30h. Pregón Oficial de la SEMANA SAN- TA 2016, a cargo de Cristóbal Manuel Serra- no Barragán. DIA 20 DE MARZO. DOMINGO DE RAMOS EN LA PASIÓN DEL SEÑOR. 9,45 de la mañana: Bendición de Ramos en la Puerta de la Iglesia de Jesús. Proce- sión de Palmas hasta la Parroquia. A continuación Misa en la Parroquia 11 de la mañana: Procesión con la Imagen de Jesús en la Borriquita 7 de la tarde: Misa de Ramos en la Parroquia DÍA 21 DE MARZO. LUNES SANTO. 9,30 de la mañana. Santa Misa en el Convento de San José de la Montaña DIA 22 DE MARZO. MARTES SANTO 11 de la mañana. Misa Crismal en S.I.C. de Jaén. Bendición Oleos y Renovación Promesas Sacerdotales. 7 de la tarde: Misa en la Parroquia 10 de la noche: PROCESIÓN DEL SILENCIO (VIA CRUCIS) DIA 23 DE MARZO. MIÉRCOLES SANTO. 7 de la tarde: Misa en la Parroquia DIA 24 DE MARZO. JUEVES SANTO. INTRODUCCIÓN TRIDUO PASCUAL 6 de la tarde. MISA EN LA CENA DEL SEÑOR EN LA PAROQUIA. RECEPCIÓN OLEOS. 8 de la tarde: Procesión de Jesús Preso y Virgen de la Esperanza 12 de la noche: Hora Santa ante la Reserva Eucarística (Vela) DIA 25 DE MARZO. VIERNES SANTO. PRIMER DIA TRIDUO PASCUAL. 6 de la mañana: Procesión de Ntro. Padre Jesús y Virgen de la Estrella 12 del mediodía: Vía Crucis en la Parroquia 5,30 de la tarde: CELEBRACIÓN DE LA PASIÓN DEL SEÑOR en la Parroquia 8,00 de la tarde: Procesión del Cristo de la Vera Cruz, Santo Sepulcro y Ntra. Sra. de las Amarguras 9 de la noche: Procesión de la Virgen de los Dolores en su Soledad DIA 26 DE MARZO .SABADO SANTO. SEGUNDO DIA TRIDUO PASCUAL. ADORACIÓN DE LA CRUZ. Preparación Vigilia Pascual VIGILIA PASCUAL. TERCER DIA TRIDUO PASCUAL.COMIENZO PASCUA Sábado 26 de Marzo: 10,00 de la noche. (Empieza en el Convento a las 9,45 horas) A continuación Celebración Festiva. DIA 27 de MARZO. DOMINGO DE PASCUA DE RESURRECCIÓN 9,30 de la mañana: MISA DE RESURRECCIÓN en la Parroquia. 10,30 de la mañana: Procesión de Jesús Resucitado 12 del mediodía: Celebración de Bautismos en la Parroquia 8 de la tarde: Santa Misa de Resurrección. horarios, Semana Santa 2016 Feliz Pascua de Resurreción Horarios, de Misa y Cultos de Cuaresma 2016
  • 9.
    16 SemanaSanta2016 Marmolejo De nuevonos encontramos a las puertas de la semana grande de los cristianos, la semana de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Y este año se nos presenta con una novedad, es el año de la Misericordia. Dios perzdona todas tus culpas, y cura todas tus enfermedades, Él rescata tu vida de la fosa y te colma de gracia y amor entrañable. La iglesia quiere y nos pide que actuemos con nuestros hermanos de la misma mane- ra que el Señor actúa con nosotros, ayudando a todos en todo cuanto nos sea posible” tuve hambre y me disteis de comer”. Debemos abrir nuestro corazón ante nuestros hermanos más desfavorecidos, sin esperar nada a cambio. Dios nos lo dio todo gratis y por amor. Debemos llevar una palabra y un gesto de consuelo a los pobres, a los que sufren, ayudar a liberar a cuantos están prisioneros por las esclavitudes de la sociedad, intentar dar dignidad a cuantos se han visto privados de ella…En resumen, debemos ser misericordiosos como lo es nuestro Padre Dios. Dad gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterna su misericordia. Que este año dedicado a la misericordia, nos sirva de trampolín para prepararnos ante esta semana grande, que tenemos a la vuelta de la esquina e intentemos que no se quede solo en una semana, sino que nos sirva para todo el año, ayudando, sirviendo... Desde esta oportunidad que nos brinda la Agrupación de Cofradías, de ponernos en contacto con vosotros, os invitamos como todos los años a acompañar a Jesús el Domingo de Ramos, en la bendición, Santa Misa y procesión. Este año vamos a tener un pequeño cambio, se hará de la siguiente manera: la bendición de las palmas se celebrará a las 9’45 horas en la puerta de la iglesia de Jesús, a continuación vendremos en procesión hasta la Parroquia donde se cele- brará la Santa Misa y al término de Ésta saldremos en procesión con el siguiente recorrido: Calle Iglesia, Coso, Nueva, Blasco Ibáñez, Avda. Juan Carlos I, Coso, Orti Lara, Palacio Valdés, Plaza Constitución e Iglesia. Animamos a todas las madres a vestir a los niños/as con los trajes de hebreos. amigos de jesús en la borriquilla
  • 10.
    19 SemanaSanta2016 Marmolejo 18 SemanaSanta2016 Marmolejo demostraciones depoder y de superioridad, sobre todo ahora que la muerte los amenazaba. ¡Pero no! Ahí estaba el vestido como un esclavo y dispuesto a inclinarse hasta el suelo para lavarles los pies. Avanzada la noche, y antes de servirse la cena, Jesús nos enseñó que la verdadera grandeza se mide por nuestra capacidad de servicio a los demás. Ser grande no es disfrutar del placer arrogante de ser servido por otros, sino tener disposición de servir a los demás y de hacerlo con desinterés y generosidad. Para los cristianos el Jueves Santo rememora la institución de la cena del Señor o eucaristía, y en ella Cristo nos invita a servir a los demás así como tam- bién él lo hizo. Rubén Godoy Ortiz Vocal de Formación y Aprendizaje Cofradía Ntra. Sra. de la Esperanza y Jesús Preso Excelsa Madre querida, Crepúsculo cuajado de esperanza, Corazón repleto de gracia, Faro y estrella de la fragancia. Afable Virgen sin par, Pureza, altar y realeza, Cándida y misericordiosa, Que eres amor y eres prosa. Aurora y vida nuestra, Doncella de mirada cristalina, Que son tus ojos primores, Floreciendo como flores. Salve refugio de la alborada, Señora, de mi alma colmada, Por la luz de vuestra intensa mirada, La mía, hoy en la tuya anclada. Sucedió en la noche del jueves de aquella primera Semana Santa; la última en la vida terrenal de Jesús. Después de que el sol se ocultaba se daba inicio a la celebración de la Pascua, la fiesta más importante para todo el pueblo; aquella en la que recordaban las acciones liberadoras de Dios cuando eran escla- vos en Egipto. Durante la mañana y la tarde de aquel jueves Jesús se preparó para la cena. Escogió el lugar, e hizo los demás arreglos. La muerte se aproximaba y él lo sabía muy bien. Por eso quiso hacer una cena diferente, en la cual lo más im- portante fuera la confraternidad con sus discípulos y en la que pudiera expresar sus palabras finales para ellos. Cuando todo estuvo preparado Jesús se quitó el manto que vestía y se ató una toalla a la cintura, luego echó agua en un recipiente y comenzó a lavar los pies de sus discípulos. Pedro fue el primero en sorprenderse, y hasta se opuso. ¿Cómo era posible que el Maestro se vistiera como un esclavo y quisiera lavarles los pies a sus seguidores? Lo que ellos querían era ver a Jesús haciendo
  • 11.
    20 21 DÍA 26DE FEBRERO 19:30 horas: Vía Crucis de la Pasión del Señor DÍA 27 DE FEBRERO 11:00 horas: V Muestra Cofrade Infantil y elección del Hermano Mayor Infantil 2016. DÍA 28 DE FEBRERO 10:00 horas: Solemne Eucaristía y Fiesta de Estatutos en honor a nuestros titula- res, donde se impondrá la medalla a los nuevos hermanos de pleno derecho. Al término de la misma, besamanos al Cristo y a la Virgen. 17.30 horas “I Tertulia Cofrade de Capataces, La Esperanza”. Lugar: Sala Verde, Casa de la Cultura. JUEVES SANTO DÍA 24 DE MARZO Solemne procesión de Nuestra Señora Virgen de la Esperanza y Jesús Preso. Itinerario: Jesús, Divino Maestro, Canalejas, Zapateros, Ramón y Cajal, San Anto- nio, Plaza del Amparo, Plaza de la Constitución (Estación de Penitencia en la Pa- rroquia Ntra. Sra. de la Paz), Armando Palacio Valdés, Útica, Plaza 28 de Febrero, Coso, Perales, Plaza del Amparo, Francisco Calero (Arroyo) e Iglesia de Jesús. La Hermana Mayor es Eva Ruiz Cardeña c/ Calvario nº29 La entrega de velas para los hermanos de la cofradía se hará en la casa de los pasos el Miércoles Santo de 17:00 a 19:00 h. situada en la calle Antonio Machado nº 24. I Concurso de fotografía “Esperanza y Preso en el Jueves Santo” Consulta las bases de dicho concurso bien en el Facebook de la cofradía o en la página web: virgendelaesperanza.wix.com/inicio Actos y cultos, para la Cuaresma y Semana Santa 2016
  • 12.
    23 SemanaSanta2016 Marmolejo 22 SemanaSanta2016 Marmolejo Ypor último, en el Gólgota, donde según la tradición judía des- cansaban los restos de Adán. Cayendo su Divina Sangre sobre los res- tos del primer hombre y pecador. Y tal y como dice el Credo, Cristo, muerto, descendió a los infiernos, pues “hasta a los muertos ha sido anunciada la buena nueva (1Pedro 4:6)”. El descenso a los infiernos es el pleno cumplimiento del anun- cio evangélico de la salvación. Es la última fase de la misión mesiánica de Jesús, fase condensada en el tiempo pero inmensamente amplia en su significado real de extensión de la obra redentora a todos los hombres de todos los tiempos y de todos los lugares, porque todos los que se salvan se hacen partícipes de la Redención. Que Cristo nos guíe y su Madre nos proteja; Fe, Esperanza y Caridad. MISERICORDIA POR CRISTO El pasado 13 de marzo de 2015, el Santo Padre Francisco I convo- có a todos los cristianos al Jubileo Extraordinario de la Misericordia. Durante el 8 de diciembre de 2015 y el 20 de noviembre de 2016, esta- mos llamados a encontrar la alegría de redescubrir y hacer fecunda la misericordia de Dios. A dar consuelo a cada hombre y cada mujer de nuestro tiempo. Teniendo especial protagonismo el Evangelio según San Lucas, también conocido como el evangelista de la misericordia, por ser el único que relata algunas de las parábolas más emblemáti- cas, como la del hijo pródigo, la del buen samaritano o la oveja perdi- da. No obstante, queremos recordar otro capítulo de San Lucas, concretamente el 23, versículo 26: “Y llevándole, tomaron a cierto Si- món de Cirene, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jesús”. ¿Pero quién era este civil llamado Simón de Cirene? Los evangelistas San Marcos (15:21-22) y San Mateo (27:32) también lo nombran, siendo el primero quien nos ofrece más infor- mación: “Y obligaron a uno que pasaba, Simón de Cirene, padre de Alejandro y de Rufo, que venía del campo, a que le llevase la cruz. Y le llevaron a un lugar llamado Gólgota, que traducido es: Lugar de la Calavera”. Serefiereaél,comoSimóndeCirene,padredeAlejandroyRufo, ¿qué significa esto? En primer lugar, Simón era un nombre muy común en el pueblo judío, pueblo que acogió y condenó a Jesús. De Cirene, este apellido hacía referencia a una de las ciudades más importantes de África; quedando representado el continente africano. Padre de Alejandro… nombre propio griego. Y por último, padre de Rufo, nom- bre romano muy común. En definitiva, en la figura del cirineo quedó reflejado todo el mundo conocido. El auxilio de la humanidad a Cristo en su martirio. Hermandad Ntro. Padre Jesús Nazareno y Virgen de la Estrella
  • 13.
    25 SemanaSanta2016 Marmolejo 24 SemanaSanta2016 Marmolejo Del día 07de Marzo al 11 de Marzo (lunes a viernes), en la Iglesia de Jesús: A las 18:45 horas: Exposición del Santísimo y ejercicio del Quinario. A las 19:00 horas: Santa Misa. Viernes, 11 de Marzo, en la Iglesia de Jesús: A las 19:30 horas: VIA CRUCIS PENITENCIAL de la Hermandad. Sábado, 12 de Marzo, en el Teatro Español: A las 21,00 horas: Presentación del Cartel de la Estación de Peniten- cia y Pregón de la Hermandad, a cargo de D. ANTONIO GALLARDO PEREZ (hermano de la Hermandad). Domingo, 13 Marzo, en la Iglesia de Jesús: A las 10:00 horas FIESTA PRINCIPAL DE ESTATUTOS, donde se im- pondrá las medallas a los nuevos hermanos de pleno derecho y se hará el cambio de hermanos Mayores. Viernes, 25 de Marzo (Viernes Santo), a las 06:00 de la mañana: Solemne procesión de NUESTRO PADRE JESUS NAZARENO Y LA SANTISIMA VIRGEN DE LA ESTRELLA. ITINERARIO: Jesús, Divino Maestro, Canalejas, Zapateros, Ramón y Cajal, San Antonio, Plaza del Amparo, Plaza de La Constitución, Esta- ción de Penitencia en la Parroquia (sobre las 08,00 horas), Armando Palacio Valdés, Utica, Plaza 28 de Febrero, Coso, Perales, Plaza del Amparo, Francisco Calero Herrero (antes Arroyo), e Iglesia de Jesús (sobre las 11,00 horas). HERMANA MAYOR: La Hermana Dª. FRANCISCA PILAR MENA LOZANO, con domicilio en calle Doctor Julio Vizcaíno, 10. Nota: La subasta de la Hermandad, se realizará al finalizar la proce- sión, en la Casa de Hermandad, sito en la calle Las Huertas, 17. Actos y cultos, para la Cuaresma y Semana Santa 2016
  • 14.
    27 SemanaSanta2016 Marmolejo 26 SemanaSanta2016 Marmolejo “Por lagracia de Dios, gustó la muerte para el bien de todos” (Heb. 2,9) Gustó la amargura de la muerte, no sólo la de sus seres queridos, la de su amigo Lázaro, la de San José…, sino que Él mismo la experimentó en su propia persona; experimentó la dolorosa experiencia de la separación del cuerpo y el alma. “Lo que no fue asumido, no fue redimido” (San. Irineo) Jesús asume la muerte, asumió todas las situaciones humanas para así redimirlas. Pero ni fue abandonado en el hades ni su cuerpo experimentó la corrupción. Cristo depositado en el sepulcro. Es en el momento de su sepultura, cuando tuvo lugar, al mismo tiempo, el culmen del abajamiento de Cristo y el inicio de la glorificación de Cristo. El Padre aceptó la entrega de su Hijo con la respuesta de su glorificación. Al glorificar a Cristo, dio la vida divina a la naturaleza de Jesucristo que se expandería a todos los hombres. Así el Padre nos ha divinizado, haciendo de la naturaleza humana de Cristo el puente de unión entre Dios y los hombres. Cristo redentor, que ha entregado su sangre pacificadora, ha hecho las paces entre Dios y el hombre, entre la divinidad y la humanidad. Y se ha cumplido la Alizanza, por la misericordia de Dios, por el misterio de la paciencia de Dios por nuestro pecado, misterio revelado y cumplido en Jesucristo. Toda la gracia de salvación está avalada en Cristo. Y tras su muerte, el Salvador apare- ce más poderoso que todo el mal que había cometido el mundo. Cristo es el libertador de nuestras cadenas. Cristo es el libertador de las almas abiertas a la salvación, pero encadenadas por el pecado. ¿Y qué es lo que entonces sucede tras su sepulcro? ….Un gran silencio envuelve la tierra; un gran silencio y una gran soledad. Un gran silencio, porque el Rey duerme. La tierra está temerosa y sobrecogida, porque Dios se ha dormido en la carne y ha despertado a los que dormían desde antiguo. Dios ha muerto en la carne y ha puesto en conmoción al abismo….. El Señor, teniendo en sus manos las armas vencedoras de la cruz,…… nos levanta,…. Nos ha abierto el acceso a la felicidad celeste, nos ha abierto las puertas del cielo. Su muerte ha dado sentido a nuestra muerte, y los que moriremos en Cristo, podremos escuchar algún día que nos dice: «Despierta, tú que duermes, levántate de entre los muertos, y Cristo será tu luz.» Yo soy tu Dios, que por ti y por todos los que han de nacer de ti me he hecho tu hijo; y ahora te digo que tengo el poder de anunciar a los que están encadenados: “Salid”, y a los que se encuentran en las tinieblas: “iluminaos”, y a los que duermen: “Levantaos.” A ti te mando: Despierta, tú que duermes, pues no te creé para que permanezcas cautivo en el abismo; leván- tate de entre los muertos, pues yo soy la vida de los muertos. Levántate, obra de mis manos; levántate, imagen mía, creado a mi semejanza. Levántate, salgamos de aquí, porque tú en mí, y yo en ti, formamos una sola e indivisible persona. Por ti, yo, tu Dios, me he hecho tu hijo; por ti, yo, tu Señor, he revestido tu condición servil; por ti, yo, que estoy sobre los cielos, he venido a la tierra y he bajado al abismo; por ti, me he hecho hombre, semejante a un inválido que tiene Hermandad de la Vera Cruz, Santo Sepulcro y Ntra. Sra. de las Amarguras su cama entre los muertos; por ti, que fuiste expulsado del huerto, he sido entregado a los judíos en el huerto, y en el huerto he sido crucificado. Contempla los salivazos de mi cara, que he soportado para devolverte tu primer aliento de vida; contempla los golpes de mis mejillas, que he soportado para reformar, de acuerdo con mi imagen, tu imagen deformada; contempla los azotes en mis espaldas, que he aceptado para aliviarte el peso de los pecados, que habían sido cargados sobre tu espalda; contempla los clavos que me han sujetado fuertemente al ma- dero, pues los he aceptado por ti... Dormí en la cruz, y la lanza atravesó mi costado, por ti,….. Mi costado ha curado el dolor del tuyo. Mi sueño te saca del sueño del abismo. Mi lanza eliminó aquella espada que te amenazaba en el paraíso. Levántate, salgamos de aquí. El enemigo te sacó del paraíso; yo te coloco no ya en el paraíso, sino en el trono celeste…..que el reino de los cielos está preparado desde toda la eternidad. (El descenso del Señor al abismo, de una homilía antigua sobre el grande y Santo Sábado). Cristo, primogénito de entre los muertos, está por encima del tiempo, y extiende su capacidad salvífica al ayer y al hoy. Penetra todas las razas, los que lo han conocido y los que no, el influjo redentor de Cristo es universal. Tras su pasión, muerte y sepultura, la historia se vuelve a escribir desde Cristo glorioso. Mª Victoria Ruiz Cano.
  • 15.
    2928 SemanaSanta2016 Marmolejo 13 de Febrero,sábado. IV Recorrido Solidario: Recorrido solidario por las calles de la localidad para recoger alimentos con destino a Cáritas. 4 de Marzo, viernes, a las 19:30: Via Crucis de la Hermandad en la Parroquia. 5 de Marzo, sábado, a las 20:00 horas en el Teatro Español: Muestra Músico-Cultural Cofrade Marmolejeña. Participan distintas asociaciones musicales y saeteras(os de la localidad. Durante el acto se presentará el IX cartel VERA+CRUZ anunciador de nuestra Estación de Penitencia el Viernes Santo. 6 de Marzo, domingo, a las 10:00 en la iglesia de Jesús: FIESTA DE ESTATUTOS DE LA HERMANDAD, con imposición de medallas alos nuevos hermanos y hermanas de pleno derecho. Al finalizar, besapiés a la imagen de Cristo Yacente. 25 de Marzo, VIERNES SANTO, a las 20:00 desde la iglesia de Jesús: SOLEMNE ESTACIÓN DE PENITENCIA, con el siguiente itinerario: Iglesia de Jesús, Calle Jesús, Divino Maestro, Canalejas, zapateros, Ramón y Cajal, San Antonio, Plaza del Amparo, Plaza de la Constitución (Estación de Penitencia sobre las 22:00 horas), Palacio Valdés, Ortí Lara, Coso, Perales, Plaza del Amparo (Encuentro entre nuestras dos imágenes titulares de Jesucristo con su Madre, la Virgen de los Dolores alrede- dor de las 23:30), Francisco Calero Herrero y finalización de la Estación de Penitencia en la iglesia de Jesús sobre las 00:00 horas) ACTOS EN SEPTIEMBRE 8 de septiembre, jueves, a las 20:30 en los salones parroquiales: Asamblea General de Hermanos. 12 de Septiembre, lunes, a las 19:30 en la iglesia de Jesús: Solemne traslado de la imagen de Cristo Crucificado desde la iglesia de Jesús a la Parroquia. Días 12, 13 y 14 a las 20:00 en la Parroquia: Triduo en honor al Cristo de la Vera Cruz. 14 de Septiembre, miércoles, a las 20:00 horas en la Parroquia: Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz. Al finalizar la Eucaristía, triduo y besapiés a la imagen de Cristo Crucificado. Al finalizar, traslado de la imagen a la iglesia de Jesús. Actos y cultos, para la Cuaresma y Semana Santa 2016
  • 16.
    31 SemanaSanta2016 Marmolejo 30 SemanaSanta2016 Marmolejo Queridas hermanasde la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores y vecinos/ as todos de Marmolejo; Con la llegada del miércoles de ceniza el calendario nos re- cuerda que nos adentramos en el tiempo de la Cuaresma, un periodo de reflexión que aquí en nuestro pueblo vivimos de una manera muy especial. En estos días se multiplican los actos y cultos de manera frené- tica en un calendario que conjuga diversas celebraciones, pero sobre todo, huele a cera y a incienso. Huele a Semana Santa. Desde aquí os invito a que conozcáis nuestra historia, nuestra imagen titular, nuestro patrimonio artístico y material, cultos, activi- dades y sobre todo nuestros proyectos de presente y futuro. Sean mis palabras de saludo nuestra mejor expresión de bien- venida a esta humilde Cofradía, abriéndoos las puertas de par en par, estando a vuestra entera disposición. Un cordial saludo de vuestra presidenta. Josefa Romero Molinero. Hermandad de ntra. sra. la Virgen de los Dolores ¿Qué te pasa Soledad? ¡Dime que te está pasando! ¿Por qué lloras Soledad? Quiero consolar tu llanto. “Me dijo un día Gabriel, Que Yahvé te había elegido, A ser madre de Enmanuel, El Mesías prometido” “No temas María, Pues Dios te ha concedido, A un Hijo- me decía- En tu vientre florecido” ¡Ay vosotros, por amor! Los que pasáis por la vida, Vedla triste y afligida Y consolad su dolor. No me llores Soledad. Quiero consolar tu llanto. ¡Yo no quiero que estés sola! Dame un lugar junto a ti, Para tus pasos seguir, Madre y Corredentora. Conviértase en buena hora La de consolar tus penas, Por ser Tu la Madre buena, Que consuelas al que llora. A LA SOLEDAD DE MARÍA
  • 17.
    33 SemanaSanta2016 Marmolejo 32 SemanaSanta2016 Marmolejo V Cena benéficaque tendrá lugar el sábado 13 de febrero a las 21.00h en “Café - Bar Rafa”. SEPTENARIO A NUESTRA SEÑORA LA VIRGEN DE LOS DOLORES. Del 12 al 18 de marzo a las 18:30h. PRESENTACIÓN DEL CARTEL DE SEMANA SANTA. El día 12 de marzo en la misa. BESAMANOS DE LA VIRGEN. El día 14 de marzo al finalizar la eucaristía. PASAMANTOS A LOS NIÑOS/AS PEQUEÑOS. El día 15 de marzo al finalizar la eu- caristía. MISA PARA LAS HERMANAS DIFUNTAS. El día 16 de marzo. FIESTA DE LOS ESTATUTOS. El 18 de marzo a las 19:00h. Sorteo de mantilla y peina, emblemas de nuestra cofradía. Visita a las hermanas enfermas durante la cuaresma. SOLEMNE PROCESIÓN el viernes 25 de marzo a las 21h. Itinerario: Parroquia, Plaza de la Constitución, Palacio Valdés, Utica, Plaza 28 de Febrero, Coso, Perales, Plaza del Amparo, Plaza de la Constitución, Hospital, Plaza Juan XXIII, Ramón y Cajal, San Antonio, Encuentro con la Hermandad de la Vera Cruz, Plaza del Amparo, Plaza de la Constitución, Parroquia. Hermana Mayor: Mª Josefa Garrido Zafra. C/Gustavo Adolfo Bequer, nº6. Música: Asociación Músico- Cultural Nuestra Señora de la Paz. Convivencia de costaleros al finalizar la Semana Santa. Colaboración con las asociaciones de nuestra localidad (Manos Unidas, Alzhei- mer, Cáncer). Viaje a Carmona. Asamblea General el día 9 de septiembre a las 20:30h, con el tradicional sorteo de hermana mayor, este año se realizará Festividad de Nuestra Señora de los Dolores el día 15 de septiembre a las 20h y a continuación Vía Fidei por las calles de la localidad. ¡ACUDE CON TU MEDALLA! Marmolejo, 2016 La Junta Directiva. Actos y cultos, para la Cuaresma y Semana Santa 2016
  • 18.
    35 SemanaSanta2016 Marmolejo 34 SemanaSanta2016 Marmolejo Desde sumisericordia hace que esto sea posible. C) Pero la expresión más absoluta del amor misericordioso de Dios a la humanidad la rea- lizó en la pasión, muerte y resurrección de Jesús. Así lo dijo en la cele- bración de la Pascua, dirigiéndose a sus discípulos, momentos antes de su pasión: “Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos” (Jn 15, 13). Aquí está el amor de Dios llevado a su máxima expresión. Este amor no puede acabar en derrota y muerte. Este amor que es total sólo puede acabar en vida; en la vida del Resucitado. Vida que no sólo será para Él, sino también para quien crea en Él. Una vida en plenitud y eterna. Feliz Pascua de Resurrección Junta de Gobierno G.P. del Resucitado El pasado 8 de Diciembre, con la apertura de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro de Roma, el Papa Francisco daba comienzo al Jubileo Extraordinario de la Misericordia, convocado por él mismo. Tenemos por delante casi un año completo para reflexionar, profundizar y, sobre todo vivir la misericordia de Dios. Porque Dios Todopoderoso manifiesta su Omnipotencia en la misericordia. Esta es la cualidad de la Omnipotencia Divina. La liturgia, en una de las oracio- nes colecta más antiguas, invita a la oración diciendo: “Oh Dios que revelas tu Omnipotencia sobre todo en la misericordia y el perdón” (Domingo XXVI del T.O). Tanto en el Nuevo Testamento como en el Antiguo testamento cuando se nos habla de Dios, cuando se quiere transmitir lo que este siente, que hace, cómo se relaciona con el pueblo de Israel y con toda la humanidad se utilizan las palabras “entrañas” y “benevolencia”, que expresan lo que es la misericordia. Cuando para expresar ésta se utiliza la palabra “entrañas”, se da a entender que misericordia significa el amor que una madre sien- te y tiene a su hijo. Cuando es utilizada la palabra “benevolencia”, se manifiesta una disposición favorable de una persona hacia otras. En ambos casos misericordia es sinónimo de amor, bondad, cariño. Dios nos demuestra su misericordia de varias maneras: A) me- diante el perdón de los pecados, de esta manera Dios restablece con el hombre pecador una relación de amistad, de amor. Así el hombre está en paz con Dios. Este no quiere el pecado, por eso al que manifiesta su arrepen- timiento le son perdonados sus pecados. B) justificando al ser huma- no. Justificar es hacer que el hombre pecador, dominado por la fuerza del mal, sea hecho justo, animado por la fuerza del Espíritu de Dios, por tanto agradable a Dios, hijo de Dios, heredero de Dios. Grupo Parroquial Cristo Resucitado
  • 19.
    3736 SemanaSanta2016 Marmolejo 20 de Febrero(20:00 H) Salones Parroquiales: Charla Cuaresmal. 27 de Marzo (9:30 H) Parroquia: Santa Misa de la Resurrección del Señor y salida triunfal de CRISTO RESUCITADO por las calles de la localidad. Plaza de la Constitución, Iglesia, Coso, Juan Carlos I, Plaza de Belén, Sevilla, Santo Reino, Jofra, San Sebastián, Útica, Palacio Valdés, Plaza de la Constitu- ción, Hospital, Antonio Alcalá, Divino Maestro, Yerpes, Arroyo, Plaza del Am- paro, Plaza de la Constitución. 29, 30 y 31 de Marzo (20:00 H) Parroquia: Eucaristía y Triduo en honor a Cristo Resucitado. 3 de Abril (20:00 H) Parroquia: Eucaristía y Santo VIA LUCIS de la Resurrección del Señor. Adquiere la PULSERA DE NUESTRO CRISTO! Actos y cultos, para la Cuaresma y Semana Santa 2016
  • 20.
    39 SemanaSanta2016 Marmolejo 38 SemanaSanta2016 Marmolejo Julián. Porotra parte, y desde el año 2002, poseemos otra reliquia de San Julián que es un trozo de hueso del cuerpo de nuestro Patrón. Procede de un relicario privado que la persona que lo poseía donó a la parroquia al tener noticia por la lectura del libro que publiqué en 1999 de que San Julián era el Patrón de Marmo- lejo. El modesto relicario en que venía fue sustituido a expensas del que suscribe por el arca en metal bañado en oro y cristal que actualmente tiene, inspirada en la que reposan sus restos en la catedral de Cuenca, y que fue elaborada en los ta- lleres de Orfebrería Azahara de Córdoba. Actualmente, dicho relicario procesiona en la delantera del paso de San Julián. Agustín Javier Barragán Gómez Presidente de la Cofradía de Ntra. Sra. de la Paz y San Julián Patronos y Alcaldes Perpetuos de Marmolejo. Cofradía Ntra. Sra. de la Paz y San Julián Alcaldes Perpetuos de Marmolejo LAS RELIQUIAS DE SAN JULIÁN En Marmolejo disfrutamos de la presencia de dos reliquias de nuestro Santo Patrón. La primera de ellas es un fragmento del cuerpo incorrupto de San Julián que tiene el valor añadido de ser, junto a otra pequeña reliquia que se en- cuentra en la catedral de Cuenca, los únicos restos del cuerpo de nuestro Patrón, ya que en los sucesos de la pasada guerra civil fue sacado San Julián del Arca en que se veneraba en la catedral y quemado en una hoguera, de modo que sólo se pudieron recuperar unos pocos fragmentos de huesos. ¿Cómo llegó a nuestro pueblo tal reliquia? Afortunadamente, Rogelio Sanchiz, en su obra Noticia del culto tributado a San Julián, en la página 305 afirma lo siguien- te: “En el año de 1881, el obispo de Cuenca, Excmo. Sr. D. José Moreno Mazón, tuvo necesidad de pasar a Marmolejo con el fin de tomar las aguas medicinales de este pueblo; noticioso el prelado conquense de la existencia de la imagen y culto que se tributaba a su Santo predecesor, determinó celebrar en su honor una fun- ción extraordinaria que revistió los caracteres de un verdadero acontecimiento. Al efecto, el 15 de mayo del año expresado, se hizo con dicha imagen una solemne procesión, que recorrió las principales calles del pueblo y que presidió el citado Sr. Obispo en unión del Ayuntamiento y en la que fue llevada por aquél una reliquia del Glorioso Abogado y Patrón de Cuenca y Marmolejo. Terminada la procesión, hubo Misa cantada, en la que predicó el prelado Señor Moreno Mazón, ponderando las virtudes y ejemplos de San Julián y pro- puso que, como recuerdo de la fiesta, se crease unas “Asociación de San Julián”, para socorro de enfermos pobres de la población y forasteros, donando para tal fin mil reales, que unidos a los mil quinientos recaudados en mesas petitorias, que durante la fiesta se habían puesto en las puertas del templo, vinieron a constituir el capital fundacional de la Asociación. El expresado 15 de mayo de 1881, por la tarde, hubo otra función en acción de gracias, al final de la cual el indicado Señor Obispo dio a venerar la reliquia de su Santo predecesor, que regaló a la iglesia parroquial del pueblo. A las funciones celebradas a instancias del Señor Moreno Mazón asistió el Clero, Ayuntamiento en pleno y todo el vecindario de Marmolejo con las personas que se hallaban tomando las aguas en el famoso balneario.” Desde entonces conservamos dicha reliquia, que es la que se da a besar a los fieles en la festividad del 28 de enero y el sábado de romería en el edificio San
  • 21.
    40 SemanaSanta2016 Marmolejo Actos y cultos, parala Festividad de nuestro Patrón San Julián 2016 4 de Septiembre, Domingo. Vísperas de la Conmemoración de San Julián, Obispo 12,00 h. Repique de campanas y disparo de cohetes. 5 de Septiembre, Lunes. Solemnidad de la Conmemoración de S. Julián, Obispo, Patrón y Alcalde Perpetuo de Marmolejo 11:30 h. Solemne Eucaristía en honor a nuestro Patrón, San Julián. 12:30 h. Asamblea General de Cofrades en los salones parroquiales. 20:00 h. Magna Procesión de la imagen de San Julián por el itinerario de costumbre. 10 de Septiembre, Sábado 20:00 h. Concentración en casa de la Hermana Mayor para realizar el pasacalles de la cofradía y caballistas. 21:00 h. Bendición de los romeros y del caballo en la puerta de la parroquia. 21:15 h. Salida en procesión con la reliquia de San Julián para realizar la Celebración de la Palabra. 11 de Septiembre, Domingo. Romería de San Julián 08:00 h. Concentración en casa de la Hermana Mayor para salir hacia la parroquia. 08:45 h. Canto de la Salve a Nuestra Patrona, la Santísima Virgen de la Paz. 09:00 h. Salida en Romería hacia el Poblado de San Julián. 11:30 h. Aproximadamente: Solemne Misa de romeros en la iglesia del Poblado de San Julián. 19:00 h. Regreso a Marmolejo. 21:30 h. Llegada a Marmolejo y Recepción de Nuestro Patrón. 22:00 h. Cambio de Hermano/a Mayor.
  • 22.
    43 SemanaSanta2016 Marmolejo 42 SemanaSanta2016 Marmolejo COFRADÍA ntra. sra. lastma. virgen de la cabeza MARIA DE LA CABEZA, MADRE DE MISERICORDIA Si algún cristiano recurre a un dic- cionario convencional encontrará en la definición de Misericordia que es la virtud que tienen las personas para ayudar y per- donar. Pensemos ahora en algo muy sen- cillo. Si resulta que la misericordia nos sirve para ayudar y perdonar, ello quiere decir que hay quien precisa de ayuda y que hay quien precisa de perdón. Este mundo es un valle de lágrimas y por tanto nos acom- paña el sufrimiento a todas horas, de todo ello es sabedora nuestra Santisima Virgen de la Cabeza. Es más, ninguno de nosotros está completamente libre del infortunio, y es en este momento, cuando nos acorda- mos únicamente de Dios. Y por muy bien que se nos presenten las cosas en determi- nado momento, hemos de ser consciente pues de que los demás necesitan de nues- tra misericordia, pero también que en un momento dado la podemos necesitar no- sotros. Podremos necesitar de los demás su compasión y su piedad, su comprensión y su cariño. Doy para que me den, podría pen- sar uno. que de eso se trata. Pero se equi- vocaría. No se trata de eso, aunque se le parezca. No se trata de hacer una contabi- lidad de los bienes realizados, esperando el instante en que pueda trocarlos por los males que me atormentan, de tal manera que pueda exigir misericordia. No, la mise- ricordia se pide, se solicita, pero no se exi- ge. Esa es la gracia que Dios nos pide, que es una cuestión del cristiano, de don gratuito, de regalo incondicionado, de in- terés desinteresado. Que ello sea lo más difícil de entender es lo de menos: de eso se trata. No de ayudar a cambio, de ayudar a secas, no de perdonar para que me per- donen, sino de perdonar sin más. Nuestra morena del Santuario esto es lo que nos ofrece, nos concede sin pedir nada a cam- bio. En nosotros esta ser buenos hijos de Dios, como Jesucristo, antes de su crucifi- xión. De hecho, es mucho más fácil ayu- dar a los demás que tener el corazón lim- pio mientras lo haces. Y aunque sea cierto que podemos distinguir entre dos tipos de misericordia: Misericordias Corporales: dar de comer al hambriento, dar de beber al se- diento, vestir al desnudo, acoger al foras- tero, asistir a los enfermos, visitar a los presos, enterrar a los muertos. Misericordias Espirituales: dar consejo al que lo necesita, enseñar al que no sabe, corregir al que yerra, consolar al triste, perdonar las ofensas, soportar con paciencia a las personas molestas, rogar a Dios por los vivos y por los difuntos. Lo cierto es que lo más importante es de otra índole. La Virgen de la Cabeza, desde su santuario que es puerta de Mi- sericordia, nos sirve magníficamente para ilustrar qué es la misericordia porque ella era Madre, Madre de Dios, Madre de su Hijo, al que no exigía, sino al que entre- gaba su amor sin pedir nada a cambio, un poco de la misma forma en que amamos a nuestros hijos, incondicionalmente, sin es- perar nada, pues la recompensa es el pro- pio amor que demostramos. Esa cosa es la que deberíamos aspirar a experimentar cuando somos misericordiosos con aque- llos que no son nuestros hijos, sino próji- mos, hijos todos de Dios. Os invitamos a que reflexionemos sobre todas estas actitudes misericor- diosas y nos hagamos una pregunta muy sencilla. ¿Soy una persona misericordiosa? Para ayudarnos en ello propongo que re- flexionemos sobre estas palabras del Papa Francisco AUGURIO DEL PAPA FRANCISCO Que la dulzura de su mirada nos acompañe en este Año Santo, para que po- damos redescubrir la alegría de la ternura de Dios. Ninguno como María ha conocido la profundidad del misterio de Dios hecho hombre. Todo en su vida fue plasmado por la presencia de la misericordia hecha carne. La Madre del Crucificado Resucita- do entró en el santuario de la misericordia divina porque participó íntimamente en el misterio de su amor. ¿Verdaderamente tengo yo alguna de esas virtudes? Si las poseemos somos buenos hijos de Dios y de nuestra madre María Santísima de la Cabeza, sanadores de las heridas del prójimo, como ella bien hizo con aquel pas- tor de Colomera, pongámonos manos a la obra en este año jubilar extraordinario de la misericordia. En cierta ocasión, una persona ofreció una taza de leche caliente a un mendigo y este al tomar un poco de ella, respondió, gracias. No es nada dijo al escu- charlo y el mendigo respondió, a veces, el nada es el todo.
  • 23.
    44 SemanaSanta2016 Marmolejo Actos y cultos, parala Cuaresma y Pre-Romería 2016 19 Febrero, Viernes. 19,30 h. Vía Crucis de la Cofradía en la Parroquia 20 de Febrero, Sábado. 9.00h. Subida a Caballo por las trochas hasta el Santuario. Salida desde el Pabellón de Deportes. 2 de Abril, Sábado. 20.30h. Pregón a la Stma. Virgen de la Cabeza a cargo de Doña Dolores Palomares Sena, en el Teatro Español. A continuación, CENA ROMERA (Precio 30€ adulto / 15€ niño). 3 de Abril, Domingo. 8.00h Subida en bicicleta hasta el Santuario. 9 de Abril, I Sábado de Convite 17:00 h. Concentración en casa del Hermano Mayor para iniciar una invita- ción a los Hermanos y al Pueblo en general 10 de Abril, I Domingo de Convite 09:00 h. Concentración en casa del Hermano Mayor para iniciar una invita- ción a los Hermanos y al Pueblo en general. 16 de Abril, II Sábado de Convite 17:00 h. Concentración en casa del Hermano Mayor para iniciar una invita- ción a los Hermanos y al Pueblo en general 17 de Abril, II Domingo de Convite. TRASLADO. 08:00 h. Concentración en casa del Hermano Mayor para iniciar una invita- ción a los Hermanos y al Pueblo en general. 11.00h. Traslado de la Stma. Virgen de la Cabeza de la Ermita de Jesús a la Parroquia. Solemne Fiesta Religiosa de Estatutos
  • 24.
    47 SemanaSanta2016 Marmolejo 46 SemanaSanta2016 Marmolejo Adoración Nocturna Alabado sea elSantísimo Sacramento SALMO 136 Dad gracias al Señor porque es bueno: porque es eterna su misericordia. Dad gracias al Dios de los dioses: porque es eterna su misericordia. Dad gracias al Señor de los señores: porque es eterna su misericordia. La sección adoradora nocturna ha cumplido diez años desde aquel 2005, en el que reanudó sus vigilias de Adoración al Santísimo. Aquel fue el Año Jubilar de la Eucaristía, convocado por San Juan Pablo II en su último año de Pontificado. Decía el Santo que no hay Eucaristía sin Iglesia, ni Iglesia sin Eucaristía. Hoy, el Papa Francisco, en la Misericordiae Vultus, nos dice: “La misericor- dia es la viga maestra que sostiene la vida de la Iglesia. Todo en su acción pastoral debería estar revestido por la ternura con la que se dirige a los creyentes; nada en su anuncio y en su testimonio hacia el mundo puede carecer de misericordia. La credibilidad de la Iglesia pasa a través del camino del amor misericordioso y compasivo. Es mi vivo deseo que el pueblo cristiano reflexione durante el Jubileo sobre las obras de misericordia corporales y espirituales. Será un modo para des- pertar nuestra conciencia, muchas veces aletargada ante el drama de la pobreza, y para entrar todavía más en el corazón del Evangelio, donde los pobres son los privilegiados de la misericordia divina.” ~ “Venid benditos de mi Padre, porque tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber; era forastero y me acogisteis; estaba denudo y me vestisteis; enfermo y me visitasteis, en la cárcel y acudisteis a mí. Entonces, los justos responderán: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer? ¿O sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero y te acogimos? ¿O des- nudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y acudimos a ti?.... Y el Rey les dirá: en verdad os digo que, cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis” Mt.25 34-40. ~ Me levanté al punto y, sin probar comida, me llevé el cadáver de la plaza y lo dejé en una habitación, en espera de que se pusiera el sol para enterrarlo. Volví a entrar, me lavé, comí con aflicción. Y lloré. Cuando el sol se puso, cavé una fosa y sepulté el cadáver. Tob.2 4,5,7. ~ Hijo mío, observa las órdenes de tu padre y no desprecies las enseñanzas de tu madre. Llévalos siempre grabados en tu mente y cuélgatelos al cuello. Cuando camines, te guiarán; cuando te acuestes, velarán junto a ti; y, cuando despiertes, conversarán contigo. Prov.6 20,21,22. ~ Hijo mío, no olvides mi instrucción, guarda en tu memoria mis mandatos, pues te proporcionarán muchos días y años de vida y bienestar. Prov.3 1,2. ~ Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. Mt.18, 15. ~ Las palabras amables son un panal de miel; endulzan el alma y tonifican el cuer- po. Prov.16, 24. ~ Si vosotros perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a voso- tros vuestro Padre celestial. Mt.6, 14. ~ Ayudaos mutuamente a llevar vuestras cargas y cumplid así la ley de Cristo. Gál.6, 2. ~ Ante todo, recomiendo que se hagan oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos los hombres. 1 Tim.2, 1. En este Año Jubilar de la Misericordia, comenzamos un nuevo decenio de Adoración al Santísimo. Pedimos a Jesús Sacramentado que su misericordia nos alcance siempre; así como que Él nos ilumine para ser ejemplos activos de la mis- ma y viviendo este acontecimiento de gracia, que es el Jubileo, según la progra- mación de nuestra Parroquia. La Junta de Sección. AVE MARÍA PURÍSIMA, REINA DE LA MISERICORDIA.
  • 25.
    48 SemanaSanta2016 Marmolejo Información, Composición de lanueva Junta para la Sección Adoradora Nocturna de Marmolejo: DIRECTOR ESPIRITUAL: D. Miguel Á. Jurado Arroyo PRESIDENTE: D. Mariano Romero Soriano VICEPRESIDENTE: D. Gabriel Relaño Canales SECRETARIA: Dña. Mª Victoria Ruiz Cano TESORERA: D. Soledad Vidal Plaza VOCALÍAS: Liturgia: D. Sebastián Pastor Lozano y D. Tomás Martínez Espinosa Caridad: Dña. Ana Gallardo Lozano y Dña. Isabel Torralbo Barea Formación: Dña. Ana Mª Pastor Lozano Jóvenes: Dña.PurificaciónArévaloLozanoyD.PedroA.Jurado Sánchez-Aguilera Recorrido para la procesión del Corpus Christi, 29 de Mayo 2.016: Parroquia, Plaza de la Constitución, Hospital, Antonio Alcalá, Ramón y Cajal, Zapateros, Canalejas, Divino Maestro, Yerpes, Francis- co Calero, Plaza Ntra. Sra. Del Amparo, Plaza de la Constitución, Parro- quia. Recorrido para la Octava del Corpus, 5 de Junio 2.016: Parroquia, Plaza de la Constitución, Palacio Valdés, Útica, Plaza 28 de Febrero, Coso, Ortí Lara, Palacio Valdés, Plaza de la Constitu- ción, Parroquia.
  • 26.
    51 SemanaSanta2016 Marmolejo 50 SemanaSanta2016 Marmolejo PREGON DE SEMANASANTA 2.015 MARMOLEJO Presentación. Mientras iba subiendo Jesús a Jerusalén, tomando aparte a los Doce, les dijo por el camino: “Mirad, estamos subiendo a Jerusalén y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas, y lo condenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles, para que se burlen de él, lo azoten y lo crucifiquen; y al tercer día resucitará”. (Mt 20, 17-19) En tres ocasiones distintas Jesús anuncia el destino que ha de tener, una vez llegado a Jerusalén. Este destino no es desconocido; no es algo improvisado y repentino. El futuro de Jesús estaba claro ante sus ojos. El camino que él había tomado, ya había sido andado por otros; había sido vivido por grandes hombres que fueron importantes ante Dios y cuyo desenlace fue trágico y violento: los Pro- fetas del Antiguo Testamento, Juan, el Bautista, pa- riente del Señor, fueron buenos predecesores para este “justo oprimido” y “siervo sufriente”, figura bien conocida en la literatura veterotestamentaria del profeta Isaias. Jesús piensa en sus discípulos y les aparta para en lo más íntimo, cuando se revelan sentimientos profundos y pedazos del alma, prepararlos para su futuro más próximo. Pero éstos no comprenden el anuncio; su silencio es elocuente, su incomprensión explicable, y seguro, que su dolor sería manifiesto. Sus discípulos no fueron los únicos que participa- ron en la pasión de Jesús. Estuvieron presentes un grupo amplio de personas e incluso instituciones importantes en el ámbito religioso y social de Israel. Algunos de ellos le acompañaron de un modo pro- fundamente cercano; otros fueron meros especta- dores, solamente presenciaron; otros se encontra- ron con la situación y fueron obligados. En cambio otros simplemente la provocaron. Pero todos y cada uno de ellos dejaron su impronta, su huella en este momento insigne de la Historia santa de la Sal- vación. Veámoslas con más detenimiento. El destino de Jesús no fue planificado en unas ho- ras, ni en unos pocos días. Era algo que se venía planteando casi desde el comienzo de su ministerio público. Su manera de actuar, que en repetidas oca- siones se puso al margen de la Ley judía, por cierto una Ley cuya violación se sancionaba con la pena de muerte, hacía presagiar dicho destino. A Jesús se le reprocha de que expulsa los demonios con ayuda de Beelzebul (Mt 12, 24 par), se le acusa de que está blasfemando contra Dios (Mc 2, 7), de que es falso profeta (Mc 14, 65 par), de que es un hijo rebelde (Mt 11, 19 par), de que deliberadamente quebranta el sábado (Mc 2, 23-24; Lc 13, 10-17; Jn 5, 1-18; etc). Cada uno de estos reproches está mencionando un delito que era castigado con la pena de muerte. Por eso se dice que los dirigentes estaban al acecho (Mc 3,2), y en- seguida decretaron su muerte (Mc 3, 6). Incluso a Jesús llegaron a advertirle que Herodes quería ma- tarle (Lc 13, 31). Siendo consciente de la situación y de la realidad, Jesús, sin duda alguna, se dirige a Jerusalén. Llega a la ciudad acompañado por sus discípulos y les pide que preparen el momento. La gente le recibe entu- siasmada. La multitud alfombra con sus mantos el camino que va recorriendo. Otros iban cortando ramas de los árboles y, así, alfombraban la calzada (Mt 21, 8). La gente que le sigue grita con fuerza: “¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!. Es un momento de gran alegría. Los discípulos se contagian del ambiente festivo y “comenzaron a alabar a Dios a grandes voces por todos los milagros que habían visto” (Lc 19, 37). Nosotros, que también somos discípulos suyos, compartimos esta misma alegría. Y salimos a la ca- lle, al igual que hicieron tus paisanos. Tú estabas con ellos, y estás con nosotros. Tu imagen nos lo recuerda. Ellos te recibieron con cantos y nosotros seguimos prolongando ese recibimiento con aque- llos mismos cantos. El pueblo de Israel ve en Él a un gran profeta. Así lo dicen cuando se le pregunta a los que le acompa- ñan: “Es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea” (Mt 21, 11). Ven en Él la llegada, de nuevo, del reino de Da- vid. Y por ello quieren proclamarlo rey. Quieren a un rey que los libere del poder del imperio de Roma. Un rey que con su fuerza poderosa aplaste y acabe con los dominadores que los tienen esclavizados. ¡Qué equivocados estaban! Al llegar a la ciudad santa lo primero que hace es dirigirse al Templo y, una vez en él, expulsa a todos los que vendían y compraban. Volcó las mesas de los cambistas y los puestos de los vendedores de palo- mas. Así mismo les dijo que de aquel lugar sagrado estaban haciendo una cueva de bandidos (Mt 21, 12). Este hecho fue visto como lo más grave que Jesús realizó y, además, contra la institución judía más importante. Los sumos sacerdotes y los escribas se indignaron grandemente y buscaban la manera de acabar con Él. Pero en realidad le tenían miedo porque todo el mundo admiraba su enseñanza (Mc 11, 18). Judas Iscariote. También es cierto que las enseñanzas proclamadas por Jesús durante los días previos a la celebración de la Pascua, hicieron posible que muchas de las personas que le apoyaban y le seguían, se retiraran. Incluso entre los miembros del círculo más cerca- no hubo desencanto, se sintieron defraudados. Tal pudo ser el caso de uno de los miembros del llama- do grupo de los Doce: Judas Iscariote. Era el encargado de guardar la bolsa con el dinero, tanto de Jesús como de sus compañeros, dedicado a los pobres. Pero la verdad es que éstos no les im- portaba mucho. Así nos lo dice otro miembro del grupo de los Doce, Juan. Unos días antes de la muerte de Jesús, estando en Betanía en casa de sus amigos Lázaro, Marta y María, éstos le ofre- cieron una cena. María tomó una libra de perfume de nardo, auténtico y costoso, y le ungió los pies los pies a Jesús. Judas Iscariote se molestó y pre- guntó por qué no se había vendido este perfume por trescientos denarios para dárselo a los pobres. Continúa Juan diciendo que esto lo dijo no porque le importasen los pobres, sino porque era un ladrón; y como tenía la bolsa, se llevaba de lo que iban echan- do (Jn 12, 1-7). Desde esta condición personal es comprensible en- tender que Judas discrepara de los planteamientos presentados por Jesús: enseñanzas a favor de la pobreza y condenando la codicia y el servilismo al dinero. No supo comprender aquellas palabras de Jesús en las que afirmaba que no se puede servir a Dios y al dinero (Mt 6, 24). Su corazón se hizo esclavo del vil metal y de esta manera aborreció a un Señor y amó al otro. ¡Qué señor más pobre! ¡Qué señor más pequeño!: treinta monedas. Ese fue el precio que le puso al Se- ñor con mayúscula. Pero aún quedaba un gesto mucho más denigrante; la contraseña que Judas Iscariote había dado para que detuviesen a Jesús: “Al que yo bese, ese es. Prendedlo” (Mt 26, 48). Y así hizo, “Se acercó a Je- sús y le dijo: ¡Salve Maestro!. Y lo besó” (Mt 26, 49). ¡Qué insulto tan bárbaro dedicó a ese hermoso ges- to de amor!.Desvirtuó todo su significado. Era ne- cesario restituir la grandeza y belleza del hermoso gesto. Por eso la respuesta de Jesús no se hizo esperar: “Ju- das, ¿con un beso entregas al Hijo del hombre?” (Lc 22, 48). Y el beso acusador se transformó en beso de conversión. El beso hizo que su corazón metalizado se convirtiera en corazón encarnado. Que el beso del odio llegara a ser el beso de amor recibido por quien es el Amor de los amores. El beso produjo lo que realmente ha de producir, arrepentimiento: He pecado, dijo, entregando sangre inocente (Mt 27, 3-4). Pero irremediablemente Jesús fue prendido. (POESÍA)... ...¿Por qué Pedro cayó de esa manera? ¿Por qué negó a Jesús tres veces?. Sobre todo, confió mucho en sí mismo. Es lo que llamamos pecado de presun- ción. Decía: “Aunque todos caigan, yo no”; “Aunque tenga que morir contigo, no te negaré”. Se hacía el valiente, el vanidoso, el presuntuoso. En segundo lugar, se durmió en la oración. Así ocurrió en Getsemaní. Es decir, aflojó en la oración. Cuando se afloja en la oración, automáticamente se pierde fuerza y peso espiritual. Y sin fuerzas cual- quier viento o contrariedad derrumba. Y en tercer lugar porque se metió en la boca del lobo; en aquel patio del palacio de Caifás, donde estaban aprove- chando la leña del árbol caído. ¡Qué imprudente fue!. Aquí tenemos las tres razones: Presunción, desidia e imprudencia. En el preciso momento se la negación Jesús está saliendo de la sala del juicio donde ha sido conde- nado. Y Jesús lo miró. No es un hombre cualquiera el que ahora mira a otro; es “el Señor”, cuyos ojos escrutan el corazón, es decir, el secreto íntimo de un alma. Pero no era una mirada de reproche sino de compasión. Una mirada alentadora y misericordiosa. Y de los ojos del Apóstol resbalan las lágrimas del arrepentimiento. Lágrimas que pu- rifican su corazón contrito y totalmente humillado. Son muchos los cristianos que, siendo conscientes de su identidad, sienten miedo de expresarla e in- cluso de vivirla. Las razones también son numero- sas: persecución, rechazo, pérdida de la fama y el poder, burla cínica, crítica, etc. Nuestra sociedad no nos acompaña, no nos apoya, más bien se enfrenta a nosotros. Opina que el cris- tianismo es escándalo, como lo era para los judíos, y necedad, como lo era para los griegos. Hoy más que nunca necesitamos buscar la mirada amorosa de Dios. La mirada que nos hace sentirnos unidos a Él y humildes ante Él. La mirada que nos transmite la fuerza necesaria para no negarle, sino para siempre confesarle. Pilato. Apenas se hizo de día, los sumos sacerdotes, con los ancianos, los escribas y el Sanedrín en pleno, lle- varon atado a Jesús y lo entregaron al gobernador Pilatos para sacarle la ejecución, puesto que sólo el poder civil podía dar muerte a alguien. Ellos no entraron en el pretorio para no incurrir en impure- za y poder así comer la Pascua, puesto que era la casa de un pagano. Así pues salió Pilatos fuera, don- de estaban ellos, y les pregunta: “¿Qué acusación presentáis contra este hombre?”. A través de dicha pregunta se manifiesta superior a las autoridades religiosas. No le importa su sentencia y por eso comienza de nuevo el juicio des- de el principio. Las acusaciones que presentan son: amotinar a la nación, oponerse a que se paguen tributos al César y proclamarse el Mesías rey. De todas ellas la que más interesó a Pilato fue esta última. Por eso co- mienza el diálogo con Jesús preguntando concreta- mente esto: “¿Eres tú el rey de los judíos?”. Y Jesús le manifiesta que su reinado no es de este mundo; no es de aquí. No viene a hacerle la competencia al em- perador. Ciertamente el astuto gobernador se da cuenta de que Jesús es un rey distinto: no viene con guardia, viene solo; sin gloria e insultado. De esta conversación concluye que es inocente; no encuen- tra en él ninguna culpa. Quiere soltarlo, y así lo dice: “¿Queréis que os suelte al rey de los judios?”. El pueblo manifiesta su contrariedad, y lo hace gritando. Pilato vuelve donde está Jesús y lo mandó azotar. Aquí empezó a demostrar su cobardía. Los soldados trenzan una corona de espinas, que le pusieron en la cabeza, y le echaron por encima un manto color púrpura. Contad esos azotes inhumanos, su cuerpo machacado, llaga pura, su cabeza sufriendo la tortura de espinas lacerantes... ¡Qué villanos! El más justo y el mejor de los humanos, el que es Sabiduría y Hermosura, convertido en Ecce Homo, una basura doliente y marginal, como un gusano. Eres varón de burlas y dolores, soportas los azotes de la historia, sus burlas, sus espinas, sus horrores. De este modo presenta a Jesús ante el pueblo. De nuevo manifiesta no encontrar culpa alguna en Él. Pero la respuesta encontrada sigue siendo la mis- ma: “¡Crucifícalo, crucifícalo!”. A ello Pilato les res- ponde: “Lleváoslo vosotros y crucificadlo, porque yo no encuentro culpa en Él”. De nuevo, en el pretorio, se dirige a Jesús y le pre- gunta, pero no obtiene respuesta. Esto le indignó y adoptó una actitud arrogante diciéndole: “¿No sabes que tengo autoridad para soltarte y autori- dad para crucificarte?”. Se equivocó en su actitud: prepotente contra el débil y débil contra los prepo- tentes. Ante la respuesta dada por Jesús a tanta in- solencia, Pilato, una vez más, trata de soltarle pero se encuentra con la cerrazón del pueblo que sigue pidiendo su muerte. Finalmente su cobardía llega al punto más álgido; siendo conscien- te de la autoridad que tiene en sus manos, toma agua y se las lava para deshacerse de ella. Y por si Pregonero, Semana Santa de Marmolejo 2015, JUAN MANUEL PERALES MERCADO. Teatro Español.
  • 27.
    53 SemanaSanta2016 Marmolejo 52 SemanaSanta2016 Marmolejo era pocodice: “Soy inocente de esta sangre”. En ese mismo momento dejó de ser inocente para con- vertirse en cómplice. Cómplice por no haber hecho lo que debería haber hecho y no hacerlo. Todo por cobardía. Pasará a los anales de la historia por ser un cobarde. ¿Tú eres rey? ¿Tal vez César sobrehumano? ¿Qué poderes ocultas? ¿Qué intenciones? ¿Para qué promover revoluciones? ¿Por qué negar tributo a los romanos? Yo soy rey, más mi reino no es mundano: rey de oros, copas, bastos y espadones. No. Yo sólo soy rey de corazones. No vengo a hacer esclavos, sino hermanos. Pilato nada entiende. De su esposa Recibe unos mensajes alarmantes, más teme la presión vociferante de los jefes y turba veleidosa. El Cobarde lo entrega. No hace nada, sino lavar sus manos delicadas. Pilato, el prototipo del hombre cobarde, de quien pudiendo hacer no es capaz de mover un dedo. Del hombre que peca de omisión, de silencio por no de- fender la verdad y el bien. ¡Cuántas personas se ase- mejan a este hombre en nuestro mundo! ¡Cuánto bien se deja de hacer por cobardía ante el mal!. No caigamos en la actitud pilatesca que nos hace débi- les, pequeños y totalmente vulnerables. Herodes. Pilato remitió Jesús a Herodes. Al ser galileo perte- necía a su jurisdicción, y precisamente por aquellos días se encontraba en Jerusalén. Herodes, al ver a Jesús, se puso contento, pues quería verlo porque le habían hablado de Él. Tenía ganas de verle hacer un milagro. Pretendió servirse de Él para que hiciera espectáculo; algo a la carta para poder divertir a los que estaban allí presentes. Pero Jesús no venía con sus milagros a divertir, sino a salvar. Herodes, también, le hacía muchas preguntas con abundante verborrea; preguntas superficiales. Por eso Jesús tomó la actitud de callar. ¡Qué contraste entre la palabrería de Herodes y el silencio de Je- sús!. No quiso desperdiciar ni una de sus sagradas palabras con este pobre hombre que no tenía profundidad en su discurso, ni valores humanos, ni éticos, ni religiosos. Sólo vi- vía para disfrutar de los placeres y divertirse en sus fiestas. Viendo Herodes que no conseguía sus pretensio- nes, que no le seguía el juego, empezó a tratarlo con desprecio, con burlas; empezó a tratarlo como él sabía, puesto que en este estilo era un experto maestro. Cansado le envía, de nuevo, a Pilato pero con una vestidura blanca, dando a entender que es- taba loco. Son muchos también los que hoy en día, sin haber- se encontrado con Jesús, sin haberle reconocido en los caminos de la propia vida, sin haberle abierto de par en par el corazón, piden o exigen que haga un milagro. Ese milagro que interesa, ese milagro a la carta que es necesario realizar porque está totalmente justificado desde la razón. Los que preguntan con gran verborrea y exigen respuestas que han de ser rápidas y contun- dentes. Y, cómo no, dando las órdenes necesarias para que realice y actúe según criterio y voluntad humana. ¡Qué equivocación! ¡Qué asombroso parecido con el llamativo Herodes!. Ante esta actitud, ¡cómo no va a permanecer callado Jesús!, ¡cómo va a hablar!, si así se le ha convertido en una auténtica marioneta. Simón de Cirene. Después de recibir la burla de los soldados de Pilato, lo llevaron a crucificar. Comenzaba el camino hacia el Gólgota. Llevaba el palo transversal de la cruz atado por detrás sobre los hombros. Este peso y esta posición, con los brazos sujetos al palo, ha- cían bascular terriblemente a Jesús cuando andaba. En esta postura le resulta difícil mantener el equili- brio, pero a pesar de todo aguanta con el madero sobre Él. Besa esa cruz, divino carpintero, esa cruz que jamás fabricarías, que es tormento, injusticia y villanía, con el peso y el dolor del mundo entero. Cuando beses y abraces el madero, cuando cargues la cruz con empatía, la cruz será bendita, santa vía de salvación, de gracias gran venero. Has besado la cruz, el sufrimiento, cargaste con la cruz, enorme peso. Ya no pesa la cruz, desde tu beso, ya el dolor de la cruz es sacramento. Hazme besar las cruces con amor, que prolongue tu beso redentor. La imagen de Jesús camino del Calvario con la cruz acuestas es una de las que más hondo calado ha tenido en el pueblo cristiano. La tradición popular se ha dirigido a ella con el entrañable nombre de “Nuestro Padre Jesús Nazareno”. En la madrugada de cada Viernes Santo, Jesús con su cruz sigue rea- lizando el camino de dolor por las calles de nuestro pueblo. ¡Qué sobrecogedora la imagen del “Señor de Marmolejo”! ¡Es imposible no mirarte! ¡Qué difí- cil no rezarte!. (POESÍA) Queridos costaleros de la Semana Santa marmoleje- ña, seguid imitando, de manera figurada, la imagen de Simón de Cirene en cada estación de penitencia. Pero también os animo a vivirla de manera real en el día a día. ¿Cómo?. Siendo personas que piensan en los demás, que en cualquier momento, a veces en situaciones desesperadas, seáis manos amigas, hombros solidarios, palabras animosas, gesto comprensivo. Este modo de actuar es ser ima- gen auténtica de aquel Cireneo, porque Jesucristo está presente en todos y en cada uno de los pobres, enfermos, despreciados, marginados, necesitados, desatendidos, y un largo etc. Porque esta es la cruz que llevan a cuestas; su camino de calvario. Las mujeres de Jerusalén. Durante el recorrido hacia el Gólgota lo seguía un gran gentío del pueblo. Entre ellos un grupo de mu- jeres que se golpeaban el pecho y lanzaban lamen- tos por él. Lamento de mujeres compasivas, lágrimas de dolor y desconsuelo, una gran impotencia, un gran anhelo, protesta derramada, oración viva. Lloraban la mujeres receptivas y Dios lloraba en ellas desde el cielo. Es tiempo de llorar, y no hay pañuelos que enjuguen tanta lágrima expresiva. Es tiempo de llorar. Llorad criaturas con llanto compasivo y solidario por quien bebe su cáliz de amargura y que reza de espinas su rosario; Que llore hasta la piedra fría y dura por los cristos que suben al calvario. Estas mujeres que se dolían y lamentaban por Je- sús, representan lo mejor de aquel pueblo. Ellas no se dejaron comprar ni seducir por las autoridades. Ellas no sabían de cuestiones teológicas o políticas. Ellas se dejaron llevar por su corazón. Esas lágrimas no son fruto de la debilidad sino del amor. Pusieron la misericordia sobre la justicia. No impor- taban las causas de la condena. Lo verdaderamen- te importante es que Jesús era bueno, que hizo el bien y que ahora está sufriendo espantosamente. Ellas no pueden ayudar ni tienen nada que ofrecer a Jesús. No tienen autoridad para anular el proce- so, no tienen saber, no tienen palabra para hacer oír su opinión. Ni siquiera pueden acercarse para prestar ayuda alguna. Pero pueden acompañarle y dar testimonio en su favor; testimonio mediante las lágrimas. Son buenas samaritanas, no del vino y del aceite, sino de las lágrimas. Ellas se siguen haciendo presentes en tantas y tan- tas mujeres, que sin poder hacer que se escuche su voz, su mera presencia es signo expresivo de lo que es reivindicado. Mujeres que, sin miedo alguno, se rebelan contra la injusti- cia, la explotación, el soborno, y todo aquello a lo que da lugar dichas situaciones. Mujeres valientes que se posicionan a favor de los indefensos para manifestar que en ellos está Dios. Los soldados. Desde la fortaleza Antonia hasta el Gólgota Jesús fue acompañado por el equipo de ejecución de sol- dados romanos. Era común que estos grupos estu- vieran compuestos por cuatro soldados y un centu- rión que los dirigía. Una vez llegados a la colina del monte, Jesús estaba totalmente roto por el castigo y débil por la pérdida constante de sangre. Los soldados le ofrecieron a beber vino mezclado con mirra, un brebaje aneste- siante que se les daba a los ajusticiados. Pero Jesús lo rechazó (Mc 15,23). Después lo crucificaron. Y te echaste en la cruz, maldición pura, y subiste a la cruz, manso cordero, cosido con los clavos al madero, el expolio, la sangre y la tortura. Lo vimos sin encanto y hermosura, una llaga y dolor el cuerpo entero, oveja destinada al matadero, desecho de la sangre, una basura. No viniste, Señor, en plan glorioso, sobrevolando y huyendo las dolencias; bajaste a nuestro infierno, a la desgracia. Yo beso tu dolor, sangrante esposo, que asumes mi dramática existencia, la salvas con tu amor y con tu gracia. Después de crucificarlo los soldados cogieron su ropa e hicieron cuatro partes, una para cada uno, y echaron a suerte la túnica. De este modo Jesús fue despojado de sus vestiduras. No fue suficiente la burla de los soldados en el pretorio, la flagelación, el peso del madero por la vía dolorosa, los insultos de la gente, sino que además le quitaron hasta lo poco que tenía: sus vestiduras. Lo dejaron desnudo. Es un signo más de pobreza. Despojado también de su dignidad. Desnudo y en alto; a la vista de todos. Es una vergüenza y una humillación. Aún son muchos los que están dispuestos a seguir despojando; despojando a personas de sus bienes, de sus derechos, de su fama o dignidad; despojando a necesitados, pobres, humildes y sencillos, ya sean ancianos, mayores o niños. El caso es apropiarse de lo que tienen o, más correcto sería decir, de lo poco que tienen. En todos ellos es a Cristo a quien se sigue despojando. Los dos ladrones. Jesús fue crucificado junto a dos malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda (Lc 23, 33). Nada se nos dice de sus nombres. Según tradición, pro- veniente del evangelio apócrifo de Nicodemo y del protoevangelio de Santiago, el buen ladrón recibía el nombre de Dimas y el mal ladrón era llamado Ges- tas. Uno de ellos, el calificado como mal ladrón, se une a los insultos y burlas de la gente que contemplaba la situación. No dejó que Cristo entrara en la profundi- dad de su alma. Y mira que lo tenía cerca. Por el contrario, el otro, Dimas, es cons- ciente de a quien tiene delante, por eso increpa al compañero: “¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en el mismo suplicio?” (Lc 23, 40). Sabe que es un hombre bueno y que por donde ha pasado ha ido haciendo el bien: “Nosotros en verdad, lo estamos justamente, porque recibimos el justo pago de lo que hicimos; en cambio éste no ha hecho nada malo” (Lc 23, 41), dijo dirigiéndose a su compañero. Por ello abre su corazón a Jesús y le pide un recuer- do en el Reino: “Acuérdate de mí cuando llegues a tu Reino”. Esta petición manifiesta que es un judío creyente que había tenido un proceso de conver- sión, que culminaba aquí junto a Cristo en la cruz. El dolor y el encuentro con Jesús lo hicieron posible. Para convertirse en discípulo suyo no ha necesitado de ningún milagro; le ha bastado contemplar de cerca el sufrimiento del Señor. Estas palabras seguro que fueron un gran consue- lo para Jesús. Un hombre que en el momento más doloroso de su vida no se rebela, no se retracta, no niega; al contrario, reza, pide, reconoce, y confiesa. Jesús no sólo le promete un recuerdo, sino que le da el cielo: “En verdad te digo, hoy estarás conmigo en el paraíso” (Lc 23, 43). ¡Qué bien aprovechó este hombre su última oportunidad!. Sólo sabemos de él que era ladrón; así se confesaba arrepentido. Miró a Jesús paciente, malherido, y algo se conmovió en su corazón. Sintió su indignidad, su corrupción, pero sintió a su vez que era atraído por el rey misterioso, que al oído le decía palabras de perdón. Sus lágrimas lavaban el pecado, y renacían los anhelos puros. “Acuérdate de mí, tenme a tu lado, en tu reino de amor, hogar seguro.” Y le dijo Jesús transfigurado: “Hoy estarás conmigo, te aseguro.” Ambos personajes son el prototipo de la doble acti- tud que el ser humano toma, en los difíciles y a ve- ces desgarradores, momentos finales de la vida. La actitud de quien se rebela, se jacta, increpa y niega a Dios. El corazón se bloquea y se vuelve piedra; to- talmente impermeable a la fuerza, bondad y amor del Señor. Son quienes encarnan la figura del mal ladrón. Por el contrario quienes abren su vida a la presencia de Dios, encuentran esperanza y consue- lo en Él, le reconocen como su Señor y Salvador, son viva imagen de Dimas, quien disfrutó para siempre del paraíso junto a Jesús. Juan.
  • 28.
    55 SemanaSanta2016 Marmolejo 54 SemanaSanta2016 Marmolejo Junto ala cruz de Jesús, en aquellos momentos di- fíciles y cruciales de su vida, se encontraban varias mujeres. Y, junto a ellas, sólo había un miembro del grupo de los Doce: Juan, el discípulo al que amaba Jesús (Jn 19, 26). Cuando Jesús termina de anunciar, por tercera vez, lo que le espera en Jerusalén, se acerca hacia Él la madre de dos de sus discípulos: Santiago y Juan, los Zebedeos. Y le hace esta petición: “Ordena que es- tos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y otro a tu izquierda”. Ante dicha solicitud, Jesús les pregunta: “¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?” La respuesta dada fue rápida y contun- dente: “Lo somos”. Y ciertamente lo fueron. Ambos demostraron con creces que eran capaces de hacer- lo. Juan era un discípulo joven; se dice que el más joven del grupo. Debería de ser por su edad un muchacho intrépido, alegre, con disposición para realizar cuan- to fuese necesario. La verdad es que se ganó la con- fianza de Jesús. Quiso que estuviese presente, junto con Pedro y Santiago, en el momento de su transfi- guración, así como durante su agonía en el Huerto de los Olivos. También fue elegido para acompañar a Pedro a la ciudad para preparar la cena de Pascua. Durante aquella cena Juan reclinó su cabeza sobre el pecho de Jesús, y fue él a quien el Maestro indicó el nombre del discípulo que habría de traicionarle. Verdadera- mente Jesús demostró su predilección y afecto per- sonal por el joven apóstol. Por tanto no es extraño, desde el punto de vista humano, que su madre hicie- se al Señor la petición que le presentó. La fuerte relación entre los dos hizo posible la gran valentía y fidelidad de Juan en este momento decisi- vo de la vida de Jesús. Es creencia general de que era él aquel “otro discípulo” que entró con Jesús ante el tribunal de Caifás, mientras Pedro se quedaba fuera (Jn 18, 15-16). Cuando todos se dispersaron, huyeron e incluso le negaron, el permaneció acompañando y quizás dando el apoyo y el consuelo que le permi- tieran en dicho momento dar. De este modo nos lo encontramos, como dije anteriormente, al pie de la cruz, junto a su Señor y al lado de María. Con razón dice el refrán: “Amor con amor se paga”. Y Jesús desde la cruz también ve. Lo hace porque ama. El amor nos hace ver con claridad incluso en el dolor; más aún, especialmente en el dolor. Desde ella se fija en las dos personas a las que más ama en la tierra: su madre y el discípulo que siempre ha sido fiel. Por esta fidelidad le sigue manifestando su aprecio y le premia. El premio es grande: “Ahí tienes a tu madre” (Jn 19, 27). Jesús se marcha y no puede quedarse solo. Le entrega a la Madre de las madres. Y desde ese momento la recibió en su casa. No sólo fue fiel al Hijo, sino que ahora lo será a la Madre. La figura del apóstol Juan se sigue prolongando a lo largo del tiempo a través de todos los jóvenes que se sienten cristianos e intentan vivir con autenticidad esta condición des- de su realidad. Jóvenes que en nuestra sociedad, un tanto descristianizada quieren ser fieles a Jesucris- to, viviendo su Palabra y colaborando en su tarea, desde una actitud gozosa, esperanzada, servicial, entregada, etc. Siempre desde la perspectiva de Cristo Resucitado. Ellos son la savia nueva y el aire fresco que hay dentro de la Iglesia. Son el futuro de ella para que siga caminando, acompañando y ani- mando a todos los hombres y mujeres de nuestro mundo. María Magdalena. Del grupo de mujeres que estaban junto a la cruz una de ellas era María Magdalena. Como bien sabe- mos Magdalena no es un apellido, sino un toponímico. Se trata de una María de Magdala, ciudad situada al norte de Tiberíades. Sabemos de ella que era una mujer pecadora y que se acercó a Jesús para limpiar su pecado. También que la libró de siete demonios. Acompañaba al Señor formando parte de un grupo de mujeres que le servían. Era una mujer agradecida y enamorada de Cristo por las buenas acciones que había realizado en su vida, tanto físicamente como espiritualmente. El amor que tenía hacía Jesús fue un amor de entrega y servicio. El amor la había con- vertido en una servidora entregada alegre y gene- rosa. Servir a quien se ama no es una carga, es un honor. Si se dedicó a seguirle y servirle en Galilea, también lo hizo hasta el Calvario. Y allí estuvo demostrando su valentía y fidelidad, al igual que lo hicieron los demás que estuvieron presentes. Se involucró totalmente en el destino de Jesús. Junto a la cruz el amor de María Magdalena se hizo maduro, adulto y sólido. Y no sólo aquí, sino que también acompañó su cuerpo junto al sepulcro donde fue depositado. Pero Jesús supo ser agradecido a su entrega, servi- cio y fidelidad. Por ello fue la primera persona que vio, saludó y reconoció a Cristo resucitado; la prime- ra que anunció el mensaje de la Resurrección del Se- ñor, sin la cual vana sería nuestra esperanza. Hemos de dar infinitas gracias a Dios por las muchas Marías Magdalena que en la Iglesia hay presentes. Mujeres enamoradas verdaderamente de Cristo, que ponen lo que tienen y, lo más importante, lo que son al servicio de Jesús. Auténticas apóstoles en nuestro mundo. Sin ellas la Iglesia no sería lo que es. Mujeres, religiosas, consagradas, comprometidas, seglares, entrega- das por entero a la causa de Cristo. Su presencia y su labor generosa muestran el rostro entrañable y materno de Dios. El centurión. Al frente de los soldados que llevaron a Jesús al Gól- gota se encontraba un centurión. Parece ser que se mantuvo al margen en el momento en el que sus hombres despojaron a Jesús, se repartieron sus per- tenencias y echaron a suerte su túnica. No obstante hay que decir que él estaba allí presente y consentía todo lo que ocurría a su alrededor: el ultraje de los soldados, las injurias de la gente que pasaba, las burlas de los su- mos sacerdotes, etc. Era la hora tercia, en torno a las nueve de la mañana, cuando crucificaron a Jesús. Serán muchas horas de dolor, sufrimiento y angustia. La agonía se prolon- gará durante tiempo. Al llegar la hora sexta, sobre las doce de la mañana, toda la región quedó en ti- nieblas hasta la hora nona, las tres de la tarde. Y a la hora nona, murió el Señor. Jesús en agonía largas horas, en su espíritu todo se oscurece, se retuerce su cuerpo, que padece la tortura y la sed abrasadora. Rechazo y abandono. Jesús ora y grita a Dios, que no se compadece. Está bebiendo el cáliz hasta las hieles. ¡Qué negra está la tarde! Jesús llora. “Mi vida es tuya, Padre, que la muerte no me haga caer en el vacío.” Muere Jesús, que inclina la cabeza, mas no muere el Amor, que es el más fuerte; su corazón abierto se hace un río de vida, bendición y de limpieza. Al morir Jesús, ya no sólo se oscureció el sol, sino que el velo del templo se rasgó en dos de arriba abajo; la tierra tembló toda y las piedras se partie- ron. Las tinieblas expresaban el luto y la tristeza del universo por su Creador. La naturaleza protestaba contra la muerte injusta de su Señor. El templo se rasgó porque concluía la Ley antigua, ahora hay li- bre acceso de todos a Dios. Las gentes que presenciaron su muerte, tomaron conciencia de que algo muy grande estaba suce- diendo. Muchos se volvían a la ciudad golpeándose el pecho. También el centurión, que había ejecutado la sentencia, tomo conciencia del mo- mento. Algo muy grande había sucedido en su alma: un terremoto; o en su mente: el velo que lo cegaba se rasgó y entró la luz clara. Se quedó atónito, pe- trificado ante la cruz, mirando a este Cristo ajusti- ciado. Seguro que de su corazón brotó una oración: Y, ahora Cristo, ¿Qué te voy a pedir? Si son tantas las cosas que hay en mi corazón. No me salen las palabras, pero Tú escuchas mi corazón, porque al mirarte a la cara encuentro tu comprensión. De mi paso por la vida, fui recogiendo dolor. Ahora mendigo tu cariño y espero tu perdón. Por eso quiero pedirte Cristo de la Vera Cruz, que en mis noches oscuras vea siempre tu luz. (5) Y de sus labios salió una gran confesión: “Verdade- ramente este hombre era hijo de Dios” (Mt 27, 54). Hay muchas personas que, al igual que el centurión romano, necesitan una experiencia fuerte de Dios, que les marque, que haga que su vida tiemble y se agarren a Jesucristo, que es un apoyo seguro. Para ello les es necesario quitar de su vida todo lo que son prejuicios, recelos, rechazo, negación contra Dios; son los velos que ocultan e impiden, hoy en día, el acercamiento al Señor. María, la Madre de Jesús. He querido dejar para el final el personaje más im- portante de cuantos intervienen en los aconteci- mientos de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo. Es sencillo de averiguar; se trata de Ma- ría, la madre de Jesús. Cuando nos acercamos a los Evangelios nos perca- tamos de que apenas se habla de la presencia de María en la Pasión, Muerte y Resurrección de su Hijo. Marcos y Mateo hacen referencia, después de la confesión que hace el centurión, a la presencia de mujeres que miraban desde lejos: María Magdalena; María, la madre de Santiago y José; la madre de los hijos de Zebedeo, Salomé (Mt 27, 55-56; Mc 15, 40). Pero no se habla nada de María, aunque es de su- poner que allí, con ellas, estaría la Madre de Jesús. Será Juan quien hace una clara referencia a la San- tísima Virgen cuando Cristo ya estaba clavado en la cruz. Ella está al pie de la misma; está de pie; está erguida, así nos lo dice el evangelista. Este modo de estar manifiesta la inquebrantable firmeza y su extraordi- naria valentía para afrontar los padecimientos. San Lucas, al comienzo de su Evangelio, nos decía que María todo lo que iba viendo en torno a Jesús, lo conservaba, meditándolo en su corazón (Lc 2, 19). Seguro que en este momento del Gólgota también estaría meditando sobre todo lo que estaba ocu- rriendo. Las palabras de aquel anciano Simeón, diri- gidas a ella: “Y a ti misma una espada te traspasará el alma” (Lc 2, 35), estarían resonando en su mente. Porque esa espada ya había atravesado su malhe- rido corazón. Además se daría cuenta que las pala- bras que Jesús le dijo en las bodas de Caná: “Mujer, ¿qué tengo que ver contigo? Todavía no ha llegado mi hora” (Jn 2, 4), estaban tomando un claro signifi- cado. Esa hora había llegado. Su presencia se hacía fundamental; ahora si debía de estar allí, porque tenía mucho que ver con el Hijo. Es de suponer que María, que en todo momento se había mantenido unida a Jesús, le siguiera muy de cerca desde el mismo momento en que tuvo noti- cia del Prendimiento. Así también lo ha querido ver nuestro pueblo de Marmolejo y, así, lo ha reflejado a través de su imaginería penitencial mariana, pre- sente a lo largo de toda su Semana de Pasión: María de la Esperanza, María de la Estrella, María de las amarguras y María de los Dolores. Cuando Jesús fue arrestado en el Huerto de los Oli- vos y llevado a casa de Caifás, María llegaría acom- pañada de familiares hasta las misma puertas del sumo sacerdote para informarse sobre el por qué del arresto. Allí escucharía la acusación contra Jesús. Muy de mañana partiría ha- cia el palacio del gobernador Pilato. También oiría gritar a la multitud: ¡Crucifícale! ¡Crucifícale! Que gri- to más cruel para una madre. Y poco después vería como su Hijo era cruelmente azotado y escarneci- do antes de que lo entregasen para ser crucificado. Cada azote que Jesús recibía en su cuerpo, María lo recibía en su corazón; cada golpe que le daban los soldados, era un grito de María clamando misericor- dia y perdón. Pero Ella, aquí, desea transmitir espe- ranza; esperanza en la verdadera y auténtica mise- ricordia que sólo viene de parte de Dios. María de la Esperanza, al lado de su Hijo preso ante el Sanedrín que le acusa, ante Pilato escuchando la perversidad del pueblo que le grita palabras de muerte, ante el suplicio de la extenuante flagelación, nos anuncia que todo este horror no acaba en derrota; que al final no vence el mal, sino todo lo contrario; que tras todo este sin sentido se impondrá la misericordia y el amor de Dios. Señora de la Esperanza, que nunca nos cansemos de esperar el amor misericordioso de Dios para que podamos compartirlo con todos los hombres. Es brisa que quema y no arde, clavel donde se consume su mas secreto perfume, todo el oro de la tarde. Pero como tú, ninguna Esperanza nuestra y de gracia marmolejeña. Eres luz de la hermosura y eres perfil de la gracia ¡Eres Madre amada! ¡Esperanza soberana! (6)
  • 29.
    56 SemanaSanta2016 Marmolejo Dictada yala sentencia de muerte, Jesús es carga- do con el madero de la cruz. Cristo camina hacia el calvario como cordero que es llevado al matadero. Tras Él un grupo de mujeres llorando. Entre ellas, casi con seguridad, estaría María. Lo iría acompa- ñando todo el recorrido. ¿Cómo iba a abandonarlo en estos momentos, en estas circunstancias?. Cada caída con la cruz del humilde y débil Nazareno, Ma- ría la sufría a la vez. María de la Estrella nos guía en este momento. Nos rememora aquella estrella que, años antes, guiaba a los magos de oriente que vinie- ron a adorar al Enmanuel. Ahora eres tú, Madre, la que nos guías en esta madrugada para que no nos perdamos, para que sigamos al Cristo Nazareno. Él lleva la cruz cargada con todos nuestros pecados y nosotros le seguimos, guiados por ti, Estrella brillante, para ayudarle, para arrimar nuestros hombros y, así, poder levantarse; para que ese peso agotador pueda descargarse. Salve, Madre, Salve, Reina, amor y vida, Dios te salve, Estrella. Atiende las voces que rotas te llegan de los que sin norte, perdieron la tierra, y en un valle de lágrimas gimen, llaman y esperan. Estrella sublime, abogada nuestra, vuélvenos tu mirada, Señora, dulce faro de luz verdadera. ¡Estrella valiente! que Dios eligiera para darnos camino seguro en nuestras tinieblas. Clementísima y dulce María, siempre Virgen y Pura Doncella, ruega Tú, Santa Madre de Dios, y podremos lograr su promesa, que Marmolejo se pone en tus manos y fía en su Estrella. (7) Ya está levantada la cruz en lo alto del Calvario. Cla- vado en ella y coronado de espinas está Jesús de la Vera-cruz. Acepta la voluntad del Padre, ofrece su vida para la salvación del hombre. Junto a la cruz María llora y sufre en silencio. Su corazón de ma- dre traspasado por toda su amargura. María de las Amarguras con frecuencia eleva la mirada hacia el Hijo crucificado. Y cada uno de nosotros también la elevamos contigo para darnos cuenta que nuestra cruz no es tan dura como la suya. Y bajamos nuestra mirada hacia el suelo avergonzados; sólo nos salen palabras suplicando su perdón. Intercede por nosotros, Ma- dre sufriente. Majestuosa es la llama que alumbra al ferviente penitente a tu salida. Nos llenas de emoción, que claramente se vislumbra. En los corazones a ti fervientes, acúmulos de oraciones memorables. Ya se escucha el murmullo de tu gente suplicándote, llenos de fe incalculable. A tu paso, las miradas tornándose en sollozos, llenos éstos de tristeza y alegría. Miramos tu cara, Virgen María, mostrando la amargura de tu rostro amoroso. De nuevo te presentas ante tu pueblo impaciente, llevándolo con tu infinito amor y belleza, que sería de nosotros, marmolejeños, sin tu presencia llena de sublime grandeza. Llegó el ocaso de otro Viernes Santo. De pronto la noche se vuelve oscura, quedándose en nuestros corazones tu encanto, ¡María Santísima de las Amarguras! (8) El sol se oscureció y el velo del templo se rasgó. Jesús con fuerte voz exclamó: “Padre a tus manos encomiendo mi espíritu” (Lc 23, 44-46). Después de oír estas palabras, María vio como Jesús inclinaba la cabeza sobre el pecho y quedaba inmóvil. La muer- te había hecho su aparición. Cristo había muerto. Ahora el dolor llega en ti, María de los Dolores, a su máxima expresión. Ahora tu llanto no es contenido; ahora puedes llorar y rezar con fuerza, porque eso el lo que haces. Se lo enseñaste a Jesús, que lo hizo en la cruz; ahora lo haces tú cuando lo tienes en tus brazos. Tu dolor te hace sentir soledad, pero no es- tás sola; lloramos contigo. Tu Hijo nos ha dado a ti como Madre para que nunca estemos solos, y nosotros hemos sido entregados a ti como hijos para que tu soledad se disipe con nuestro amor. (POESÍA) María estaba convencida de que muy pronto volve- ría a reencontrarse con el Hijo. La confianza y la experiencia de la Resurrec- ción hicieron posible que el dolor se transformara en gozo y paz; la paz que Cristo Resucitado comu- nicaba en sus apariciones y que llenó el corazón de sus discípulos y, cómo no, el de su Madre. María Santísima de la Paz, así te llamamos tus hijos de este pueblo de Marmolejo y te sentimos más cercana y entrañable. Tú eres para nosotros un gran ejemplo de fe, y ponemos nuestra mirada en ti para saber cómo hemos de seguir a Jesús, el Dios entregado. Que la paz de tu Hijo Resucitado colme también el corazón de cada uno de tus devotos marmolejeños para que seamos testigos autént icos suyos y anun- ciemos su victoria de Vida. ¡Qué decir de ti, Señora y Madre de la Paz! Hermosísima entre las mujeres, porque si te llamo sol, eres aún más resplandeciente; porque si te llamo rosa, eres aún más bella y esplendorosa; porque si te llamo azucena, eres aún más blanca y pura; porque si te llamo bálsamo, eres aún más suave y fragante. Santísima Virgen de la Paz, gracias por bajar y quedarte para siempre derramando tu consuelo y tu gracia en esta bendita tierra marmolejeña, que para venerarte como nadie, te llora, te canta y te reza. Que por amarte, se arrodilla y se postra ante Ti, excelsa belleza. Marmolejo: ¡Proclama de nuevo Madre a María! Que sea tu voz la primera, que Dios te salve María. Madre, Señora de la Paz y Reina. (10). He dicho Dedicado a Mi padre...