El docente le escribe una carta al gobernante en la que contrasta sus roles y responsabilidades. Mientras que el gobernante pasará a la historia y solo gobernará por unos años, el docente tendrá un impacto duradero en la vida de miles de estudiantes y seguirá educando mucho después de terminar su mandato. El docente también señala que a diferencia del gobernante, él paga impuestos y gastos propios para poder enseñar.