El sexting involucra el envío de mensajes, fotos o videos de contenido sexual a través de teléfonos móviles. Esto puede dañar la reputación de los adolescentes y jóvenes si el material se difunde más allá de los destinatarios iniciales, violando su privacidad y deteriorando su imagen pública. Se recomienda no participar en sexting o compartir material íntimo debido a los riesgos de divulgación y consecuencias como depresión e incluso pensamientos suicidas.