El sexting es la práctica de enviar imágenes provocativas, que se ha popularizado entre los jóvenes a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería. Aunque a menudo se realiza por diversión, puede tener consecuencias legales y emocionales graves si las imágenes son compartidas sin consentimiento. Se identifican dos tipos: sexting activo (quien envía) y pasivo (quien recibe), y se destacan diversos riesgos asociados a esta práctica.