Este poema describe cómo las palmas sufrirían si pudieran oír los lamentos y quejas del pueblo cubano bajo el régimen opresivo, incluyendo los presos en celdas oscuras, el hambre del pueblo, el miedo, las lágrimas, los exiliados forzados, los fusilados y los ahogados. El poema sugiere que si las palmas pudieran oír todo el sufrimiento del pueblo, morirían de pena y tristeza.