El presidente de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, Arturo Peimbert, fue atacado a tiros por sujetos desconocidos, pero salió ileso; el atentado ocurrió mientras documentaba un caso de violaciones de derechos humanos en Nochixlán. Peimbert expresó su preocupación por la impunidad en las investigaciones y sus esfuerzos por garantizar la justicia para las víctimas del caso. Además, organizaciones indígenas rechazaron una invitación de la USAID para discutir proyectos de energías renovables, acusando a la agencia de promover un modelo privatizador que perjudica sus derechos y su territorio.