El cuerpo humano está formado principalmente por agua y tiene varios sistemas que cumplen funciones vitales como la digestión, la respiración y la circulación. El cuerpo contiene alrededor de un 65% de agua y depende de ella para funcionar. Los principales sistemas son el digestivo, que transforma los alimentos; el respiratorio, que intercambia oxígeno y dióxido de carbono; y el circulatorio, que transporta la sangre y la linfa por el cuerpo.