La violencia en el fútbol se remonta a los primeros partidos medievales sin reglas y ha estado presente en el fútbol argentino desde principios del siglo XX. Ha causado cientos de muertes, con incidentes notables como la tragedia de la Puerta 12 en 1968 que dejó 71 muertos. A fines de la década de 1950 surgieron las barras bravas como grupos violentos financiados por los clubes, y desde entonces la violencia y cantidad de muertos han ido en aumento.