Harry tuvo un examen de química que no le fue bien. Sus padres, Mary y Albert, le aconsejan que deje de faltar a clases y estudie más en lugar de holgazanear, para mejorar sus calificaciones y tener posibilidades de ser aceptado en la Universidad de Columbia, aunque a Harry no le gusta la química y cree que no la necesitará si se convierte en músico.