El documento compara la situación actual con los días de Sodoma y Gomorra, citando a Jesucristo. Argumenta que al igual que en aquel entonces, hoy se ha normalizado el homosexualismo y se ha dejado de honrar a Dios. La Biblia dice que la homosexualidad es una abominación y que quienes la practican no heredarán el reino de Dios. El documento insta a los lectores a escuchar las advertencias bíblicas sobre las profecías que se están cumpliendo.