1. El documento compara a los cristianos con la sal, que preserva y da sabor. Exhorta a los creyentes a influir positivamente en el mundo mediante vidas santificadas y testimonios atractivos para Dios.
2. Advierte que si los cristianos pierden sus características distintivas se vuelven "sal necia", inútiles para Dios y sujetos a ser menospreciados por los hombres.
3. Concluye enfatizando la importancia de que los creyentes sean fieles a su identidad como "la