El documento explora la composición del ser humano según la Biblia. Describe cómo el Apóstol Pablo nos presenta como seres con cuerpos, alma y espíritu. Explica que el cuerpo es la parte mortal, mientras que el espíritu es inmaterial y regresa a Dios después de la muerte física. Aunque el cuerpo muere y se descompone, el espíritu continúa existiendo en otra esfera después de la vida terrenal.