El documento presenta una historia ficticia en la que España y Francia se unen en un solo país contra la voluntad del pueblo español. Con el tiempo, la identidad española se pierde y la gente de España pasa a ser vista como francesa. De manera similar, el documento compara esta historia ficticia con la realidad de la unión de León y Castilla en la comunidad de Castilla y León, que también se hizo contra la voluntad del pueblo leonés, poniendo en peligro su identidad distintiva.