El soul surgió a finales de los 50 en EE.UU. como expresión de la población afroamericana durante el movimiento por los derechos civiles. Se caracteriza por su ritmo sincopado, buenos arreglos de metales y voces profundas que transmitían opresión pero también alegría. Artistas como Aretha Franklin, Ben E. King y James Brown popularizaron el género y ayudaron a romper barreras raciales con canciones que se convirtieron en símbolos de la época.