He reconocido en el entendimiento y con el corazón que
SOY HIJO DE DIOS, hecho a su imagen y semejanza. Por lo
tanto, no soy inferior ni el numero 2 ó 3 ó 1000, porque a
pesar de lo inferior que me sentía, sigo de DIOS en poder y
El sólo hace las cosas perfectas (y perfectibles).
Esta es mi premisa verdadera: Yo soy el número UNO
porque nadie puede ocupar mi espacio y mi tiempo y
nadie puede hacer lo que yo estoy haciendo ahora, en
este momento.
Puedo compartir ahora con amor esta propiedad, este
planeta en que vivo y que el Padre puso a mi disposición
y también de mis hermanos.
Considero un hermoso privilegio ayudar a mis hermanos
en todas las dimensiones, porque (al fin de cuentas)
cuando doy y comparto, por ley, soy yo quien más se
beneficia.
Reconozco que soy principio y fin de todo lo que me pasa
en mi vida y por lo tanto, me hago responsable, dejo el
papel de víctima y actúo en consecuencia.
Cada día aprendo a convivir en los dos mundos, el mundo
creado por el Ego, manejado por el Juicio y sus murallas de
odio, cólera, resentimiento y miedo y el mundo creado por
mi gota crística de conocimiento puro. Buscando el equilibrio
para obtener lo que quiero siempre en el amor y
entendimiento.
Descubro y reconozco al Ego cuando me mete las 7 trampas
o decisiones infantiles y cuando pretende orillarme a actuar
según las 4 decisiones básicas que mueven mis acciones,
cambiándolas de necesidades a ganancias, gracias al amor
agape que mueve mi vida.
Cada día sigo limpiando y desarrollando mi sentir, mi cuerpo
y mi mente, eliminando con el trabajo personal los parásitos
que me consumen energía.
Me descubro a mí mismo cuando quiero robar energía,
cuando ando de vámpiro en cualquiera de sus modalidades
y me hago consciente de quién es mi Shaman y a quién
Shamaneo.
Me descubro cuando me vuelvo víctima de la reacción,
busco la causa raíz, la entiendo, hago trabajo personal, me
perdono y otorgo el perdón para liberarme. Luego intento
cambiar de hábitos.
En mi dimensión social aprendo más a relacionarme con los
demás reconociendo que todos somos hijos de Dios y co-
herederos del Reino del Cielo. Que todos somos
importantes , valiosos, únicos e irrepetibles.
Y mi procedencia divina me enseña a practicar la humildad
para no caer en las garras de la Soberbia, que me volvería
vano, sordo e inútil.
Trato de entender que todos los seres humanos vivimos
bajo la ley de la supervivencia hasta que decidimos
conectarnos con la Ley de la Abundancia que nos enseña el
Dr. Romero en su Curso.
En mi vida diaria aprendo que como Banquero de los Bienes de Dios
aprendo a administrar mejor los bienes que he recibido en custodia.
Con el curso
llegé a entender el porqué de las acciones
desequilibradas de nuestro ser,
proporcionando respuestas claras y precisas a
todas esas preguntas que nos hemos ido
haciendo a lo largo del desarrollo de nuestra
vida.

Soy un simposiado

  • 1.
    He reconocido enel entendimiento y con el corazón que SOY HIJO DE DIOS, hecho a su imagen y semejanza. Por lo tanto, no soy inferior ni el numero 2 ó 3 ó 1000, porque a pesar de lo inferior que me sentía, sigo de DIOS en poder y El sólo hace las cosas perfectas (y perfectibles). Esta es mi premisa verdadera: Yo soy el número UNO porque nadie puede ocupar mi espacio y mi tiempo y nadie puede hacer lo que yo estoy haciendo ahora, en este momento.
  • 2.
    Puedo compartir ahoracon amor esta propiedad, este planeta en que vivo y que el Padre puso a mi disposición y también de mis hermanos. Considero un hermoso privilegio ayudar a mis hermanos en todas las dimensiones, porque (al fin de cuentas) cuando doy y comparto, por ley, soy yo quien más se beneficia. Reconozco que soy principio y fin de todo lo que me pasa en mi vida y por lo tanto, me hago responsable, dejo el papel de víctima y actúo en consecuencia.
  • 3.
    Cada día aprendoa convivir en los dos mundos, el mundo creado por el Ego, manejado por el Juicio y sus murallas de odio, cólera, resentimiento y miedo y el mundo creado por mi gota crística de conocimiento puro. Buscando el equilibrio para obtener lo que quiero siempre en el amor y entendimiento. Descubro y reconozco al Ego cuando me mete las 7 trampas o decisiones infantiles y cuando pretende orillarme a actuar según las 4 decisiones básicas que mueven mis acciones, cambiándolas de necesidades a ganancias, gracias al amor agape que mueve mi vida.
  • 4.
    Cada día sigolimpiando y desarrollando mi sentir, mi cuerpo y mi mente, eliminando con el trabajo personal los parásitos que me consumen energía. Me descubro a mí mismo cuando quiero robar energía, cuando ando de vámpiro en cualquiera de sus modalidades y me hago consciente de quién es mi Shaman y a quién Shamaneo. Me descubro cuando me vuelvo víctima de la reacción, busco la causa raíz, la entiendo, hago trabajo personal, me perdono y otorgo el perdón para liberarme. Luego intento cambiar de hábitos.
  • 5.
    En mi dimensiónsocial aprendo más a relacionarme con los demás reconociendo que todos somos hijos de Dios y co- herederos del Reino del Cielo. Que todos somos importantes , valiosos, únicos e irrepetibles. Y mi procedencia divina me enseña a practicar la humildad para no caer en las garras de la Soberbia, que me volvería vano, sordo e inútil. Trato de entender que todos los seres humanos vivimos bajo la ley de la supervivencia hasta que decidimos conectarnos con la Ley de la Abundancia que nos enseña el Dr. Romero en su Curso.
  • 6.
    En mi vidadiaria aprendo que como Banquero de los Bienes de Dios aprendo a administrar mejor los bienes que he recibido en custodia.
  • 7.
    Con el curso llegéa entender el porqué de las acciones desequilibradas de nuestro ser, proporcionando respuestas claras y precisas a todas esas preguntas que nos hemos ido haciendo a lo largo del desarrollo de nuestra vida.