El documento habla sobre la necesidad de la gracia divina para cumplir con el llamado a la bienaventuranza y seguir los mandamientos de Dios. Hoy en día, la cultura es soberbia y las personas creen que pueden lograr todo por sí mismas sin necesidad de la salvación divina. La ley moral de Dios, expresada en su Palabra, es una instrucción paternal que guía a los creyentes en el camino correcto, pero sin la ayuda de la gracia no se puede cumplir.