El nuevo spot de Médicos Sin Fronteras (MSF) busca concienciar a un público amplio sobre la necesidad de apoyo humanitario, presentando la historia de una niña huérfana llamada Taniel y su muñeca en un contexto de guerra. A través de imágenes impactantes y una voz en off emocional, el anuncio destaca la precariedad de su situación y plantea la pregunta de si un juguete es suficiente para ayudar. El eslógan final invita a la reflexión sobre la importancia de la ayuda humanitaria más allá de donaciones simbólicas.