El suicidio es la autoinducción deliberada de la muerte, a menudo relacionada con trastornos mentales y factores socioeconómicos como la pobreza y el abuso de sustancias. En 2016, aproximadamente 817,000 personas murieron por suicidio, siendo la novena causa de muerte global y la segunda entre jóvenes de 10 a 29 años. La prevención requiere un enfoque multidisciplinario que atienda las causas subyacentes y mejore la atención psicoterapéutica y comunitaria.