Suicidio


Una mujer descubre a un hombre que se ha suicidado
colgándose desde un balcón. Ilustración de José
Guadalupe Posada (Museo Metropolitano de Arte, Nueva
York).
Especialidad psiquiatría
psicología
 Aviso médico  
Suicidio
El suicidio (del latín: suicidium)a ​es el acto por el
que una persona se provoca la muerte de forma
intencionada.3 ​Por lo general es consecuencia de un
sufrimiento psíquico y desesperación derivado o
atribuible a circunstancias vitales como las
dificultades financieras, los problemas en las
relaciones interpersonales, soledad o el acoso
psicológico.4 ​Estas pueden llegar a dar forma a una
patología psiquiátrica y ser catalogadas de trastornos
mentales como la depresión, el trastorno bipolar, la
esquizofrenia, el trastorno límite de la
personalidad,5 ​el alcoholismo o el uso de drogas.6 ​
El indicador conocido más «importante» y factor de
riesgo individual es el antecedente de un intento de
suicidio no consumado.7 ​
Los métodos de suicidio varían por país y están
parcialmente relacionados con su disponibilidad. Los
más comunes son el ahorcamiento, el
envenenamiento con plaguicidas y la manipulación
de armas de fuego. Esta fue la causa de muerte de
817  000 personas globalmente en 2016,8 ​ un
aumento en comparación con las 712  000 muertes
por esta razón en 1990.9 ​Por lo anterior, el suicidio
es la novena causa de muerte a nivel mundial,6 ​
10 ​
elevándose a la segunda entre jóvenes de 10 a 29
años.11 ​Es más común en hombres que en mujeres;
los primeros tienen entre tres y cuatro veces más probabilidades de suicidarse que las últimas.12 ​
13 ​
14 ​Se
estima que cada año hay de diez a veinte millones de intentos de suicidio,15 ​que cuando no son mortales
pueden acarrear lesiones e incapacidades a largo plazo. Por su parte, los intentos no consumados son más
comunes en hombres jóvenes y mujeres en general.16 ​
Para prevenir el suicidio resulta efectivo abordar las causas y circunstancias a través de psicoterapia.
Algunas medidas limitantes del momento inmediato y previo al acto suicida son limitar el acceso a los
métodos –como armas de fuego, drogas y venenos–, o del abuso de sustancias. Se considera que una
apropiada cobertura del tema por los medios de comunicación limita los intentos. Un abordaje dirigido
hacia las raíces y causas del suicidio implica, entre otras vías, trabajar con la mejora de las condiciones
económicas.17 ​
18 ​ Aunque son comunes las líneas telefónicas de ayuda, no hay evidencia sobre su
efectividad.19 ​En la actualidad, están en marcha varios estudios de lingüística computacional que trabajan
con algoritmos para detectar patrones en el lenguaje de la persona que planea un suicidio.20 ​
La visión del suicidio está influenciada por temas como la religión, el honor y el sentido de la vida.
Tradicionalmente las religiones abrahámicas lo consideran un pecado, debido a su creencia en la santidad
de la vida. Durante la era de los samuráis en Japón, el harakiri era respetado como una manera de resarcir
un fracaso o como una forma de protesta. El ritual hinduista denominado satí, prohibido en el Raj británico,
implicaba la inmolación de la viuda en la pira funeraria del marido recién fallecido, ya fuera
voluntariamente o por presión de la familia o la sociedad.21 ​Algunas estadísticas señalan que las tasas de
suicidio son más altas en el ateísmo y el factor protector de la religiosidad ya fue detectado por el sociólogo
Emile Durkheim y publicado en su obra El suicidio (1897).
Aunque en diversos países el suicidio o su intento son considerados un delito, en la mayoría de las naciones
occidentales no son punibles. Durante los siglos XX y XXI, el suicidio mediante inmolación fue utilizado
en algunas ocasiones a manera de protesta, mientras que los ataques suicida, como el kamikaze, han sido
empleados como una técnica militar y terrorista.22 ​
Definiciones
Campo suicidológico
Factores de riesgo
Enfermedades mentales
Abuso de drogas
Ludopatía
Condiciones médicas
Factores psicosociales
Medios de comunicación
Redes sociales
Racionalización
Métodos
Fisiopatología
Prevención
Trastornos mentales
Legislación
Argentina
Lugares de ayuda
Epidemiología
Género
Edad
Historia
Sociedad y cultura
Legislación
Latinoamérica y España
Religión
Filosofía
Literatura
Música
Cine
Sociología
Defensa
Índice
Lugares
Casos notables
Suicidio en otras especies
Véase también
Notas
Referencias
Bibliografía
Enlaces externos
El suicidio es el «acto de quitarse deliberadamente la propia vida».23 ​Mientras que el intento de suicidio —
también llamado comportamiento suicida no mortal— es la autoagresión llevada a cabo con la intención de
morir que, sin embargo, no resulta en la muerte del individuo.24 ​Por su parte, el suicidio asistido consiste
en la ayuda que una persona brinda a otra que desea acabar con su vida, ya sea con los conocimientos o los
medios para hacerlo.25 ​En contraste, en la eutanasia la persona que ayuda a otra a finalizar su vida juega
un papel más activo, por ejemplo al no instaurar o al suspender el tratamiento médico.25 ​
26 ​La ideación
suicida implica pensamientos sobre suicidarse «con diversos grados de intensidad y elaboración»24 ​y el
«homicidio seguido de suicidio» representa el suicidio de un individuo en un periodo máximo de
veinticuatro horas después de asesinar a una o más personas.27 ​
El campo interdisciplinar que estudia los diversos aspectos relacionados con los comportamientos suicida.
Entendiendo que el comportamiento suicida tiene origen multicausal y que requieren de intervenciones
interdisciplinarias e intersectoriales. Este campo interdisciplinar está orientado al desarrollo de
conocimientos científicos, teóricos, metodológicos y éticos en relación a la promoción, prevención,
atención y asistencia, posvención, investigación, formación, capacitación y políticas de estado para la
intervención en el proceso suicida y/o en el trastorno del comportamiento suicida.28 ​
El suicidio consumado suele ser la consecuencia de la suma de diversos factores determinantes,
precipitantes o predisponentes, de índole social, cultural y biológico.
Las causas concretas de suicidio son de difícil evaluación entre otros motivos porque sólo entre un 15 y
40% de los casos tienen una nota de suicidio.30 ​
Padecer algún trastorno mental de base (como trastorno depresivo, trastorno bipolar, esquizofrenia,
trastornos del espectro autista, trastorno límite de la personalidad, trastornos de la conducta alimentaria31 ​
entre otros), haber sufrido traumatismos craneoencefálicos,32 ​o ser portador de diversos factores genéticos
son elementos asociados a un mayor riesgo suicida. Sobre el factor genético, en Brent y Melhem (2008) se
señala que podría ser responsable de entre 38 y 55 % de los comportamientos suicidas.33 ​
Definiciones
Campo suicidológico
Factores de riesgo
El trastorno depresivo mayor y otros
trastornos del estado de ánimo, como el
trastorno bipolar, pueden incrementar
hasta veinte veces el riesgo de
suicidio.29 ​
Las condiciones estructurales y problemas socioeconómicos
como pobreza, violencia, desempleo, migración, abuso de
sustancias, sinhogarismo, discriminación, estigma social, etc
facilitan la sinergia de los distintos factores que influyen en el
suicidio.34 ​
35 ​
30 ​ De esta forma, es frecuente que coexistan
trastornos mentales y abuso de sustancias (patología dual) que
inclinan al suicidio.36 ​Estos trastornos y adicciones aparecen a
su vez asociados a historiales de maltrato infantil o situaciones
familiares económicamente difíciles. La presencia de
antecedentes familiares también es un factor de riesgo.32 ​
A nivel individual los factores más importantes son los
antecedentes de conductas autolesivas37 ​ o de intentos
suicidas.7 ​
38 ​
La disponibilidad de medios incrementa el riesgo,32 ​
encontrándose tasas de suicidio mayores en hogares con armas
de fuego.39 ​ Los veteranos de guerra tienen, en parte, un
mayor riesgo de suicidarse debido a la elevada incidencia de
trastornos mentales, como el trastorno por estrés
postraumático, y problemas de salud física relacionados con la guerra.40 ​Los cuerpos policiales también
son un colectivo afectado por unas altas tasas de suicidio.41 ​
42 ​
43 ​
44 ​
45 ​
En la actualidad según diversas investigaciones realizadas en la atención clínica de pacientes con trastorno
por comportamiento suicida, se acuña el término proceso suicida. Éste consiste en una sucesión de fases
que se van encadenando, teniendo diferentes tiempos de tránsito y niveles de gravedad. Dicho proceso se
construye en la trama de la historia vital del sujeto, donde tres preguntas guían su pensamiento: cómo,
cuándo y dónde. Las fases nombradas anteriormente, se inician en la dificultad de la resolución de
problemas de la vida cotidiana y finalizan muchas veces con el suicidio consumado. Dichas fases son:
1. acumulación de problemas sin resolver
2. acumulación de conflictos
3. crisis
4. pensamientos negativos
5. ideación suicida
6. crisis por intento de suicidio
7. suicidio
A partir de observar que el acto suicida no constituye en sí mismo un suceso acabado, reducido, sino que
atraviesa diferentes fases, es que se puede comprender que es posible intervenir en cada una de ellas a partir
de intervenciones preventivas, diagnósticas, clínicas y posventivas46 ​
Los factores de riesgo para el suicidio se pueden dividir en dos grupos:
Factores de riesgo modificables.- Los cuales se relacionan a factores sociales, psicológicos
y psicopatológicos que pueden ser potencialmente modificables clínicamente.47 ​
48 ​
Factores de riesgo no modificables.- Los cuales se asocian al propio sujeto o al grupo
social al que pertenece, caracterizándose por su mantenimiento en el tiempo y porque su
cambio es ajeno al clínico.49 ​
Después de las enfermedades
mentales, el abuso de sustancias
es el factor de riesgo más
común.59 ​
Se ha estimado que, al momento del suicidio —incluidos los intentos del mismo—, en más del 90 % de los
casos existía la presencia de alguna enfermedad mental; de entre estos, en un 27 % concurrían problemas
importantes con el alcohol o las drogas.38 ​
50 ​En aquellos pacientes ingresados en unidades psiquiátricas el
riesgo vitalicio de concretar el suicidio es de aproximadamente 8.6 %.38 ​De acuerdo con Chehil y Kutcher
(2012), la mitad de las personas fallecidas por esta razón podrían haber padecido de trastorno depresivo
mayor. Este y otros trastornos del estado de ánimo, como el trastorno bipolar, pueden incrementar hasta
veinte veces el riesgo de suicidio.29 ​La esquizofrenia, los trastornos de la personalidad51 ​y el trastorno por
estrés postraumático son algunas condiciones también relacionadas.38 ​Cerca del 5 % de los individuos con
esquizofrenia mueren por suicidio.52 ​Por su parte, los trastornos de la conducta alimentaria también son un
factor de riesgo.53 ​
Sin embargo, Bostwick y colaboradores (2016) señalan que los intentos previos son considerados el
indicador más «robusto» de un suicidio ulterior.54 ​Alrededor de un 20 % de los suicidas intentaron matarse
previamente; de ellos, el 1 % concretó el suicidio al cabo de un año y el 5 % luego de diez.38 ​
53 ​Por otra
parte, es común que las prácticas autolesivas carezcan de motivos suicidas y, en su mayoría, no representan
un riesgo de suicidio. No obstante, sí se suicidan algunos de los que las realizan.55 ​ Asimismo,
aproximadamente el 80 % de los suicidas acudió con un médico en el año anterior a su muerte;56 ​45 % lo
hizo en el mes previo57 ​Un estudio de Ahmedani y colaboradores (2014) encontró que, de un total de
5894 muertos por suicidio, el 83 % recibió alguna atención médica en el año anterior y aproximadamente el
45 % fue diagnosticado con alguna enfermedad mental.58 ​
El abuso de sustancias es el segundo factor de riesgo más común.59 ​
Están asociados tanto el abuso crónico, como la intoxicación
aguda.36 ​
60 ​El riesgo incrementa cuando se combina con problemas
personales, como el duelo.60 ​Por otro lado, el abuso de sustancias está
asociado con algunos trastornos mentales.36 ​
La mayoría de las personas se encuentran bajo la influencia de drogas
sedantes (como el alcohol o las benzodiazepinas) al momento de
suicidarse;61 ​el alcoholismo está presente en entre el 15 y el 61 % de
los casos.36 ​ Generalmente, los países con mayores tasas de uso de
alcohol y mayor densidad de bares tienen tasas de suicidio más
altas.62 ​ Entre el 2.2 y el 3.4  % de las personas tratadas por
alcoholismo fallecen por suicidio.62 ​Comúnmente, los alcohólicos que intentan suicidarse son hombres,
mayores y han intentado suicidarse previamente.36 ​Son suicidios entre el 3 y el 35 % de las muertes por
consumo de heroína.63 ​En adolescentes con abuso de alcohol, las disfunciones neurológicas y psicológicas
pueden contribuir a incrementar el riesgo.64 ​
El abuso de cocaína y metanfetaminas tienen una alta correlación con el suicidio.36 ​
65 ​En las personas que
usan cocaína el riesgo es mayor durante la fase de abstinencia.66 ​ En aquellos que emplean inhalantes
también hay un significativo riesgo; 20 % de las personas intenta suicidarse en algún momento y más del
65  % lo ha considerado.36 ​ Asimismo, el consumo de tabaco también implica cierto riesgo de
suicidio.67 ​
68 ​No obstante, hay poca evidencia de por qué sucede esto; se ha conjeturado que aquellos con
predisposición a fumar también tienen predisposición al suicidio, que el fumar causa problemas de salud
Enfermedades mentales
Abuso de drogas
En situaciones extenuantes, el
suicidio puede ser empleado
como un método de escape. Tal
fue el caso de algunos presos de
los campos de concentración
nazis, que se suicidaron al tocar
las vallas electrificadas.79 ​
que, subsecuentemente, llevan a las personas a poner fin a su vida y que fumar afecta la química del
cerebro, causando tendencia al suicidio.68 ​Por su parte, la marihuana (por sí sola) no parece incrementar el
riesgo.36 ​
Comparados con la población general, los ludópatas tienen una mayor ideación suicida y una mayor
cantidad de intentos de suicidio.69 ​Entre el 12 y el 24 % de los apostadores patológicos han intentado
acabar con su vida.70 ​ En las esposas de los ludópatas, la tasa de suicidio es tres veces mayor en
comparación con la población general.70 ​Otros factores que incrementan el riesgo en ludópatas son las
enfermedades mentales y el abuso de sustancias.71 ​
Existe una asociación entre las tendencias suicidas y problemas de salud como53 ​el dolor crónico,72 ​el
traumatismo craneoencefálico,73 ​el cáncer,74 ​la insuficiencia renal (con necesidad de hemodiálisis), el sida
y el lupus eritematoso sistémico.53 ​El diagnóstico de cáncer duplica el subsecuente riesgo de suicidio.74 ​
En Japón, los problemas de salud son registrados como la principal razón de suicidio.75 ​
En recientes investigaciones se han establecido estrechas relaciones entre la neuroinflamación y diversos
factores de inflamación sistémica leve asociadas a enfermedades metabólicas como factores moduladores de
la conducta suicida.76 ​
Por otra parte, trastornos del sueño como el insomnio77 ​o la apnea del sueño son también factores de
riesgo para depresión y suicidio. En algunos casos, los trastornos del sueño pueden ser un factor de riesgo
independiente para la depresión.78 ​Otras condiciones médicas pueden presentarse con síntomas similares a
los trastornos del estado de ánimo, incluyendo el hipertiroidismo, el Alzheimer, los tumores cerebrales, el
lupus eritematoso sistémico y efectos adversos de ciertos fármacos (como beta bloqueadores y
esteroides).38 ​
Ciertos estados psicológicos pueden incrementar el riesgo de suicidio,
como las ideas de minusvalía y desesperanza, anhedonia, depresión y
ansiedad.29 ​ También influye una pobre capacidad de resolver
problemas, pérdida de capacidades que antiguamente se tenían y poco
control de los impulsos.29 ​
80 ​ En adultos mayores, es importante la
percepción de ser una carga para otras personas.81 ​ El suicidio
producto de una «pobre integración a la sociedad» se denomina
«suicidio egoísta».82 ​
Rasgos de personalidad de tipo impulsiva se encuentran ampliamente
asociados al suicidio, la hiperreactividad al estrés que generan
situaciones emocionales negativas o adversas en la vida de las
personas, como por ejemplo: el duelo o la pérdida de un familiar o
amigo, de un trabajo o el aislamiento social (como el vivir solo),
incrementan el riesgo de suicidio.29 ​ Asimismo, las personas que
Ludopatía
Condiciones médicas
Factores psicosociales
nunca se han casado tienen un riesgo mayor.38 ​Al contrario, el ser religioso puede reducirlo. Lo anterior se
ha atribuido a las percepciones negativas de muchas religiones sobre el suicidio y a la interrelación que la
religión puede proveer.83 ​
Algunas personas optan por el suicidio para escapar de situaciones como el acoso escolar o el prejuicio.84 ​
Un historial de abuso sexual infantil85 ​y de acogidas temporales son también factores de riesgo.86 ​Se cree
que el abuso sexual contribuye con alrededor del 20  % del riesgo total.33 ​ Desde un punto de vista
evolutivo, una explicación del suicidio es que este ayuda a la eficacia biológica inclusiva, lo que ocurre si el
suicida es una persona que no puede tener más hijos, por lo que, al suicidarse, evita robar recursos
necesarios a sus parientes. Una objeción a esta teoría es que las muertes de adolescentes sanos no ayudan a
la eficacia biológica inclusiva.80 ​
87 ​
La pobreza también está relacionada.88 ​ El incremento de la pobreza relativa, en comparación con las
personas que rodean al individuo, incrementa el riesgo.89 ​Cerca de 200 000 granjeros en la India se han
suicidado desde 1997 debido, en parte, a problemas financieros.90 ​ En China, el suicidio es tres veces
mayor en las regiones rurales. Se cree es debido, parcialmente, a las dificultades económicas en estas áreas
del país.91 ​La reducción de la pobreza parece confirmar la importancia de este factor y su relación con el
número de suicidios. Una subida en Estados Unidos del salario mínimo en 1 dólar podría haber evitado
27 000 suicidios, que podrían ser 57 000 si el aumento fuera de 2 dólares según un informe publicado en
Journal of Epidemiology & Community Health.92 ​
93 ​
Algunos estudios correlacionan las crisis económicas con el aumento de muertes por suicidio. Un estudio
encontró que cada punto de aumento en el desempleo está asociado con un aumento del 0.79 % en las tasas
de suicidio en personas menores a 65 años de edad.94 ​De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud,
los problemas mentales, la ingesta excesiva de alcohol y el suicidio se incrementan durante las recesiones
económicas. El suicidio es más común en zonas de alta carencia socioeconómica, fragmentación social y
desempleo, por lo que la protección social es fundamental para paliar la aparición de problemas mentales
durante las crisis económicas. Según datos de países europeos, el desempleo no incrementa las tasas de
suicidio si el gasto anual en programas de bienestar social es mayor a 190 dólares por persona.95 ​
Otro factor psicosocial que aumenta el riesgo de suicidio es la soledad, un problema muy extendido en las
sociedades modernas.96 ​ Esta circunstancia se da con frecuencia en personas mayores así como en
personas separadas o divorciadas. Estas últimas presentan de hecho un riesgo de suicidio mayor que las que
están casadas, particularmente en el caso de los hombres. Entre estos, el porcentaje de suicidios multiplica
por 2,4 el de los hombres casados, y tienen hasta ocho veces más probabilidades de quitarse la vida que las
mujeres divorciadas.97 ​ No se ha encontrado sin embargo una diferencia estadísticas entre las mujeres
casadas y las divorciadas.98 ​Por otro lado, estar soltero o viudo no parece tener un efecto significativo en
el riesgo de suicidio.99 ​
Pero no solo estos son los únicos factores. El empleo puede marca llevar a las personas a acabar con su
vida. Según un estudio100 ​revela que las profesiones con mayor riesgo de suicidio en España son Agentes
de Policía y Médico. De hecho solo en 2021, 34 agentes se quitaron la vida, de los cuales 17 pertenecían a
Policía Nacional y 17 a Guardia Civil. Además, cabe destacar, que durante la pandemia por coronavirus la
tasa de suicidio por empleo subió un 3,3 %.
Los medios de comunicación, como Internet, son importantes factores de riesgo.101 ​La forma en que se
describe el suicidio, con una prominente y repetitiva cobertura de alto volumen que lo glorifica e idealiza,
tiene un efecto negativo.102 ​Cuando se realizan descripciones detalladas de un método de suicidio, el uso
Medios de comunicación
de este método puede incrementar en la población.103 ​
Lo anterior desencadena el denominado efecto Werther, que toma su nombre del protagonista de la novela
Las penas del joven Werther de Johann Wolfgang von Goethe, cuyo suicidio fue emulado por varios
admiradores del libro.104 ​El riesgo es mayor en adolescentes, que pueden tender a idealizar la muerte.105 ​
El efecto contrario, el propuesto efecto Papageno, en el que la cobertura de estrategias de afrontamiento
efectivas pueden tener efectos preventivos, se basa en el nombre del personaje de La flauta mágica de
Wolfgang Amadeus Mozart, que, temiendo la pérdida de una persona querida, planea suicidarse hasta que
es auxiliado por sus amigos.104 ​Cuando los medios de comunicación siguen las directrices recomendadas,
el riesgo de suicidio puede disminuir. Sin embargo, obtener apoyo de la industria puede ser difícil,
especialmente a largo plazo.102 ​
En algunos casos, los usuarios de las plataformas de redes sociales pueden experimentar presión social para
suicidarse, idealizar a quienes lo hayan hecho y acordar pactos suicidas. Por ejemplo, en 2008, un foro
japonés se compartió información sobre la posibilidad de suicidarse con ácido sulfhídrico. Poco después,
220 personas intentaron suicidarse de esa forma, de ellos, en 208 fue un intento exitoso.106 ​Por su parte,
Biddle et al. (2008), llevaron a cabo la búsqueda sistemática de doce términos relacionados con el suicidio,
como «suicidio», «métodos de suicidio», «¿cómo suicidarse?» y «los mejores métodos de suicidio», para
analizar los resultados. Encontraron que, dentro de los primeros resultados obtenidos, aparecían sitios pro
suicidio y salas de chat en donde se discutían temas generales relacionados con el suicidio.107 ​
En 2013 aparece en Rusia el juego de la Ballena azul que consiste en 50 retos, siendo este último el
suicidio.108 ​ Para el año 2016 se reportan 130 muertes por parte de jóvenes relacionado al juego en
Rusia109 ​y se expande a países latinos como Brasil,110 ​México y Colombia.111 ​
El suicidio racional es el suicidio «fríamente decidido por una persona que recibe los adecuados cuidados
paliativos y apoyo moral para su enfermedad».112 ​El acto de, deliberadamente, provocarse la muerte en
beneficio de otras personas es denominado «suicidio altruista». Un ejemplo es el suicidio de una persona
mayor para dejar una mayor cantidad de alimentos a las personas más jóvenes de la comunidad.113 ​En
algunas culturas esquimales, el suicidio es visto como un acto de respeto, coraje o sensatez.114 ​
Por otra parte, el ataque suicida es una acción política en la que uno o varios atacantes llevan a cabo un
ataque violento contra otros individuos en el entendimiento de que el resultado será su propia muerte.115 ​
Algunos son motivados por el deseo de convertirse en mártires.40 ​Asimismo, las misiones kamikaze son
llevadas a cabo como un deber a una causa superior o una obligación moral.114 ​El homicidio-suicidio es el
acto en el que un homicidio es sucedido en menos de una semana por el suicidio del homicida.116 ​
Comúnmente, el suicidio colectivo se realiza bajo presión social en comunidades donde los miembros
ceden su autonomía a un líder.117 ​Por su parte, cuando dos personas acuerdan quitarse la vida al mismo
tiempo se denomina «pacto suicida».118 ​En situaciones extenuantes, donde continuar con la vida se vuelve
intolerable, algunas personas optan por el suicidio como un método de escape.119 ​Algunos presos de los
campos de concentración nazis se suicidaron al tocar las vallas electrificadas.79 ​
Redes sociales
Racionalización
Métodos de suicidio utilizados en Latinoamérica y
el Caribe entre 2005 y 2009, según la Organización
Panamericana de la Salud.120 ​
Los métodos de suicidio más comunes varían por país.
No obstante, entre los más utilizados están el
ahorcamiento, el envenenamiento por pesticidas y el
disparo con arma de fuego.121 ​ Se cree que las
diferencias en los métodos se deben, en parte, a su
disponibilidad.103 ​ En una revisión de 56 países se
encontró que el ahorcamiento era el método más
utilizado en la mayoría,121 ​ sumando el 53  % de
suicidios en hombres y 39 % en mujeres.122 ​
A nivel mundial, 30 % de los suicidios son realizados
por medio de pesticidas. Sin embargo, el uso de este
método varía marcadamente del 4 % en Europa a más
del 50 % en el Pacífico.123 ​También es comúnmente
utilizado en Latinoamérica, debido al fácil acceso a los
pesticidas en las poblaciones agrícolas.103 ​ La
sobredosis de medicamentos es motivo de aproximadamente dos tercios de los suicidios en mujeres y un
tercio en hombres.124 ​Muchos no son planeados y ocurren durante periodos de ambivalencia.103 ​
Igualmente, la tasa de mortalidad varía según el método: arma de fuego 80-90 %, ahogamiento 65-80 %,
ahorcamiento 60-85 %, tubo de escape 40-60 %, salto 35-60 %, quema de carbón 40-50 %, pesticidas 6-
75 % y sobredosis de medicamentos 1.5-4 %.103 ​Los métodos más empleados para el intento de suicidio y
para el suicidio exitoso también son diferentes; cerca del 85 % de los intentos de suicidio en el mundo
desarrollado se realizan por sobredosis.125 ​
En China, el método más común es el envenenamiento por pesticidas.126 ​En Japón, aunque todavía se
practica el harakiri,126 ​el método más común es el ahorcamiento,127 ​al igual que en Suiza.128 ​El salto
desde alguna altura es común en Hong Kong y Singapur, involucrado en el 50 y 80 % de los suicidios,
respectivamente.103 ​En Estados Unidos, el 57 % de los suicidios involucra un arma de fuego, método un
poco más común en hombres que en mujeres, seguido del ahorcamiento en hombres y el envenenamiento
en mujeres.129 ​
Otro método de suicidio es practicar cortes en los antebrazos. A veces se efectúan con el objetivo de
autolesionarse, aunque si la hemorragia es intensa, puede generar la muerte. En el caso de un intento de
suicidio no mortal, la persona puede lesionarse los tendones o en los nervios ulnar y mediano que inervan
los músculos de la mano, lo cual puede resultar en una reducción temporal o permanente de la capacidad
sensorial y motora de la persona, o en un dolor crónico al verse afectadas las fibras nerviosas nociceptivas.
En los intentos de suicidio por ahogamiento implica una privación al cerebro de oxígeno que causa la
muerte de las neuronas. A medida que el nivel de dióxido de carbono en la sangre de la persona se eleva, el
sistema nervioso central envía a los músculos respiratorios una señal involuntaria para que se contraigan, y
la persona respira agua. La muerte generalmente ocurre cuando el nivel de oxígeno se vuelve demasiado
bajo para sustentar las células cerebrales. El suicidio por electrocución implica el uso de una descarga
eléctrica que causa arritmias del corazón afectando dramáticamente el flujo sanguíneo.
Métodos
Fisiopatología
No existe una fisiopatología unificadora de la depresión o el suicidio.38 ​Sin embargo, se cree son resultado
de la interacción de factores socioambientales, psiquiátricos y de comportamiento.103 ​Los niveles bajos del
factor neurotrófico derivado del cerebro (FNDC o BDNF en inglés) están directamente asociados con el
suicidio130 ​ e indirectamente asociados con el trastorno depresivo mayor, el trastorno de estrés
postraumático, la esquizofrenia y el trastorno obsesivo compulsivo.131 ​ En diversas autopsias han
encontrado niveles bajos del FNDC en el hipocampo y en la corteza prefrontal en personas con
condiciones psiquiátricas y sin ellas.132 ​Se cree que en los suicidas los niveles de serotonina se encuentran
bajos, lo que se basa, parcialmente, en el hallazgo en autopsias de niveles incrementados de receptores 5-
HT2A.133 ​Asimismo, otras pruebas han encontrado niveles reducidos de ácido 5-hidroxindolacético en el
líquido cefalorraquídeo.82 ​No obstante, evidencias directas son difíciles de reunir.133 ​También se cree que
la epigenética participa en la determinación del riesgo de suicidio.134 ​
En la actualidad existen diversos modelos teóricos que explican la presencia de la actuación suicida.
Modelo integrativo "Motivacional-volitivo de la conducta suicida.135 ​
Modelos de pronóstico para el suicidio.136 ​
Modelo "Estresor - Diátesis".137 ​
Modelo de inflamación celular en el suicidio.138 ​
La prevención del suicidio abarca los esfuerzos colectivos encaminados a reducir la incidencia del suicidio
por medio de medidas preventivas. Una forma de reducir el riesgo es limitar el acceso a ciertos métodos,
como las armas de fuego y venenos.103 ​
139 ​Otras medidas incluyen: reducir el acceso a carbón vegetal y
barreras en puentes y plataformas del metro.103 ​
140 ​ También puede ser efectivo el tratamiento de
adicciones, como al alcohol o a las drogas, enfermedades, como la depresión, y de personas con intentos de
suicidio previos.139 ​Se ha propuesto reducir el acceso a alcohol como una estrategia preventiva (así como
reducir el número de bares).36 ​A pesar de que las líneas de crisis son comunes, existe poca evidencia que
apoye o refute su efectividad.141 ​ En adultos jóvenes con pensamientos suicidas, la terapia cognitivo-
conductual puede ayudar a mejorar los resultados.142 ​El desarrollo económico por medio de su habilidad
de reducir la pobreza puede ser capaz de reducir las tasas de suicidio.88 ​También pueden ser efectivas las
medidas que incrementen la conexión social, especialmente en hombres adultos mayores.143 ​ El Día
Mundial para la Prevención del Suicidio se celebra cada 10 de septiembre con el apoyo de la Asociación
Internacional para la Prevención del Suicidio y la Organización Mundial de la Salud.144 ​
Diversos tratamientos pueden reducir el riesgo en personas con problemas mentales. Los pacientes con un
mayor riesgo de suicidio pueden ser ingresados, voluntaria o involuntariamente, en una unidad
psiquiátrica.38 ​Comúnmente les son removidas las pertenencias que puedan utilizar para autolesionarse.53 ​
Algunos médicos hacen que los pacientes firmen un «contrato de no suicidio», por medio del que se
comprometen a no autolesionarse si son dados de alta. No obstante, no hay evidencias que demuestren un
efecto significativo de esta práctica.38 ​ Si la persona no está en alto riesgo, se pueden llevar a cabo
tratamientos psiquiátricos para pacientes externos.53 ​ Asimismo, no se ha confirmado que las
hospitalizaciones a corto plazo sean más efectivas que la ayuda comunitaria en personas con trastorno límite
de la personalidad (TLP), que son suicidas crónicos.145 ​
146 ​
Prevención
Trastornos mentales
El tratamiento con
antidepresivos, como la
fluoxetina, puede ser efectivo
para reducir el riesgo de suicidio
en pacientes con enfermedades
mentales.
Hay evidencia tentativa que señala que la psicoterapia,
específicamente la terapia dialéctica conductual, reduce la tendencia
suicida en adolescentes147 ​ y en personas con TLP.148 ​ También
puede ser útil en reducir los intentos de suicidio en adultos en alto
riesgo.149 ​Sin embargo, no se ha encontrado evidencia que demuestre
una disminución en suicidios completados.147 ​ Hay controversia en
torno a las ventajas en comparación con los daños de los
antidepresivos.101 ​ En jóvenes, los antidepresivos como los ISRS
parecen aumentar el riesgo de suicidio de 25 sobre 1000 a 40 sobre
1000.150 ​En contraste, en adultos pueden reducir el riesgo.38 ​El litio
puede ser efectivo para reducir el riesgo en personas con trastorno
bipolar y depresión clínica a niveles similares a los de la población
general.151 ​
152 ​Además, la clozapina puede reducir los pensamientos
suicidas en algunos pacientes con esquizofrenia.153 ​
Diferentes países han creado mecanismos legales para mejorar las condiciones a la hora de enfrentar los
factores de riesgo de suicidio, así como implementar programas de prevención liderados por instituciones
como la Organización Mundial de la Salud o la Organización Panamericana de la Salud.154 ​
En Argentina desde la Presidencia de la Nación, el Ministerio de Salud y el Ministerio de Desarrollo Social,
han generado un instrumento de Prevención del suicidio en los Medios de Comunicación.155 ​
.El impulsor
de la Ley fue en ese entonces el diputado nacional por la Provincia de Jujuy, Dr. Mario Fiad.
La Ley Nacional de Prevención del Suicidio,156 ​lleva el número 27.130 y fue publicada en el boletín
Oficial el 8 de abril del 2015, pasando por ambas cámaras de legisladores aprobada por unanimidad..
Desde la promulgación de la Ley Nacional de Prevención del Suicidio,  el Programa de Prevención,
Atención y Posvención del Suicidio - ENTRENADORES DE VIDA,157 ​se centra en difundir la Ley en
las Provincias y Municipios que integran la República, este trabajo va logrando adhesiones y proyectos con
la intención de sumar cada jurisdicción a la Ley Nacional.
Las provincias que adhirieron hasta el momento son:
Ciudad Autónoma de Buenos Aires Ley N° 6106,158 ​
Provincia de Buenos Aires Ley N° 14991,159 ​
Provincia de Catamarca  Ley N° 5484,
Provincia de Córdoba  Ley N° 10357,
Provincia de Corrientes  Ley N° 6364,
Provincia de Chaco  Ley N° 23056,
Provincia de Chubut  Ley N° I-570,
Provincia de Jujuy  Ley N° 5938,
Provincia de la Pampa N° 3040,
Provincia de Neuquén N° 3089,160 ​
Provincia de Salta  Ley N° 7909,
Legislación
Argentina
Tasa de suicidio total (hombres y mujeres)
estandarizada por edad (por cada 100 000
habitantes) de América Latina y España en 2012,
según datos de la Organización Mundial de la
Salud.168 ​
Provincia de Tierra del Fuego e Islas del Atlántico Sur  Ley N° 1052,161 ​
Provincia de Tucumán  Ley N° 8921,
Provincia de Santa Cruz N° 3594,162 ​
163 ​
Provincia de Entre Ríos Ley N° 10605,164 ​
Provincia de Misiones N°  XVII 103,165 ​
Provincia de la Rioja N° 10107166 ​
Provincia de Santa Fe 13951167 ​
Junto a la atención psicológica o psiquiátrica, existen también en diversos países líneas de teléfono, a veces
de titularidad pública y a veces sostenidos por organizaciones no gubernamentales, para ayudar a la gente
en situación de crisis o con ideas suicidas. Así es el caso en España del conocido como Teléfono de la
Esperanza.
En Argentina se encuentra el Programa de Prevención, Atención y Posvención del Suicidio (http://www.sui
cidologia.org.ar), equipo inter disciplinario que realiza acciones de prevención, asistencia, posvención,
formación e investigación .
Véase también: Anexo:Países por tasa de suicidio
Aproximadamente entre 0.5 y 1.4 % de las personas
fallecen por suicidio, una tasa de mortalidad de 11.6
por cada 100 000 personas cada año.10 ​
38 ​En 2013, el
suicidio fue la causa de muerte de 842 000 personas,
en comparación con las 712  000 que fallecieron por
esta razón en 1990.9 ​ Principalmente en el mundo
desarrollado,6 ​ las tasas de suicidio se han
incrementado un 60 % entre la década de 1960 y el
2012.139 ​ A nivel mundial, entre 2008 y 2009, el
suicidio fue la décima causa de muerte más
importante.6 ​Por cada suicidio completado hay entre
10 y 40 intentos.38 ​
Las tasas por cada 100 000 habitantes en 2012 fueron:
Australia 10.6, Canadá 9.8, China 7.8, India 21.1,
Reino Unido 6.2, Estados Unidos 12.1 y Corea del
Sur 28.9.168 ​ En 2009, fue la décima causa de muerte en los Estados Unidos, con aproximadamente
36 000 casos anuales169 ​ y con 650  000 ingresos a hospitales por intento de suicidio.38 ​Por su parte,
Guyana, Corea del Sur, Sri Lanka y Lituania tienen las tasas más altas del mundo.168 ​Los países con los
números absolutos más altos son China e India, con aproximadamente la mitad del toda.10 ​En China, el
suicidio es la quinta causa de muerte.170 ​ En Latinoamérica, las mayores tasas son las de El Salvador
(13.6), Bolivia y Chile (12.2), Uruguay (12.1), Cuba (11.4) y Argentina (10.3).168 ​
Lugares de ayuda
Epidemiología
Género
Tasa de mortalidad por suicidio por país
(por cada 100 000 habitantes) en 2012.
     Sin datos
     <2.5
     2.5-5
     5-7.5
     7.5-10
     10-12.5
     12.5-15
     15-17.5
     17.5-20
     20-22.5
     22.5-25
     25-27.5
     >27.5
Hombres
Mujeres
Tasa de mortalidad por suicidio por sexo (por cada 100 000 habitantes) en 2012.
     Sin datos
     <4
     4-8
     8-12
     12-16
     16-20
     20-24
     24-28
     28-32
     32-36
     36-40
     40-44
     >44
En el mundo occidental, los hombres fallecen por suicidio
cuatro veces más que las mujeres, aunque las mujeres lo
intentan cuatro veces más que los hombres.10 ​
38 ​Lo anterior
puede ser atribuido a que los hombres utilizan métodos más
letales.171 ​ Esta diferencia es incluso más pronunciada en
personas de 65 años o más, donde un décuplo de hombres
comete suicidio por cada mujer.171 ​ China tiene uno de los
índices de suicidio femenino más altos del mundo y es el único
donde este es mayor al de los hombres.10 ​
38 ​
En el Mediterráneo oriental, las tasas de suicidio son casi
equivalentes entre ambos géneros.10 ​ La mayor tasa de
suicidio femenino es la de Corea del Sur (22 por cada 100 000
habitantes).10 ​ En parte debido a la estigmatización y la
depresión resultante, las personas que se identifican con un
género distinto del que le asignaron al nacer se encuentran en
alto riesgo de suicidio.172 ​
173 ​
174 ​
175 ​
Véase también: Suicidio en varones
Edad
En muchos países, las tasas de suicidio son mayores en la mediana176 ​y tercera edades.103 ​No obstante, el
número absoluto de suicidios más alto se encuentra entre los 15 y 29 años, dada la cantidad de personas
pertenecientes a este grupo de edad.10 ​En los Estados Unidos, la tasa es mayor en los hombres caucásicos
mayores de 80 años, aunque las personas más jóvenes lo intentan más frecuentemente.38 ​Es la segunda
causa de muerte más común en adolescentes.101 ​En hombres jóvenes en el mundo desarrollado, el suicidio
es causa de aproximadamente 30 % de las muertes.176 ​Las tasas en los países desarrollados son similares,
pero constituye una pequeña proporción del total de muertes debido a que otros tipos de traumatismos
tienen mayores tasas de mortalidad.176 ​En contraste con otras áreas del mundo, en el Sudeste asiático son
más comunes las muertes por suicidio en mujeres jóvenes que en mayores.10 ​
En la mayoría de las ciudades-estado de la antigua Grecia el suicidio estaba penalizado.177 ​En la antigua
Atenas, las personas que se suicidaban sin la aprobación del Estado no podían recibir los honores de un
entierro normal. El suicida era enterrado sin asistencia en los alrededores de la ciudad, sin lápida sepulcral o
algún marcador.178 ​Sin embargo, el suicidio era considerado una forma de mantener el honor o evitar la
humillación.179 ​En la antigua Roma, aunque fue inicialmente permitido y considerado durante siglos como
una salida honorable a situaciones vergonzosas o infortunadas,180 ​ más tarde, por su práctica entre los
esclavos, fue juzgado como un crimen contra el Estado debido a sus costos económicos.181 ​En la Europa
Cristiana pasó a ser estimado como un pecado y fue condenado en el Concilio de Arlés de 452 como una
obra de Satanás, además los suicidas eran excomulgados.179 ​En Francia en el año 1670 se promulgó una
ordenanza criminal en relación al suicidio: el cadáver del suicida debía ser arrastrado por las calles, cabeza
abajo y, luego, arrojado o colgado de una pila de basura.182 ​Asimismo, las pertenencias del fallecido eran
confiscadas.183 ​
En el compendio interpretativo del derecho consuetudinario anglosajón Comentarios sobre las leyes de
Inglaterra (1765-1769) de William Blackstone se explica que el suicidio era un crimen equivalente al
asesinato, considerado uno de los delitos más graves. Constituía un tipo de crimen particular denominado
Felo de se, y no fue descriminalizado hasta que se aprobó la ley sobre el suicidio de 1961.184 ​
185 ​
Durante el Renacimiento, la actitud contra el suicidio comenzó a cambiar. Biathanatos de John Donne
contenía las primeras defensas modernas del suicidio. En su obra, Donne sugiere que el suicidio «no es
contrario a las leyes de la naturaleza, la razón o Dios». Además señala la falta de condena al suicidio de
figuras bíblicas e incluso presenta algunas circunstancias en las que «la razón recomienda el suicidio».186 ​
La secularización de la sociedad comenzó durante la Ilustración, que cuestionó las actitudes religiosas
tradicionales contra el suicidio y se presentó una perspectiva más moderna del asunto. David Hume negó
que el suicidio fuera un crimen ya que no afecta a ninguna persona y era, potencialmente, para beneficio
del individuo. En sus Ensayos sobre el Suicidio y la Inmortalidad del Alma de 1777, Hume asegura que
«Un hombre que se retira de la vida no hace daño alguno a la sociedad; lo único que hace es dejar de
producirle bien. Y si esto es una ofensa, es, ciertamente, de la más modesta especie».187 ​
Para el siglo XIX, en Europa el suicidio pasó de considerarse causado por un pecado a ser causado por la
locura.183 ​ Por otra parte, se convirtió en el objetivo de comentarios satíricos, como el de El Mikado,
musical de Gilbert y Sullivan, que ironizaba sobre la idea de ejecutar a alguien que se había suicidado. En
1879, la ley inglesa comenzó a distinguir entre suicidio y homicidio, aunque el suicidio resultaba en pérdida
de los derechos hereditarios.188 ​En 1882, Inglaterra permitió al suicida recibir un entierro durante las horas
de luz.189 ​Y para mediados del siglo XX, se descriminalizó el suicidio en la mayor parte de los países
occidentales.
Historia
Legalidad del suicidio asistido a nivel mundial:
     Suicidio médicamente asistido legal
     Legalizado por sentencia judicial, pero no
legislado o regulado
     Ilegal
Dese las Américas se aporto un nuevo aspecto en el campo suicidológico, las primeras legislaciones
específicas que refieren al suicidio y que plantean acciones de políticas públicas y ampliación de derechos
para las personas que atraviesan esta problemática y sus familias, esta es la Ley Nacional de Prevención del
Suicidio 27130 (https://e-legis-ar.msal.gov.ar/htdocs/legisalud/migration/html/24403.html)
En la gran mayoría de los países occidentales, el
suicidio no es un crimen.190 ​Sin embargo, en algunos
países musulmanes, todavía es considerado como
tal.79 ​ Aunque en Australia el suicidio no es un
delito,191 ​es castigado el incitar, aconsejar o auxiliar el
suicidio de otra persona. Además, explícitamente se
permite el uso de «tanta fuerza como sea necesaria»
para evitar que se complete el suicidio.192 ​Entre 1996
y 1997, en el Territorio del Norte fue legal el suicidio
asistido por médicos.193 ​
En la actualidad, ningún país europeo castiga el
suicidio o su intento. En Inglaterra y Gales se
descriminalizó el suicidio por medio del Acta del
Suicidio de 1961, mientras que la República de Irlanda
lo hizo en 1993.194 ​En la India, el suicidio era ilegal y la familia del suicida podía enfrentar problemas
legales.195 ​Sin embargo, en 2014, el Gobierno de la India derogó esa ley.196 ​En Alemania, la eutanasia
activa es ilegal y todas las personas presentes al momento del suicidio pueden ser procesadas por omisión
de auxilio.197 ​
Por su parte, Suiza legalizó el suicidio asistido en pacientes enfermos mentales crónicos. La Corte Suprema
de Lausana, en una resolución de 2006, garantizó el derecho de una persona con un largo historial de
dificultades psiquiátricas a poner fin a su vida.198 ​En los Estados Unidos, el suicidio no es ilegal pero
puede acarrear sanciones para las personas que lo intenten.194 ​El suicidio asistido es legal en el estado de
Washington para personas con enfermedades terminales.199 ​En Oregón, los pacientes terminales pueden
solicitar medicamentos para acabar con su vida.200 ​A los canadienses que han intentado suicidarse se les
puede impedir el acceso a los Estados Unidos. La ley estadounidense permite a los guardias fronterizos
impedir el acceso a enfermos mentales y personas con intentos previos de suicidio.201 ​
202 ​
En España y Latinoamérica el suicidio no es un delito, pero sí se castiga su facilitación o instigación por
parte de terceros. El artículo 143 del Código Penal español reza que «[e]l que induzca al suicidio de otro
será castigado con la pena de prisión de cuatro a ocho años».203 ​
Por su parte, Bolivia considera ilegal el homicidio piadoso. El artículo 257 de su Código Penal señala que
«[s]e impondrá la pena de reclusión de uno a tres años, si para el homicidio fueren determinantes los
móviles piadosos [...]».204 ​ Igualmente, en Colombia se castiga con dos a seis años de prisión al que
«induzca a otro al suicidio» o «le preste una ayuda efectiva para su realización», mientras que «[c]uando la
Sociedad y cultura
Legislación
Latinoamérica y España
Los escritos de pensadores como
Agustín de Hipona influyeron en la
visión cristiana del suicidio.
inducción o ayuda esté dirigida a poner fin a intensos sufrimientos» la pena se reduce a uno o dos años.205 ​
En Costa Rica, El Salvador, Paraguay y Perú también está penalizado el homicidio por motivos
piadosos.206 ​En contraste, el artículo 37 del Código Penal de Uruguay destaca que, en casos de homicidio
piadoso, «[l]os jueces tienen la facultad de exonerar de castigo al sujeto de antecedentes honorables, autor
de un homicidio, efectuado por móviles de piedad, mediante súplicas reiteradas de la víctima».207 ​
Asimismo, aunque en México la eutanasia activa y el instigar o facilitar el suicidio son ilegales, desde 2008
se permite a pacientes terminales rechazar medicación o tratamientos médicos que busquen mantenerlo con
vida —eutanasia pasiva—.208 ​
En la mayoría de las formas de cristianismo, el suicidio es
considerado un pecado, en gran parte debido a los escritos de
influyentes pensadores del Medievo, como Agustín de Hipona y
Tomás de Aquino. No obstante, el suicidio no fue considerado
pecado en el Corpus iuris civilis.209 ​
210 ​En la doctrina católica, los
argumentos en contra se basan en el mandamiento «No matarás», así
como en la idea de que la vida es un regalo de Dios que no debe ser
desdeñado y que el suicidio va contra el «orden natural» y por lo
tanto interfiere con el plan maestro de Dios para el mundo.211 ​Se
cree que las enfermedades mentales o el temor al sufrimiento reduce
la responsabilidad del suicida.211 ​No obstante, un gran número de
suicidios de seguidores de Dios no son condenados en la Biblia. En
esos pasajes, no se parece considerar el suicidio como un pecado
grave.212 ​
pero el suicidio no se consideraba un pecado según el
código cristiano bizantino de Justiniano.
Para el judaísmo, la vida es sagrada y condena el hecho de acortar la
vida.213 ​Para esta religión, el suicidio es un acto criminal, incluso
los suicidas son considerados como homicidas, y un delito grave,
dado que implica «negar que la vida sea un regalo divino» y porque
«constituye un desafío a la voluntad de Dios».214 ​
215 ​Igualmente, las religiones islámicas son contrarias al
suicidio.79 ​El Corán lo prohíbe al señalar que «no te matarás o destruirás».216 ​Por su parte, el Hadiz
agrega que el suicidio individual es ilegal y un pecado.79 ​ Además existe un estigma asociado con el
suicidio en los países islámicos.216 ​
En el hinduismo, el suicidio está, generalmente, prohibido, dado que «interrumpe la sincronización del ciclo
de muerte y renacimiento». No obstante, el hinduismo acepta el derecho de las personas a poner fin a su
vida por medio del ayuno, denominado Prayopavesa, que no es considerado suicidio dado que es una
práctica no violenta y natural y aceptada sólo bajo ciertas circunstancias.217 ​ El satí, la autoinmolación
llevada a cabo por viudas, fue una práctica común en la sociedad hindú durante la Edad Media.218 ​
En la religión maya, se consideraba el suicidio como una manera extremadamente honorable de morir, a un
nivel similar al de las víctimas humanas de sacrificios, guerreros caídos en batalla, mujeres muertas de
parto, o sacerdotes. Según los mayas, los suicidas no iban a un lugar de condena, sino iban a un paraíso
donde ellos recibían su protección y felicidad.219 ​
Dentro de la religión Ainu, se cree que alguien que muere por suicidio se convierte en un Fantasma (tukap)
que perseguiría a los vivos.
Religión
La muerte de Séneca por Manuel
Domínguez Sánchez (1871).
En general, el mundo pagano, tanto romano como griego, tenía una actitud relajada hacia el
suicidio.220 ​
221 ​
222 ​
En el Budismo, se reconoce que los actos pasados de un individuo influyen mucho en lo que experimenta
en el presente; los actos presentes, a su vez, se convierten en la influencia de fondo para experiencias
futuras (la doctrina del Karma). Las acciones intencionales de la mente, el cuerpo o el habla tienen una
reacción. Esta reacción, o repercusión, es la causa de las condiciones y diferencias que uno encuentra en la
vida.
El budismo enseña que todas las personas experimentan un sufrimiento sustancial (Duḥkha ), en el que el
sufrimiento se origina principalmente en acciones negativas pasadas (karma), o puede resultar como un
proceso natural del ciclo de nacimiento y muerte ( Samsara). Otras razones de la prevalencia del sufrimiento
se refieren a los conceptos de impermanencia e ilusión (Maya (ilusión)). Dado que todo está en un estado
constante de impermanencia o flujo, los individuos experimentan insatisfacción con los eventos fugaces de
la vida. Para salir del samsara, el budismo aboga por el Noble camino óctuple y no aboga por el suicidio.
Sin embargo, el budismo no condena el suicidio sin excepción, sino que observa que las razones del
suicidio suelen ser negativas y, por lo tanto, contrarrestan el camino hacia la iluminación.223 ​
En Wicca, así como en muchas otras religiones neopaganas, no existe un consenso general sobre el
suicidio. Algunos ven el suicidio como una violación de la santidad de la vida y una violación de la más
fundamental de las leyes wiccanas, Rede. Sin embargo, como Wicca enseña una creencia en la
Reencarnación en lugar de recompensas o castigos permanentes, muchos creen que los suicidas renacen
(como todos los demás) para soportar las mismas circunstancias en cada vida subsiguiente hasta que se
desarrolle la capacidad de hacer frente a las circunstancias.224 ​
El escritor y filósofo francés Albert Camus sostiene en el El mito de
Sísifo que el suicidio es rendirse ante el absurdo de la vida, siendo el
único problema filosófico verdaderamente serio.225 ​
Diversas preguntas han surgido en torno a la filosofía del suicidio,
incluyendo qué constituye un suicidio, si el suicidio puede ser una
elección racional y la permisividad moral del suicidio.226 ​ Los
argumentos relacionados con la aceptabilidad del suicidio en
términos morales y sociales varían desde posturas que lo consideran
intrínsecamente inmoral e inaceptable bajo cualquier circunstancia,
hasta otras que lo consideran un derecho de cualquier persona que
crea que, racional y concienzudamente, tomó la decisión de finalizar la vida, incluso si son jóvenes y
saludables.
Entre los oponentes al suicidio se encuentran Agustín de Hipona, Tomás de Aquino,226 ​ Immanuel
Kant227 ​ y, podría decirse, John Stuart Mill —el enfoque de Mill en la importancia de la libertad y
autonomía implica su rechazo a decisiones por las cuales se impida a las personas tomar futuras decisiones
autónomas—.228 ​ Otros filósofos ven el suicidio como materia legítima de las decisiones personales.
Quienes apoyan estas posiciones sostienen que nadie debe ser obligado a sufrir, particularmente de
condiciones como enfermedades incurables o mentales y la vejez. Además, rechazan la creencia de que el
suicidio es siempre irracional, argumentando que puede ser un último recurso válido para aquellos que
enfrentan dolor o traumas duraderos.229 ​Una postura más fuerte argumentaría que a las personas se les
debería permitir elegir, de forma autónoma, morir independientemente de si están sufriendo. Entre quienes
apoyan esta posición se encuentran David Hume226 ​
230 ​y Jacob Appel.198 ​
231 ​Algunas corrientes de la
Filosofía
En la tragedia Romeo y Julieta,
William Shakespeare resolvió el
trágico final con el suicidio de
sus protagonistas.
filosofía pesimista y antinatalista tienden a la justificación moral del suicidio. Sin embargo, Sarah Perry
sostiene que "es la persona suicida la que debe justificar su negativa a vivir, en lugar de exigir a la
comunidad que justifique la acción de obligarlo a vivir".232 ​
En la literatura universal, la temática sobre el suicidio ha sido
recurrente desde casi el principio de los primeros textos antiguos.
Sófocles, en la antigua Grecia, ya habló sobre él en sus tragedias
Edipo rey y Áyax.233 ​En Edipo rey, Yocasta se ahorca con su propio
cabello mientras que en Áyax, el mismo Áyax se deja caer sobre la
espada de Héctor.
El célebre dramaturgo inglés, William Shakespeare, inmortalizó el
tema del suicidio en su dramas universales como Otelo o Romeo y
Julieta, donde los dos amantes tienen un destino trágico debido a su
amor imposible y deciden acabar con sus vidas. Según palabras del
propio Romeo: «La vida es mi tortura y la muerte será mi
descanso».233 ​
234 ​ Además, el mismo autor indaga de manera
filosófica sobre el tema del suicidio en la tragedia Hamlet, donde el
mismo Príncipe Hamlet sostiene en su famoso soliloquio «Ser o no ser», en la escena primera del tercer
acto, una reflexión sobre su propio suicidio tras el descubrimiento del homicidio de su padre por parte de su
tío.235 ​
En la literatura española, la tragicomedia de La Celestina acaba con el suicidio de Melibea tras ver morir su
amante Calisto. Similarmente en Don Álvaro o la fuerza del sino tras el asesinato del personaje Leonor, el
protagonista don Álvaro cae en la locura y se suicida arrojándose desde un precipicio. El tema del suicidio
era común en las corrientes del romanticismo y realismo literario, presentes en obra como Frankenstein,
Ana Karenina, Madame Bovary, etc.
En la Inglaterra victoriana, el autor escocés Robert Louis Stevenson escribió el cuento detectivesco El club
de los suicidas, perteneciente a su colección de cuentos, Las nuevas mil y una noches, en donde el autor
planteaba una sociedad secreta cuyos miembros deciden ingresar en ella para suicidarse.236 ​
En la industria de la música rock, el suicidio es algo recurrente entre los artistas, sobre todo entre los
cantantes, que han alcanzado un estatus de dominantes dentro del mundo del espectáculo musical. El
suicidio en estos casos ha sido inducido por presiones inherentes a la propia industria musical o por el
abuso de drogas.237 ​
Algunos de los casos más famosos fueron, por ejemplo, el suicidio de Kurt Cobain, líder, cantante y
guitarrista del grupo de rock grunge americano Nirvana, que fue hallado muerto en su casa aparentemente
de un disparo en la cabeza —a pesar de que aún existan controversias sobre la naturaleza real de su muerte.
—238 ​Otro de los casos más representativos fue el suicidio de Ian Curtis, el cantante y líder del grupo de
Mánchester, Joy Division. El cantante de Stretford padeció de epilepsia durante algunos años de su vida y
tuvo graves crisis relacionadas con ella durante algunos de sus conciertos, las cuales lo llevaban a
convulsionar mientras cantaba por lo que rápidamente se hizo famoso. Curtis puso punto y final a su vida
Literatura
Música
Kurt Cobain (en primer término) y
Krist Novoselic (al fondo)
alrededor de 1992 interpretando
una canción de Nirvana. Fue
famoso y controvertido el suicidio
de Cobain a sus 27 años.
El actor Robin Williams se
suicidó tras padecer una
enfermedad neurológica.
colgándose del tendedor de su casa a la edad de 23 años. Rozz
Williams, cantante de la banda de death rock Christian Death, también
se ahorcó en su domicilio de West Hollywood a los 34 años por
problemas de todo tipo, sobre todo relacionados con sus
frustraciones.239 ​
Otros cantantes y músicos famosos suicidas fueron Jim Morrison de
The Doors, Janis Joplin, Brian Jones de The Rolling Stones, Jimi
Hendrix que, juntamente al citado Cobain, formaron el llamado Club
de los 27, artistas musicales muertos a la edad de 27 años. En 2017, el
cantante de Linkin Park, Chester Bennington, se ahorcó en su
domicilio de Palos Verdes (California) a los 41 años. Otro artista
famosos que se suicidó fue Avicii
La industria del séptimo arte a menudo retrata el tema del suicidio
desde múltiples puntos de vista. Así como en Dead Poets Society,
película dirigida por Peter Weir en 1989, el protagonista principal de la
historia, Neil Perry, decide suicidarse por culpa de la férrea e
intransigente educación paterna que le impide alcanzar su sueño de ser
actor, en Hard Candy —realizada por David Slade en 2005— el
protagonista masculino comete su propio suicidio inducido tras
conocer a una chica mucho menor que él que le amenaza con algo
muy tórrido sobre su pasado. En Las vírgenes suicidas de Sofia
Coppola de 1999, el suicidio se hace patente en una de las hermanas
durante la pubertad de una de ellas. En los filmes policíacos es habitual
centrar los suicidios tras ingerir substancias narcóticas como, por
ejemplo, en Lethal Weapon dirigida por Richard Donner en 1987,
donde la chica que abre el caso, Amanda Hunsaker, se precipita por el
balcón de un gigantesco rascacielos después de haberse drogado.
Por otra parte, son numerosos los casos suicidas entre el gremio de los
creadores de la industria del espectáculo. El actor Robin Williams se
suicidó en 2014 tras sufrir una enfermedad neuronal.240 ​
También se
suicidó la actriz Romy Schneider, famosa por interpretar en el cine a la emperatriz Isabel de Baviera —más
conocida por Sissi— que se provocó la muerte en 1982 tras haber perdido a su hijo mayor.241 ​El director
Tony Scott se suicidó en circunstancias aún no del todo esclarecidas, ya que mientras el forense descartó el
cáncer, su hermano Ridley Scott aseguró que había estado luchando durante años contra esta
enfermedad.242 ​
El sociólogo francés Émile Durkheim en su obra Le suicide (1897), señala que los suicidios son fenómenos
individuales que responden esencialmente a causas sociales. Este acto se define como «todo caso de muerte
que resulte, directamente o indirectamente, de un acto, positivo o negativo; realizado por la víctima misma,
sabiendo ella que debía producir este resultado».243 ​ Para Durkheim, el suicidio «es el resultado de la
fortaleza o la debilidad del control de la sociedad sobre el individuo».244 ​
Durkheim define cuatro tipos de suicidio:244 ​
245 ​
Cine
Sociología
En Le suicide (1897), Émile
Durkheim realizó una
investigación sociológica del
suicidio basada en datos y
análisis estadísticos.
Suicidio altruista: «pedido por la sociedad, debido a su
cultura, normas y costumbres». La persona carece de otra
«opción honorable», por lo que seguir viviendo sería una
«ignominia». Se da en individuos «integrados en el grupo
pero con carencia de individualización».
Suicidio egoísta: el individuo tiene pocos lazos con la
sociedad; «son personas que viven solas, no tienen familia
ni grupo social o institución con quien relacionarse».
Prácticamente carece de exigencias sociales. Se da en
individuos «no fuertemente integrados en su grupo social».
Suicidio anómico: ocasionado por una «repentina ruptura»
en la relación entre la persona y la sociedad, por ejemplo,
ante la pérdida de «seres queridos, propiedad, prestigio».
Es decir, ocurre en individuos con una «integración
distorsionada con el grupo».
Suicidio fatalista: acontece «cuando existe una
reglamentación excesiva, que termina aplastando a los
individuos».
Según Rodríguez Pulido et al. (1990), las conclusiones más relevantes
de la obra de Durkheim son: que el individuo se suicida porque la
sociedad a la que pertenece ha perdido su cohesión y que la religión
«ejerce una acción profiláctica sobre el suicidio porque constituye una
sociedad». En contraste, los críticos a su obra han señalado: que la
realidad social no es independiente de las realidades individuales, que
hay una tendencia a «extraer conclusiones mediante un análisis
conceptual para demostrar las cosas» y que «[Durkheim] ajustó» los datos estadísticos y las ideas teóricas
para «demostrar la validez de su proposición general».246 ​
Algunas culturas y subculturas han defendido el suicidio. El ejército japonés, durante la Segunda Guerra
Mundial, animó y glorificó los ataques kamikaze, los ataques suicidas realizados por aviadores del Imperio
contra los navíos aliados. La sociedad japonesa ha sido calificada de «tolerante del suicidio».247 ​ Al
realizar búsquedas en Internet de información relacionada con el suicidio, entre 11 y 30 % de las páginas
web pueden animar el suicidio y facilitar métodos para hacerlo. Varias personas realizan pactos suicidas en
línea, tanto con amigos preexistentes o con personas recientemente conocidas en salas de chat o en foros.
No obstante, el Internet puede ayudar a prevenir los suicidios al proveer un grupo social a personas
aisladas.248 ​
Algunos puntos de referencia se han hecho conocidos para sus altos niveles de intentos de suicidio. Estos
incluyen: el metro de Londres, el puente Nusle de Praga, el cabo Beachy de Eastbourne, el viaducto
Príncipe Edward de Toronto, el Salto de Tequendama en Colombia, The Gap en Sídney, las cataratas del
Niágara, el puente Golden Gate en San Francisco, el puente de Nankín sobre el río Yangtsé, un peñón
conocido como la Piedra Feliz de Valparaíso,250 ​el Metro y el Mall Costanera Center en Santiago de
Chile,251 ​
252 ​el monte Mihara en Izu Ōshima y el bosque Aokigahara en Japón.249 ​
253 ​Para el 2010, el
puente Golden Gate sumaba más de 1300 muertes por suicidio desde su construcción en 1937.254 ​En
Defensa
Lugares
Los perros son algunos de los
animales de los que se conoce su
predisposición a padecer tendencias
suicidas.
El puente de Nankín sobre el río
Yangtsé es el lugar con la mayor
cantidad de suicidios en el
mundo. Suma más de 2 000
desde su inauguración en
1968.249 ​
Periódicos en Lima (Perú)
informan sobre el suicidio con
arma de fuego del expresidente
peruano Alan García.
otros lugares se han construido barreras para evitar los suicidios, por
ejemplo, la Torre Eiffel de París, el Empire State de Nueva York, el
puente de la bahía de Sídney o el Viaducto de Madrid.255 ​
256 ​
Durante los últimos días de la batalla de Saipán de 1944, miles de
ciudadanos japoneses se suicidaron, algunos al saltar de los acantilados
«Banzai» o «Suicide», temerosos de vivir bajo la ocupación
estadounidense.257 ​ Algo similar sucedió al año siguiente, el 8 de
mayo de 1945; entre 700 y 1000 habitantes de Demmin, Alemania, se
suicidaron ante la inminente llegada del Ejército Rojo.258 ​ También
durante la Segunda Guerra Mundial, al mariscal de campo alemán
Erwin Rommel, acusado de participar en el atentado del 20 de julio,
fue obligado a suicidarse bajo la amenaza de un juicio público (donde
sería encontrado culpable y recibiría la pena de muerte) y de
represaliar a su familia.259 ​ El 18 de noviembre de 1978, 914
miembros del Templo del Pueblo se suicidaron tras tomar cianuro.260 ​
Las huelgas de hambre de 1981, lideradas por Bobby Sands,
resultaron en la muerte de 10 personas. La causa de muerte fue
identificada por el forense como «inanición, autoimpuesta» en lugar de
suicidio; la causa fue modificada a simplemente «inanición» en los
certificados de muerte tras protestas de los familiares de los
fallecidos.261 ​
El suicidio también se usó como forma de denuncia de la represión
sufrida hacia los más débiles (como la autoinmolación de los bonzos o
de Mohamed Bouazizi).262 ​
Se han dado casos de suicidios de pilotos de aviones (sin motivación
terrorista).
El suicidio en animales es la conducta autodestructiva por parte de
un animal para acabar intencionalmente con su propia vida,
asemejándose así al suicidio en los humanos. Los científicos han
sido incapaces de determinar si los animales son capaces de acabar
conscientemente con sus propias vidas.263 ​
264 ​
265 ​Aunque existen
reportes anecdóticos de perros, caballos y delfines suicidas, hay
poca evidencia concluyente.266 ​Existen pocos estudios científicos
sobre el suicidio en animales.267 ​
El suicidio animal fue utilizado durante mucho tiempo para definir
el suicidio humano; durante el siglo XIX el suicidio animal fue
visto como un acto de abuso, locura, amor o lealtad, de la misma
forma que el suicidio humano.[cita  requerida] A pesar de que es
imposible determinar lo que impulsa a los animales a la
autodestrucción, algunos rasgos específicos asociados con el
suicidio humano[¿cuál?] pueden ser observados en los animales.
Casos notables
Suicidio en otras especies
Portal:Medicina. Contenido
relacionado con Medicina.
Ataque suicida
Autoinmolación
Derecho a morir
El completo manual del suicidio
Filosofía del suicidio
Harakiri
Inducción al suicidio
Nota de suicidio
Píldora del suicidio
Prevención del suicidio
Suicidio altruista
Suicidio asistido
Suicidio colectivo
Suicidio forzado
Tendencia autodestructiva
a. Suicidium proviene del latín: sui, «de sí mismo», y cidium, «-cidio».1 ​ Este último es un
elemento compositivo que implica la «acción de matar» y que surge de la raíz de caedĕre,
«matar».2 ​
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Wikcionario tiene definiciones y otra información sobre suicidio.
Suicidio (http://www.who.int/topics/suicide/es/) en la página de la Organización Mundial de
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Bibliografía
Enlaces externos

Suicidio (1)2222222.pdf

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    Suicidio Una mujer descubrea un hombre que se ha suicidado colgándose desde un balcón. Ilustración de José Guadalupe Posada (Museo Metropolitano de Arte, Nueva York). Especialidad psiquiatría psicología  Aviso médico   Suicidio El suicidio (del latín: suicidium)a ​es el acto por el que una persona se provoca la muerte de forma intencionada.3 ​Por lo general es consecuencia de un sufrimiento psíquico y desesperación derivado o atribuible a circunstancias vitales como las dificultades financieras, los problemas en las relaciones interpersonales, soledad o el acoso psicológico.4 ​Estas pueden llegar a dar forma a una patología psiquiátrica y ser catalogadas de trastornos mentales como la depresión, el trastorno bipolar, la esquizofrenia, el trastorno límite de la personalidad,5 ​el alcoholismo o el uso de drogas.6 ​ El indicador conocido más «importante» y factor de riesgo individual es el antecedente de un intento de suicidio no consumado.7 ​ Los métodos de suicidio varían por país y están parcialmente relacionados con su disponibilidad. Los más comunes son el ahorcamiento, el envenenamiento con plaguicidas y la manipulación de armas de fuego. Esta fue la causa de muerte de 817  000 personas globalmente en 2016,8 ​ un aumento en comparación con las 712  000 muertes por esta razón en 1990.9 ​Por lo anterior, el suicidio es la novena causa de muerte a nivel mundial,6 ​ 10 ​ elevándose a la segunda entre jóvenes de 10 a 29 años.11 ​Es más común en hombres que en mujeres; los primeros tienen entre tres y cuatro veces más probabilidades de suicidarse que las últimas.12 ​ 13 ​ 14 ​Se estima que cada año hay de diez a veinte millones de intentos de suicidio,15 ​que cuando no son mortales pueden acarrear lesiones e incapacidades a largo plazo. Por su parte, los intentos no consumados son más comunes en hombres jóvenes y mujeres en general.16 ​ Para prevenir el suicidio resulta efectivo abordar las causas y circunstancias a través de psicoterapia. Algunas medidas limitantes del momento inmediato y previo al acto suicida son limitar el acceso a los métodos –como armas de fuego, drogas y venenos–, o del abuso de sustancias. Se considera que una apropiada cobertura del tema por los medios de comunicación limita los intentos. Un abordaje dirigido hacia las raíces y causas del suicidio implica, entre otras vías, trabajar con la mejora de las condiciones económicas.17 ​ 18 ​ Aunque son comunes las líneas telefónicas de ayuda, no hay evidencia sobre su efectividad.19 ​En la actualidad, están en marcha varios estudios de lingüística computacional que trabajan con algoritmos para detectar patrones en el lenguaje de la persona que planea un suicidio.20 ​ La visión del suicidio está influenciada por temas como la religión, el honor y el sentido de la vida. Tradicionalmente las religiones abrahámicas lo consideran un pecado, debido a su creencia en la santidad de la vida. Durante la era de los samuráis en Japón, el harakiri era respetado como una manera de resarcir un fracaso o como una forma de protesta. El ritual hinduista denominado satí, prohibido en el Raj británico,
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    implicaba la inmolaciónde la viuda en la pira funeraria del marido recién fallecido, ya fuera voluntariamente o por presión de la familia o la sociedad.21 ​Algunas estadísticas señalan que las tasas de suicidio son más altas en el ateísmo y el factor protector de la religiosidad ya fue detectado por el sociólogo Emile Durkheim y publicado en su obra El suicidio (1897). Aunque en diversos países el suicidio o su intento son considerados un delito, en la mayoría de las naciones occidentales no son punibles. Durante los siglos XX y XXI, el suicidio mediante inmolación fue utilizado en algunas ocasiones a manera de protesta, mientras que los ataques suicida, como el kamikaze, han sido empleados como una técnica militar y terrorista.22 ​ Definiciones Campo suicidológico Factores de riesgo Enfermedades mentales Abuso de drogas Ludopatía Condiciones médicas Factores psicosociales Medios de comunicación Redes sociales Racionalización Métodos Fisiopatología Prevención Trastornos mentales Legislación Argentina Lugares de ayuda Epidemiología Género Edad Historia Sociedad y cultura Legislación Latinoamérica y España Religión Filosofía Literatura Música Cine Sociología Defensa Índice
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    Lugares Casos notables Suicidio enotras especies Véase también Notas Referencias Bibliografía Enlaces externos El suicidio es el «acto de quitarse deliberadamente la propia vida».23 ​Mientras que el intento de suicidio — también llamado comportamiento suicida no mortal— es la autoagresión llevada a cabo con la intención de morir que, sin embargo, no resulta en la muerte del individuo.24 ​Por su parte, el suicidio asistido consiste en la ayuda que una persona brinda a otra que desea acabar con su vida, ya sea con los conocimientos o los medios para hacerlo.25 ​En contraste, en la eutanasia la persona que ayuda a otra a finalizar su vida juega un papel más activo, por ejemplo al no instaurar o al suspender el tratamiento médico.25 ​ 26 ​La ideación suicida implica pensamientos sobre suicidarse «con diversos grados de intensidad y elaboración»24 ​y el «homicidio seguido de suicidio» representa el suicidio de un individuo en un periodo máximo de veinticuatro horas después de asesinar a una o más personas.27 ​ El campo interdisciplinar que estudia los diversos aspectos relacionados con los comportamientos suicida. Entendiendo que el comportamiento suicida tiene origen multicausal y que requieren de intervenciones interdisciplinarias e intersectoriales. Este campo interdisciplinar está orientado al desarrollo de conocimientos científicos, teóricos, metodológicos y éticos en relación a la promoción, prevención, atención y asistencia, posvención, investigación, formación, capacitación y políticas de estado para la intervención en el proceso suicida y/o en el trastorno del comportamiento suicida.28 ​ El suicidio consumado suele ser la consecuencia de la suma de diversos factores determinantes, precipitantes o predisponentes, de índole social, cultural y biológico. Las causas concretas de suicidio son de difícil evaluación entre otros motivos porque sólo entre un 15 y 40% de los casos tienen una nota de suicidio.30 ​ Padecer algún trastorno mental de base (como trastorno depresivo, trastorno bipolar, esquizofrenia, trastornos del espectro autista, trastorno límite de la personalidad, trastornos de la conducta alimentaria31 ​ entre otros), haber sufrido traumatismos craneoencefálicos,32 ​o ser portador de diversos factores genéticos son elementos asociados a un mayor riesgo suicida. Sobre el factor genético, en Brent y Melhem (2008) se señala que podría ser responsable de entre 38 y 55 % de los comportamientos suicidas.33 ​ Definiciones Campo suicidológico Factores de riesgo
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    El trastorno depresivomayor y otros trastornos del estado de ánimo, como el trastorno bipolar, pueden incrementar hasta veinte veces el riesgo de suicidio.29 ​ Las condiciones estructurales y problemas socioeconómicos como pobreza, violencia, desempleo, migración, abuso de sustancias, sinhogarismo, discriminación, estigma social, etc facilitan la sinergia de los distintos factores que influyen en el suicidio.34 ​ 35 ​ 30 ​ De esta forma, es frecuente que coexistan trastornos mentales y abuso de sustancias (patología dual) que inclinan al suicidio.36 ​Estos trastornos y adicciones aparecen a su vez asociados a historiales de maltrato infantil o situaciones familiares económicamente difíciles. La presencia de antecedentes familiares también es un factor de riesgo.32 ​ A nivel individual los factores más importantes son los antecedentes de conductas autolesivas37 ​ o de intentos suicidas.7 ​ 38 ​ La disponibilidad de medios incrementa el riesgo,32 ​ encontrándose tasas de suicidio mayores en hogares con armas de fuego.39 ​ Los veteranos de guerra tienen, en parte, un mayor riesgo de suicidarse debido a la elevada incidencia de trastornos mentales, como el trastorno por estrés postraumático, y problemas de salud física relacionados con la guerra.40 ​Los cuerpos policiales también son un colectivo afectado por unas altas tasas de suicidio.41 ​ 42 ​ 43 ​ 44 ​ 45 ​ En la actualidad según diversas investigaciones realizadas en la atención clínica de pacientes con trastorno por comportamiento suicida, se acuña el término proceso suicida. Éste consiste en una sucesión de fases que se van encadenando, teniendo diferentes tiempos de tránsito y niveles de gravedad. Dicho proceso se construye en la trama de la historia vital del sujeto, donde tres preguntas guían su pensamiento: cómo, cuándo y dónde. Las fases nombradas anteriormente, se inician en la dificultad de la resolución de problemas de la vida cotidiana y finalizan muchas veces con el suicidio consumado. Dichas fases son: 1. acumulación de problemas sin resolver 2. acumulación de conflictos 3. crisis 4. pensamientos negativos 5. ideación suicida 6. crisis por intento de suicidio 7. suicidio A partir de observar que el acto suicida no constituye en sí mismo un suceso acabado, reducido, sino que atraviesa diferentes fases, es que se puede comprender que es posible intervenir en cada una de ellas a partir de intervenciones preventivas, diagnósticas, clínicas y posventivas46 ​ Los factores de riesgo para el suicidio se pueden dividir en dos grupos: Factores de riesgo modificables.- Los cuales se relacionan a factores sociales, psicológicos y psicopatológicos que pueden ser potencialmente modificables clínicamente.47 ​ 48 ​ Factores de riesgo no modificables.- Los cuales se asocian al propio sujeto o al grupo social al que pertenece, caracterizándose por su mantenimiento en el tiempo y porque su cambio es ajeno al clínico.49 ​
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    Después de lasenfermedades mentales, el abuso de sustancias es el factor de riesgo más común.59 ​ Se ha estimado que, al momento del suicidio —incluidos los intentos del mismo—, en más del 90 % de los casos existía la presencia de alguna enfermedad mental; de entre estos, en un 27 % concurrían problemas importantes con el alcohol o las drogas.38 ​ 50 ​En aquellos pacientes ingresados en unidades psiquiátricas el riesgo vitalicio de concretar el suicidio es de aproximadamente 8.6 %.38 ​De acuerdo con Chehil y Kutcher (2012), la mitad de las personas fallecidas por esta razón podrían haber padecido de trastorno depresivo mayor. Este y otros trastornos del estado de ánimo, como el trastorno bipolar, pueden incrementar hasta veinte veces el riesgo de suicidio.29 ​La esquizofrenia, los trastornos de la personalidad51 ​y el trastorno por estrés postraumático son algunas condiciones también relacionadas.38 ​Cerca del 5 % de los individuos con esquizofrenia mueren por suicidio.52 ​Por su parte, los trastornos de la conducta alimentaria también son un factor de riesgo.53 ​ Sin embargo, Bostwick y colaboradores (2016) señalan que los intentos previos son considerados el indicador más «robusto» de un suicidio ulterior.54 ​Alrededor de un 20 % de los suicidas intentaron matarse previamente; de ellos, el 1 % concretó el suicidio al cabo de un año y el 5 % luego de diez.38 ​ 53 ​Por otra parte, es común que las prácticas autolesivas carezcan de motivos suicidas y, en su mayoría, no representan un riesgo de suicidio. No obstante, sí se suicidan algunos de los que las realizan.55 ​ Asimismo, aproximadamente el 80 % de los suicidas acudió con un médico en el año anterior a su muerte;56 ​45 % lo hizo en el mes previo57 ​Un estudio de Ahmedani y colaboradores (2014) encontró que, de un total de 5894 muertos por suicidio, el 83 % recibió alguna atención médica en el año anterior y aproximadamente el 45 % fue diagnosticado con alguna enfermedad mental.58 ​ El abuso de sustancias es el segundo factor de riesgo más común.59 ​ Están asociados tanto el abuso crónico, como la intoxicación aguda.36 ​ 60 ​El riesgo incrementa cuando se combina con problemas personales, como el duelo.60 ​Por otro lado, el abuso de sustancias está asociado con algunos trastornos mentales.36 ​ La mayoría de las personas se encuentran bajo la influencia de drogas sedantes (como el alcohol o las benzodiazepinas) al momento de suicidarse;61 ​el alcoholismo está presente en entre el 15 y el 61 % de los casos.36 ​ Generalmente, los países con mayores tasas de uso de alcohol y mayor densidad de bares tienen tasas de suicidio más altas.62 ​ Entre el 2.2 y el 3.4  % de las personas tratadas por alcoholismo fallecen por suicidio.62 ​Comúnmente, los alcohólicos que intentan suicidarse son hombres, mayores y han intentado suicidarse previamente.36 ​Son suicidios entre el 3 y el 35 % de las muertes por consumo de heroína.63 ​En adolescentes con abuso de alcohol, las disfunciones neurológicas y psicológicas pueden contribuir a incrementar el riesgo.64 ​ El abuso de cocaína y metanfetaminas tienen una alta correlación con el suicidio.36 ​ 65 ​En las personas que usan cocaína el riesgo es mayor durante la fase de abstinencia.66 ​ En aquellos que emplean inhalantes también hay un significativo riesgo; 20 % de las personas intenta suicidarse en algún momento y más del 65  % lo ha considerado.36 ​ Asimismo, el consumo de tabaco también implica cierto riesgo de suicidio.67 ​ 68 ​No obstante, hay poca evidencia de por qué sucede esto; se ha conjeturado que aquellos con predisposición a fumar también tienen predisposición al suicidio, que el fumar causa problemas de salud Enfermedades mentales Abuso de drogas
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    En situaciones extenuantes,el suicidio puede ser empleado como un método de escape. Tal fue el caso de algunos presos de los campos de concentración nazis, que se suicidaron al tocar las vallas electrificadas.79 ​ que, subsecuentemente, llevan a las personas a poner fin a su vida y que fumar afecta la química del cerebro, causando tendencia al suicidio.68 ​Por su parte, la marihuana (por sí sola) no parece incrementar el riesgo.36 ​ Comparados con la población general, los ludópatas tienen una mayor ideación suicida y una mayor cantidad de intentos de suicidio.69 ​Entre el 12 y el 24 % de los apostadores patológicos han intentado acabar con su vida.70 ​ En las esposas de los ludópatas, la tasa de suicidio es tres veces mayor en comparación con la población general.70 ​Otros factores que incrementan el riesgo en ludópatas son las enfermedades mentales y el abuso de sustancias.71 ​ Existe una asociación entre las tendencias suicidas y problemas de salud como53 ​el dolor crónico,72 ​el traumatismo craneoencefálico,73 ​el cáncer,74 ​la insuficiencia renal (con necesidad de hemodiálisis), el sida y el lupus eritematoso sistémico.53 ​El diagnóstico de cáncer duplica el subsecuente riesgo de suicidio.74 ​ En Japón, los problemas de salud son registrados como la principal razón de suicidio.75 ​ En recientes investigaciones se han establecido estrechas relaciones entre la neuroinflamación y diversos factores de inflamación sistémica leve asociadas a enfermedades metabólicas como factores moduladores de la conducta suicida.76 ​ Por otra parte, trastornos del sueño como el insomnio77 ​o la apnea del sueño son también factores de riesgo para depresión y suicidio. En algunos casos, los trastornos del sueño pueden ser un factor de riesgo independiente para la depresión.78 ​Otras condiciones médicas pueden presentarse con síntomas similares a los trastornos del estado de ánimo, incluyendo el hipertiroidismo, el Alzheimer, los tumores cerebrales, el lupus eritematoso sistémico y efectos adversos de ciertos fármacos (como beta bloqueadores y esteroides).38 ​ Ciertos estados psicológicos pueden incrementar el riesgo de suicidio, como las ideas de minusvalía y desesperanza, anhedonia, depresión y ansiedad.29 ​ También influye una pobre capacidad de resolver problemas, pérdida de capacidades que antiguamente se tenían y poco control de los impulsos.29 ​ 80 ​ En adultos mayores, es importante la percepción de ser una carga para otras personas.81 ​ El suicidio producto de una «pobre integración a la sociedad» se denomina «suicidio egoísta».82 ​ Rasgos de personalidad de tipo impulsiva se encuentran ampliamente asociados al suicidio, la hiperreactividad al estrés que generan situaciones emocionales negativas o adversas en la vida de las personas, como por ejemplo: el duelo o la pérdida de un familiar o amigo, de un trabajo o el aislamiento social (como el vivir solo), incrementan el riesgo de suicidio.29 ​ Asimismo, las personas que Ludopatía Condiciones médicas Factores psicosociales
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    nunca se hancasado tienen un riesgo mayor.38 ​Al contrario, el ser religioso puede reducirlo. Lo anterior se ha atribuido a las percepciones negativas de muchas religiones sobre el suicidio y a la interrelación que la religión puede proveer.83 ​ Algunas personas optan por el suicidio para escapar de situaciones como el acoso escolar o el prejuicio.84 ​ Un historial de abuso sexual infantil85 ​y de acogidas temporales son también factores de riesgo.86 ​Se cree que el abuso sexual contribuye con alrededor del 20  % del riesgo total.33 ​ Desde un punto de vista evolutivo, una explicación del suicidio es que este ayuda a la eficacia biológica inclusiva, lo que ocurre si el suicida es una persona que no puede tener más hijos, por lo que, al suicidarse, evita robar recursos necesarios a sus parientes. Una objeción a esta teoría es que las muertes de adolescentes sanos no ayudan a la eficacia biológica inclusiva.80 ​ 87 ​ La pobreza también está relacionada.88 ​ El incremento de la pobreza relativa, en comparación con las personas que rodean al individuo, incrementa el riesgo.89 ​Cerca de 200 000 granjeros en la India se han suicidado desde 1997 debido, en parte, a problemas financieros.90 ​ En China, el suicidio es tres veces mayor en las regiones rurales. Se cree es debido, parcialmente, a las dificultades económicas en estas áreas del país.91 ​La reducción de la pobreza parece confirmar la importancia de este factor y su relación con el número de suicidios. Una subida en Estados Unidos del salario mínimo en 1 dólar podría haber evitado 27 000 suicidios, que podrían ser 57 000 si el aumento fuera de 2 dólares según un informe publicado en Journal of Epidemiology & Community Health.92 ​ 93 ​ Algunos estudios correlacionan las crisis económicas con el aumento de muertes por suicidio. Un estudio encontró que cada punto de aumento en el desempleo está asociado con un aumento del 0.79 % en las tasas de suicidio en personas menores a 65 años de edad.94 ​De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, los problemas mentales, la ingesta excesiva de alcohol y el suicidio se incrementan durante las recesiones económicas. El suicidio es más común en zonas de alta carencia socioeconómica, fragmentación social y desempleo, por lo que la protección social es fundamental para paliar la aparición de problemas mentales durante las crisis económicas. Según datos de países europeos, el desempleo no incrementa las tasas de suicidio si el gasto anual en programas de bienestar social es mayor a 190 dólares por persona.95 ​ Otro factor psicosocial que aumenta el riesgo de suicidio es la soledad, un problema muy extendido en las sociedades modernas.96 ​ Esta circunstancia se da con frecuencia en personas mayores así como en personas separadas o divorciadas. Estas últimas presentan de hecho un riesgo de suicidio mayor que las que están casadas, particularmente en el caso de los hombres. Entre estos, el porcentaje de suicidios multiplica por 2,4 el de los hombres casados, y tienen hasta ocho veces más probabilidades de quitarse la vida que las mujeres divorciadas.97 ​ No se ha encontrado sin embargo una diferencia estadísticas entre las mujeres casadas y las divorciadas.98 ​Por otro lado, estar soltero o viudo no parece tener un efecto significativo en el riesgo de suicidio.99 ​ Pero no solo estos son los únicos factores. El empleo puede marca llevar a las personas a acabar con su vida. Según un estudio100 ​revela que las profesiones con mayor riesgo de suicidio en España son Agentes de Policía y Médico. De hecho solo en 2021, 34 agentes se quitaron la vida, de los cuales 17 pertenecían a Policía Nacional y 17 a Guardia Civil. Además, cabe destacar, que durante la pandemia por coronavirus la tasa de suicidio por empleo subió un 3,3 %. Los medios de comunicación, como Internet, son importantes factores de riesgo.101 ​La forma en que se describe el suicidio, con una prominente y repetitiva cobertura de alto volumen que lo glorifica e idealiza, tiene un efecto negativo.102 ​Cuando se realizan descripciones detalladas de un método de suicidio, el uso Medios de comunicación
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    de este métodopuede incrementar en la población.103 ​ Lo anterior desencadena el denominado efecto Werther, que toma su nombre del protagonista de la novela Las penas del joven Werther de Johann Wolfgang von Goethe, cuyo suicidio fue emulado por varios admiradores del libro.104 ​El riesgo es mayor en adolescentes, que pueden tender a idealizar la muerte.105 ​ El efecto contrario, el propuesto efecto Papageno, en el que la cobertura de estrategias de afrontamiento efectivas pueden tener efectos preventivos, se basa en el nombre del personaje de La flauta mágica de Wolfgang Amadeus Mozart, que, temiendo la pérdida de una persona querida, planea suicidarse hasta que es auxiliado por sus amigos.104 ​Cuando los medios de comunicación siguen las directrices recomendadas, el riesgo de suicidio puede disminuir. Sin embargo, obtener apoyo de la industria puede ser difícil, especialmente a largo plazo.102 ​ En algunos casos, los usuarios de las plataformas de redes sociales pueden experimentar presión social para suicidarse, idealizar a quienes lo hayan hecho y acordar pactos suicidas. Por ejemplo, en 2008, un foro japonés se compartió información sobre la posibilidad de suicidarse con ácido sulfhídrico. Poco después, 220 personas intentaron suicidarse de esa forma, de ellos, en 208 fue un intento exitoso.106 ​Por su parte, Biddle et al. (2008), llevaron a cabo la búsqueda sistemática de doce términos relacionados con el suicidio, como «suicidio», «métodos de suicidio», «¿cómo suicidarse?» y «los mejores métodos de suicidio», para analizar los resultados. Encontraron que, dentro de los primeros resultados obtenidos, aparecían sitios pro suicidio y salas de chat en donde se discutían temas generales relacionados con el suicidio.107 ​ En 2013 aparece en Rusia el juego de la Ballena azul que consiste en 50 retos, siendo este último el suicidio.108 ​ Para el año 2016 se reportan 130 muertes por parte de jóvenes relacionado al juego en Rusia109 ​y se expande a países latinos como Brasil,110 ​México y Colombia.111 ​ El suicidio racional es el suicidio «fríamente decidido por una persona que recibe los adecuados cuidados paliativos y apoyo moral para su enfermedad».112 ​El acto de, deliberadamente, provocarse la muerte en beneficio de otras personas es denominado «suicidio altruista». Un ejemplo es el suicidio de una persona mayor para dejar una mayor cantidad de alimentos a las personas más jóvenes de la comunidad.113 ​En algunas culturas esquimales, el suicidio es visto como un acto de respeto, coraje o sensatez.114 ​ Por otra parte, el ataque suicida es una acción política en la que uno o varios atacantes llevan a cabo un ataque violento contra otros individuos en el entendimiento de que el resultado será su propia muerte.115 ​ Algunos son motivados por el deseo de convertirse en mártires.40 ​Asimismo, las misiones kamikaze son llevadas a cabo como un deber a una causa superior o una obligación moral.114 ​El homicidio-suicidio es el acto en el que un homicidio es sucedido en menos de una semana por el suicidio del homicida.116 ​ Comúnmente, el suicidio colectivo se realiza bajo presión social en comunidades donde los miembros ceden su autonomía a un líder.117 ​Por su parte, cuando dos personas acuerdan quitarse la vida al mismo tiempo se denomina «pacto suicida».118 ​En situaciones extenuantes, donde continuar con la vida se vuelve intolerable, algunas personas optan por el suicidio como un método de escape.119 ​Algunos presos de los campos de concentración nazis se suicidaron al tocar las vallas electrificadas.79 ​ Redes sociales Racionalización
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    Métodos de suicidioutilizados en Latinoamérica y el Caribe entre 2005 y 2009, según la Organización Panamericana de la Salud.120 ​ Los métodos de suicidio más comunes varían por país. No obstante, entre los más utilizados están el ahorcamiento, el envenenamiento por pesticidas y el disparo con arma de fuego.121 ​ Se cree que las diferencias en los métodos se deben, en parte, a su disponibilidad.103 ​ En una revisión de 56 países se encontró que el ahorcamiento era el método más utilizado en la mayoría,121 ​ sumando el 53  % de suicidios en hombres y 39 % en mujeres.122 ​ A nivel mundial, 30 % de los suicidios son realizados por medio de pesticidas. Sin embargo, el uso de este método varía marcadamente del 4 % en Europa a más del 50 % en el Pacífico.123 ​También es comúnmente utilizado en Latinoamérica, debido al fácil acceso a los pesticidas en las poblaciones agrícolas.103 ​ La sobredosis de medicamentos es motivo de aproximadamente dos tercios de los suicidios en mujeres y un tercio en hombres.124 ​Muchos no son planeados y ocurren durante periodos de ambivalencia.103 ​ Igualmente, la tasa de mortalidad varía según el método: arma de fuego 80-90 %, ahogamiento 65-80 %, ahorcamiento 60-85 %, tubo de escape 40-60 %, salto 35-60 %, quema de carbón 40-50 %, pesticidas 6- 75 % y sobredosis de medicamentos 1.5-4 %.103 ​Los métodos más empleados para el intento de suicidio y para el suicidio exitoso también son diferentes; cerca del 85 % de los intentos de suicidio en el mundo desarrollado se realizan por sobredosis.125 ​ En China, el método más común es el envenenamiento por pesticidas.126 ​En Japón, aunque todavía se practica el harakiri,126 ​el método más común es el ahorcamiento,127 ​al igual que en Suiza.128 ​El salto desde alguna altura es común en Hong Kong y Singapur, involucrado en el 50 y 80 % de los suicidios, respectivamente.103 ​En Estados Unidos, el 57 % de los suicidios involucra un arma de fuego, método un poco más común en hombres que en mujeres, seguido del ahorcamiento en hombres y el envenenamiento en mujeres.129 ​ Otro método de suicidio es practicar cortes en los antebrazos. A veces se efectúan con el objetivo de autolesionarse, aunque si la hemorragia es intensa, puede generar la muerte. En el caso de un intento de suicidio no mortal, la persona puede lesionarse los tendones o en los nervios ulnar y mediano que inervan los músculos de la mano, lo cual puede resultar en una reducción temporal o permanente de la capacidad sensorial y motora de la persona, o en un dolor crónico al verse afectadas las fibras nerviosas nociceptivas. En los intentos de suicidio por ahogamiento implica una privación al cerebro de oxígeno que causa la muerte de las neuronas. A medida que el nivel de dióxido de carbono en la sangre de la persona se eleva, el sistema nervioso central envía a los músculos respiratorios una señal involuntaria para que se contraigan, y la persona respira agua. La muerte generalmente ocurre cuando el nivel de oxígeno se vuelve demasiado bajo para sustentar las células cerebrales. El suicidio por electrocución implica el uso de una descarga eléctrica que causa arritmias del corazón afectando dramáticamente el flujo sanguíneo. Métodos Fisiopatología
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    No existe unafisiopatología unificadora de la depresión o el suicidio.38 ​Sin embargo, se cree son resultado de la interacción de factores socioambientales, psiquiátricos y de comportamiento.103 ​Los niveles bajos del factor neurotrófico derivado del cerebro (FNDC o BDNF en inglés) están directamente asociados con el suicidio130 ​ e indirectamente asociados con el trastorno depresivo mayor, el trastorno de estrés postraumático, la esquizofrenia y el trastorno obsesivo compulsivo.131 ​ En diversas autopsias han encontrado niveles bajos del FNDC en el hipocampo y en la corteza prefrontal en personas con condiciones psiquiátricas y sin ellas.132 ​Se cree que en los suicidas los niveles de serotonina se encuentran bajos, lo que se basa, parcialmente, en el hallazgo en autopsias de niveles incrementados de receptores 5- HT2A.133 ​Asimismo, otras pruebas han encontrado niveles reducidos de ácido 5-hidroxindolacético en el líquido cefalorraquídeo.82 ​No obstante, evidencias directas son difíciles de reunir.133 ​También se cree que la epigenética participa en la determinación del riesgo de suicidio.134 ​ En la actualidad existen diversos modelos teóricos que explican la presencia de la actuación suicida. Modelo integrativo "Motivacional-volitivo de la conducta suicida.135 ​ Modelos de pronóstico para el suicidio.136 ​ Modelo "Estresor - Diátesis".137 ​ Modelo de inflamación celular en el suicidio.138 ​ La prevención del suicidio abarca los esfuerzos colectivos encaminados a reducir la incidencia del suicidio por medio de medidas preventivas. Una forma de reducir el riesgo es limitar el acceso a ciertos métodos, como las armas de fuego y venenos.103 ​ 139 ​Otras medidas incluyen: reducir el acceso a carbón vegetal y barreras en puentes y plataformas del metro.103 ​ 140 ​ También puede ser efectivo el tratamiento de adicciones, como al alcohol o a las drogas, enfermedades, como la depresión, y de personas con intentos de suicidio previos.139 ​Se ha propuesto reducir el acceso a alcohol como una estrategia preventiva (así como reducir el número de bares).36 ​A pesar de que las líneas de crisis son comunes, existe poca evidencia que apoye o refute su efectividad.141 ​ En adultos jóvenes con pensamientos suicidas, la terapia cognitivo- conductual puede ayudar a mejorar los resultados.142 ​El desarrollo económico por medio de su habilidad de reducir la pobreza puede ser capaz de reducir las tasas de suicidio.88 ​También pueden ser efectivas las medidas que incrementen la conexión social, especialmente en hombres adultos mayores.143 ​ El Día Mundial para la Prevención del Suicidio se celebra cada 10 de septiembre con el apoyo de la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio y la Organización Mundial de la Salud.144 ​ Diversos tratamientos pueden reducir el riesgo en personas con problemas mentales. Los pacientes con un mayor riesgo de suicidio pueden ser ingresados, voluntaria o involuntariamente, en una unidad psiquiátrica.38 ​Comúnmente les son removidas las pertenencias que puedan utilizar para autolesionarse.53 ​ Algunos médicos hacen que los pacientes firmen un «contrato de no suicidio», por medio del que se comprometen a no autolesionarse si son dados de alta. No obstante, no hay evidencias que demuestren un efecto significativo de esta práctica.38 ​ Si la persona no está en alto riesgo, se pueden llevar a cabo tratamientos psiquiátricos para pacientes externos.53 ​ Asimismo, no se ha confirmado que las hospitalizaciones a corto plazo sean más efectivas que la ayuda comunitaria en personas con trastorno límite de la personalidad (TLP), que son suicidas crónicos.145 ​ 146 ​ Prevención Trastornos mentales
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    El tratamiento con antidepresivos,como la fluoxetina, puede ser efectivo para reducir el riesgo de suicidio en pacientes con enfermedades mentales. Hay evidencia tentativa que señala que la psicoterapia, específicamente la terapia dialéctica conductual, reduce la tendencia suicida en adolescentes147 ​ y en personas con TLP.148 ​ También puede ser útil en reducir los intentos de suicidio en adultos en alto riesgo.149 ​Sin embargo, no se ha encontrado evidencia que demuestre una disminución en suicidios completados.147 ​ Hay controversia en torno a las ventajas en comparación con los daños de los antidepresivos.101 ​ En jóvenes, los antidepresivos como los ISRS parecen aumentar el riesgo de suicidio de 25 sobre 1000 a 40 sobre 1000.150 ​En contraste, en adultos pueden reducir el riesgo.38 ​El litio puede ser efectivo para reducir el riesgo en personas con trastorno bipolar y depresión clínica a niveles similares a los de la población general.151 ​ 152 ​Además, la clozapina puede reducir los pensamientos suicidas en algunos pacientes con esquizofrenia.153 ​ Diferentes países han creado mecanismos legales para mejorar las condiciones a la hora de enfrentar los factores de riesgo de suicidio, así como implementar programas de prevención liderados por instituciones como la Organización Mundial de la Salud o la Organización Panamericana de la Salud.154 ​ En Argentina desde la Presidencia de la Nación, el Ministerio de Salud y el Ministerio de Desarrollo Social, han generado un instrumento de Prevención del suicidio en los Medios de Comunicación.155 ​ .El impulsor de la Ley fue en ese entonces el diputado nacional por la Provincia de Jujuy, Dr. Mario Fiad. La Ley Nacional de Prevención del Suicidio,156 ​lleva el número 27.130 y fue publicada en el boletín Oficial el 8 de abril del 2015, pasando por ambas cámaras de legisladores aprobada por unanimidad.. Desde la promulgación de la Ley Nacional de Prevención del Suicidio,  el Programa de Prevención, Atención y Posvención del Suicidio - ENTRENADORES DE VIDA,157 ​se centra en difundir la Ley en las Provincias y Municipios que integran la República, este trabajo va logrando adhesiones y proyectos con la intención de sumar cada jurisdicción a la Ley Nacional. Las provincias que adhirieron hasta el momento son: Ciudad Autónoma de Buenos Aires Ley N° 6106,158 ​ Provincia de Buenos Aires Ley N° 14991,159 ​ Provincia de Catamarca  Ley N° 5484, Provincia de Córdoba  Ley N° 10357, Provincia de Corrientes  Ley N° 6364, Provincia de Chaco  Ley N° 23056, Provincia de Chubut  Ley N° I-570, Provincia de Jujuy  Ley N° 5938, Provincia de la Pampa N° 3040, Provincia de Neuquén N° 3089,160 ​ Provincia de Salta  Ley N° 7909, Legislación Argentina
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    Tasa de suicidiototal (hombres y mujeres) estandarizada por edad (por cada 100 000 habitantes) de América Latina y España en 2012, según datos de la Organización Mundial de la Salud.168 ​ Provincia de Tierra del Fuego e Islas del Atlántico Sur  Ley N° 1052,161 ​ Provincia de Tucumán  Ley N° 8921, Provincia de Santa Cruz N° 3594,162 ​ 163 ​ Provincia de Entre Ríos Ley N° 10605,164 ​ Provincia de Misiones N°  XVII 103,165 ​ Provincia de la Rioja N° 10107166 ​ Provincia de Santa Fe 13951167 ​ Junto a la atención psicológica o psiquiátrica, existen también en diversos países líneas de teléfono, a veces de titularidad pública y a veces sostenidos por organizaciones no gubernamentales, para ayudar a la gente en situación de crisis o con ideas suicidas. Así es el caso en España del conocido como Teléfono de la Esperanza. En Argentina se encuentra el Programa de Prevención, Atención y Posvención del Suicidio (http://www.sui cidologia.org.ar), equipo inter disciplinario que realiza acciones de prevención, asistencia, posvención, formación e investigación . Véase también: Anexo:Países por tasa de suicidio Aproximadamente entre 0.5 y 1.4 % de las personas fallecen por suicidio, una tasa de mortalidad de 11.6 por cada 100 000 personas cada año.10 ​ 38 ​En 2013, el suicidio fue la causa de muerte de 842 000 personas, en comparación con las 712  000 que fallecieron por esta razón en 1990.9 ​ Principalmente en el mundo desarrollado,6 ​ las tasas de suicidio se han incrementado un 60 % entre la década de 1960 y el 2012.139 ​ A nivel mundial, entre 2008 y 2009, el suicidio fue la décima causa de muerte más importante.6 ​Por cada suicidio completado hay entre 10 y 40 intentos.38 ​ Las tasas por cada 100 000 habitantes en 2012 fueron: Australia 10.6, Canadá 9.8, China 7.8, India 21.1, Reino Unido 6.2, Estados Unidos 12.1 y Corea del Sur 28.9.168 ​ En 2009, fue la décima causa de muerte en los Estados Unidos, con aproximadamente 36 000 casos anuales169 ​ y con 650  000 ingresos a hospitales por intento de suicidio.38 ​Por su parte, Guyana, Corea del Sur, Sri Lanka y Lituania tienen las tasas más altas del mundo.168 ​Los países con los números absolutos más altos son China e India, con aproximadamente la mitad del toda.10 ​En China, el suicidio es la quinta causa de muerte.170 ​ En Latinoamérica, las mayores tasas son las de El Salvador (13.6), Bolivia y Chile (12.2), Uruguay (12.1), Cuba (11.4) y Argentina (10.3).168 ​ Lugares de ayuda Epidemiología Género
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    Tasa de mortalidadpor suicidio por país (por cada 100 000 habitantes) en 2012.      Sin datos      <2.5      2.5-5      5-7.5      7.5-10      10-12.5      12.5-15      15-17.5      17.5-20      20-22.5      22.5-25      25-27.5      >27.5 Hombres Mujeres Tasa de mortalidad por suicidio por sexo (por cada 100 000 habitantes) en 2012.      Sin datos      <4      4-8      8-12      12-16      16-20      20-24      24-28      28-32      32-36      36-40      40-44      >44 En el mundo occidental, los hombres fallecen por suicidio cuatro veces más que las mujeres, aunque las mujeres lo intentan cuatro veces más que los hombres.10 ​ 38 ​Lo anterior puede ser atribuido a que los hombres utilizan métodos más letales.171 ​ Esta diferencia es incluso más pronunciada en personas de 65 años o más, donde un décuplo de hombres comete suicidio por cada mujer.171 ​ China tiene uno de los índices de suicidio femenino más altos del mundo y es el único donde este es mayor al de los hombres.10 ​ 38 ​ En el Mediterráneo oriental, las tasas de suicidio son casi equivalentes entre ambos géneros.10 ​ La mayor tasa de suicidio femenino es la de Corea del Sur (22 por cada 100 000 habitantes).10 ​ En parte debido a la estigmatización y la depresión resultante, las personas que se identifican con un género distinto del que le asignaron al nacer se encuentran en alto riesgo de suicidio.172 ​ 173 ​ 174 ​ 175 ​ Véase también: Suicidio en varones Edad
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    En muchos países,las tasas de suicidio son mayores en la mediana176 ​y tercera edades.103 ​No obstante, el número absoluto de suicidios más alto se encuentra entre los 15 y 29 años, dada la cantidad de personas pertenecientes a este grupo de edad.10 ​En los Estados Unidos, la tasa es mayor en los hombres caucásicos mayores de 80 años, aunque las personas más jóvenes lo intentan más frecuentemente.38 ​Es la segunda causa de muerte más común en adolescentes.101 ​En hombres jóvenes en el mundo desarrollado, el suicidio es causa de aproximadamente 30 % de las muertes.176 ​Las tasas en los países desarrollados son similares, pero constituye una pequeña proporción del total de muertes debido a que otros tipos de traumatismos tienen mayores tasas de mortalidad.176 ​En contraste con otras áreas del mundo, en el Sudeste asiático son más comunes las muertes por suicidio en mujeres jóvenes que en mayores.10 ​ En la mayoría de las ciudades-estado de la antigua Grecia el suicidio estaba penalizado.177 ​En la antigua Atenas, las personas que se suicidaban sin la aprobación del Estado no podían recibir los honores de un entierro normal. El suicida era enterrado sin asistencia en los alrededores de la ciudad, sin lápida sepulcral o algún marcador.178 ​Sin embargo, el suicidio era considerado una forma de mantener el honor o evitar la humillación.179 ​En la antigua Roma, aunque fue inicialmente permitido y considerado durante siglos como una salida honorable a situaciones vergonzosas o infortunadas,180 ​ más tarde, por su práctica entre los esclavos, fue juzgado como un crimen contra el Estado debido a sus costos económicos.181 ​En la Europa Cristiana pasó a ser estimado como un pecado y fue condenado en el Concilio de Arlés de 452 como una obra de Satanás, además los suicidas eran excomulgados.179 ​En Francia en el año 1670 se promulgó una ordenanza criminal en relación al suicidio: el cadáver del suicida debía ser arrastrado por las calles, cabeza abajo y, luego, arrojado o colgado de una pila de basura.182 ​Asimismo, las pertenencias del fallecido eran confiscadas.183 ​ En el compendio interpretativo del derecho consuetudinario anglosajón Comentarios sobre las leyes de Inglaterra (1765-1769) de William Blackstone se explica que el suicidio era un crimen equivalente al asesinato, considerado uno de los delitos más graves. Constituía un tipo de crimen particular denominado Felo de se, y no fue descriminalizado hasta que se aprobó la ley sobre el suicidio de 1961.184 ​ 185 ​ Durante el Renacimiento, la actitud contra el suicidio comenzó a cambiar. Biathanatos de John Donne contenía las primeras defensas modernas del suicidio. En su obra, Donne sugiere que el suicidio «no es contrario a las leyes de la naturaleza, la razón o Dios». Además señala la falta de condena al suicidio de figuras bíblicas e incluso presenta algunas circunstancias en las que «la razón recomienda el suicidio».186 ​ La secularización de la sociedad comenzó durante la Ilustración, que cuestionó las actitudes religiosas tradicionales contra el suicidio y se presentó una perspectiva más moderna del asunto. David Hume negó que el suicidio fuera un crimen ya que no afecta a ninguna persona y era, potencialmente, para beneficio del individuo. En sus Ensayos sobre el Suicidio y la Inmortalidad del Alma de 1777, Hume asegura que «Un hombre que se retira de la vida no hace daño alguno a la sociedad; lo único que hace es dejar de producirle bien. Y si esto es una ofensa, es, ciertamente, de la más modesta especie».187 ​ Para el siglo XIX, en Europa el suicidio pasó de considerarse causado por un pecado a ser causado por la locura.183 ​ Por otra parte, se convirtió en el objetivo de comentarios satíricos, como el de El Mikado, musical de Gilbert y Sullivan, que ironizaba sobre la idea de ejecutar a alguien que se había suicidado. En 1879, la ley inglesa comenzó a distinguir entre suicidio y homicidio, aunque el suicidio resultaba en pérdida de los derechos hereditarios.188 ​En 1882, Inglaterra permitió al suicida recibir un entierro durante las horas de luz.189 ​Y para mediados del siglo XX, se descriminalizó el suicidio en la mayor parte de los países occidentales. Historia
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    Legalidad del suicidioasistido a nivel mundial:      Suicidio médicamente asistido legal      Legalizado por sentencia judicial, pero no legislado o regulado      Ilegal Dese las Américas se aporto un nuevo aspecto en el campo suicidológico, las primeras legislaciones específicas que refieren al suicidio y que plantean acciones de políticas públicas y ampliación de derechos para las personas que atraviesan esta problemática y sus familias, esta es la Ley Nacional de Prevención del Suicidio 27130 (https://e-legis-ar.msal.gov.ar/htdocs/legisalud/migration/html/24403.html) En la gran mayoría de los países occidentales, el suicidio no es un crimen.190 ​Sin embargo, en algunos países musulmanes, todavía es considerado como tal.79 ​ Aunque en Australia el suicidio no es un delito,191 ​es castigado el incitar, aconsejar o auxiliar el suicidio de otra persona. Además, explícitamente se permite el uso de «tanta fuerza como sea necesaria» para evitar que se complete el suicidio.192 ​Entre 1996 y 1997, en el Territorio del Norte fue legal el suicidio asistido por médicos.193 ​ En la actualidad, ningún país europeo castiga el suicidio o su intento. En Inglaterra y Gales se descriminalizó el suicidio por medio del Acta del Suicidio de 1961, mientras que la República de Irlanda lo hizo en 1993.194 ​En la India, el suicidio era ilegal y la familia del suicida podía enfrentar problemas legales.195 ​Sin embargo, en 2014, el Gobierno de la India derogó esa ley.196 ​En Alemania, la eutanasia activa es ilegal y todas las personas presentes al momento del suicidio pueden ser procesadas por omisión de auxilio.197 ​ Por su parte, Suiza legalizó el suicidio asistido en pacientes enfermos mentales crónicos. La Corte Suprema de Lausana, en una resolución de 2006, garantizó el derecho de una persona con un largo historial de dificultades psiquiátricas a poner fin a su vida.198 ​En los Estados Unidos, el suicidio no es ilegal pero puede acarrear sanciones para las personas que lo intenten.194 ​El suicidio asistido es legal en el estado de Washington para personas con enfermedades terminales.199 ​En Oregón, los pacientes terminales pueden solicitar medicamentos para acabar con su vida.200 ​A los canadienses que han intentado suicidarse se les puede impedir el acceso a los Estados Unidos. La ley estadounidense permite a los guardias fronterizos impedir el acceso a enfermos mentales y personas con intentos previos de suicidio.201 ​ 202 ​ En España y Latinoamérica el suicidio no es un delito, pero sí se castiga su facilitación o instigación por parte de terceros. El artículo 143 del Código Penal español reza que «[e]l que induzca al suicidio de otro será castigado con la pena de prisión de cuatro a ocho años».203 ​ Por su parte, Bolivia considera ilegal el homicidio piadoso. El artículo 257 de su Código Penal señala que «[s]e impondrá la pena de reclusión de uno a tres años, si para el homicidio fueren determinantes los móviles piadosos [...]».204 ​ Igualmente, en Colombia se castiga con dos a seis años de prisión al que «induzca a otro al suicidio» o «le preste una ayuda efectiva para su realización», mientras que «[c]uando la Sociedad y cultura Legislación Latinoamérica y España
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    Los escritos depensadores como Agustín de Hipona influyeron en la visión cristiana del suicidio. inducción o ayuda esté dirigida a poner fin a intensos sufrimientos» la pena se reduce a uno o dos años.205 ​ En Costa Rica, El Salvador, Paraguay y Perú también está penalizado el homicidio por motivos piadosos.206 ​En contraste, el artículo 37 del Código Penal de Uruguay destaca que, en casos de homicidio piadoso, «[l]os jueces tienen la facultad de exonerar de castigo al sujeto de antecedentes honorables, autor de un homicidio, efectuado por móviles de piedad, mediante súplicas reiteradas de la víctima».207 ​ Asimismo, aunque en México la eutanasia activa y el instigar o facilitar el suicidio son ilegales, desde 2008 se permite a pacientes terminales rechazar medicación o tratamientos médicos que busquen mantenerlo con vida —eutanasia pasiva—.208 ​ En la mayoría de las formas de cristianismo, el suicidio es considerado un pecado, en gran parte debido a los escritos de influyentes pensadores del Medievo, como Agustín de Hipona y Tomás de Aquino. No obstante, el suicidio no fue considerado pecado en el Corpus iuris civilis.209 ​ 210 ​En la doctrina católica, los argumentos en contra se basan en el mandamiento «No matarás», así como en la idea de que la vida es un regalo de Dios que no debe ser desdeñado y que el suicidio va contra el «orden natural» y por lo tanto interfiere con el plan maestro de Dios para el mundo.211 ​Se cree que las enfermedades mentales o el temor al sufrimiento reduce la responsabilidad del suicida.211 ​No obstante, un gran número de suicidios de seguidores de Dios no son condenados en la Biblia. En esos pasajes, no se parece considerar el suicidio como un pecado grave.212 ​ pero el suicidio no se consideraba un pecado según el código cristiano bizantino de Justiniano. Para el judaísmo, la vida es sagrada y condena el hecho de acortar la vida.213 ​Para esta religión, el suicidio es un acto criminal, incluso los suicidas son considerados como homicidas, y un delito grave, dado que implica «negar que la vida sea un regalo divino» y porque «constituye un desafío a la voluntad de Dios».214 ​ 215 ​Igualmente, las religiones islámicas son contrarias al suicidio.79 ​El Corán lo prohíbe al señalar que «no te matarás o destruirás».216 ​Por su parte, el Hadiz agrega que el suicidio individual es ilegal y un pecado.79 ​ Además existe un estigma asociado con el suicidio en los países islámicos.216 ​ En el hinduismo, el suicidio está, generalmente, prohibido, dado que «interrumpe la sincronización del ciclo de muerte y renacimiento». No obstante, el hinduismo acepta el derecho de las personas a poner fin a su vida por medio del ayuno, denominado Prayopavesa, que no es considerado suicidio dado que es una práctica no violenta y natural y aceptada sólo bajo ciertas circunstancias.217 ​ El satí, la autoinmolación llevada a cabo por viudas, fue una práctica común en la sociedad hindú durante la Edad Media.218 ​ En la religión maya, se consideraba el suicidio como una manera extremadamente honorable de morir, a un nivel similar al de las víctimas humanas de sacrificios, guerreros caídos en batalla, mujeres muertas de parto, o sacerdotes. Según los mayas, los suicidas no iban a un lugar de condena, sino iban a un paraíso donde ellos recibían su protección y felicidad.219 ​ Dentro de la religión Ainu, se cree que alguien que muere por suicidio se convierte en un Fantasma (tukap) que perseguiría a los vivos. Religión
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    La muerte deSéneca por Manuel Domínguez Sánchez (1871). En general, el mundo pagano, tanto romano como griego, tenía una actitud relajada hacia el suicidio.220 ​ 221 ​ 222 ​ En el Budismo, se reconoce que los actos pasados de un individuo influyen mucho en lo que experimenta en el presente; los actos presentes, a su vez, se convierten en la influencia de fondo para experiencias futuras (la doctrina del Karma). Las acciones intencionales de la mente, el cuerpo o el habla tienen una reacción. Esta reacción, o repercusión, es la causa de las condiciones y diferencias que uno encuentra en la vida. El budismo enseña que todas las personas experimentan un sufrimiento sustancial (Duḥkha ), en el que el sufrimiento se origina principalmente en acciones negativas pasadas (karma), o puede resultar como un proceso natural del ciclo de nacimiento y muerte ( Samsara). Otras razones de la prevalencia del sufrimiento se refieren a los conceptos de impermanencia e ilusión (Maya (ilusión)). Dado que todo está en un estado constante de impermanencia o flujo, los individuos experimentan insatisfacción con los eventos fugaces de la vida. Para salir del samsara, el budismo aboga por el Noble camino óctuple y no aboga por el suicidio. Sin embargo, el budismo no condena el suicidio sin excepción, sino que observa que las razones del suicidio suelen ser negativas y, por lo tanto, contrarrestan el camino hacia la iluminación.223 ​ En Wicca, así como en muchas otras religiones neopaganas, no existe un consenso general sobre el suicidio. Algunos ven el suicidio como una violación de la santidad de la vida y una violación de la más fundamental de las leyes wiccanas, Rede. Sin embargo, como Wicca enseña una creencia en la Reencarnación en lugar de recompensas o castigos permanentes, muchos creen que los suicidas renacen (como todos los demás) para soportar las mismas circunstancias en cada vida subsiguiente hasta que se desarrolle la capacidad de hacer frente a las circunstancias.224 ​ El escritor y filósofo francés Albert Camus sostiene en el El mito de Sísifo que el suicidio es rendirse ante el absurdo de la vida, siendo el único problema filosófico verdaderamente serio.225 ​ Diversas preguntas han surgido en torno a la filosofía del suicidio, incluyendo qué constituye un suicidio, si el suicidio puede ser una elección racional y la permisividad moral del suicidio.226 ​ Los argumentos relacionados con la aceptabilidad del suicidio en términos morales y sociales varían desde posturas que lo consideran intrínsecamente inmoral e inaceptable bajo cualquier circunstancia, hasta otras que lo consideran un derecho de cualquier persona que crea que, racional y concienzudamente, tomó la decisión de finalizar la vida, incluso si son jóvenes y saludables. Entre los oponentes al suicidio se encuentran Agustín de Hipona, Tomás de Aquino,226 ​ Immanuel Kant227 ​ y, podría decirse, John Stuart Mill —el enfoque de Mill en la importancia de la libertad y autonomía implica su rechazo a decisiones por las cuales se impida a las personas tomar futuras decisiones autónomas—.228 ​ Otros filósofos ven el suicidio como materia legítima de las decisiones personales. Quienes apoyan estas posiciones sostienen que nadie debe ser obligado a sufrir, particularmente de condiciones como enfermedades incurables o mentales y la vejez. Además, rechazan la creencia de que el suicidio es siempre irracional, argumentando que puede ser un último recurso válido para aquellos que enfrentan dolor o traumas duraderos.229 ​Una postura más fuerte argumentaría que a las personas se les debería permitir elegir, de forma autónoma, morir independientemente de si están sufriendo. Entre quienes apoyan esta posición se encuentran David Hume226 ​ 230 ​y Jacob Appel.198 ​ 231 ​Algunas corrientes de la Filosofía
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    En la tragediaRomeo y Julieta, William Shakespeare resolvió el trágico final con el suicidio de sus protagonistas. filosofía pesimista y antinatalista tienden a la justificación moral del suicidio. Sin embargo, Sarah Perry sostiene que "es la persona suicida la que debe justificar su negativa a vivir, en lugar de exigir a la comunidad que justifique la acción de obligarlo a vivir".232 ​ En la literatura universal, la temática sobre el suicidio ha sido recurrente desde casi el principio de los primeros textos antiguos. Sófocles, en la antigua Grecia, ya habló sobre él en sus tragedias Edipo rey y Áyax.233 ​En Edipo rey, Yocasta se ahorca con su propio cabello mientras que en Áyax, el mismo Áyax se deja caer sobre la espada de Héctor. El célebre dramaturgo inglés, William Shakespeare, inmortalizó el tema del suicidio en su dramas universales como Otelo o Romeo y Julieta, donde los dos amantes tienen un destino trágico debido a su amor imposible y deciden acabar con sus vidas. Según palabras del propio Romeo: «La vida es mi tortura y la muerte será mi descanso».233 ​ 234 ​ Además, el mismo autor indaga de manera filosófica sobre el tema del suicidio en la tragedia Hamlet, donde el mismo Príncipe Hamlet sostiene en su famoso soliloquio «Ser o no ser», en la escena primera del tercer acto, una reflexión sobre su propio suicidio tras el descubrimiento del homicidio de su padre por parte de su tío.235 ​ En la literatura española, la tragicomedia de La Celestina acaba con el suicidio de Melibea tras ver morir su amante Calisto. Similarmente en Don Álvaro o la fuerza del sino tras el asesinato del personaje Leonor, el protagonista don Álvaro cae en la locura y se suicida arrojándose desde un precipicio. El tema del suicidio era común en las corrientes del romanticismo y realismo literario, presentes en obra como Frankenstein, Ana Karenina, Madame Bovary, etc. En la Inglaterra victoriana, el autor escocés Robert Louis Stevenson escribió el cuento detectivesco El club de los suicidas, perteneciente a su colección de cuentos, Las nuevas mil y una noches, en donde el autor planteaba una sociedad secreta cuyos miembros deciden ingresar en ella para suicidarse.236 ​ En la industria de la música rock, el suicidio es algo recurrente entre los artistas, sobre todo entre los cantantes, que han alcanzado un estatus de dominantes dentro del mundo del espectáculo musical. El suicidio en estos casos ha sido inducido por presiones inherentes a la propia industria musical o por el abuso de drogas.237 ​ Algunos de los casos más famosos fueron, por ejemplo, el suicidio de Kurt Cobain, líder, cantante y guitarrista del grupo de rock grunge americano Nirvana, que fue hallado muerto en su casa aparentemente de un disparo en la cabeza —a pesar de que aún existan controversias sobre la naturaleza real de su muerte. —238 ​Otro de los casos más representativos fue el suicidio de Ian Curtis, el cantante y líder del grupo de Mánchester, Joy Division. El cantante de Stretford padeció de epilepsia durante algunos años de su vida y tuvo graves crisis relacionadas con ella durante algunos de sus conciertos, las cuales lo llevaban a convulsionar mientras cantaba por lo que rápidamente se hizo famoso. Curtis puso punto y final a su vida Literatura Música
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    Kurt Cobain (enprimer término) y Krist Novoselic (al fondo) alrededor de 1992 interpretando una canción de Nirvana. Fue famoso y controvertido el suicidio de Cobain a sus 27 años. El actor Robin Williams se suicidó tras padecer una enfermedad neurológica. colgándose del tendedor de su casa a la edad de 23 años. Rozz Williams, cantante de la banda de death rock Christian Death, también se ahorcó en su domicilio de West Hollywood a los 34 años por problemas de todo tipo, sobre todo relacionados con sus frustraciones.239 ​ Otros cantantes y músicos famosos suicidas fueron Jim Morrison de The Doors, Janis Joplin, Brian Jones de The Rolling Stones, Jimi Hendrix que, juntamente al citado Cobain, formaron el llamado Club de los 27, artistas musicales muertos a la edad de 27 años. En 2017, el cantante de Linkin Park, Chester Bennington, se ahorcó en su domicilio de Palos Verdes (California) a los 41 años. Otro artista famosos que se suicidó fue Avicii La industria del séptimo arte a menudo retrata el tema del suicidio desde múltiples puntos de vista. Así como en Dead Poets Society, película dirigida por Peter Weir en 1989, el protagonista principal de la historia, Neil Perry, decide suicidarse por culpa de la férrea e intransigente educación paterna que le impide alcanzar su sueño de ser actor, en Hard Candy —realizada por David Slade en 2005— el protagonista masculino comete su propio suicidio inducido tras conocer a una chica mucho menor que él que le amenaza con algo muy tórrido sobre su pasado. En Las vírgenes suicidas de Sofia Coppola de 1999, el suicidio se hace patente en una de las hermanas durante la pubertad de una de ellas. En los filmes policíacos es habitual centrar los suicidios tras ingerir substancias narcóticas como, por ejemplo, en Lethal Weapon dirigida por Richard Donner en 1987, donde la chica que abre el caso, Amanda Hunsaker, se precipita por el balcón de un gigantesco rascacielos después de haberse drogado. Por otra parte, son numerosos los casos suicidas entre el gremio de los creadores de la industria del espectáculo. El actor Robin Williams se suicidó en 2014 tras sufrir una enfermedad neuronal.240 ​ También se suicidó la actriz Romy Schneider, famosa por interpretar en el cine a la emperatriz Isabel de Baviera —más conocida por Sissi— que se provocó la muerte en 1982 tras haber perdido a su hijo mayor.241 ​El director Tony Scott se suicidó en circunstancias aún no del todo esclarecidas, ya que mientras el forense descartó el cáncer, su hermano Ridley Scott aseguró que había estado luchando durante años contra esta enfermedad.242 ​ El sociólogo francés Émile Durkheim en su obra Le suicide (1897), señala que los suicidios son fenómenos individuales que responden esencialmente a causas sociales. Este acto se define como «todo caso de muerte que resulte, directamente o indirectamente, de un acto, positivo o negativo; realizado por la víctima misma, sabiendo ella que debía producir este resultado».243 ​ Para Durkheim, el suicidio «es el resultado de la fortaleza o la debilidad del control de la sociedad sobre el individuo».244 ​ Durkheim define cuatro tipos de suicidio:244 ​ 245 ​ Cine Sociología
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    En Le suicide(1897), Émile Durkheim realizó una investigación sociológica del suicidio basada en datos y análisis estadísticos. Suicidio altruista: «pedido por la sociedad, debido a su cultura, normas y costumbres». La persona carece de otra «opción honorable», por lo que seguir viviendo sería una «ignominia». Se da en individuos «integrados en el grupo pero con carencia de individualización». Suicidio egoísta: el individuo tiene pocos lazos con la sociedad; «son personas que viven solas, no tienen familia ni grupo social o institución con quien relacionarse». Prácticamente carece de exigencias sociales. Se da en individuos «no fuertemente integrados en su grupo social». Suicidio anómico: ocasionado por una «repentina ruptura» en la relación entre la persona y la sociedad, por ejemplo, ante la pérdida de «seres queridos, propiedad, prestigio». Es decir, ocurre en individuos con una «integración distorsionada con el grupo». Suicidio fatalista: acontece «cuando existe una reglamentación excesiva, que termina aplastando a los individuos». Según Rodríguez Pulido et al. (1990), las conclusiones más relevantes de la obra de Durkheim son: que el individuo se suicida porque la sociedad a la que pertenece ha perdido su cohesión y que la religión «ejerce una acción profiláctica sobre el suicidio porque constituye una sociedad». En contraste, los críticos a su obra han señalado: que la realidad social no es independiente de las realidades individuales, que hay una tendencia a «extraer conclusiones mediante un análisis conceptual para demostrar las cosas» y que «[Durkheim] ajustó» los datos estadísticos y las ideas teóricas para «demostrar la validez de su proposición general».246 ​ Algunas culturas y subculturas han defendido el suicidio. El ejército japonés, durante la Segunda Guerra Mundial, animó y glorificó los ataques kamikaze, los ataques suicidas realizados por aviadores del Imperio contra los navíos aliados. La sociedad japonesa ha sido calificada de «tolerante del suicidio».247 ​ Al realizar búsquedas en Internet de información relacionada con el suicidio, entre 11 y 30 % de las páginas web pueden animar el suicidio y facilitar métodos para hacerlo. Varias personas realizan pactos suicidas en línea, tanto con amigos preexistentes o con personas recientemente conocidas en salas de chat o en foros. No obstante, el Internet puede ayudar a prevenir los suicidios al proveer un grupo social a personas aisladas.248 ​ Algunos puntos de referencia se han hecho conocidos para sus altos niveles de intentos de suicidio. Estos incluyen: el metro de Londres, el puente Nusle de Praga, el cabo Beachy de Eastbourne, el viaducto Príncipe Edward de Toronto, el Salto de Tequendama en Colombia, The Gap en Sídney, las cataratas del Niágara, el puente Golden Gate en San Francisco, el puente de Nankín sobre el río Yangtsé, un peñón conocido como la Piedra Feliz de Valparaíso,250 ​el Metro y el Mall Costanera Center en Santiago de Chile,251 ​ 252 ​el monte Mihara en Izu Ōshima y el bosque Aokigahara en Japón.249 ​ 253 ​Para el 2010, el puente Golden Gate sumaba más de 1300 muertes por suicidio desde su construcción en 1937.254 ​En Defensa Lugares
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    Los perros sonalgunos de los animales de los que se conoce su predisposición a padecer tendencias suicidas. El puente de Nankín sobre el río Yangtsé es el lugar con la mayor cantidad de suicidios en el mundo. Suma más de 2 000 desde su inauguración en 1968.249 ​ Periódicos en Lima (Perú) informan sobre el suicidio con arma de fuego del expresidente peruano Alan García. otros lugares se han construido barreras para evitar los suicidios, por ejemplo, la Torre Eiffel de París, el Empire State de Nueva York, el puente de la bahía de Sídney o el Viaducto de Madrid.255 ​ 256 ​ Durante los últimos días de la batalla de Saipán de 1944, miles de ciudadanos japoneses se suicidaron, algunos al saltar de los acantilados «Banzai» o «Suicide», temerosos de vivir bajo la ocupación estadounidense.257 ​ Algo similar sucedió al año siguiente, el 8 de mayo de 1945; entre 700 y 1000 habitantes de Demmin, Alemania, se suicidaron ante la inminente llegada del Ejército Rojo.258 ​ También durante la Segunda Guerra Mundial, al mariscal de campo alemán Erwin Rommel, acusado de participar en el atentado del 20 de julio, fue obligado a suicidarse bajo la amenaza de un juicio público (donde sería encontrado culpable y recibiría la pena de muerte) y de represaliar a su familia.259 ​ El 18 de noviembre de 1978, 914 miembros del Templo del Pueblo se suicidaron tras tomar cianuro.260 ​ Las huelgas de hambre de 1981, lideradas por Bobby Sands, resultaron en la muerte de 10 personas. La causa de muerte fue identificada por el forense como «inanición, autoimpuesta» en lugar de suicidio; la causa fue modificada a simplemente «inanición» en los certificados de muerte tras protestas de los familiares de los fallecidos.261 ​ El suicidio también se usó como forma de denuncia de la represión sufrida hacia los más débiles (como la autoinmolación de los bonzos o de Mohamed Bouazizi).262 ​ Se han dado casos de suicidios de pilotos de aviones (sin motivación terrorista). El suicidio en animales es la conducta autodestructiva por parte de un animal para acabar intencionalmente con su propia vida, asemejándose así al suicidio en los humanos. Los científicos han sido incapaces de determinar si los animales son capaces de acabar conscientemente con sus propias vidas.263 ​ 264 ​ 265 ​Aunque existen reportes anecdóticos de perros, caballos y delfines suicidas, hay poca evidencia concluyente.266 ​Existen pocos estudios científicos sobre el suicidio en animales.267 ​ El suicidio animal fue utilizado durante mucho tiempo para definir el suicidio humano; durante el siglo XIX el suicidio animal fue visto como un acto de abuso, locura, amor o lealtad, de la misma forma que el suicidio humano.[cita  requerida] A pesar de que es imposible determinar lo que impulsa a los animales a la autodestrucción, algunos rasgos específicos asociados con el suicidio humano[¿cuál?] pueden ser observados en los animales. Casos notables Suicidio en otras especies
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    Portal:Medicina. Contenido relacionado conMedicina. Ataque suicida Autoinmolación Derecho a morir El completo manual del suicidio Filosofía del suicidio Harakiri Inducción al suicidio Nota de suicidio Píldora del suicidio Prevención del suicidio Suicidio altruista Suicidio asistido Suicidio colectivo Suicidio forzado Tendencia autodestructiva a. Suicidium proviene del latín: sui, «de sí mismo», y cidium, «-cidio».1 ​ Este último es un elemento compositivo que implica la «acción de matar» y que surge de la raíz de caedĕre, «matar».2 ​ 1. Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española. «suicidio» (https://dle.rae.es/suicidio). Diccionario de la lengua española (23.ª edición). Consultado el 9 de febrero de 2017. 2. Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española. «- cidio» (https://dle.rae.es/-cidio). Diccionario de la lengua española (23.ª edición). Consultado el 9 de febrero de 2017. 3. «Suicidio y comportamiento suicida» (http s://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/e ncy/article/001554.htm). MedlinePlus (en inglés). Biblioteca Nacional de Medicina. Consultado el 19 de septiembre de 2015. 4. Bottino, Sara Mota Borges; Bottino, Cássio M. C.; Regina, Caroline Gomez; Correia, Aline Villa Lobo; Ribeiro, Wagner Silva; Bottino, Sara Mota Borges; Bottino, Cássio M. C.; Regina, Caroline Gomez et al. (2015-03). «Cyberbullying and adolescent mental health: systematic review» (http://w ww.scielo.br/scielo.php?script=sci_abstract &pid=S0102-311X2015000300463&lng=e n&nrm=iso&tlng=en). Cadernos de Saúde Pública (en inglés) 31 (3): 463-475. ISSN 0102-311X (https://issn.org/resource/issn/0102 -311X). doi:10.1590/0102-311x00036114 (https://dx.d oi.org/10.1590%2F0102-311x00036114). Consultado el 16 de febrero de 2020. 5. Paris, Joel (2002). «Chronic suicidality among patients with borderline personality disorder» (http://ps.psychiatryonline.org/doi/ pdf/10.1176/appi.ps.53.6.738) (pdf). Psychiatric services (en inglés) 53 (6): 738- 742. PMID 12045312 (https://www.ncbi.nlm.nih.gov/ pubmed/12045312). doi:10.1176/appi.ps.53.6.738 (htt ps://dx.doi.org/10.1176%2Fappi.ps.53.6.738). Consultado el 17 de abril de 2015.. Consultado el 17 de abril de 2015 6. Hawton, Keith; van Heeringen, Kees (2009). «Suicide». The Lancet (en inglés) 373 (9672): 1372-1381. PMID  19376453 (http s://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19376453). doi:10.1016/S0140-6736(09)60372-X (https://dx.doi.o rg/10.1016%2FS0140-6736%2809%2960372-X). 7. «Suicidio» (http://www.who.int/es/news-roo m/fact-sheets/detail/suicide). who.int/. Organización Mundial de la Salud. 31 de enero de 2018. Consultado el 12 de julio de 2018. 8. GBD 2016 Causes of Death Collaborators (2017). «Global, regional, and national age- sex specific mortality for 264 causes of death, 1980–2016: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2016» (https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/ar ticles/PMC5605883). The Lancet 390 Véase también Notas Referencias
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