Récord a cambio de su vida
LA ADOLESCENTE DE 16 AÑOS INTENTABA DAR LA VUELTA AL MUNDO EN BARCO; HACÍA 5 MESES QUE NAVEGABA EN SOLITARIO
Abigail Sunderland
llegó al final de su viaje
en las agitadas aguas
del océano Índico
f
CRITICADOS. La familia Sunderland fue criticada por permitir el arriesgado viaje de la adolescente
ABIGAIL. Demostró ser dueña de una gran destreza al lograr salir de una situación límite
C
uando le preguntaron qué
fue lo que la inspiró a irse a
dar la vuelta al mundo el 23
de enero de 2010, sola, a los 16
años y sin detenerse, Abby con-
testó: “Crecí junto a los barcos. Em-
pecé a manejar veleros para un so-
lo tripulante a los 13. Mi sueño
siempre fue navegar alrededor del
mundo. Viendo a mi hermano ha-
cerlo el año pasado, me percaté de
que podría realizarlo”.
ZacSunderland,elmayordeuna
familia de 7 hijos, completó la vuel-
ta al mundo navegando en solitario
(en un barco para un solo tripu-
lante) antes de sus 18. Con esta ins-
piración, la pequeña Sunderland
izó las velas en Marina del Rey, Ca-
lifornia, persiguiendo su ambición
de ser una de las 250 personas que
navegaron solas para dar la vuelta
almundo,segúnlaAsociaciónAme-
ricana de Navegación.
Wild Eyes (Ojos Salvajes), el bar-
co de Abby, fue construido en Aus-
tralia y es de alta performance de
navegación. Fue creado para so-
portar condiciones hostiles y na-
vegar seguro y veloz. Cuenta con
radares y alarmas que alertan al
tripulante cuando algo se acerca al
barco. También tiene conversor de
agua salada en agua potable, pan-
tallas solares, baterías, un tanque
de agua con capacidad para 113,56
litros, cámaras, teléfono satelital y
los mejores equipos para pedir ayu-
da en caso de emergencia.
“Me asustan mucho los piratas.
Mi hermano Zac viajó por zonas de
riesgodeataquepirata.Yoelegíuna
ruta más fría, pero a salvo de abor-
dajes”, confesó Abby cuando le pre-
guntaronporquéhabíaescogidoel
camino que siguió durante el viaje.
Los problemas empezaron para
la californiana de Thousand Oaks
el 5 de mayo de 2010, cuando tu-
vo que detenerse en Cape Town,
Sudáfrica, para hacer reparacio-
nes a Wild Eyes porque sus dos pi-
lotos automáticos dejaron de fun-
cionar. Esto hizo naufragar su
intención de un viaje sin amarres.
Alrededor del 24 de mayo, lue-
go de zarpar desde Sudáfrica, nue-
vos inconvenientes alentaron su
curso. Casi en la cumbre del más-
til, una cuerda se trabó y Abby no
podía reducir el tamaño de la ve-
la principal. Esto puede ocasionar
que el barco se escore hacia el la-
do en el que se sopla el viento y, si
se inclina demasiado, puede dar-
se vuelta. Sunderland quiso tre-
par por el mástil para solucionar-
lo, pero las condiciones climáticas
huracanadas y la completa oscu-
ridad de la noche eran peligros
desventajosos. Viajó toda la noche
con excesivo velamen (superficie
de vela). En su blog-diario de na-
vegación, http://soloround.blogs-
pot.com, actualizado desde alta-
mar gracias a su receptor de
internet Thrane & Thrane, Abby
escribió: “Necesitaba subir hasta
allá pero no podía. Hice casi todo
lo que pude, pero era una calle sin
salida. Se me habían acabado las
ideas y empecé a asustarme cuan-
do contemplé la posibilidad de que
no podría hacer nada al respec-
to”. Luego de las condiciones cli-
máticas adversas tuvo que en-
mendar una de sus velas.
En la mañana del 10 de junio,
Abby navegaba con vientos fuertes
y perdió el contacto telefónico sa-
telital. Sus dos faros de emergen-
cia fueron activados manualmente.
El tercer faro, que se activa auto-
máticamente al ser sumergido, no
se activó. Su hermano, Zac, dijo a
una cadena de noticias española
que su hermana “es una navegan-
te experimentada, pero el océano
Índico es un lugar realmente peli-
groso”. La tormenta que concluyó
la travesía de Abby registró vientos
de 60 nudos (11,2 km por hora) y
olas de hasta 15,24 metros.
Dos buques se dirigieron a las
coordenadas al recibir la señal de
emergencia, pero tardarían más
de 48 horas en llegar. Entonces, las
Autoridades de Seguridad Marítima
australianas mandaron un jet de
Qantas a toda velocidad al área des-
de donde Abby reportó su posición,
3.218 km al este de Australia. Cuan-
do llegaron a la zona, hicieron con-
tacto radial con la adolescente, que
aseguraba haber enderezado el bo-
te y estar sana y salva. Este milagro
solo puede atribuirse a la magnitud
del barco y su diestra capacidad de
navegación.
“Ciertamente fue emotivo ha-
blar con la adolescente”, dijo el sar-
gento Mike Wear, uno de los res-
catistas. “Era solo una pequeña
mancha en el océano; estaba en la
cubierta trasera y era muy difícil de
ver desde el aire”.
A pesar de que los miedos de su
familia rebasaban ampliamente las
pérdidas materiales, el mástil del
Wild Eyes se había partido a la mi-
tad, y arrastraba la vela por el océ-
ano Índico. La joven fue encontra-
da por el equipo de rescate a salvo
y a bordo de su velero. Su padre,
Laurence Sunderland, declaró a
CNN, acompañado de su esposa
Maryanne y su hijo mayor: “Esta-
mos locos de alegría al saber que
Abigail está fuera de peligro”. Su
madre, Maryanne, agregó al medio
Good Morning America: “Siempre
supe en mi corazón que ella estaba
bien, pero la mente juega por dis-
tintos escenarios. Fueron unas ho-
ras muy duras”. Laurence declaró a
medios australianos que la trave-
sía de la joven había terminado a
causa de este grave percance.
Muchos medios marítimos es-
tadounidenses consideraron el iti-
nerario de la joven muy arriesgado,
especialmentelatravesíaporelÍndi-
co en pleno invierno. Criticaron a la
familia Sunderland por “abando-
nar” a su hija a los bravos mares,
pero Laurence blandió su confian-
za en la capacidad personal y náu-
tica de Abby para permitirle el via-
je. Por otra parte, la joven era
plenamente consciente de los peli-
gros a los que se enfrentaba, lo cual
reforzólaseguridaddesufamiliade
que era capaz de hacerlo sola.
Abby Sunderland había calcu-
lado que llegaría a Cabo San Lu-
cas, California, en Julio de 2010.
El viaje terminó con el rescate el 11
de junio de 2010. Puede haber per-
dido la oportunidad de entrar en la
historia, pero no la gratitud de lle-
gar sana y salva de regreso a Esta-
dos Unidos, y al abrazo aliviado de
su familia. ●
20 DOMINGO13DEJUNIODE2010
ELOBSERVADOR
INTERNACIONAL |
Jóvenes
e intrépidas
e JessicaWatson,laaustraliana
competenciadeAbbySunderland
–cincomesesmayorenedad–com-
pletósuintentonáuticodevueltaal
mundoensolitarioel15demayo.Su
partidafueenoctubrepasadoyla
travesíaduró210días.Atravesógra-
vescondicionesclimáticasmientras
viajabapordebajodeAustraliapara
terminarlavueltaenelpuertode
Sydney.Seconvirtióenlaprimera
navegadoradelahistoriaenconcre-
tarestelogro.
fLauraDekker,holandesayde
13años,quisoemprenderlaruta
porelmundo,ysuspadres,ambos
marineros,apoyabansusdeseos,in-
clusoacostadeaceptarquelaniña
dejaraelcolegioparasatisfacerlos.
EltribunaldeUtrechtlessuspendió
lacustodiaporconsiderarquein-
fringíalaleyholandesaqueestipula
quelaeducaciónesobligatoriahas-
talos16.Lauratendráqueesperar.
Los ojos salvajes
e ElnombreWildEyesvienedado
porlospropietariospreviosdelbar-
co,queexplicaronque,cuandouna
olaempapalacubiertadelbarco,ya
lostripulantes,lamayoríaserecupe-
radelmomentoconcarasdistorsio-
nadas.Enhonoraesasexpresiones
senombróalaembarcación.
MARYANNE SUNDERLAND
MADRE DE ABBY
«Siempre supe en mi
corazón que ella estaba
bien, pero la mente juega
por distintos escenarios.
Fueron unas horas muy
duras»
R. BECK - AFP

Sunderland

  • 1.
    Récord a cambiode su vida LA ADOLESCENTE DE 16 AÑOS INTENTABA DAR LA VUELTA AL MUNDO EN BARCO; HACÍA 5 MESES QUE NAVEGABA EN SOLITARIO Abigail Sunderland llegó al final de su viaje en las agitadas aguas del océano Índico f CRITICADOS. La familia Sunderland fue criticada por permitir el arriesgado viaje de la adolescente ABIGAIL. Demostró ser dueña de una gran destreza al lograr salir de una situación límite C uando le preguntaron qué fue lo que la inspiró a irse a dar la vuelta al mundo el 23 de enero de 2010, sola, a los 16 años y sin detenerse, Abby con- testó: “Crecí junto a los barcos. Em- pecé a manejar veleros para un so- lo tripulante a los 13. Mi sueño siempre fue navegar alrededor del mundo. Viendo a mi hermano ha- cerlo el año pasado, me percaté de que podría realizarlo”. ZacSunderland,elmayordeuna familia de 7 hijos, completó la vuel- ta al mundo navegando en solitario (en un barco para un solo tripu- lante) antes de sus 18. Con esta ins- piración, la pequeña Sunderland izó las velas en Marina del Rey, Ca- lifornia, persiguiendo su ambición de ser una de las 250 personas que navegaron solas para dar la vuelta almundo,segúnlaAsociaciónAme- ricana de Navegación. Wild Eyes (Ojos Salvajes), el bar- co de Abby, fue construido en Aus- tralia y es de alta performance de navegación. Fue creado para so- portar condiciones hostiles y na- vegar seguro y veloz. Cuenta con radares y alarmas que alertan al tripulante cuando algo se acerca al barco. También tiene conversor de agua salada en agua potable, pan- tallas solares, baterías, un tanque de agua con capacidad para 113,56 litros, cámaras, teléfono satelital y los mejores equipos para pedir ayu- da en caso de emergencia. “Me asustan mucho los piratas. Mi hermano Zac viajó por zonas de riesgodeataquepirata.Yoelegíuna ruta más fría, pero a salvo de abor- dajes”, confesó Abby cuando le pre- guntaronporquéhabíaescogidoel camino que siguió durante el viaje. Los problemas empezaron para la californiana de Thousand Oaks el 5 de mayo de 2010, cuando tu- vo que detenerse en Cape Town, Sudáfrica, para hacer reparacio- nes a Wild Eyes porque sus dos pi- lotos automáticos dejaron de fun- cionar. Esto hizo naufragar su intención de un viaje sin amarres. Alrededor del 24 de mayo, lue- go de zarpar desde Sudáfrica, nue- vos inconvenientes alentaron su curso. Casi en la cumbre del más- til, una cuerda se trabó y Abby no podía reducir el tamaño de la ve- la principal. Esto puede ocasionar que el barco se escore hacia el la- do en el que se sopla el viento y, si se inclina demasiado, puede dar- se vuelta. Sunderland quiso tre- par por el mástil para solucionar- lo, pero las condiciones climáticas huracanadas y la completa oscu- ridad de la noche eran peligros desventajosos. Viajó toda la noche con excesivo velamen (superficie de vela). En su blog-diario de na- vegación, http://soloround.blogs- pot.com, actualizado desde alta- mar gracias a su receptor de internet Thrane & Thrane, Abby escribió: “Necesitaba subir hasta allá pero no podía. Hice casi todo lo que pude, pero era una calle sin salida. Se me habían acabado las ideas y empecé a asustarme cuan- do contemplé la posibilidad de que no podría hacer nada al respec- to”. Luego de las condiciones cli- máticas adversas tuvo que en- mendar una de sus velas. En la mañana del 10 de junio, Abby navegaba con vientos fuertes y perdió el contacto telefónico sa- telital. Sus dos faros de emergen- cia fueron activados manualmente. El tercer faro, que se activa auto- máticamente al ser sumergido, no se activó. Su hermano, Zac, dijo a una cadena de noticias española que su hermana “es una navegan- te experimentada, pero el océano Índico es un lugar realmente peli- groso”. La tormenta que concluyó la travesía de Abby registró vientos de 60 nudos (11,2 km por hora) y olas de hasta 15,24 metros. Dos buques se dirigieron a las coordenadas al recibir la señal de emergencia, pero tardarían más de 48 horas en llegar. Entonces, las Autoridades de Seguridad Marítima australianas mandaron un jet de Qantas a toda velocidad al área des- de donde Abby reportó su posición, 3.218 km al este de Australia. Cuan- do llegaron a la zona, hicieron con- tacto radial con la adolescente, que aseguraba haber enderezado el bo- te y estar sana y salva. Este milagro solo puede atribuirse a la magnitud del barco y su diestra capacidad de navegación. “Ciertamente fue emotivo ha- blar con la adolescente”, dijo el sar- gento Mike Wear, uno de los res- catistas. “Era solo una pequeña mancha en el océano; estaba en la cubierta trasera y era muy difícil de ver desde el aire”. A pesar de que los miedos de su familia rebasaban ampliamente las pérdidas materiales, el mástil del Wild Eyes se había partido a la mi- tad, y arrastraba la vela por el océ- ano Índico. La joven fue encontra- da por el equipo de rescate a salvo y a bordo de su velero. Su padre, Laurence Sunderland, declaró a CNN, acompañado de su esposa Maryanne y su hijo mayor: “Esta- mos locos de alegría al saber que Abigail está fuera de peligro”. Su madre, Maryanne, agregó al medio Good Morning America: “Siempre supe en mi corazón que ella estaba bien, pero la mente juega por dis- tintos escenarios. Fueron unas ho- ras muy duras”. Laurence declaró a medios australianos que la trave- sía de la joven había terminado a causa de este grave percance. Muchos medios marítimos es- tadounidenses consideraron el iti- nerario de la joven muy arriesgado, especialmentelatravesíaporelÍndi- co en pleno invierno. Criticaron a la familia Sunderland por “abando- nar” a su hija a los bravos mares, pero Laurence blandió su confian- za en la capacidad personal y náu- tica de Abby para permitirle el via- je. Por otra parte, la joven era plenamente consciente de los peli- gros a los que se enfrentaba, lo cual reforzólaseguridaddesufamiliade que era capaz de hacerlo sola. Abby Sunderland había calcu- lado que llegaría a Cabo San Lu- cas, California, en Julio de 2010. El viaje terminó con el rescate el 11 de junio de 2010. Puede haber per- dido la oportunidad de entrar en la historia, pero no la gratitud de lle- gar sana y salva de regreso a Esta- dos Unidos, y al abrazo aliviado de su familia. ● 20 DOMINGO13DEJUNIODE2010 ELOBSERVADOR INTERNACIONAL | Jóvenes e intrépidas e JessicaWatson,laaustraliana competenciadeAbbySunderland –cincomesesmayorenedad–com- pletósuintentonáuticodevueltaal mundoensolitarioel15demayo.Su partidafueenoctubrepasadoyla travesíaduró210días.Atravesógra- vescondicionesclimáticasmientras viajabapordebajodeAustraliapara terminarlavueltaenelpuertode Sydney.Seconvirtióenlaprimera navegadoradelahistoriaenconcre- tarestelogro. fLauraDekker,holandesayde 13años,quisoemprenderlaruta porelmundo,ysuspadres,ambos marineros,apoyabansusdeseos,in- clusoacostadeaceptarquelaniña dejaraelcolegioparasatisfacerlos. EltribunaldeUtrechtlessuspendió lacustodiaporconsiderarquein- fringíalaleyholandesaqueestipula quelaeducaciónesobligatoriahas- talos16.Lauratendráqueesperar. Los ojos salvajes e ElnombreWildEyesvienedado porlospropietariospreviosdelbar- co,queexplicaronque,cuandouna olaempapalacubiertadelbarco,ya lostripulantes,lamayoríaserecupe- radelmomentoconcarasdistorsio- nadas.Enhonoraesasexpresiones senombróalaembarcación. MARYANNE SUNDERLAND MADRE DE ABBY «Siempre supe en mi corazón que ella estaba bien, pero la mente juega por distintos escenarios. Fueron unas horas muy duras» R. BECK - AFP