El documento describe la historia de Susan Boyle, una cantante escocesa que ganó fama después de audicionar para el programa de talentos Britain's Got Talent en 2009. A pesar de ser juzgada negativamente por su apariencia, Boyle sorprendió a todos con su extraordinaria voz, cantando "I Dreamed a Dream". Su actuación se volvió viral en Internet y la convirtió en una celebridad mundial, demostrando que no se debe juzgar a las personas solo por su apariencia.