La técnica SWAP permite que una computadora simule más memoria principal de la que posee al utilizar espacio en el disco duro. Si la memoria real se agota, el sistema copia parte de su contenido a la partición SWAP para poder continuar ejecutando tareas, aunque de forma más lenta. Se recomienda que el tamaño de la partición SWAP sea igual a la memoria RAM para sistemas con menos de 1GB de RAM, la mitad de la memoria RAM para sistemas entre 2GB y 4GB, y un máximo de 2GB para sistemas con más