El capítulo 1 de Daniel narra la fidelidad de Daniel y sus amigos en Babilonia, quienes se niegan a comer alimentos prohibidos y, gracias a su fe, son bendecidos y sobresalen en sabiduría. En los capítulos siguientes, se relatan acontecimientos significativos como el sueño de Nabucodonosor, que simboliza las potencias mundiales, y la fidelidad de Sadrac, Mesac y Abed-Nego al negarse a adorar una imagen, lo que les lleva a ser salvados de un horno ardiente. Finalmente, la historia concluye con la caída de Babilonia, simbolizada por la escritura en la pared, que predice su final debido a la arrogancia de sus líderes.