El estudio del tarot invita a un viaje introspectivo donde se explora el yo interior y las circunstancias que rodean la vida del individuo. Mediante la meditación en los arcanos mayores, se concibe una conexión con la memoria universal, entendida como los registros akashicos, y se fortalece la paz interior. Este enfoque ha sido respaldado por la física cuántica, que sugiere que la información del universo está presente en cada partícula existente.