Los avances tecnológicos permiten implantar microchips en tejidos para desarrollar telas inteligentes que pueden cambiar de color, emitir y recibir señales de radio, o funcionar como un teclado. Estas telas inteligentes pueden sincronizarse con cuentas de redes sociales para compartir mensajes sin hablar y podrían usarse en campañas publicitarias y uniformes policiales. Algunos accesorios como gafas ahora tienen funciones similares a los smartphones pero integradas en la cabeza para optimizar su uso.