El diseño sísmico de las centrales nucleares españolas considera los terremotos más severos registrados históricamente en cada emplazamiento. Todas las centrales han sido diseñadas para resistir un terremoto base de diseño (SSE) y uno base de operación (OBE) menos severo. Además, las centrales tienen un margen sísmico que les permite resistir terremotos más allá del SSE a través de sistemas de vigilancia sísmica.