Este documento presenta el "testamento espiritual" de Santa Bernadette Soubirous, la joven que vio a la Virgen de Lourdes. En él, Bernadette expresa su profunda gratitud a Dios y la Virgen por todas las dificultades y sufrimientos que enfrentó en su vida, incluyendo la pobreza, la enfermedad y el rechazo de los demás. Además, se menciona que aún después de su muerte, su cuerpo permanece intacto, lo que se considera sobrenatural y obra de Dios.