Natalia Rojo, una hermana mercedaria de la caridad, comparte su testimonio vocacional de los últimos catorce años sirviendo a los más pobres en Argentina. Ha pasado mucho tiempo trabajando con ancianos y compartiendo con niños y jóvenes, de quienes ha aprendido mucho. A través de estas experiencias, Natalia ha encontrado felicidad siguiendo a Jesucristo y sintiendo su presencia en los demás. Alienta a los jóvenes a escuchar su vocación interior y dejar que Dios guíe sus vidas.