TESTIMONIO VOCACIONAL

Soy Natalia Rojo Hermana Mercedaria de la Caridad, hace catorce años sentí que
Jesucristo Redentor me invitaba a seguirlo siendo parte de la familia Mercedaria
y en todos estos años, en donde el camino ha sido variado. Porque les cuento no
he andado por una ruta, sino por senderos diversos pero ricos y donde la vida
me ha invitado a hacer opciones de acercarme más a Jesús, parecerme más a Él y
optar por sus preferidos, los pobres viviendo en medio de ellos la invitación que
nuestro Padre Zegrí nos hace “todo para bien de la Humanidad, en Dios, Por Dios
y para Dios” siendo merced de Dios, regalo para la Humanidad necesitada.

En este encuentro con los más pobres yo he compartido muchos años de mi vida
consagrada con los adultos mayores, que donde estamos en Argentina, en La
Quiaca le decimos con cariño “Nuestros Abuelos”, y saben con ellos he
aprendido mucho, he sentido que Dios se hace presente en sus rostros, en sus
alegrías, en su cariño y cercanía con cada una de nosotras. Este encuentro en la
misión es muy rico ya que nosotras vivimos el llamado de Jesucristo Redentor y
de nuestro Padre Zegrí de vivir la caridad y ser caridad para ellos, los preferidos
de Dios. Pero a la vez nosotras nos sentimos muy bendecidas y agradecidas por lo
que ellos van haciendo en nuestras vidas y como nos ayudan a vivir más
plenamente nuestra llamado                      de ser hermanas mercedarias de la
caridad.

                                                  Además en las misiones donde
                                                   he podido estar he compartido
                                                    con niños y jóvenes. Con los
                                                    jóvenes como vos, he podido
                               aprender mucho, he podido descubrir cómo tus
                    búsquedas y deseos de joven de buscar algo mejor me
animaban a ser más coherente con mi vida. Tus ganas de encontrarle sentido a la
vida y que no se diluya, me animaba a poder estar y poder ser presencia cercana
optando por la vida y por Jesús que es Vida y desde lo que creo que da sentido a
mi vida compartirlo. Sabés vos y tus preguntas me han ayudado mucho a sentir
que tengo que ir buscando siempre, no quedarme
con lo que ya doy por supuesto y animarme a optar
por la novedad del evangelio. Y por eso agradezco
mucho a Dios que me       invita, por medio de la
Congregación a vivir esta misión junto a otros
jóvenes como vos y por todo lo que hemos
aprendido juntos.

Luego de este pedacito de mi vida que te he compartido, estas experiencias que
van marcando mi caminar como consagrada te puede decir que he sido feliz en la
misión, en mi vida, ya no como una frase linda que todos podemos decir, sino
desde esta experiencia que te cuento, porque en este comprometerme con
Jesucristo Redentor siendo Merced en el mundo, y en este encuentro con otras
hermanas Mercedarias de la Caridad y con los abuelos, niños jóvenes, adultos…
con su rostros concretos, he podido reconocer la felicidad que Jesús nos enseña en
las bienaventuranzas. Y por eso le doy muchas gracias a Dios y a la Congregación
                                                        porque    todo   en   este
                                                        tiempo ha sido parte del
                                                        proceso, de un camino,
                                                        que      Dios    ha   ido
                                                        haciendo en mí para que
                                                        vaya siendo más de Él y
                                                        vaya reconociendo su
                                                        presencia en mi vida. En
el fondo para que me vaya dejando modelar por sus manos, como el barro en las
manos del Alfarero.



Por eso a vos (ti) joven, te diría que escuches dentro tuyo que puedes descubrir
las respuestas que tanto buscas, mucho tiempo nos pasamos buscando fuera lo
que está dentro. Se vos mismo y anímate a que Jesús te muestre el camino para
ser vos, para que aflore lo mejor de vos. Muchos nos pasamos años siendo lo que
no somos, a veces por agradar, a veces por cumplir un
mandato, pero no. Jesucristo Redentor quiere lo
mejor de vos, animate a sacarte la careta y ser vos
mismo.

Y si te estás preguntando sobre tu vocación en este
mundo, animate a preguntarle a Dios que quiere de
vos, Él nos dice, nos habla al oído, pero es necesario
escucharlo, poner atención, escuchar donde menos lo
esperamos, en cada gesto y en lo sencillo Él nos puede
estar diciendo algo, solo hay que escuchar. Y por otro lado animarnos a dejarlo
que cambie nuestras vidas, dejándonos trasformar por él. Siempre quiere que
seamos felices viviendo la vocación a la que hemos sido llamados. Animate a
descubrir tu vocación, este llamado personal que Dios te hace a ser feliz y
encontrarle sentido a tu vida. Responde con firmeza, jugate por ella es la llave de
tu felicidad.

   Buena Semana Vocacional, fraternalmente

                                                   Natalia Rojo mc.
                                                 La Quiaca, Argentina,
                                               Vice-Provincia Padre Zegrí

Testimonio

  • 1.
    TESTIMONIO VOCACIONAL Soy NataliaRojo Hermana Mercedaria de la Caridad, hace catorce años sentí que Jesucristo Redentor me invitaba a seguirlo siendo parte de la familia Mercedaria y en todos estos años, en donde el camino ha sido variado. Porque les cuento no he andado por una ruta, sino por senderos diversos pero ricos y donde la vida me ha invitado a hacer opciones de acercarme más a Jesús, parecerme más a Él y optar por sus preferidos, los pobres viviendo en medio de ellos la invitación que nuestro Padre Zegrí nos hace “todo para bien de la Humanidad, en Dios, Por Dios y para Dios” siendo merced de Dios, regalo para la Humanidad necesitada. En este encuentro con los más pobres yo he compartido muchos años de mi vida consagrada con los adultos mayores, que donde estamos en Argentina, en La Quiaca le decimos con cariño “Nuestros Abuelos”, y saben con ellos he aprendido mucho, he sentido que Dios se hace presente en sus rostros, en sus alegrías, en su cariño y cercanía con cada una de nosotras. Este encuentro en la misión es muy rico ya que nosotras vivimos el llamado de Jesucristo Redentor y de nuestro Padre Zegrí de vivir la caridad y ser caridad para ellos, los preferidos de Dios. Pero a la vez nosotras nos sentimos muy bendecidas y agradecidas por lo que ellos van haciendo en nuestras vidas y como nos ayudan a vivir más plenamente nuestra llamado de ser hermanas mercedarias de la caridad. Además en las misiones donde he podido estar he compartido con niños y jóvenes. Con los jóvenes como vos, he podido aprender mucho, he podido descubrir cómo tus búsquedas y deseos de joven de buscar algo mejor me
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    animaban a sermás coherente con mi vida. Tus ganas de encontrarle sentido a la vida y que no se diluya, me animaba a poder estar y poder ser presencia cercana optando por la vida y por Jesús que es Vida y desde lo que creo que da sentido a mi vida compartirlo. Sabés vos y tus preguntas me han ayudado mucho a sentir que tengo que ir buscando siempre, no quedarme con lo que ya doy por supuesto y animarme a optar por la novedad del evangelio. Y por eso agradezco mucho a Dios que me invita, por medio de la Congregación a vivir esta misión junto a otros jóvenes como vos y por todo lo que hemos aprendido juntos. Luego de este pedacito de mi vida que te he compartido, estas experiencias que van marcando mi caminar como consagrada te puede decir que he sido feliz en la misión, en mi vida, ya no como una frase linda que todos podemos decir, sino desde esta experiencia que te cuento, porque en este comprometerme con Jesucristo Redentor siendo Merced en el mundo, y en este encuentro con otras hermanas Mercedarias de la Caridad y con los abuelos, niños jóvenes, adultos… con su rostros concretos, he podido reconocer la felicidad que Jesús nos enseña en las bienaventuranzas. Y por eso le doy muchas gracias a Dios y a la Congregación porque todo en este tiempo ha sido parte del proceso, de un camino, que Dios ha ido haciendo en mí para que vaya siendo más de Él y vaya reconociendo su presencia en mi vida. En
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    el fondo paraque me vaya dejando modelar por sus manos, como el barro en las manos del Alfarero. Por eso a vos (ti) joven, te diría que escuches dentro tuyo que puedes descubrir las respuestas que tanto buscas, mucho tiempo nos pasamos buscando fuera lo que está dentro. Se vos mismo y anímate a que Jesús te muestre el camino para ser vos, para que aflore lo mejor de vos. Muchos nos pasamos años siendo lo que no somos, a veces por agradar, a veces por cumplir un mandato, pero no. Jesucristo Redentor quiere lo mejor de vos, animate a sacarte la careta y ser vos mismo. Y si te estás preguntando sobre tu vocación en este mundo, animate a preguntarle a Dios que quiere de vos, Él nos dice, nos habla al oído, pero es necesario escucharlo, poner atención, escuchar donde menos lo esperamos, en cada gesto y en lo sencillo Él nos puede estar diciendo algo, solo hay que escuchar. Y por otro lado animarnos a dejarlo que cambie nuestras vidas, dejándonos trasformar por él. Siempre quiere que seamos felices viviendo la vocación a la que hemos sido llamados. Animate a descubrir tu vocación, este llamado personal que Dios te hace a ser feliz y encontrarle sentido a tu vida. Responde con firmeza, jugate por ella es la llave de tu felicidad. Buena Semana Vocacional, fraternalmente Natalia Rojo mc. La Quiaca, Argentina, Vice-Provincia Padre Zegrí