El documento compara el tiempo con un banco, donde cada día se abona en la cuenta 86,400 segundos que no se pueden arrastrar al día siguiente. Explica que debemos invertir nuestro tiempo cada día en cosas que nos brinden salud, felicidad y éxito, ya que el tiempo no espera a nadie y no podemos recuperar los segundos perdidos. Finalmente, invita a compartir el mensaje con cinco amigos para desearles buena suerte.