Este capítulo analiza las desigualdades que existen en el mundo en términos de oportunidades y calidad de vida entre las personas de diferentes países. Explica que aunque el crecimiento económico ha permitido que parte del mundo viva mejor, todavía hay vastas regiones afectadas por la pobreza. Asimismo, señala que la brecha entre el nivel de vida de los países más ricos y más pobres se ha ampliado significativamente a lo largo de la historia.