Facebook se diferencia de otras redes sociales principalmente por integrar múltiples servicios web en una sola plataforma y permitir a desarrolladores crear aplicaciones, lo que lo convierte en un sistema operativo social. Esto, junto con su diseño sencillo y enfoque en el "lifestreaming", ha llevado a que los usuarios publiquen y compartan más aspectos de su vida, lo que a su vez atrae a más personas a unirse y mantenerse actualizados sobre sus contactos.