Trabajo de “El Socio” Nombre: German Araya   Sierralta Curso: 2ºB Fecha: 14 de agosto
ndice _Índice ………………………………………………… 2 _Introducción ................................................... 3 _Tipo de narrador ................................................... 4 _personajes  ................................................... 5 _tiempo y espacio ................................................... 8 _resumen del libro ................................................... 10 _comentario  ................................................... 20
ntroducción  El socio es un libro del autor chileno Jenaro Prieto, escrito en el año 1928 en Chile. Muestra la admiración excesiva hacia los extranjeros y la incapacidad del protagonista para hacer le frente a la toma de dediciones. su personaje principal es Julián, que es un corredor de la Bolsa, el cual inventa un socio para safarse de un negocio, con la típica frase  “tengo que consultarlo con mi socio”
Tipo  de narrador l narrador  relata los hechos que ocurren en la novela solo que este  tiene un conocimiento total de lo que hacen y piensan los personaje. Por eso, el tipo de narrador de esta obra es omnisciente  Pág..19 segunda edición de el socio: “ se acordaba  vagamente que uno de los almohadones del sofá mientras una vieja flaca le amarraba una toalla a la cabeza”
ersonajes Julián Pardo : personaje principal, corredor de propiedades en torno a él se estructura la historia. Él es un hombre sentimental e imaginativo   Anita Velasco:  personaje secundario,   Es la esposa de Goldenberg. Dama joven, de cuerpo esbelto, de maneras finas, y muy elegante en el vestir   Samuel Goldenberg:  personaje secundario,   físicamente era muy gordo, de ojos  capotudos y con una nariz agazapada, era un hombre de negocios, corredor de propiedades. Leonor:  personaje secundario ,  Es la esposa de Julián Pardo es una mujer de la clase media baja: modesta, sacrificada, leal, abnegada El Nito : personaje secundario, es el hijo de Julián y Leonor   Luís Alvear:  personaje secundario, viejo amigo de Julián, e s un tipo simpático, alegre, gozador de la vida
Willy López:  personaje secundario, e s averiguador e intrigante, un chismoso, siempre anda fisgoneando a los demás   Fortunato Bastias : personaje secundario, trabaja en contacto con Goldenberg Señor Gutiérrez:  personaje secundario, trabaja en contacto con Julián Urisote:  personaje secundario, es corredor de la bolsa y está metido en los negocios auríferos.   Walter Davís:  antagonista, personaje ficticio de cara muy arrugada, con bigote y unas  gafas oscuras  Juana: personaje secundario, la criada de la casa   de Julián Pardo Fabián:  personaje incidental, tío de Julián pardo Ministro de corte:  personaje incidental Pastorísa:  personaje secundario, era un empleada muy morena que trabajaba en la casa de Goldenberg Don Cipriano:  personaje secundario, magistrado Don Ramiro:  personaje secundario, era un hombre moreno, de bigote cano y ojos miopes y llorosos
Carabé:  personaje incidental, diplomático General Urquiza:  personaje incidental, ex-presidente de la republica Corredor de comercio:  personaje incidental. personaje que Julián consulta para sus acciones. Vieja empleada:  personaje secundario, encargada de atender a Anita Madame Buchet:  personaje secundario, adivina famosísima que a Anita le  había adivinado su pasado y su futuro. Lucy:  personaje incidental, amiga de Anita. Notario:  personaje incidental, viejo flaco con aspecto ratonil, con gafas equilibradas en la punta de su nariz Almarza:  personaje incidental, senador y tío de López. Empleados de la notaria:  personajes incidentales, atienden a Julián y son testigos en la firma del documento que le da poder. Morales:  personaje incidental, abogado de chilean company. Don Juan Anguita:  personaje secundario, amigo intimo del coronel carranza. Joyero:  personaje incidental, que le vende el anillo a Leonor. Don Ruperto Maza:  personaje incidental, director de banco Anglo Argentino. Comisario:  personaje secundario, es el que trata de convencer a Julián de no batirse en un duelo con Walter Davis.
iempo y espacio Oficina de Julián:  pagina 11, segunda edición de El Socio “Ese hombre que honraba con el peso de su personalidad su modesta oficina de corredor de propiedades.” La calle:  página 21, segunda edición de El socio “las notas tímidas del ángelus, henchidas de paz aldeana y de crepúsculo, se perdían en el negro ajetreo de la calle.” Casa de Goldenberg:  pagina 84, segunda edición de El socio “cuando hubo despachado sus que hacerse se dirigió a la casa de Goldenberg.” Santiago:  pagina 27, segunda edición de El socio “Los yacimientos estaban demasiado cerca. Una pertenencia situad al lado mismo de santiago.” Casa de Julián:  pagina 30, segunda edición de El socio “ Sin embargo, esa mañana al despertar esa mañana en la suya Julián abrió los ojos con espanto. Era su alcoba …”
Un restauran en Valparaíso:  pagina 68, segunda edición de El socio “A las ocho entró a un pequeño restauran. Bebió una taza de café y le pregunto al mozo cual era el notario mas antiguo de Valparaíso. Notaria:  pagina 71, segunda edición de El Socio “A las once y media estaba en la notaría.” Bolsa de comercio:  pagina 73, segunda edición del El socio “Tomó el tren, regresó y se fue derecho a la bolsa de comercio.” Oficina de Davis:  pagina 122, segunda edición de El socio “Para despachar esa correspondencia, Julián tenía que ir de noche a la oficina. El era el único que entraba a esa sancta sanctorum, donde Davis tenia su papel timbrado,…” Un café de moda:  pagina 129, segunda edición de El socio “Por fin, a las diez y media de la noche, vino a dar con el en un café de moda.” La joyería:  pagina 145, segunda edición de El socio “Leonor la abrazó de nuevo y entraron juntas a la joyería.” El club:  pagina 167, segunda edición de el socio “Julián entraba al club repartiendo saludos y sonrisas” TIEMPO PASADO:  pagina 20, segunda edición de el socio  “ Ni un giro postal, ni una carta, ni una esperanza. Julián se detuvo en la puerta del correo.”
esumen Inicio En el paso, un grupo de gente se marca en torno a un coche de alquiler. Julián se acercó también. Miraban un caballo. Ahí estaba el pobre animal con las patas rígidas y los dientes apretados parecía que sonreía. ¡OH! Esa sonrisa del caballo parecía decirle: – Hermano Pardo, no me mires con esos ojos tristes, no creas que me río de tu suerte, sufrir me enseño a ser benévolo. Julián miró a su alrededor. En el compacto círculo de curiosos se destacaba una mujer casi niña. Los ojos de una fingida ingenuidad subrayaban una sonrisa de Gioconda. –  Oye, Pardito, ¿tienes plata? – Si; un peso... para comprarme unos cuadernos. -No importa; yo mañana te los traigo, me lo consigo con mi hermano que es muy tonto. ¡OH! Desde el punto de vista de la audacia. Entonces Goldenberg invitó a Julián a cenar, y hablaron de negocios, hablaron sobre un negocio aurífero, el cual iban a tener con don Fortunato Bastias, se constituye la sociedad aurífera el tesoro; -le explicaba Goldenberg- los accionistas caen como moscas y nos compran nuestros derechos en 40000 libras (₤). Julián dijo: Imposible!!...tengo que consultarlo con mi socio- Goldenberg se largo a reír, y dijo que el cuento ese del socio era un mito.
Después de hablar con Goldenberg, Julián, rendido del cansancio, se detuvo en la puerta del correo. No quería llegar así a su casa. La gente entraba y salía precipitadamente. Ni un negocio ficticio le serviría para excusarse de aceptar un negocio inadmisible. De pronto: – sinvergüenza, mirando a las mujeres – – ¿yo? – Dijo Julián – lucho! – – si Julián, el propio lucho – – sabes quien me hablo de ti? La esposa de goldenberg, la señora Anita Velasco, me dijo que t había visto ayer mirando un caballo muerto, y te hecho una talla y te enojaste – Después terminaron la conversación. Hacia un rato que Goldenberg, tapizado en una absurda bata china, trabajaba en su escritorio, cuando en altos empezó a sonar un timbre eléctrico. Se tranquilizó al oír pasos de la vieja empleada que subía pesadamente la escalera. Anita no dejaba cantar a la pastoriza, así que le dijo a la empleada que le dijera a la pastoriza que no cantara. Después la dejó cantar. Allá en su escritorio, Goldenberg estaba imponiéndose a la correspondencia. Al leer la carta de Julián pardo, “muy señor mío: He consultado con mi socio...” goldenberg no pudo remitir un gesto de disgusto. El socio no aceptaba en modo alguno que Pardo entrara en la negociación y hasta se permitía hacer reparos al negocio mismo. “Mi socio se permite hacer presente a UD que el río tiene 2 márgenes y que a 50 metros de distancia el riberano opuesto también podría ofrecer arena aurífera”. Esa carta podría destruir el negocio de Goldenberg, Bastias tendría 50 acciones menos.
rama Nada más natural para un hombre serio era despertar en su casa y en su cama. Sin embargo, esa mañana al despertar en la suya. Julian abrió los ojos con espanto ¡Que horribles nauseas! Con razón le dolía tanto la cabeza. La última vez que julian vio el reloj eran la 3:00 AM. En el bar, don Fortunato y Julián estaban hablando de negocios, y don Fortunato le pregunto el nombre del socio, y julian no hallaba que inventar, y vio un nombre en una servilleta, y entonces dijo, el socio se llama Walter Davis. Y dijo que estaba en Bolivia . Julián fue invitado para cenar con la familia de Goldenberg, julian no conocía a nadie, excepto a una vecina que parece que lo conocía íntimamente. Todos hablaban de la bolsa y el mercado. Julian le mostró a Anita una poesía que hizo el, pero el se avergonzaba de aquella. Anita y Julián se pusieron de acuerdo para hacer una novela. Durante un largo rato, los ojos de Anita lo perseguían, hasta que el se fue. Había llovido. Todo estaba mojado. Miraba todas las casas, pensaba en Davis. Llego a su casa, su hijo estaba muy enfermo. A julian se le murió su tío, y le dejo de herencia $15000 y un escritorio antiguo, invirtió $2000 en acciones de la empresa adiós mi plata y Goldenberg dijo que no era un buen negocio. Julian hablo con en sr. Gutiérrez (un corredor de la bolsa) y dijo que Walter es admirable, y julian dijo que Davis iba a Valparaíso. El hijo de julian seguía cada día peor. Él había arriesgado su dinero, él había especulado; él había estudiado los negocios; él había ganado en buena lid esos ochenta o cien mil pesos que Gutiérrez tenía en su oficina y ahora resultaba que ese dinero era de Davis, que para entregárselo necesitaba una autorización de Davis. Obraba en defensa propia y no retrocedería ni ante el crimen; si era preciso asesinar a Davis... No pudo menos que reírse. – ¡que ridiculez!, ¿matar a Davis? ¿Estaba loco? Davis al fin y al cabo no era nada: mejor dicho,¿Le pedían un poder? Perfectamente: era lo mismo que julian pardo autorizara que le dieran plata a julian pardo. No iba a dañar a nadie. En cambio, si el no se daba ese poder dañaría a su familia, a su hijo. De la paz, Davis se había venido a Valparaíso. Davis se acercaba.
La esposa de Julián supo que Julián va a falsificar una escritura, al final, acepto la mentira. Julián viajo a Valparaíso y fue a una notaria, pero antes fue a almorzar a un restauran y pregunto cual era el notario más viejo de Valparaíso y le dijeron y fue donde el, entonces se compro unas gafas negras y se hizo pasar por Davis, después consiguió el dinero, rompió la gafas en el suelo, y desde lejos oyó la vos de Davis: – Mister pardo: UD. hace mal, esos anteojos son verdaderamente míos Tomo el tren, regresó y se fue directo a la bolsa de comercio. Julián fue donde Gutiérrez y liquidó todas las acciones de  Adiós mi plata  Ahora con el cheque en el bolsillo, la modesta fachada de su casa le parecía + alegre, el chico salio a su encuentro: – ¡papa! ¡Papa! dame plata Julián lo tomo en brazos. Julián, fue a dejar al tren a Nito y Leonor (su hijo y su esposa). Se fueron al campo. Julián volvió y llego el cesar Para dejar sitio al abdomen, el le explico a Julián que por culpa de Davis, Goldenberg le disminuyó 50.000 acciones. Y Julián le cortó, y después sonó el teléfono era ella de nuevo, recordándole lo de la novela. Don Fortunato bastias dijo a Julián que goldenberg le iba a agrandar unas tierras, la hacienda el peralillo, saco un papel, era un esquema, del río y de la hacienda el peralillo, aporte de Bastias a la sociedad aurífera el tesoro. Una raya negra avanzaba como un muelle en la corriente y una línea de puntos indicaba el presunto aumento de la propiedad a costa de cause. Fortunato pidió que davis lo ayudara. Julián dijo que el lo ayudara pero no tenia que decírselo a nadie. Ese día Julián no fue a la bolsa. Durante un mes había tenido abandonada su oficina. A el lo invitaron a cenar a la casa de goldenberg, estaba anita llorando, el la consoló y le beso las manos. Llego el viejo magistrado don Cipriano, seguido de otro señor moreno, el coronel carranza. El magistrado empezó a hacer un discurso sobre los fenómenos oculares. Después apareció goldenberg. Hablando de las adiós mi plata. La comida fue triste. Julián se sentía vigilado, anita estaba muy triste, el único que hablaba era don Cipriano. Y después que Julián se fue, goldenberg discutía con anita sobre Julián, y anita lo defendía, pero goldenberg planeaba un golpe contra Davis.
Al otro día, Julián fue a las 8:00 AM a la casa de Gutiérrez. Lamentable mente no estaba. Según le dijo el mozo, Gutiérrez se había ido la noche antes a la quinta con el señor López. ¿Qué señor López? Don Willy López, un caballero joven, de Valparaíso. Faltaba solo un cuarto de hora para la rueda, cuando frente a la oficina de Gutiérrez, se estaciono el auto de Willy López. Julián se precipito a la portezuela. – y el señor Gutiérrez hizo un signo con los ojos diciendo que estaba ahí Willy López (que los estaba escuchado)... el señor Gutiérrez, fuera del auto y nerviosamente le dijo lo de la bolsa. – ¿Cómo? ¿15? $15 mil, no se pudo vender más acciones, termino medio $27. Gutiérrez quería que Julián le avisara a Davis por teléfono, Julián se negó. Después Julián se metió en un teléfono público, he hizo como si llamara a davis. A Willy le habían dado la dirección de davis, la cual era 3420 de Valparaíso, al final era un liceo de niñas. La venta de acciones que no la tenía ni Davis ni Julián, que carecían de realidad objetiva, que nadie sabía donde estaban, era una operación digna de Davis, el socio no existía y vendía acciones que tampoco existían... ¿Quién sino el seria el culpable de que davis existiera? Pobre bastias, era víctima de Goldenberg. El terrible comerciante se aliviaba a costa de su socio. El descubierto de Davis caía como una teja en la conciencia del pobre bastias, ¿Cómo salvarlo? Al día siguiente recibió un telegrama de bastias:  Por el tren de 4 va un caballo para el sr. Davis, ruego entregárselo. Pido que lo acepte. Bastias.  Comprendió que no podía seguir de esa forma. Era preciso tomar otra oficina. Una más grande, pero esa oficina correspondía a la situación de Davis. Se dirigió al centro, dio la orden de buscar una oficina, tomo el apartado № 2413, con una placa de bronce que decía:  DAVIS Y CÎA. Corredores . Al día siguiente, Julián empezó a hacer la novela. Pero eso no interesaba. ¡Ah, si no fuera por esa salsa algo picante de peligro, del temor a la sorpresa del marido, todos los besos tendrían un sabor muy semejante! Julián y su familia se cambiaron de casa. Que alegre era la nueva casa. Era estilo inglés. Ahora davis siempre traía regalos. La mujer de Julián quería tener una muralla china para disfrutar el sol. 3 meses después, todos los propósitos de aislamiento habían fracasado. La muralla China, que no tenia una falla en su cimiento mas que esa gatera, que comunicaba con el resto del mundo, se había derrumbado con estrépito. Samuel no dejaba de molestar a Julián x las acciones, hasta que Julián se arto de el, y dijo que davis compraría 50000 acciones. Willy López en la calle detuvo a Julián, y le presento a alguien, un amigo. Y dijo que Julián era el socio de Davis. Aunque Julián no iba nunca a la oficina, no escaseaban los curiosos que querían conocer a davis. En los bares, lo atendían muy bien a Julián, ya que decían que  «el es socio de un señor muy rico».
Hasta la oficina llegaba el rumor de mar de la bolsa de comercio. 5000, 7000, 10000, auríferas vendidas, y el teléfono de Gutiérrez no cesaba de anunciar calamidades. El mercado esta muy revuelto. Han bajado 6 puntos. Parece que hay gruesas órdenes de venta -decía Gutiérrez A la oficina llego una señora gritando: -buscó a Davis.!!!!!! Busco a davis – Ella le contó a Julián que ella tenía un hijo de davis. Ella se llamaba Madame Drupes. Julián le dio dinero. Para que se quedara tranquila. Fue a pedirle a Luís Alvear una explicación, porque un día le dijo a anita que Davis había tenido amoríos con una francesa. Julián se negó a la única explicación lógica, que Davis hubiera tenido amoríos con la francesa. Julián después se fue a un bar a tomar whisky al bar mussolini. Los ojos enrojecidos, la lengua amarga, los nervios agotados por la noche de insomnio … frío en el cuerpo y en el alma...impresión de fracaso. Todo era ineludible, se trataba de un día decisivo. Con aire de arrogancia, Julián se acercaba a la bolsa. Azotándose la pierna con un guante. U grupo de corredores de propiedades inundaba el pasillo, x ahí creyó oír el nombre de davis. El timbre eléctrico, estridente, monótono como un dolor de oídos anunciaba el comienzo de la rueda. Todo el mundo compraba y vendía auríferas. Davis también compro auríferas. Todos felicitaron a Julián por ganar en este negocio. Julián estaba feliz, hasta que escucho la vos de Anita. “goldenberg esta arruinado”. Walter Davis enviaba flores a Leonor. Le acertaba, pro en joyas no. Leonor y Graciela fueron a ver una joyería, entonces a Leonor le gusto mucho un anillo de esmeralda. Y decidió cambiar los aros que le dio su suegra por el anillo. Y le dijo a Julián que Davis se la había regalado. Julia y anita empezaron a hablar de buda. La sonrisa de buda les molestaba. La cabeza de anita se dejaba caer en Julián. Después hablaron del amor, Julián decía que era ridículo, anita le discutía. Julián la beso en los ojos. Sin saber porque, tenia la convicción que cada día le pertenecía menos. Anita se enojo, le preguntaba si porque no le hablaba como antes. Hablaba atropelladamente. Julián la estrello contra su pecho, dándole y dándole besos. Le contó que eso de que había tenido amoríos con una mujer en Constantinopla es verdad. Se hizo realidad. Julián le tuvo que confesar a anita que Davis era un invento Julián perdió a anita. Que noche aquella, la cama parecía hundirse y las ropas le cubrían la cara y el pecho. Un sudor frió le estremecía. Julián soñaba: La vos de anita se oía arrulladora, davis la llevaba hacia su pecho. Confundidos en 1 estrecho abraso, se hundían en la nieve, Julián quería salir de ahí, y estrangular a davis. Como lo predijo una adivina que consulto anita una ves, “te enamoraras de un hombre imaginario”.
No podía levantarse, pero sus manos arañaban sin cesar. ¡Julián estaba estrangulando a anita! Encima de el sonó una carcajada. – ¡se ha equivocado Mr. Pardo...! esa no es mi garganta …- Fue una pesadilla. Al día siguiente, Luis Alvear estaba comentando la situación de goldenberg, aquel se había embotellado a si mismo. Julián también le confeso la verdad a Luís, no le creyó. Media hora después, pasada la crisis nerviosa, Julián escribía 2 cartas, una para Gutiérrez y otra para bastias. Por orden de davis, le ruego a Samuel Goldenberg 30.000 auríferas a 45. Por encargo de Davis, le aconsejo liquidar las 20.000 acciones que UD. tiene. El ha vendido las suyas a 45, y a ese precio talvez Goldenberg … Si Julián no manda esas cartas, las acciones subirán a 60. Julián ya no podía seguir con Davis. Ahora todo el mundo sabía que Davis era un pelafustán. Todos supieron que el era la mente brillante. Y publico algo en el diario a nombre de davis, como que si el ofendiera a Julián, y lo injuriara. Carranza se enojo. Quería golpear a Davis. Julián no tuvo más remedio que aceptar su ayuda. Julián desesperado fue a su casa. Preparo sus cosas y se fue. Se subió a un automóvil y se fue 40 Km. de la ciudad, y arrendó una piececita en el  gran hotel continental . Así se llamaba, ahora la  posada del crucero . Al final se fue de ahí. Con alguien llamado serafín. Que contó una historia, que a el y a su familia los tenían amarrados, y le preguntaban sobre una plata. Al final le pegaron y quedo inconsciente y se salvó. Julián le dio dinero a Serafín, para que no se metiera en líos. Y le confeso todo lo que pasaba. Serafín se fue. Julián iba a caballo, sentía que alguien le tocaba el hombro. Apenas se divisaba el borde de la luna plateado. De repente el caballo se detuvo. Bajo el cuello, echo para delante las orejas. Julián clavo con furia las espuelas. El caballo dio un salto y Julián se sintió como en el aire. Luego un ruido de las ramas que se quebraban. Apareció Davis diciendo: vamos mister pardo, atrévase a dispararme. Julián iba a sacar su arma, un tiro se le escapo a Davis. Llego a la frente de davis, el disparo fue como una lluvia de estrellas que caían y caían. Pardo regreso a su casa. ¡Que alegría la de Leonor de ver a Julián a salvo! La noticia del enfrentamiento de pardo con davis salio en los diarios ese día antes. Así todos los calificativos eran para davis. Publicaron una foto de davis en el diario, era un tipo ingles, con muy finas facciones. Anita se enamoro de el.
El niño estaba muy grave. Sus manos parecían arañar suavemente su sabana. Tal vez era un recuerdo tributado a aquel famoso elefante que le regalara Mister Davis... Todo... Hasta los juguetes habían caído en el remate... Davis –el gringo malo, como lo llamaba el Nito- Había hecho perder plata al papá y se había llevado los juguetes... No le quedaba más que un mono de trapo que dormía allí a su lado. Al fondo del corredor se oía el paso rápido de Leonor preparando algún remedio. El niño se agitó de repente. – ¡Mamá! ¡El gringo...! Julián se levantó de un salto y se inclinó para tocarlo. – ¡El gringo...! ¡Ahí! Mostraba la pared. Julián miró. Una sombra negra se inclinaba, alargando los brazos como si quisiera estrangular al enfermito. Julián corría. Al torcer una callejuela, la sombra pareció adelantarse, y un individuo largo, con un paletó verdoso lo detuvo. Después hubo un incendio. Davis y Julián discutían. Julián logró arrojarlo al suelo... Rodaron por la cuneta llena de lodo, azotándose en la solera de piedra... pero Pardo quedó encima... Sintió que unos brazos fuertes le sujetaban por la espalda. Era un guardián. Dos o tres noctámbulos, con caras demacradas y los ojos saltones, les rodeaban haciendo comentarios. El niño se muere. Embarrado, sucio, lleno de sangre, tropezó con Leonor en la escalera. En sus ojos vio pasar como un relámpago la terrible acusación: “El niño ha muerto ¡tú eres el culpable!“. Se abrazó a él y prorrumpió en un llanto histérico. Aquel abrazo fue como una despedida. Leonor casi no hablaba, Davis le hablaba. Sus carcajadas lo enfurecían a Julián.
Un carabinero lo conocía, salio bajo fianza. Julián vagó al azar para hacer hora. Ahora que estaba en la miseria, el “Círculo” de don Fortunato no encontraba mejor cosa que hacer que ensañarse en las tristezas de su casa. Le contó que Davis se encontraba en secreto con anita. Y madame drupes la ayudaba. EL tiempo siguió arrastrándose lentamente como un arado en tierra dura. Leonor sin decir palabra, tejía largas horas junto a la ventana. Julián también en silencio la miraba. ¿Presentía ella acaso que una vez frente a esa misma ventana su marido la celó una noche entera como si fuera una mujer culpable? Todos sus conocidos se alejaban o lo miraban feo, anita ya no lo invitaba a su casa. Solo Luís Alvear le había detenido con el mismo afecto y buen humor de siempre: – ¿No sabes la gran noticia? – ¿Cuál? Julián no hablaba; con los dientes apretados miraba las papeletas esparcidas sobre la pequeña mesa. Tenía la expresión de estar ausente, de oír a alguien que le hablaba. Vio el anillo de esmeraldas, Leonor dijo que se lo había dado davis. ¡Ah! ¡Si a lo menos hubiera podido separar los ojos de ese pedazo de papel! Pero el papel estaba allí sobre la mesa, arrugado y amarillo como la propia cara de Davis, gritando con toda la fuerza de sus letras negras: “Un anillo de esmeraldas... $2.000”. Ya los pasos se escuchaban como un débil lamento. Leonor debía de ir llegando a la mampara. Le dijo a Julián, “se que estas loco, por eso te perdono”, lo abrazo sollozando. Leonor no estaba ya en la casa. Suavemente se iban perdiendo sus pasitos en la calle desierta. Julián paso por la pieza del nito, parecía estar iluminada, pero no era una luz era una atmósfera como de opalina, que abarcaba todo el cuarto. Los libros tirados en el suelo parecían sujetarle las piernas.
desenlace Una sombra negra se veía en la ventana. Unos ojos brillantes de serpiente se clavaron en la pupila de Julián. Julian saco su pistola, los golpes se repitieron en la puerta. Era Davis. Davis le propuso a julian que hablaran. El acepto. Hablaron. Con una clama irritante, Davis saco las gafas que julian rompió en Valparaíso y comenzó a limpiarlas. Julian estaba sentado en el sofá ,Julian enojado contó todas las cosas que el había hecho. Y Davis le recordó que el quiso matarlo. Davis se sonrió. – ¡Es inútil que dispare, mister Pardo...! ¡Ud. mismo acaba de decir que me ha inventado, que soy un producto de su imaginación, “una creación del arte” –si no encuentra un poco petulante el nombre. Y las creaciones del arte no mueren, mister Pardo. ¡Son los autores los que mueren! Consulte su biblioteca. No es muy abundante, pero le quedan aún algunos libros clásicos –los clásicos no se venden – Edipo, Hamlet, Don Quijote... seres inventados, seres que están libres del asesinato... Ud. puede cometer otros delitos, puede quedarse con lo ajeno, puede falsificar una escritura... Julián no pudo dominarse y disparó. Apuntó al pecho de Davis y la bala debió haberle atravesado; pero él continuó impertérrito su frase. – Puede falsificar una escritura, puede calumniar, puede agredir... y no obstante, jamás podrá matar a un personaje creado por su mente... ¡Somos inmortales! Consulte su biblioteca. Es verdad, Julián recogió uno de los libros. Un pequeño volumen de Óscar Wilde corroboró con una voz atiplada: “los únicos seres reales son los que nunca han existido. ¿Cómo matarlo? Julian se oprimió su cabeza con ambas manos, y exclamo: – ¡Me vengare!- – ¡OH! UD haga lo que quiera, mr. Pardo. Estoy libre de esas miserias terrenales- Julian no respondió. Tomo una pluma, y escribió una carta en nombre de Davis. Sr. Pardo: Usted me ha herido, pero yo sabré buscar la ocasión oportuna…y estoy seguro de que le pesará…yo no perdono. Entonces julian tomo el revolver y lo apoyo sobre su sien derecha... El examen medico legal, confirmo que se trataría más de un suicidio que de un asesinato, pero con el disparo hacia la pared se confirma que fue un asesinato. El descubrimiento de un anónimo amenazador hizo cierta la hipótesis. Los peritos grafólogos analizaron la letra y era la de Davis. Desde entonces la policía busca a Davis.
omentario Esta novela muestra como una pequeña mentira puede transformar la vida de un persona de tal manera que la puede hacer perder lo que mas quiere como la familia, su prestigio y su dinero El libro nos muestra a Julián como una persona que se esconde detrás de un socio inventado ya que el no es capaz de enfrentar la vida y hacer valer su decisiones así, cada vez que se veía enfrentado a la toma de decisiones por su falta de coraje prefería decir que lo consultaría con su socio. Es tal la dependencia que tiene Julián de este ser inventado llamado Walter Davis que empieza a desaparecer y a transformarse en una especie de parasito de su propia invención. Es tal la frustración que finalmente siente Julián al darse cuenta de que no puede salir de la mentira que había creado  que prefiere morir antes de aclarar las cosas lo que muestra en definitiva su incapacidad para enfrentar la realidad.

Trabajo De El Socio

  • 1.
    Trabajo de “ElSocio” Nombre: German Araya Sierralta Curso: 2ºB Fecha: 14 de agosto
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    ndice _Índice …………………………………………………2 _Introducción ................................................... 3 _Tipo de narrador ................................................... 4 _personajes ................................................... 5 _tiempo y espacio ................................................... 8 _resumen del libro ................................................... 10 _comentario ................................................... 20
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    ntroducción Elsocio es un libro del autor chileno Jenaro Prieto, escrito en el año 1928 en Chile. Muestra la admiración excesiva hacia los extranjeros y la incapacidad del protagonista para hacer le frente a la toma de dediciones. su personaje principal es Julián, que es un corredor de la Bolsa, el cual inventa un socio para safarse de un negocio, con la típica frase “tengo que consultarlo con mi socio”
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    Tipo denarrador l narrador relata los hechos que ocurren en la novela solo que este tiene un conocimiento total de lo que hacen y piensan los personaje. Por eso, el tipo de narrador de esta obra es omnisciente Pág..19 segunda edición de el socio: “ se acordaba vagamente que uno de los almohadones del sofá mientras una vieja flaca le amarraba una toalla a la cabeza”
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    ersonajes Julián Pardo: personaje principal, corredor de propiedades en torno a él se estructura la historia. Él es un hombre sentimental e imaginativo Anita Velasco: personaje secundario, Es la esposa de Goldenberg. Dama joven, de cuerpo esbelto, de maneras finas, y muy elegante en el vestir Samuel Goldenberg: personaje secundario, físicamente era muy gordo, de ojos capotudos y con una nariz agazapada, era un hombre de negocios, corredor de propiedades. Leonor: personaje secundario , Es la esposa de Julián Pardo es una mujer de la clase media baja: modesta, sacrificada, leal, abnegada El Nito : personaje secundario, es el hijo de Julián y Leonor Luís Alvear: personaje secundario, viejo amigo de Julián, e s un tipo simpático, alegre, gozador de la vida
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    Willy López: personaje secundario, e s averiguador e intrigante, un chismoso, siempre anda fisgoneando a los demás Fortunato Bastias : personaje secundario, trabaja en contacto con Goldenberg Señor Gutiérrez: personaje secundario, trabaja en contacto con Julián Urisote: personaje secundario, es corredor de la bolsa y está metido en los negocios auríferos. Walter Davís: antagonista, personaje ficticio de cara muy arrugada, con bigote y unas gafas oscuras Juana: personaje secundario, la criada de la casa de Julián Pardo Fabián: personaje incidental, tío de Julián pardo Ministro de corte: personaje incidental Pastorísa: personaje secundario, era un empleada muy morena que trabajaba en la casa de Goldenberg Don Cipriano: personaje secundario, magistrado Don Ramiro: personaje secundario, era un hombre moreno, de bigote cano y ojos miopes y llorosos
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    Carabé: personajeincidental, diplomático General Urquiza: personaje incidental, ex-presidente de la republica Corredor de comercio: personaje incidental. personaje que Julián consulta para sus acciones. Vieja empleada: personaje secundario, encargada de atender a Anita Madame Buchet: personaje secundario, adivina famosísima que a Anita le había adivinado su pasado y su futuro. Lucy: personaje incidental, amiga de Anita. Notario: personaje incidental, viejo flaco con aspecto ratonil, con gafas equilibradas en la punta de su nariz Almarza: personaje incidental, senador y tío de López. Empleados de la notaria: personajes incidentales, atienden a Julián y son testigos en la firma del documento que le da poder. Morales: personaje incidental, abogado de chilean company. Don Juan Anguita: personaje secundario, amigo intimo del coronel carranza. Joyero: personaje incidental, que le vende el anillo a Leonor. Don Ruperto Maza: personaje incidental, director de banco Anglo Argentino. Comisario: personaje secundario, es el que trata de convencer a Julián de no batirse en un duelo con Walter Davis.
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    iempo y espacioOficina de Julián: pagina 11, segunda edición de El Socio “Ese hombre que honraba con el peso de su personalidad su modesta oficina de corredor de propiedades.” La calle: página 21, segunda edición de El socio “las notas tímidas del ángelus, henchidas de paz aldeana y de crepúsculo, se perdían en el negro ajetreo de la calle.” Casa de Goldenberg: pagina 84, segunda edición de El socio “cuando hubo despachado sus que hacerse se dirigió a la casa de Goldenberg.” Santiago: pagina 27, segunda edición de El socio “Los yacimientos estaban demasiado cerca. Una pertenencia situad al lado mismo de santiago.” Casa de Julián: pagina 30, segunda edición de El socio “ Sin embargo, esa mañana al despertar esa mañana en la suya Julián abrió los ojos con espanto. Era su alcoba …”
  • 9.
    Un restauran enValparaíso: pagina 68, segunda edición de El socio “A las ocho entró a un pequeño restauran. Bebió una taza de café y le pregunto al mozo cual era el notario mas antiguo de Valparaíso. Notaria: pagina 71, segunda edición de El Socio “A las once y media estaba en la notaría.” Bolsa de comercio: pagina 73, segunda edición del El socio “Tomó el tren, regresó y se fue derecho a la bolsa de comercio.” Oficina de Davis: pagina 122, segunda edición de El socio “Para despachar esa correspondencia, Julián tenía que ir de noche a la oficina. El era el único que entraba a esa sancta sanctorum, donde Davis tenia su papel timbrado,…” Un café de moda: pagina 129, segunda edición de El socio “Por fin, a las diez y media de la noche, vino a dar con el en un café de moda.” La joyería: pagina 145, segunda edición de El socio “Leonor la abrazó de nuevo y entraron juntas a la joyería.” El club: pagina 167, segunda edición de el socio “Julián entraba al club repartiendo saludos y sonrisas” TIEMPO PASADO: pagina 20, segunda edición de el socio “ Ni un giro postal, ni una carta, ni una esperanza. Julián se detuvo en la puerta del correo.”
  • 10.
    esumen Inicio Enel paso, un grupo de gente se marca en torno a un coche de alquiler. Julián se acercó también. Miraban un caballo. Ahí estaba el pobre animal con las patas rígidas y los dientes apretados parecía que sonreía. ¡OH! Esa sonrisa del caballo parecía decirle: – Hermano Pardo, no me mires con esos ojos tristes, no creas que me río de tu suerte, sufrir me enseño a ser benévolo. Julián miró a su alrededor. En el compacto círculo de curiosos se destacaba una mujer casi niña. Los ojos de una fingida ingenuidad subrayaban una sonrisa de Gioconda. – Oye, Pardito, ¿tienes plata? – Si; un peso... para comprarme unos cuadernos. -No importa; yo mañana te los traigo, me lo consigo con mi hermano que es muy tonto. ¡OH! Desde el punto de vista de la audacia. Entonces Goldenberg invitó a Julián a cenar, y hablaron de negocios, hablaron sobre un negocio aurífero, el cual iban a tener con don Fortunato Bastias, se constituye la sociedad aurífera el tesoro; -le explicaba Goldenberg- los accionistas caen como moscas y nos compran nuestros derechos en 40000 libras (₤). Julián dijo: Imposible!!...tengo que consultarlo con mi socio- Goldenberg se largo a reír, y dijo que el cuento ese del socio era un mito.
  • 11.
    Después de hablarcon Goldenberg, Julián, rendido del cansancio, se detuvo en la puerta del correo. No quería llegar así a su casa. La gente entraba y salía precipitadamente. Ni un negocio ficticio le serviría para excusarse de aceptar un negocio inadmisible. De pronto: – sinvergüenza, mirando a las mujeres – – ¿yo? – Dijo Julián – lucho! – – si Julián, el propio lucho – – sabes quien me hablo de ti? La esposa de goldenberg, la señora Anita Velasco, me dijo que t había visto ayer mirando un caballo muerto, y te hecho una talla y te enojaste – Después terminaron la conversación. Hacia un rato que Goldenberg, tapizado en una absurda bata china, trabajaba en su escritorio, cuando en altos empezó a sonar un timbre eléctrico. Se tranquilizó al oír pasos de la vieja empleada que subía pesadamente la escalera. Anita no dejaba cantar a la pastoriza, así que le dijo a la empleada que le dijera a la pastoriza que no cantara. Después la dejó cantar. Allá en su escritorio, Goldenberg estaba imponiéndose a la correspondencia. Al leer la carta de Julián pardo, “muy señor mío: He consultado con mi socio...” goldenberg no pudo remitir un gesto de disgusto. El socio no aceptaba en modo alguno que Pardo entrara en la negociación y hasta se permitía hacer reparos al negocio mismo. “Mi socio se permite hacer presente a UD que el río tiene 2 márgenes y que a 50 metros de distancia el riberano opuesto también podría ofrecer arena aurífera”. Esa carta podría destruir el negocio de Goldenberg, Bastias tendría 50 acciones menos.
  • 12.
    rama Nada másnatural para un hombre serio era despertar en su casa y en su cama. Sin embargo, esa mañana al despertar en la suya. Julian abrió los ojos con espanto ¡Que horribles nauseas! Con razón le dolía tanto la cabeza. La última vez que julian vio el reloj eran la 3:00 AM. En el bar, don Fortunato y Julián estaban hablando de negocios, y don Fortunato le pregunto el nombre del socio, y julian no hallaba que inventar, y vio un nombre en una servilleta, y entonces dijo, el socio se llama Walter Davis. Y dijo que estaba en Bolivia . Julián fue invitado para cenar con la familia de Goldenberg, julian no conocía a nadie, excepto a una vecina que parece que lo conocía íntimamente. Todos hablaban de la bolsa y el mercado. Julian le mostró a Anita una poesía que hizo el, pero el se avergonzaba de aquella. Anita y Julián se pusieron de acuerdo para hacer una novela. Durante un largo rato, los ojos de Anita lo perseguían, hasta que el se fue. Había llovido. Todo estaba mojado. Miraba todas las casas, pensaba en Davis. Llego a su casa, su hijo estaba muy enfermo. A julian se le murió su tío, y le dejo de herencia $15000 y un escritorio antiguo, invirtió $2000 en acciones de la empresa adiós mi plata y Goldenberg dijo que no era un buen negocio. Julian hablo con en sr. Gutiérrez (un corredor de la bolsa) y dijo que Walter es admirable, y julian dijo que Davis iba a Valparaíso. El hijo de julian seguía cada día peor. Él había arriesgado su dinero, él había especulado; él había estudiado los negocios; él había ganado en buena lid esos ochenta o cien mil pesos que Gutiérrez tenía en su oficina y ahora resultaba que ese dinero era de Davis, que para entregárselo necesitaba una autorización de Davis. Obraba en defensa propia y no retrocedería ni ante el crimen; si era preciso asesinar a Davis... No pudo menos que reírse. – ¡que ridiculez!, ¿matar a Davis? ¿Estaba loco? Davis al fin y al cabo no era nada: mejor dicho,¿Le pedían un poder? Perfectamente: era lo mismo que julian pardo autorizara que le dieran plata a julian pardo. No iba a dañar a nadie. En cambio, si el no se daba ese poder dañaría a su familia, a su hijo. De la paz, Davis se había venido a Valparaíso. Davis se acercaba.
  • 13.
    La esposa deJulián supo que Julián va a falsificar una escritura, al final, acepto la mentira. Julián viajo a Valparaíso y fue a una notaria, pero antes fue a almorzar a un restauran y pregunto cual era el notario más viejo de Valparaíso y le dijeron y fue donde el, entonces se compro unas gafas negras y se hizo pasar por Davis, después consiguió el dinero, rompió la gafas en el suelo, y desde lejos oyó la vos de Davis: – Mister pardo: UD. hace mal, esos anteojos son verdaderamente míos Tomo el tren, regresó y se fue directo a la bolsa de comercio. Julián fue donde Gutiérrez y liquidó todas las acciones de Adiós mi plata Ahora con el cheque en el bolsillo, la modesta fachada de su casa le parecía + alegre, el chico salio a su encuentro: – ¡papa! ¡Papa! dame plata Julián lo tomo en brazos. Julián, fue a dejar al tren a Nito y Leonor (su hijo y su esposa). Se fueron al campo. Julián volvió y llego el cesar Para dejar sitio al abdomen, el le explico a Julián que por culpa de Davis, Goldenberg le disminuyó 50.000 acciones. Y Julián le cortó, y después sonó el teléfono era ella de nuevo, recordándole lo de la novela. Don Fortunato bastias dijo a Julián que goldenberg le iba a agrandar unas tierras, la hacienda el peralillo, saco un papel, era un esquema, del río y de la hacienda el peralillo, aporte de Bastias a la sociedad aurífera el tesoro. Una raya negra avanzaba como un muelle en la corriente y una línea de puntos indicaba el presunto aumento de la propiedad a costa de cause. Fortunato pidió que davis lo ayudara. Julián dijo que el lo ayudara pero no tenia que decírselo a nadie. Ese día Julián no fue a la bolsa. Durante un mes había tenido abandonada su oficina. A el lo invitaron a cenar a la casa de goldenberg, estaba anita llorando, el la consoló y le beso las manos. Llego el viejo magistrado don Cipriano, seguido de otro señor moreno, el coronel carranza. El magistrado empezó a hacer un discurso sobre los fenómenos oculares. Después apareció goldenberg. Hablando de las adiós mi plata. La comida fue triste. Julián se sentía vigilado, anita estaba muy triste, el único que hablaba era don Cipriano. Y después que Julián se fue, goldenberg discutía con anita sobre Julián, y anita lo defendía, pero goldenberg planeaba un golpe contra Davis.
  • 14.
    Al otro día,Julián fue a las 8:00 AM a la casa de Gutiérrez. Lamentable mente no estaba. Según le dijo el mozo, Gutiérrez se había ido la noche antes a la quinta con el señor López. ¿Qué señor López? Don Willy López, un caballero joven, de Valparaíso. Faltaba solo un cuarto de hora para la rueda, cuando frente a la oficina de Gutiérrez, se estaciono el auto de Willy López. Julián se precipito a la portezuela. – y el señor Gutiérrez hizo un signo con los ojos diciendo que estaba ahí Willy López (que los estaba escuchado)... el señor Gutiérrez, fuera del auto y nerviosamente le dijo lo de la bolsa. – ¿Cómo? ¿15? $15 mil, no se pudo vender más acciones, termino medio $27. Gutiérrez quería que Julián le avisara a Davis por teléfono, Julián se negó. Después Julián se metió en un teléfono público, he hizo como si llamara a davis. A Willy le habían dado la dirección de davis, la cual era 3420 de Valparaíso, al final era un liceo de niñas. La venta de acciones que no la tenía ni Davis ni Julián, que carecían de realidad objetiva, que nadie sabía donde estaban, era una operación digna de Davis, el socio no existía y vendía acciones que tampoco existían... ¿Quién sino el seria el culpable de que davis existiera? Pobre bastias, era víctima de Goldenberg. El terrible comerciante se aliviaba a costa de su socio. El descubierto de Davis caía como una teja en la conciencia del pobre bastias, ¿Cómo salvarlo? Al día siguiente recibió un telegrama de bastias: Por el tren de 4 va un caballo para el sr. Davis, ruego entregárselo. Pido que lo acepte. Bastias. Comprendió que no podía seguir de esa forma. Era preciso tomar otra oficina. Una más grande, pero esa oficina correspondía a la situación de Davis. Se dirigió al centro, dio la orden de buscar una oficina, tomo el apartado № 2413, con una placa de bronce que decía: DAVIS Y CÎA. Corredores . Al día siguiente, Julián empezó a hacer la novela. Pero eso no interesaba. ¡Ah, si no fuera por esa salsa algo picante de peligro, del temor a la sorpresa del marido, todos los besos tendrían un sabor muy semejante! Julián y su familia se cambiaron de casa. Que alegre era la nueva casa. Era estilo inglés. Ahora davis siempre traía regalos. La mujer de Julián quería tener una muralla china para disfrutar el sol. 3 meses después, todos los propósitos de aislamiento habían fracasado. La muralla China, que no tenia una falla en su cimiento mas que esa gatera, que comunicaba con el resto del mundo, se había derrumbado con estrépito. Samuel no dejaba de molestar a Julián x las acciones, hasta que Julián se arto de el, y dijo que davis compraría 50000 acciones. Willy López en la calle detuvo a Julián, y le presento a alguien, un amigo. Y dijo que Julián era el socio de Davis. Aunque Julián no iba nunca a la oficina, no escaseaban los curiosos que querían conocer a davis. En los bares, lo atendían muy bien a Julián, ya que decían que «el es socio de un señor muy rico».
  • 15.
    Hasta la oficinallegaba el rumor de mar de la bolsa de comercio. 5000, 7000, 10000, auríferas vendidas, y el teléfono de Gutiérrez no cesaba de anunciar calamidades. El mercado esta muy revuelto. Han bajado 6 puntos. Parece que hay gruesas órdenes de venta -decía Gutiérrez A la oficina llego una señora gritando: -buscó a Davis.!!!!!! Busco a davis – Ella le contó a Julián que ella tenía un hijo de davis. Ella se llamaba Madame Drupes. Julián le dio dinero. Para que se quedara tranquila. Fue a pedirle a Luís Alvear una explicación, porque un día le dijo a anita que Davis había tenido amoríos con una francesa. Julián se negó a la única explicación lógica, que Davis hubiera tenido amoríos con la francesa. Julián después se fue a un bar a tomar whisky al bar mussolini. Los ojos enrojecidos, la lengua amarga, los nervios agotados por la noche de insomnio … frío en el cuerpo y en el alma...impresión de fracaso. Todo era ineludible, se trataba de un día decisivo. Con aire de arrogancia, Julián se acercaba a la bolsa. Azotándose la pierna con un guante. U grupo de corredores de propiedades inundaba el pasillo, x ahí creyó oír el nombre de davis. El timbre eléctrico, estridente, monótono como un dolor de oídos anunciaba el comienzo de la rueda. Todo el mundo compraba y vendía auríferas. Davis también compro auríferas. Todos felicitaron a Julián por ganar en este negocio. Julián estaba feliz, hasta que escucho la vos de Anita. “goldenberg esta arruinado”. Walter Davis enviaba flores a Leonor. Le acertaba, pro en joyas no. Leonor y Graciela fueron a ver una joyería, entonces a Leonor le gusto mucho un anillo de esmeralda. Y decidió cambiar los aros que le dio su suegra por el anillo. Y le dijo a Julián que Davis se la había regalado. Julia y anita empezaron a hablar de buda. La sonrisa de buda les molestaba. La cabeza de anita se dejaba caer en Julián. Después hablaron del amor, Julián decía que era ridículo, anita le discutía. Julián la beso en los ojos. Sin saber porque, tenia la convicción que cada día le pertenecía menos. Anita se enojo, le preguntaba si porque no le hablaba como antes. Hablaba atropelladamente. Julián la estrello contra su pecho, dándole y dándole besos. Le contó que eso de que había tenido amoríos con una mujer en Constantinopla es verdad. Se hizo realidad. Julián le tuvo que confesar a anita que Davis era un invento Julián perdió a anita. Que noche aquella, la cama parecía hundirse y las ropas le cubrían la cara y el pecho. Un sudor frió le estremecía. Julián soñaba: La vos de anita se oía arrulladora, davis la llevaba hacia su pecho. Confundidos en 1 estrecho abraso, se hundían en la nieve, Julián quería salir de ahí, y estrangular a davis. Como lo predijo una adivina que consulto anita una ves, “te enamoraras de un hombre imaginario”.
  • 16.
    No podía levantarse,pero sus manos arañaban sin cesar. ¡Julián estaba estrangulando a anita! Encima de el sonó una carcajada. – ¡se ha equivocado Mr. Pardo...! esa no es mi garganta …- Fue una pesadilla. Al día siguiente, Luis Alvear estaba comentando la situación de goldenberg, aquel se había embotellado a si mismo. Julián también le confeso la verdad a Luís, no le creyó. Media hora después, pasada la crisis nerviosa, Julián escribía 2 cartas, una para Gutiérrez y otra para bastias. Por orden de davis, le ruego a Samuel Goldenberg 30.000 auríferas a 45. Por encargo de Davis, le aconsejo liquidar las 20.000 acciones que UD. tiene. El ha vendido las suyas a 45, y a ese precio talvez Goldenberg … Si Julián no manda esas cartas, las acciones subirán a 60. Julián ya no podía seguir con Davis. Ahora todo el mundo sabía que Davis era un pelafustán. Todos supieron que el era la mente brillante. Y publico algo en el diario a nombre de davis, como que si el ofendiera a Julián, y lo injuriara. Carranza se enojo. Quería golpear a Davis. Julián no tuvo más remedio que aceptar su ayuda. Julián desesperado fue a su casa. Preparo sus cosas y se fue. Se subió a un automóvil y se fue 40 Km. de la ciudad, y arrendó una piececita en el gran hotel continental . Así se llamaba, ahora la posada del crucero . Al final se fue de ahí. Con alguien llamado serafín. Que contó una historia, que a el y a su familia los tenían amarrados, y le preguntaban sobre una plata. Al final le pegaron y quedo inconsciente y se salvó. Julián le dio dinero a Serafín, para que no se metiera en líos. Y le confeso todo lo que pasaba. Serafín se fue. Julián iba a caballo, sentía que alguien le tocaba el hombro. Apenas se divisaba el borde de la luna plateado. De repente el caballo se detuvo. Bajo el cuello, echo para delante las orejas. Julián clavo con furia las espuelas. El caballo dio un salto y Julián se sintió como en el aire. Luego un ruido de las ramas que se quebraban. Apareció Davis diciendo: vamos mister pardo, atrévase a dispararme. Julián iba a sacar su arma, un tiro se le escapo a Davis. Llego a la frente de davis, el disparo fue como una lluvia de estrellas que caían y caían. Pardo regreso a su casa. ¡Que alegría la de Leonor de ver a Julián a salvo! La noticia del enfrentamiento de pardo con davis salio en los diarios ese día antes. Así todos los calificativos eran para davis. Publicaron una foto de davis en el diario, era un tipo ingles, con muy finas facciones. Anita se enamoro de el.
  • 17.
    El niño estabamuy grave. Sus manos parecían arañar suavemente su sabana. Tal vez era un recuerdo tributado a aquel famoso elefante que le regalara Mister Davis... Todo... Hasta los juguetes habían caído en el remate... Davis –el gringo malo, como lo llamaba el Nito- Había hecho perder plata al papá y se había llevado los juguetes... No le quedaba más que un mono de trapo que dormía allí a su lado. Al fondo del corredor se oía el paso rápido de Leonor preparando algún remedio. El niño se agitó de repente. – ¡Mamá! ¡El gringo...! Julián se levantó de un salto y se inclinó para tocarlo. – ¡El gringo...! ¡Ahí! Mostraba la pared. Julián miró. Una sombra negra se inclinaba, alargando los brazos como si quisiera estrangular al enfermito. Julián corría. Al torcer una callejuela, la sombra pareció adelantarse, y un individuo largo, con un paletó verdoso lo detuvo. Después hubo un incendio. Davis y Julián discutían. Julián logró arrojarlo al suelo... Rodaron por la cuneta llena de lodo, azotándose en la solera de piedra... pero Pardo quedó encima... Sintió que unos brazos fuertes le sujetaban por la espalda. Era un guardián. Dos o tres noctámbulos, con caras demacradas y los ojos saltones, les rodeaban haciendo comentarios. El niño se muere. Embarrado, sucio, lleno de sangre, tropezó con Leonor en la escalera. En sus ojos vio pasar como un relámpago la terrible acusación: “El niño ha muerto ¡tú eres el culpable!“. Se abrazó a él y prorrumpió en un llanto histérico. Aquel abrazo fue como una despedida. Leonor casi no hablaba, Davis le hablaba. Sus carcajadas lo enfurecían a Julián.
  • 18.
    Un carabinero loconocía, salio bajo fianza. Julián vagó al azar para hacer hora. Ahora que estaba en la miseria, el “Círculo” de don Fortunato no encontraba mejor cosa que hacer que ensañarse en las tristezas de su casa. Le contó que Davis se encontraba en secreto con anita. Y madame drupes la ayudaba. EL tiempo siguió arrastrándose lentamente como un arado en tierra dura. Leonor sin decir palabra, tejía largas horas junto a la ventana. Julián también en silencio la miraba. ¿Presentía ella acaso que una vez frente a esa misma ventana su marido la celó una noche entera como si fuera una mujer culpable? Todos sus conocidos se alejaban o lo miraban feo, anita ya no lo invitaba a su casa. Solo Luís Alvear le había detenido con el mismo afecto y buen humor de siempre: – ¿No sabes la gran noticia? – ¿Cuál? Julián no hablaba; con los dientes apretados miraba las papeletas esparcidas sobre la pequeña mesa. Tenía la expresión de estar ausente, de oír a alguien que le hablaba. Vio el anillo de esmeraldas, Leonor dijo que se lo había dado davis. ¡Ah! ¡Si a lo menos hubiera podido separar los ojos de ese pedazo de papel! Pero el papel estaba allí sobre la mesa, arrugado y amarillo como la propia cara de Davis, gritando con toda la fuerza de sus letras negras: “Un anillo de esmeraldas... $2.000”. Ya los pasos se escuchaban como un débil lamento. Leonor debía de ir llegando a la mampara. Le dijo a Julián, “se que estas loco, por eso te perdono”, lo abrazo sollozando. Leonor no estaba ya en la casa. Suavemente se iban perdiendo sus pasitos en la calle desierta. Julián paso por la pieza del nito, parecía estar iluminada, pero no era una luz era una atmósfera como de opalina, que abarcaba todo el cuarto. Los libros tirados en el suelo parecían sujetarle las piernas.
  • 19.
    desenlace Una sombranegra se veía en la ventana. Unos ojos brillantes de serpiente se clavaron en la pupila de Julián. Julian saco su pistola, los golpes se repitieron en la puerta. Era Davis. Davis le propuso a julian que hablaran. El acepto. Hablaron. Con una clama irritante, Davis saco las gafas que julian rompió en Valparaíso y comenzó a limpiarlas. Julian estaba sentado en el sofá ,Julian enojado contó todas las cosas que el había hecho. Y Davis le recordó que el quiso matarlo. Davis se sonrió. – ¡Es inútil que dispare, mister Pardo...! ¡Ud. mismo acaba de decir que me ha inventado, que soy un producto de su imaginación, “una creación del arte” –si no encuentra un poco petulante el nombre. Y las creaciones del arte no mueren, mister Pardo. ¡Son los autores los que mueren! Consulte su biblioteca. No es muy abundante, pero le quedan aún algunos libros clásicos –los clásicos no se venden – Edipo, Hamlet, Don Quijote... seres inventados, seres que están libres del asesinato... Ud. puede cometer otros delitos, puede quedarse con lo ajeno, puede falsificar una escritura... Julián no pudo dominarse y disparó. Apuntó al pecho de Davis y la bala debió haberle atravesado; pero él continuó impertérrito su frase. – Puede falsificar una escritura, puede calumniar, puede agredir... y no obstante, jamás podrá matar a un personaje creado por su mente... ¡Somos inmortales! Consulte su biblioteca. Es verdad, Julián recogió uno de los libros. Un pequeño volumen de Óscar Wilde corroboró con una voz atiplada: “los únicos seres reales son los que nunca han existido. ¿Cómo matarlo? Julian se oprimió su cabeza con ambas manos, y exclamo: – ¡Me vengare!- – ¡OH! UD haga lo que quiera, mr. Pardo. Estoy libre de esas miserias terrenales- Julian no respondió. Tomo una pluma, y escribió una carta en nombre de Davis. Sr. Pardo: Usted me ha herido, pero yo sabré buscar la ocasión oportuna…y estoy seguro de que le pesará…yo no perdono. Entonces julian tomo el revolver y lo apoyo sobre su sien derecha... El examen medico legal, confirmo que se trataría más de un suicidio que de un asesinato, pero con el disparo hacia la pared se confirma que fue un asesinato. El descubrimiento de un anónimo amenazador hizo cierta la hipótesis. Los peritos grafólogos analizaron la letra y era la de Davis. Desde entonces la policía busca a Davis.
  • 20.
    omentario Esta novelamuestra como una pequeña mentira puede transformar la vida de un persona de tal manera que la puede hacer perder lo que mas quiere como la familia, su prestigio y su dinero El libro nos muestra a Julián como una persona que se esconde detrás de un socio inventado ya que el no es capaz de enfrentar la vida y hacer valer su decisiones así, cada vez que se veía enfrentado a la toma de decisiones por su falta de coraje prefería decir que lo consultaría con su socio. Es tal la dependencia que tiene Julián de este ser inventado llamado Walter Davis que empieza a desaparecer y a transformarse en una especie de parasito de su propia invención. Es tal la frustración que finalmente siente Julián al darse cuenta de que no puede salir de la mentira que había creado que prefiere morir antes de aclarar las cosas lo que muestra en definitiva su incapacidad para enfrentar la realidad.