El documento describe los principales retos de la ingeniería civil en el siglo XXI como: 1) diseñar infraestructuras resistentes y adaptables al cambio climático, 2) reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, y 3) fomentar la resiliencia de la infraestructura e implementar infraestructuras inteligentes. También analiza los avances tecnológicos en la ingeniería civil como el uso de software de diseño, nanotecnología, edificaciones sustentables y edificios inteligentes.