Este documento usa la metáfora de la vida como un viaje en tren, con nacimiento, relaciones, pérdidas y muerte como paradas a lo largo del camino. Se sube al tren con los padres, pero eventualmente ellos se bajan, aunque se conocen nuevas personas que traen alegría. La vida está llena de desafíos y emociones encontradas. Al final, uno espera haber vivido plenamente y dejar buenos recuerdos a los demás pasajeros antes de bajar en la estación final.