La inteligencia artificial se utilizará en la agricultura para reducir el desperdicio y hacer que la producción sea más eficiente y menos costosa. La IA analizará factores como el terreno, riego y fertilizantes para calcular exactamente las cantidades necesarias para cada cultivo. Esto ayudará a los agricultores a minimizar costos y beneficiar a la población mundial al hacer que la producción de alimentos sea más sostenible.