Este documento habla sobre la práctica histórica de "fiar" en pequeños negocios en México, donde los comerciantes permitían que los clientes tomaran productos básicos con la promesa de pagar después. Esto permitía una relación de confianza y mutuo beneficio. Ahora, las grandes tiendas fían pero de manera fría y deshumanizada, exigiendo pago inmediato sin comprender circunstancias personales. El autor lamenta que las costumbres del pasado no puedan recuperarse.