Triana es un barrio histórico de Sevilla situado al oeste de la ciudad, separado del centro por el río Guadalquivir. El barrio se caracteriza por su cultura flamenca vibrante, sus propias fiestas y tradiciones culinarias, y por haber desempeñado un papel importante en el desarrollo de la cultura sevillana. Algunos de los lugares emblemáticos de Triana incluyen el Puente de Isabel II, el Castillo de San Jorge, y la Iglesia de Santa Ana.