Este documento describe las tribus urbanas como grupos contraculturales juveniles que rechazan la cultura institucional. Menciona varias tribus como punks, emos, hippies y góticos, señalando sus características estéticas y de comportamiento. También indica que aunque no son agresivas, pueden enfrentarse al defender sus ideologías. Finalmente, señala que la sociedad ha sido su enemiga al agredirlos física y mentalmente.