Un troyano informático, derivado del término latino 'trojanus', actúa como un software malicioso que crea una puerta trasera para acceder a sistemas sin autorización, principalmente mediante ataques MAN IN THE MIDDLE (MITM). Aunque algunos sistemas operativos como Linux y OS X no cuentan con antimalware, esto no implica que estén libres de vulnerabilidades o de malware, ya que el desarrollo de dicho software malicioso ha sido menos intenso en comparación con Windows. Para que un troyano funcione, es necesario ejecutarlo con privilegios de root, lo que subraya la importancia de la seguridad en cualquier entorno informático.