UN ZOOLÓGICO PARTICULAR 
Texto: Teresa Creus 
Ilustraciones: Mónica Marín Vera
Daniel vivía temporalmente en casa de sus tíos porque sus padres habían tenido que irse a otro país 
para trabajar. Eran personas muy ocupadas y no tenían otros hijos ni hijas. Estaba demasiado solo y 
se aburría un poco.
Se armó de valor y pidió un gatito de regalo de cumpleaños. Su tío lo llevó a 
una tienda de juguetes y le dijo: 
- Elige tú el qué quieras, que no pase de 10 € 
Todos los peluches eran un poco feos, pero por aquel precio sólo podía 
encontrar uno que era un gatito pequeño pegado a una cesta de mimbre que 
dormía acurrucado. No se podía mover ni una pizca; estaba allí, pegado con 
cola.
En casa, lo puso encima de su cama y le hablaba diciendo: 
- ¿Sabes gatito? A mí me gustan mucho los animales; nunca les haría daño 
y en cambio les ayudaría a vivir felices a mi lado... Y hablando, hablando, 
los animales iban llegando.
Primero llegó un elefante grande... ancho... con unos 
colmillos que no pasaban por la puerta. Por cierto, al 
pasar se frotaba el dintel y lo dejó un poco lleno de 
polvo. Daniel le avisó y lo limpió.
El siguiente fue un cocodrilo... Abría una gran boca y lucía muchos dientes bien ordenados. 
También tenía ganas de jugar.
Una cebra
Un hipopótamo
Al ver que eran tantos, los invitó a salir al jardín que, por suerte, era muy grande. 
Les asignó un espacio a cada uno para que estuvieran cómodos y bien. Jugaba e 
iba corriendo de los unos hacia los otros para darles cacahuetes, pipas e incluso 
chocolate. Ellos le hacían reír porque hacían un montón de pasos de danza 
diferentes y saltaban unos por encima de los otros o se arrastraban por el suelo 
para pasar por debajo del banco sin dañarlo para nada.
Cuando lo llamaban para ir a dormir, se los llevaba a su habitación y allí 
jugaban a hacer pareados hasta que le venía el sueño... ¡qué divertido!
Pasaron muchos días y su tío y su tía estaban 
contentos de ver que siempre jugaba y reía y se 
movía por todo el jardín e iba a dormir cuando le 
decían....
Siempre lo encontraban durmiendo cogido al gato dentro del cesto y nunca vieron todos los 
animales invisibles que conformaban su ZOO PARTICULAR.
Un zoológico particular es (1)

Un zoológico particular es (1)

  • 1.
    UN ZOOLÓGICO PARTICULAR Texto: Teresa Creus Ilustraciones: Mónica Marín Vera
  • 2.
    Daniel vivía temporalmenteen casa de sus tíos porque sus padres habían tenido que irse a otro país para trabajar. Eran personas muy ocupadas y no tenían otros hijos ni hijas. Estaba demasiado solo y se aburría un poco.
  • 3.
    Se armó devalor y pidió un gatito de regalo de cumpleaños. Su tío lo llevó a una tienda de juguetes y le dijo: - Elige tú el qué quieras, que no pase de 10 € Todos los peluches eran un poco feos, pero por aquel precio sólo podía encontrar uno que era un gatito pequeño pegado a una cesta de mimbre que dormía acurrucado. No se podía mover ni una pizca; estaba allí, pegado con cola.
  • 5.
    En casa, lopuso encima de su cama y le hablaba diciendo: - ¿Sabes gatito? A mí me gustan mucho los animales; nunca les haría daño y en cambio les ayudaría a vivir felices a mi lado... Y hablando, hablando, los animales iban llegando.
  • 6.
    Primero llegó unelefante grande... ancho... con unos colmillos que no pasaban por la puerta. Por cierto, al pasar se frotaba el dintel y lo dejó un poco lleno de polvo. Daniel le avisó y lo limpió.
  • 7.
    El siguiente fueun cocodrilo... Abría una gran boca y lucía muchos dientes bien ordenados. También tenía ganas de jugar.
  • 8.
  • 9.
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    Al ver queeran tantos, los invitó a salir al jardín que, por suerte, era muy grande. Les asignó un espacio a cada uno para que estuvieran cómodos y bien. Jugaba e iba corriendo de los unos hacia los otros para darles cacahuetes, pipas e incluso chocolate. Ellos le hacían reír porque hacían un montón de pasos de danza diferentes y saltaban unos por encima de los otros o se arrastraban por el suelo para pasar por debajo del banco sin dañarlo para nada.
  • 12.
    Cuando lo llamabanpara ir a dormir, se los llevaba a su habitación y allí jugaban a hacer pareados hasta que le venía el sueño... ¡qué divertido!
  • 13.
    Pasaron muchos díasy su tío y su tía estaban contentos de ver que siempre jugaba y reía y se movía por todo el jardín e iba a dormir cuando le decían....
  • 14.
    Siempre lo encontrabandurmiendo cogido al gato dentro del cesto y nunca vieron todos los animales invisibles que conformaban su ZOO PARTICULAR.